Abrió la puerta trasera del lugar, los olores a café y pan llenaron sus fosas nasales, solo por un momento se quedo a respirarlos, tan delicioso aroma de aquel liquido que serbia de domingo a viernes con su mejor sonrisa. Café, adictivo y aromático, simple liquido lleno de vigor y calentura. El pelirrojo llevo su mano a la puerta de empleados, cerrando los ojos algo estresado por la combinación de los múltiples ruidos del lugar.

Sus ojos, aun adormilados por aquella improvisionada siesta en el bus le observaban con cansancio al rubio nervioso que se le acercaba sonriente.

-k-Kyle! Lle-llegaste!- escucho decir de su activo amigo.

El pelirrojo asintió y se dispuso a ponerse el uniforme, esa playera café y el delantal color chocolate.

-ky-kyle- comento el nervioso rubio tocándole el hombro- e-es-te es S-Stan Ma-Mash-

Kyle volteo hacia atrás mirando de reojo al rubio y… abriendo sorprendido los ojos reconociendo a la perfección a aquella persona de apellido Marsh, si no era nada mas ni nada menos que el chico de la parada del bus.

-Que casualidad! No sabia que trabajabas para el señor tweek, Kyle!- sonrió el azabache guiñándole un ojo al impactado pelirrojo- espero no causarte muchas molestias, es la primera vez que trabajo en una cafetería-

Un tic nervioso comenzó a hacerse presente en el ojo izquierdo de Kyle, si de por si era un infierno aparentar ser la persona mas feliz del mundo y aguantar tanta gente imaginen soportar los errores de un nuevo a el cual solo había visto en un bus, y no era que le molestara el hecho de que fuera el si no que detestaba cuidar gente y seguro lo pondrían bajo su responsabilidad.

El rubio observo la escena y al notar como sobraba ahí termino por irse del cuarto, pero dedicándole una última mirada al pelirrojo dijo:

-N-No lo a-asustes mu-mucho ky-kyle-

Saliendo y dejando al azabache solo con aquel pelirrojo de mal humor. Kyle paso sus dedos por aquellos risos tan molestos que cubrían su frente, peinándolos hacia atrás y soltando un largo y cansado suspiro.

-ven Marsh, tenemos trabajo que hacer y yo solo vine por mis horas extra- dijo Kyle con un tono algo seco y fastidiado mientras salía por la única puerta de aquella habitación

El azabache asintió y trato de seguir el acelerado paso de pelirrojo, el cual se veía realmente molesto por su presencia, haciéndole sentir una molestia, como si realmente se considerara un estorbo.

….

Ya en la cocina, el pelirrojo miro directamente a los ojos azules de su acompañante, comenzando a hablar con algo de dureza sobre lo que tenía que hacer aunque el azabache no le prestaba mucha atención pues estaba tonteando un poco por el modo el cual aquellos orbes verdes le miraban, tan desafiantes y frías.

-Lo único que tienes que hacer es tomar los pedidos ya lisos y llevarlos a las mesas destinadas- sonrió el pelirrojo y le dio un par de golpes en el hombro- si consigues no equivocarte mas de 3 veces supongo que mañana te enseñare a utilizar la cafetera de aquí- señalo esa enorme cafetera, que hasta monstruosa se veía ante los ojos azules de Stan; "mierda, me estoy mareando" pensó el azabache sin dejar de mirar esos ojos esmeralda, tan reservados y desinteresados.

-tu primera mesa será la 3, la que esta junto a la puerta- comento el pelirrojo sin siquiera mirar a Stan, el cual comenzaba a ponerse verde – una cosa mas - dijo Kyle antes de regresar a su trabajo- no lo arruines Marsh-

El lugar estaba atestado de gente, niños, mujeres, hombres y ancianos se encontraban en cualquier mesa del pequeño local, era demasiada presión. El azabache caminaba de una mesa a otra, anotando todo y entrando y saliendo de la cocina, apenas podía con todas las ordenes.

El revoltijo de los sonidos era demasiado variado y molesto; platos chocando, cubiertos cerámica, algunos sorbos, risas, aplausos, llantos, de todo se mezclaba creando ese molesto ruido que desconcentraba al único mesero atendiendo de mientras: Stan Marsh.

-Kyle, la 5 quiere dos expreso y un americano- dijo entrando deprisa a la cocina y tomando la orden lista que ya esperaba ahí, la de la mesa tres, en donde estaba sentada esa chica de cabello obscuro y ojos lilas.

-De acuerdo- dijo el pelirrojo mientras operaba aquella cafetera rápidamente- ten cuidado de no caer o podrías lastimarte a ti o a alguien-

Aquel chico de la cocina era demasiado estricto para el gusto del azabache, pero había algo en el que lo atraía, ¿tal vez el color de su cabello? ¿O esos ojos esmeraldas? Podría ser simplemente esa actitud tan brusca y distante que poseía o simplemente era por ser el, aunque Stan no le prestaba demasiada atención en esos momentos donde dejaba, anotaba, se disculpaba, traía o se llevaba algo, esos estresantes momentos en su primer día.

