Los personajes no me perteneces, si no a Gorila senpai, Hideaki sorachi, tampoco la imagen de portada, esa pertenece a su respectivo dueñolo único que me pertenece es la historia.
Leve KaguGin, Obvio OkiKagu
Au-Romance-drama-humor-Malas palabras-Lime(ligeramente)
:) muchas gracias aquellos que comentan y me pone en sus favoritos, sobretodo a : hitorikitefa8 , SummerRL Gabyru07,Picatrix, beautifly92,Melgamonster,Esde
Si hay algún error ortográfico, por favor de avisarme, he estado reeditado varias veces este capitulo,disculpe las molestias.
Aclaración:
Cursiva: recuerdos anteriores
—: diálogos
La personalidad de los personajes puede contener OCC : Other Caracter Context" leve cambio de personalidad.
Se que no debería colocar el "chan" el"san" pero es necesario para la historia, disculpe por esto.
Summary:
De distintas formas
Amar a alguien no significa que esta persona te amara de la misma forma. El amor tiene diferentes formas de manifestarse, algunas son fáciles de ver, otras no tanto.1.-
1.-Gintoki.
"Estaba sola hasta que él apareció, su vida gris y vacía adquirió color."
Llovía la primera vez que lo conoció, ella se encontraba sentada en unos de los escalones del umbral, mirando el horizonte.
Kagura tenía siete años: una familia rota, un padre ausente, un hermano rebelde que recientemente se había ido y una madre muerta.
Su única compañía era la extraña mujer con aspecto felino que tenía como cuidadora, más de una vez Kagura le hizo saber aquella mujer sobre su aspecto, Catherine no dudaba en regañarla diciendo sobre que era una hermosa jovencita y que ella no apreciaba las cosas lindas, Kagura se limitaba a poner los ojos en blanco y a bufar, aunque tenía pequeñas riñas con la mujer felina, era la única compañía que poseía, después de que Kamui se marchara con su tío Abuto.
Aun le dolía recordar aquello, como su hermano, su mejor amigo y la única persona que parecía quererla se iba sin darle ningún explicación, la pequeña niña intento ir tras de él, pero Catherine no se lo permitió, la abrazo mientras lloraba y pedía que no la dejara sola, como había hecho su padre.
Las semanas posteriores a ello, Kagura despertaba a medianoche con lágrimas en sus ojos, sola, sin nadie que pudiera calmar su dolor, ni siquiera Catherine parecía hacerlo. Kagura entonces solía ir al cuarto de su difunta madre, se recostaba en aquella cama, abrazando la almohada que aun poseía su olor, y ahí en la oscuridad de la noche lloraba.
No tardó en darse cuenta que al final ella estaba sola, no tenía a nadie más.
—Oye niña ¿está tu padre?— Kagura salió de su ensoñó, miro al hombre de cabello platinos con ojos de pez muerto, traía entre los dientes una paleta, lucia tan despreocupado, a Kagura le recordó a su tío Abuto, ese vago que se había lleva a Kamui.
—No. —susurro.
— ¿A qué hora llega?—indago el sujeto con paragua en mano y hurgándose la nariz como si nada.
Ella se encogió de hombros. Ni siquiera ella sabía la respuesta, desde que su madre falleció —seis meses atrás— su padre solo había regresado en cuatro ocasiones y sus visitas no duraba más de lo necesario.
—No lo sé.
—Hay alguien en tu casa— Kagura miro a ese extraño hombre, su madre le dijo que nunca hablara con desconocidos, pero si ese hombre buscaba a su padre, no debía ser un desconocido ¿no?
—Solo Catherine.
El hombre de ojos de pez, suspiro.
—No me extraña que siga trabajo aquí—observo la gran casa con aburrimiento— ve y dile que Sakata Gintoki ha venido—pero ella no se movió, se quedó mirado aquel sujeto — vamos ve, no me veas con esos ojos.
—No soy tu criada—gruño la niña con descaro— además, Catherine está ocupada con su nuevo novio, me dijo que saliera a jugar mientras ella le enseñaba bubis.
