Disclaimer: los personajes no me pertenecen, son creación del gran Masashi Kishimoto. La historia es mía, una de las tantas ocurrencias de mi loca cabecita.
Parejas: Naruhina, Sasusaku, Nejiten, Gaamatsu, Shikatema, Saino, Kibanabi.
¡ Y aquí viene el segundo capítulo !
¡ Disfrutad de la lectura !
7 HISTORIAS
¡ Comienza el espectáculo !
- ¡ Sakura ! ¡ Llaman a la puerta !
- Oh, perfecto- masculló la aludida entre dientes.- Alguien más se suma a la fiesta.
Seis kunoichis se encontraban reunidas en casa de la pelirrosa. Lo que en principio fue una breve visita por parte de las jóvenes de Suna, pronto se convirtió en una verdadera reunión de chicas. Aunque todas sospechaban que la Yamanaka lo tenía todo planeado, teniendo en cuenta que sacó comida y refrescos de la mochila que llevaba en la espalda.
- Haruno-san, la Hokague me ha pedido que le entregue esta carta- tan pronto como la pelirrosa cogió la carta que le tendía el Ambu al que le acababa de abrir la puerta, este desapareció.
Extrañada, la joven se dirigió al salón en el que se encontraban las demás. Cuándo se sentó en el sofá y miró la carta más atentamente, se percató de que en el sobre había un sello que lo marcaba como urgente. Se apresuró a abrirlo. Cuando lo hubo leído, frunció el ceño en signo de disconformidad.
- Qué, frente, ¿ qué es lo que pasa ?- preguntó Ino con curiosidad.
- Escuchad, que esto va para todas- Sakura se aclaró la garganta y comenzó a leer- Sakura, te envío esta carta para informarte de una nueva misión. Avisa a Tenten, Ino, Hinata, Hanabi, Temari y Matsuri cuándo termines de leerla. He decidido que merecéis un tiempo de descanso. Sin entrenamientos, trabajo, ni ningún tipo de misión. Vuestra misión consistirá en descansar, simplemente. Iréis las seis a una casa a las afueras de Konoha, y allí pasaréis una semana. El objetivo no es únicamente el descanso, sino también se lleva a cabo para fortalecer los lazos de nuestras kunoichis, tanto de Konoha cómo de Suna. Preparad las maletas, partiréis mañana al amanecer. Las instrucciones para llegar se encuentran en la siguiente hoja. ¡ Disfrutad y sed buenas kunoichis !
La habitación se quedó en silencio mientras las jóvenes se miraban entre sí. Al final, fue roto por Ino, que saltó del sofá chillando y haciendo una especie de bailecito.
- ¡ Sí, sí, sí, nos vamos de vacaciones ! ¡ No, no, no ! ¡ No trabajo, no misiones ! ¡ Bieeeen !
Las chicas no pudieron evitar reírse de las ocurrencias de su amiga, salvo Sakura, que seguía observando la carta cómo si ocultase un gran secreto.
- Esto es muy extraño… ¿ Por qué de repente… ?
- Vamos frente, deja de preocuparte por todo, no seas tan amargada. ¡ Tenemos vacaciones ! ¿ Qué más importa ?
- Sakura tiene razón, Ino, esto es muy extraño. ¿ Por qué Tsunade-sama llamaría también a mi hermana ?- intervino Hinata.
- Quizás pensó que estaría bien fortalecer también lazos entre hermanas, yo qué sé. ¡ Me voy a hacer las maletas ! ¡ Hay muchas cosas que quiero comprar !- Ino salió corriendo de la casa, pegando un portazo, y dejó la habitación sumida en un silencio espectral. Ninguna de las allí presentes abrió la boca, cada una perdida en sus pensamientos.
- No sé lo que pretenderá vuestra Hokague, pero hay que obedecer. Me voy que yo también tengo que preparar las cosas. Nos vemos mañana al amanecer en la salida de la aldea.- Temari se despidió y salió por la puerta, seguida de cerca por Matsuri, que se despidió con la mano.
- Yo también me voy. Sólo espero no encontrarme con Neji. Sería vergonzoso.- Tenten también se marchó, y quedaron Hinata y Sakura, como en un principio.
- Bueno, creo que yo también debería marcharme. No te preocupes, yo avisaré a Hanabi-chan. Nos vemos mañana.- y en un momento, Sakura se quedó sola.