…..

La hora de cerrar se había presentado antes de lo esperado, tomando por sorpresa al mas nuevo allí y obligándolo a reprenderse a si mismo por no hablar con la chica de ojos lilas.

-lo-lo hi-hiciste bi-en- dijo el propietario sonriéndole al azabache mientas le daba unas temblorosas palmaditas en el hombro derecho-

-mejor de lo que creí- comento el pelirrojo- supongo que tú podrás trabajar aquí sin problema alguno-

Stan suspiro y dejo colgado el delantal color chocolate, pasándose la mano por la espalda media para tentarla, había estado activo todo el día y solo había estado el y de vez en cuando le ayudaban el pelirrojo o el rubio, aunque mayoritariamente estuvo atendiendo el.

Stan poso sus ojos sobre Kyle, mirándolo un tanto interesando en la platica que tenia junto con su jefe, parecía que estaban negociando las horas extra que el mas alto recibiría por su trabajo en día de descanso. El azabache soltó un suspiro, arto de solo observar tomo sus cosas y sin decir nada se fue.

La penumbra de a noche se hallaba en cada lugar, cada rincón, cada calle del pequeño pueblito montañés, haciéndolo parecer más tenebroso y peligroso de lo que realmente era. Hasta podría decirse que daba miedo.

-y yo que tenia que vivir tan lejos del trabajo- exclamo el chico que solo caminaba por aquella desolada calle, caminaba cada vez mas rápido por el simple miedo a la posibilidad de correr algún riesgo.

Casi trotando salió de aquella callejuela y llego a una avenida bien iluminada y llena de gente; "como es posible que allá tanta gente aquí y no allá gente acá atrás?" se pregunto mientras caminaba distraído por el cruce de peatones cuando escucho ese chillar de las llantas sobre el pavimento intentando frenar. Cerro de golpe los ojos, esperándose lo peor.

– QUITATE IMBECIL!- pudo escuchar de una voz conocida y después sintió como alguien lo jalaba hacia atrás, haciéndole caer, sin abrir los ojos del susto.

-Si serás idiota- volvió a escuchar ese tono de voz tan familiar- ¿acaso no viste el cambio de semáforo? Hey, responde!-

El azabache abrió lentamente los ojos, reincorporándose para encontrarse con un par de ojos verdes mirándole con enojo. Se había metido en problemas.

-jeje, no me fije- se rio despreocupado Stan mientras tomaba su mochila y se levantaba, aun algo asustado.

Kyle soltó un suspiro cansado, pasándose la mano por el cabello y peinándolo hacia atrás, realmente se le veía asustado y agotado.

-Enserio- dijo mirando al azabache de reojo- Fijate a la siguiente, me molestaría no tener con quien hablar en la parada del bus-

El mayor sonrió, se le veía algo feliz, tanto que decidió hacerle una broma al pelirrojo.

-Kyle- comenzó a hablar- sabes, creo que yo me voy así que, te veo mañana- dijo mientras caminaba hacia el cruce de nuevo, fingiendo no fijarse cuando Kyle le tomo de la mano y lo jalo hacia atrás, esta ves volteándolo para que le viera a los ojos.

-tu… ME VAS A SACAR CANAS VERDES- realmente se veía molesto- Te llevare a tu casa, no valla a ser que te atropellen por tarado- dijo tomándole del cuello de la camisa, arrastrándolo literalmente por la calle hasta que callo en cuanta de una cosa: no sabia donde vivía Stan.

-Hey- le dijo aun arrastrándolo- donde vives?-

El azabache se puso a pensar, tratando de recordad el lugar o puntos de referencia.

-vivo a unas calles de la parada, en unos edificios no recuerdo el número, solo sé que es un color claro, como crema creo-

Kyle sintió como se le venían las memorias a la mente, ese día donde había visto como alguien se mudaba al departamento de junto pero no prestaba atención ya que su "vecino" se iba demasiado temprano y llegaba demasiado tarde al lugar, ahora sabia quien era ese vecino tan molesto que no le dejaba dormir.

Sin decir mucho el pelirrojo soltó las ropas de Stan, dejándolo libre y acelerando el paso.

-sígueme, te mostrare un atajo- dijo Kyle mientras se adelantaba, sabiendo que Stan le seguiría.

Hola de nuevo ^^, ¿ven? les dije que le seguiría yo cumplí promesa~ aunque admito que me quedo bien cheche el final pero bueno, no es algo que uno haga bien mientras haces tarea de geografia, espero que les guste y nos vemos en el siguiente cap.

Review?