—Esa mujer te dijo eso—Gintoki no dijo nada más, se sentó a un lado de ella, mientras cerraba su paraguas. — ¿Qué tanto miras?— hasta ahora, Kagura no se había percatado que miraba con mucha atención el cabello ondulado de ese tipo.
— ¿Tú cabello es natural?
Sakata no respondió, empezó a balbucear cosas como los niños de ahora no tienen respeto a los adultos, sin darse cuenta Kagura sonrió, ese tipo era bastante raro y divertido por lo que veía.
.
.
.
Desde aquel encuentro, Gintoki la visitaba una vez por semana, mientras esperaba al calvo de padre, para Kagura aquellas visitas era mágica, Gintoki solía platicar con ella, le enseñaba nuevas palabras, le prestaba la jump y a veces le traía dulces.
Kagura ya no se sentía tan sola, solo hasta que Gin-chan (como ella cariñosamente le decía) se iba, era que sus ojos azules se opacaba.
.
.
.
.
No paso mucho tiempo en que Kankou hizo su aparición, aquel día Gin le había traído un manga shojo, tanto Gin como su padre pasaron al despacho, hablaron largas horas, incluso ella se había dormido esperado hablar con Gin-chan, pero él se fue sin despedirse.
—Kagura.
— ¿Y Gin?
—Ya se fue, tenía que arreglar un par de cosa.
—Papi.
—Podemos pasar a mi despacho —en ningún momento la miro, simplemente la guio a su despacho— le he pedido a Catherine que haga tus maletas.
Kagura miro a su padre sin poder creerlo, una sonrisa apareció en su rostro níveo, seria acaso que su papi la llevaría con él.
—Papi— la niña sonrió— por fin me llev..
—A partir de mañana, estarás bajo la custodia de Sakata.
—Eh. — ella lo miro sin comprender lo que su padre decía.
—Me ha dicho que te llevas bien con él, Catherine me lo confirmo, quien lo diría ,que ese vago terminaría siendo profesor de historia—sonrió— nunca me lleve bien con él, contrario a tu madre que siempre lo consentía cada vez que lo veía , para mi Gintoki siempre será vago rebelde, pero no negare que en ocasiones tiene razón, Shouyou lo crio bien— reveló con cierta nostalgia, 3 años atrás un accidente automovilístico le había quitado a su hermano mayor, por si fuera poco su Kouka le había detectado anemia que rápidamente se convirtió en leucemia, en menos de dos años, la vida le había arrebatado a dos seres queridos, dejado al pobre hombre desecho —Gintoki me recuerda mucho a tu tío Abuto y su tonta filosofía de vida.
—Papi, no entiendo.
—Puede que ahora no lo entiendas Kagura, lo lamento tanto pero yo... no puedo ser — ser tu padre, intento decir, pero las palabras no salían.
—Papi — ella corrió y se aferró a sus piernas— no me dejes, papi no me abandones otra vez — lloro la peque niña.
—Lo siento mi Kagurita, yo no puedo…— solo pudo acariciar su cabeza, no tuvo el valor de mirarla, Kankou aún no superaba la muerte de su esposa, Kagura era el vivo retrato de Kouka, verla a ella, era un recordatorio de su esposa, que estaba muerta y jamás volvería a verla— Sakata…él te cuidara, él se hará cargo de ti mi pequeña niña, mi dulce gura— Kagura no se dio cuenta, pero su padre solo buscaba que ella ya no sufriera más, deseaba que su pequeña niña fuera feliz, aunque no fuera a su lado.
.
.
Nunca supo que lo motivo porque Gin-chan tomo su tutela, no compartía lazos sanguíneos, Gintoki era el hijo adoptivo de su difunto tío Shouyou, lo único que sabía era que ese hombre era la única persona que tenía.
.
.
.
Su nuevo hogar no era tan grande como el anterior, era algo pequeño pero acogedor, aunque la casa estuviera un poco desordenada, Gintoki no era un amante del orden.
—Esta será tu recamara— Gintoki le enseño un pequeño cuarto, no había más que una cama nueva, Kagura intuyo que era obra de su padre, después de todo, la cama era de color rosa y con varios dibujos de princesa, a Kagura no le gusto, ella era una niña fuerte, no una tonta niñita que jugaba con muñecas, como decía Kamui.