- Ino-cerda, juro que cuándo te coja…-dijo Sakura con rabia, al darse cuenta de que tenía que recoger la comida y los botes de refresco esparcidos por todo su salón. - Algún día… verás cómo… parecerá un accidente…- continuó farfullando mientras empezaba a limpiarlo todo.
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Siete shinobis salían pensativos de la oficina de la Hokague. Después de escuchar lo que Tsunade les había dicho, todos llegaron a la misma conclusión: nunca se habían preocupado por conocer realmente a las kunoichis. Y aunque más de uno no lo admitiría, a todos les atacó el sentimiento de culpa.
- Nee, chicos, la vieja tiene razón, ¿ verdad ?- la voz de Naruto sonaba demasiado apagada para tratarse del mismo ninja hiperactivo de siempre.
- Es problemático admitirlo, pero sí.
- Lo que no me cuadra es que haya nombrado también a Hanabi-sama. Tsunade-sama se trae algo entre manos.- Neji tenía la mirada seria y los labios fruncidos, y trataba de averiguar qué tenía que ver la menor de los Hyuga con todo esto.
- Quién sabe- Kiba se encogió de hombros y giró ligeramente el rostro, intentando evitar que los demás se percataran del leve rubor que había acudido a sus mejillas- Pero, ¿ pensáis que esto está bien ? ¿ No hay otros métodos para conocerlas ? Lo que haremos será espiarlas, descubrir sus secretos a su costa. Es una orden de la Hokague, pero no estoy seguro de que sea correcto.
- Concuerdo con Inuzuka. Estaremos invadiendo su intimidad. – habló Gaara por primera vez.
- Si se llegan a enterar… Tsk, esto es molesto.- el Uchiha no parecía tampoco muy conforme con la misión.
- No sé lo que harán las demás, pero lo que es seguro es que Sakura-chan nos dejará sin descendencia, teme.- Naruto se estremeció- Ella no tiene piedad.
- Pero no podemos hacer nada, es una misión, y como tal hay que cumplirla.- todos miraron a Sai, que esbozó una de sus sonrisas- De todas formas, Naruto-kun, no hace falta que la feíta te deje estéril para que no tengas descendencia. La única mujer que querría tener algo serio contigo es la chica Hyuga, pero con lo lento que eres, antes admite el Uchiha que está enamorado de la mota rosada violenta, que tú le pides salir a la única mujer con la que podrías llegar a tener hijos.
- ¡ Sai-baka ! ¡ Para decir esas cosas no abras la boca ! ¡ Ya verás lo bien que te sienta un Rasengan ! ¡ Atrévete a pelear, cobarde !
- Pienso que enviarle a una dimensión de eterno sufrimiento es más adecuado- Sasuke se acercaba a Sai con el Sharingan activado y una sonrisa escalofriantemente macabra. No le había hecho gracia que insinuase que estaba enamorado de Sakura.
Pero el intento de asesinato por parte de Naruto y Sasuke se vio interrumpido por los gritos de Ino, que caminaba hacia su dirección arrastrando a una desesperada Tenten, que intentaba con todas sus fuerzas librarse del mortal agarre.
- ¡ Tú te vienes conmigo, Ama ! ¡ Tú y yo vamos a pasar un divertido día de compras, para tener todo lo necesario para estas vacaciones ! Si sé que lo estás deseando. ¡ Pero si incluso me has venido a buscar !
- ¡ Eso no es cierto !- chillaba Tenten intentando agarrarse a un poste de luz para no seguir avanzando - ¡ Yo sólo iba a mi casa a preparar las maletas ! ¡ No quiero ir de compras, lo detesto ! ¡ Suéltame !
- Ni en broma. No logro que Sakura quiera venir conmigo. La muy amargada. ¡ Ya se está pareciendo al Uchiha ! Lo que le hace falta es salir. No quedarse todo el día encerrada con sus libros de medicina, y saliendo únicamente para entrenar. ¡ Es una vieja con cuerpo de adolescente ! Y yo, como buena amiga que soy, intento sacarla de ese mundo siniestro en el que se encuentra. ¡ Pero no hay manera ! Tan cabezota y orgullosa... ¡ Ni modo ! Si no puedo con ella, intentaré que tú te vuelvas más femenina. ¡ Soy tan buena amiga que me asusto a mí misma por mi entrega hacia vosotras !- Ino continuaba con su monólogo, mientras Tenten suplicaba con la mirada a los chicos que la ayudasen. Estos escuchaban todo sin moverse, con miradas divertidas ( unas más disimuladas que otras ), sin dar ningún indicio de tener intenciones de ayudar a la castaña.