— ¿Qué pasa?—cuestiono Gintoki, mirado el rostro enojado de su pequeña hija adoptiva.
—Nada, aru. —contesto la chica, frunciendo el ceño.
— ¿Qué es eso de aru?
—No se aru— una venita apareció en el rostro de aquel sujeto.
—Está bien, a partir de hoy este será tu cuarto.
— ¿Mío?—cuestiono la niña.
—Sí, ¿algún problema?
—Es más chico que el anterior.
El hombre solo arqueo una ceja.
—Es lo que hay, no le tomes importancia —ella lo miro con ojos de pez muerto, había comenzado a imitar varias manías de Gintoki—Quita esa cara, amm ¿Qué diría mi padre en estos momentos?— el chico del permanente comenzó a rascarse la cabeza— eres libre de decorarla como quieras, por cierto, no soy un buen cocinero, así que come todo lo que te dé, ¿sí?— Kagura solo asistió. —y con ello me refiero a que no te quejes del sabor o del color.
Gintoki no tenía mucho tacto con los niños, aunque fuera un recién egresado en la licenciatura de historia, no sabía cómo tratar a los chiquillos, sobre todo con Kagura.
—Gin-chan— susurro Kagura alzado su rostro.
— ¿Qué pasa, Kagura?
—Tú— la niña bajo su rostro— tú… no me abandonaras ¿verdad?—cuestiono la niña de ojos azules.
— ¿Eh? — el hombre la miro sorprendido.
—Todos me abandona, nadie quiere estar conmigo porque soy una carga— la niña lo miro a los ojos— dime ¿tú también me abandonaras? Lo harás como hizo papi, como lo hizo Kamui.
Sakata pudo ver esos iris azules, como la tristeza relucía en ellos, ¿acaso nadie se daba cuenta de que esa pobre niña sufría? Era todavía una niña pero parecía mas una flor marchita.
— ¿Que te hace pensar aquello?—le respondió serio— si lo hubiera querido, desde el principio no te hubiera aceptado— Gin le sonrió, en un gesto paternal, el joven Sakata acaricio la pequeña cabecita de Kagura, ella se sintió extrañamente rara, una sensación cálida y reconfortante —ahora vez, desempaca, mientras veo que cocino.
La niña simplemente sonrió, tal vez vivir con Gintoki no sería tan malo.
.
.
.
Sadaharu llegó unas semanas después, en una de la salidas al súper que Kagura tenía con Gin-chan, la niña de cabellos bermellón lo encontró en una caja de cartón cerca de la basura, al verlo ahí, Kagura sonrió de oreja a oreja.
— ¡Mira gin-chan, alguien lo abandono!— la niña rápidamente se acercó al perrito, era de color blanco como la leche, el perrito los miraba como si fueran sus salvadores.
—Guau— ladro el pequeño cachorro blanco.
—Podemos lle..
—No— interrumpió, Gin sabía lo que su protegida le diría y eso no lo aceptaría— vamos Kagura, no te acerques a ese perro, podía tener sarna o peor aún rabia— dramatizo el hombre del permanente.
—Pero gin-chan es un bebé. — Argumento la pequeña acariciando al can— mira, es tan pequeño y…
—No es un bebé, como mínimo debe tener unos cuatro meses.
—Pero Gin-chan.
—No Kagura, he dicho que no, vamos— Gintoki tomo la mano de Kagura, pero esta no cedió, la niña Yato no era demasiado obediente como le gustaría.
—Gin, no podemos dejarlo aquí—chillo la niña con ojos llorosos— podría morir.
—Kagura.
—Gin-chan, hay que adoptarlo.
—Kagura, no tengo dinero para sostener otra boca, apenas y tenemos para nosotros, ya te dije que eso de buscar empleo no es fácil.
—Pero.
—Kagura entiéndelo, no podemos.
—Gin-chan, por favor, prometo no comer más, pero no abandones a Sadaharu.
— ¿Quién?
—Sadaharu—Kagura se soltó del agarre y tomo al perrito entre sus brazos— siempre quise un perrito, dije que si algún día lo tenía, así le pondría.
—Kagura. — la voz de Gin sonaba cansada.
—De verdad no volveré a comer, Gin-chan, por favor, jamás volveré a comer— suplico la niña.
—Si como no, si tú eres la que más traga.
—Por favor Gin-chan—suplico la niña—él fue abandonado—Kagura abrazo de forma protectora al pequeño cachorro—Él no tiene a nadie, esta solo... — los ojos de la pequeña se oscurecieron, Kagura miraba a ese pequeño Sadaharu.
Aquellas palabras tenía un doble significado, lo cual no pasó desapercibido para Gintoki, sabia porque Kagura decía aquello, la pequeña niña de siete años fue abandonada por toda su familia, era bastante fácil comparar su situación con aquel cachorro, Gintoki simplemente suspiro.
Él no tenía un trabajo estable, apenas lograba sobrevivir con lo poco que ganaba y lo que su calvo tío le mandaba, Sakata ya tenía mucho con cuidar a Kagura, como para adoptar un perro, sin embargo, la forma en que Kagura abrazaba a pequeño cachorro, lo hizo recordar su infancia antes de ser adoptado.
—Está bien, lo adoptamos—dijo sin mucha ganas— en donde come dos, pueden comer tres, eso sí Kagura, tu tendrás que ocuparte de él.
—Gracias Gin-chan. — la niña corrió abrazar a su tutor, el perrito solo ladro de alegría, en ese momento para Kagura, Gintoki se convirtió en un héroe, un héroe que podía cumplir todo lo que quisiera, un héroe vago.
.
.
Él tomo su mano, mientras regresaba a casa.
—Te volviste a pelear con Souichiro—su tutor la miro con esos típicos ojos de pez muerto, Kagura se tensó, era obvio que su maestra se lo diría.
—Es Sougo— corrigió la niña de siete años, intentado desviar la conversación a otro lado, saco un poco de sukonbu y comenzó a comerlo.
Recordó lo que ese odioso niño le dijo, sobre lo fea que era y las malas pronunciaciones que tenía.
"Maldito cara de niña, me la pagaras, la reina Kagura se vengara de ti, maldita sanguijuela"
—Muahahaha.
—Deja de soñar despierta—Gin le dio un pequeño golpe en la cabeza. — y cierra la boca mientras comes.
—Oi my diole—balbuceo la niña con la boca llena.
—Cierra la boca mocosa, no hables cuando comas— Gintoki golpeo nuevamente su cabeza.
— ¡Oye, eso me dolió!—se quejó la niña, limpiado la comisura de su boca.
—Es lo mínimo que te mereces mocosa, mira que tu profesora no dejo de darme quejas de ti, sabes que fue vergonzoso para mí.
— ¿Tienes vergüenza?— cuestiono la niña.
—Respétame mocosa—Gintoki volvió a pegarle en la cabeza.
—Oye deja de pegarme, te acusare con papi— pero Gintoki ni siquiera le prestó atención.
— ¿Qué le hiciste esta vez?—cuestiono con aburrimiento, desde que Kagura entro a la escuela, no dejaba de pelearse con Sougo Okita, ese niño era un dolor en el culo.
—Yo –dijo la niña indignada deteniendo su paso— yo no hice nada Gin-chan, ese imbécil se burló de mí, ese hijo de puta, aru— Gin debía asumir que el lenguaje de los chicos hoy en día era cada vez más vulgar, así que no le tomo importancia.
— ¿Debería regañarte por ese vocabulario? Nah, no soy tu padre.
—Gin-chan.
—Mira Kagura, solo te diré una cosa, cuando golpees a alguien, siempre debe ser en defensa propia—ella lo miro sin entender— la persona a quien golpes siempre debe quedar como el culpable, ¿comprendes?— Gintoki le sonrió, mientras acariciaba su cabeza. —no quiero recibir más quejas, si ese niño te molesta, solo golpéalo pero no seas tan obvia, ¿entendido?
—Si. — Kagura sonrió mientras abrazaba a Gintoki—si Gin-chan— para ella ese hombre era un sol, no solo la alimentaba y cuidaba de ella, también le enseñaba como defenderse e insultar a otros (Gintoki no sabía que Kagura repetía toda las malas palabras que decía) podía ser el hombre más irresponsable del mundo, pero a los ojos de Kagura parecía el hombre perfecto.