- ¡ Yo también soy orgullosa y cabezota ! ¡ No conseguirás nada de mí ! ¡ Soy fiel a mi estilo poco femenino ! - las jóvenes ya habían pasado a los shinobis, y se encontraban a punto de cruzar la esquina, cuándo antes de desaparecer de la vista de ellos, chilló mirándoles con reproche- ¡ Traidores ! ¡ Abandonar a una compañera a su suerte ! ¡ Sentid vergüenza ! ¡ Si sobrevivo a esta, me la cobro !
- Pobre Tenten- Naruto miró con lástima hacia dónde habían desaparecido ambas chicas- Ino de compras es de temer. Ahora me siento hasta culpable por no haberla ayudado.
- Naruto, ella es fuerte. Es problemático, pero sobrevivirá. Saldrá de esta.
- Hmp, yo me largo.
- Espera un momento. - Shikamaru sacó una hoja del bolsillo de su pantalón y la ojeó con rapidez- antes de salir, Hokague-sama me ha dado esta hoja. En ella está la dirección de la casa a la que van a ir las chicas. Quedamos en la entrada de la aldea una hora después de que amanezca. De esta manera, no coincidiremos con ellas, y podré repartir las pastillas que me ha dado Tsunade-sama. También Sasuke realizará el jutsu. No queremos que nos detecten ni cuando viajamos.
Los siete shinobis asintieron de acuerdo, y cada uno partió hacia una dirección, no sin antes hacerle prometer a Naruto que a la mañana siguiente no se perdería como su sensei por el camino de la vida y llegaría a tiempo.
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- ¡ Qué buen tiempo hace !- Ino encabezaba al grupo de chicas, y avanzaba dando pequeños saltitos por el sendero- Y Sakura, lo disfrutarías más si no leyeras mientras andas.
La mencionada levantó un momento la mirada de entre las hojas de su grueso libro y la miró con escepticismo.
- Estoy bien, gracias. Y lo disfrutaría más si me dejaras leer en paz.
- Amargada frente de marquesina. Menos mal que viajo con más gente, o podría morirme del aburrimiento
- La próxima vez solicitaré un viaje únicamente para nosotras dos y probaremos cuánto hay de cierto en tu teoría.
- ¡ Condenada frente ! ¡ Con la falta que le haría yo al mundo ! Pues déjame decirte que...
- Calmaos, chicas- la dulce voz de Hinata sonó firme - Que cada una haga lo que quiera, pero no peleéis. Disfrutemos del viaje.
- Hinata tiene razón. - Temari observaba a su alrededor maravillada. Todas sabían que la rubia de cuatro coletas amaba las plantas, y estar rodeada por ellas para Temari era como el paraíso- Disfrutemos del viaje... - murmuró aún embelesada por la belleza del paisaje.
- Sigo sin entender en qué consiste este viaje.- Hanabi Hyuga, la hija menor del líder del clan, lo observaba todo de manera analítica y desconfiada, sin entender del todo por qué se encontraba allí.
- Eso me gustaría saber a mí también- Sakura habló sin despegar su mirada del libro- Tsunade- shishiou no da semanas libres a sus ninjas para que se vayan de vacaciones. Y menos aún se las organiza ella. Algo se propone – levantó la mirada del libro y las observó a todas seriamente- Y tengo la sensación de que lo averiguaremos cuándo lleguemos.
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En la salida de Konoha se encontraban reunidos los siete shinobis. Todos miraban atentamente a Shikamaru, que en ese momento repartía a cada uno de los presentes una pastilla de color rojo oscuro.
- Según me dijo Hokague-sama, las pastillas son tan potentes que el efecto de una sola dura una semana y un día- explicó el joven ninja- Tsunade-sama me explicó que ese día suelto es para que no volvamos a ser visibles el último día, ya que si ellas no se han ido a la cama antes de media noche y nosotros volvemos a la normalidad, podrían vernos. Por ello nos deja otro día de margen. Si ese día no queremos pasarlo siendo invisibles porque la misión ya ha concluido, lo único que hay que hacer es realizar los mismos sellos que si quisieras deshacer una ilusión. ¿ Entendido ?