.
.
.
.
Kagura yacía jugado por toda la sala con Sadaharu, cuando Gintoki regreso de trabajar, lucia bastante cansado y más viejo que lo que parecía, cerró la puerta de su pequeña casa, miro a Kagura y le extendió un paraguas de color morado.
—Toma.
— ¿Qué es esto?— tanto ella como Sadaharu lo miraron con recelos.
— ¿Qué más? Una sombrilla, ¿no me la estabas pidiendo a cada rato?
—Pero... ¿dijiste que no tenías dinero?—cuestiono la niña, abriendo bastante los ojos—incluso me dijiste que..
—Cállate mocosa—farfulló— solo tómalo, ¿sí?
—Gin-chan.
—Si no lo quieres, lo devolveré.
La pequeña Yato no sabía que decir, días atrás le había insistido tanto a Gintoki por un paraguas, con el único propósito de verse más femenina, aunque Sougo opinara que parecía más a un cerdo que a una dama.
—No, espera— la niña tomo aquella sombrilla de color morada, sonrió, Gintoki siempre le compraba todo lo que pedía, aunque él no tuviera dinero, siempre veía como conseguirlo. —Gracias maldito vago.
— ¿A quién llamas maldito vago, mocosa?— pero la risa de Kagura eclipso cualquier regaño, él sonrió, ver a Kagura era recordar su infancia a lado de su padre, no importaba si tenía que esforzarse el doble, pero el velaría por el bienestar de su pequeña niña y que no le faltara nada, así como Shouyou había hecho con él-.
…..
.
.
.
No se dio cuenta en que momento su pequeña niña comenzó a crecer, para el Kagura lucia igual que siempre, sin embargo la Yato estaba creciendo, los cambios eran visibles aun cuando él se negaba a verlos, Kagura no era una muñeca, estaba viva y como tal, ella crecía, algo que Gintoki no noto hasta que ella tuvo su primer periodo.
Fue horrible, ella despertó con sangre en su ropa interior, no tenía conocimiento alguno de lo que ocurría con su cuerpo, por eso mismo empezó a llorar y a gritar creyendo que pronto moriría como su mami.
—T-Tranquila K-Kagura—tartamudeo nervioso, ¿ahora que haria? —E- esto es normal…
— ¡Quiero a mami!—gruño la niña desde la puerta del baño.
—Kagura.
— ¡ESTOY MURIENDO MALDITO PERMANENTE, ESTOY MURIENDO COMO MAMI! NO QUIERO MORIR, NO HASTA MATAR A ESE IMBÉCIL DE SOUGO. —gritaba a todo pulmón. Gin simplemente suspiro, ¿Qué debía hacer? ¿Cómo debía decirle que todo eso era normal?, él no era mujer, no sabía cómo tratar esos temas, su padre jamás se lo dijo, de hecho la única charla que tuvieron fue sobre sexo seguro y embarazos no deseados, Gintoki sabia más como poner un condón, pero no poner una toalla sanitaria, mucho menos como utilizarla.
—E-esto d-debe ser una pesadilla—mascullo en voz alta. — sí, eso es, Gin-chan no tardara en despertar en su cama y… Kagura-chan será la misma de siempre.
— ¡ESTO NO ES NINGUNA PESADILLA! — Gruño enojada la Yato—ME MUERO, ME MUERO.
Gin no supo que hacer, intento buscar en internet pero le salía cada página rara, después de pensarlo casi media hora, opto por llevar a Kagura a casa de Tae, no por nada era amigo de la mujer gorila y ella era una especie de mujer.
Otae le explico a Kagura sobre lo que estaba ocurriendo con su cuerpo, aclaro cada duda, ahora Kagura se sentía un poco mejor, mientras ella tomaba un baño, tanto Sakata como Shimura hablaba en la sala.
—Vaya, pensé que el gran profesor Gintoki, sería capaz de hablar sobre estos temas con su hija.
—No moleste Shimura. —murmuro con molestia tomando un sorbo de su té—no es fácil tratar con Kagura, nunca sabes cómo tomara las cosas, es todavía una niña inmadura y tonta.
—Igual que su padre.
—Otae. —gruño el hombre, ella simplemente sonrió.
— ¿Qué ocurre gin-chan? acaso ser padre no es lindo. —se burló, maldijo la hora que le pidió su ayuda, pero no tenía más opción, Otae era una vieja amiga de su adolescencia, la única que aún conservaba.
—Ya te veré, cuando tenga que hablar con Shinpachi sobre sexo.
—No te preocupes, tú lo hará por mí— ella sonrió, por primera vez Gintoki noto algo raro, Tae la mayoría de las veces parecía una gorila, pero en pequeñas ocasiones, no lo parecía tanto. —Sino deseas pasar a mejor vida—amenazo, haciendo sudar a Gintoki, volvió a pensar que Otae realmente era una mujer gorila.
.
.
.
.
Aquella noche llovía, Kagura nunca le había gustado la lluvia, su madre había muerto en un día lluvioso, también llovía cuando Kamui se fue, pero sobre todo a Kagura no le gustaba la lluvia por los relámpagos que caía del cielo, normalmente cuando llovía siempre tenía a alguien a quien abrazar, miro a Sadaharu quien temblaba, él era más sensible al ruido.
— Ya Sadaharu todo estará bien, pronto se terminara — pero la tormenta no paso si no que aumento, Kagura a regañadientes entro a la habitación de Gin.
— Gin-chan — musito la niña débilmente, Gintoki yacía dormido por toda la cama, con un hilo de saliva.
— ¿Qué quieras Kagura?—gruño con ensoñó.
—Tengo miedo—menciono la niña de trece años. — ¿podemos dormir contigo?
— ¿Quiénes? — cuestiono, mientras abría los ojos y comenzaba a bostezar.
— Nosotros dos— Sadaharu ladro reafirmado aquello.
— Ese perro no se mete en mi cama, mejor regresen por donde vinieron.
— Gin-chan— Kagura bajo la mirada, pequeñas lagrimas comenzaron a caer por su rostro, Gintoki simplemente bufo mientras dejaba un espacio libre.
— Sera mejor que no me golpees mientras duermes y que ese perro no deje pulgas—aclaro él de permanente.
La Yato simplemente sonrió, se acostó a lado de Gintoki, con Sadaharu entre sus brazos, no tardo mucho y se quedó dormida, sin importar que la tormenta aun siguiera, Kagura ya no tenía miedo, estaba al lado de su héroe, ya no había nada que temer, ella era feliz.
.
.
Conforme pasaba el tiempo y Kagura crecía, la joven de cabellos bermellón, dejo de pensar en príncipes azules y aceptar a príncipes vago, Gintoki podía ser un imbécil, estafador, como quisiera llamarlo pero el siempre cuidaba de ella. Kagura no pudo si no pensar que algún día desearía casarse como alguien como él.
Sin saber que sus sentimientos por su tutor comenzaría a cambiar y tomar otra forma, para alguien que no tenía a nadie y no comprendía aquello llamado amor, sería muy fácil confundir aquel concepto.
Continuara...
Nota: Originalmente no había tantos momento KaguGin, si embargo conforme iba escribiendo el capitulo surgieron, de hecho el capitulo (mas bien el oneshot) abarcaba directamente el problema que kagura estaba teniendo con Gintoki, terminado así en un momento Okikagu, de hecho, originalmente Gin pasaba a segundo plano y la interacción de sougo y kagura era mas directa, sin embargo, las ideas surgieron y no pude mas que escribirla, para entender mejor los sentimientos de kagura.
el siguiente capitulo se desarrollara mas directo y obvio que habrá momentos Okikagu , ya lo verán, muchas gracias aquellos que comentan y me pone en sus favoritos :)
Muchas gracias por leer
con cariño Frany
Primera vez subido 18-06-17
Nota actualizada: No puedo creer que este fic tenga dos años y no lo haya finalizado :,v que vergüenza, ayer me puse a leer mis fic viejito y me di cuenta que le hice modificaciones a la historia y no lo resubi :´v y que el capitulo de sougo nunca fue publicado, que vergüenza XDD jajajaja
Como se puede dar cuenta hubo ligeros cambios, sobretodo en la edad uwu todo es por una razón, muchas gracias por leer
nos vemos
Resubido: 24-06-2019