Todos asintieron a la vez.
- Pero Shikamaru, Tsunade-sama dijo que si no colaboraban podrían llegar a estar allí incluso un mes. Si esto sucede, ellas nos descubrirán, si sólo hay una pastilla por persona.- observó Kiba acertadamente. Akamaru ladró en señal de acuerdo.
- No os preocupéis por eso- Shikamaru se sacó del bolsillo un botecito de cristal repleto de pastillas rojas- Tsunade-sama ya pensó en eso. Además no se fiaba de que Naruto conservara su pastilla. Me dijo que lo más probable es que la perdiera.
- ¡ Oye ! ¡ Esa falta de confianza ha dolido ! - Naruto los observó ofendido- ¡ No soy tan despistado !- ante la incrédula mirada de los demás, añadió- ¡ He dicho tan! ¡ Intento fallido de amigos !
- Dejando de lado las estupideces del dobe, ¿ cuándo creo la ilusión ?- Sasuke se dirigió a Shikamaru, ignorando olímpicamente la pataleta que estaba montando Naruto.
- Ahora mismo. Las pastillas lo que hacen es crear la ilusión de que no estamos: no se nos ve, no se nos oye. Pero no ocultan el chakra. Si lo que queremos es que las chicas no nos descubran, hay que ocultar ya nuestro chakra. Esto deberás hacerlo durante toda la semana. En casos normales, no podrías aguantarlo: tu chakra se consumiría y acabarías perdiendo el conocimiento. Pero estas pastillas creadas por Tsunade-sama harán que mantener la ilusión durante una semana no te suponga ningún esfuerzo.
- Y las pastillas ¿ no son un arma realmente poderosa ? Si cayesen en manos enemigas... - Neji observó con seriedad a los presentes.
- Por supuesto- Shikamaru suspiró y sonrió levemente- es por eso que la única que sabe crear estas pastillas es Tsunade-sama, y nosotros junto con ella los únicos conocedores de su existencia. No ha creado más que las que hay en este botecito, y cuándo la misión acabe, serán destruidas.
- Es lo más lógico- asintió Gaara.
- Bueno, entonces, ¿ nos las tomamos ya ?- dijo Sai sonriendo.
- Hai, hai.
Los siete se tomaron la pastilla, y Kiba le dio una a Akamaru, que sería un miembro más de la misión. No lograron convencerlo de dejar a Akamaru en Konoha, por lo que el can también iría con ellos.
Sasuke activó el Sharingan y creó la ilusión que permitiría al grupo no ser detectados por las kunoichis. Después, se dirigieron hacia su destino siguiendo las instrucciones que la Hokague dejó a manos del ninja más perezoso del País del Fuego.
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- ¡ Fantástico !
Las siete kunoichis acababan de ingresar en la casa en la que pasarían la próxima semana. Era una casa de dos pisos en el corazón mismo del bosque. Al cruzar el umbral de la puerta , asombraba la amplitud del salón, que consistía en dos enormes sofás con una mesita en el centro, sobre una alfombra de colores cálidos. Las paredes eran de piedra, pero lejos de ser una casa fría, la chimenea que había en frente de la mesita dotaba a la estancia de una agradable calidez.
Las jóvenes dejaron su equipaje sobre los sofás, y se dispersaron para conocer la casa y elegirse las mejores habitaciones.
- ¡ Tendremos que compartir habitación !- se escucho gritar a Temari desde el segundo piso- ¡ Hay tres habitaciones: dos de dos personas y una de tres !
- ¡ Me pido con Sakura !- chilló Ino saliendo de la cocina.
- Antes duermo con el mismo Kurama sufriendo uno de sus ataques asesinos.- contestó la aludida sin cambiar ni un ápice el semblante de su rostro.
- Ino, Sakura, no empecemos- las reprendió Hinata- Ahora nos reuniremos todas en el salón y repartiremos habitaciones.
- Como digas, kaasan- dijo Hanabi con burla, mientras se sentaba en el sofá.
- ¡ Hanabi-chan ! ¡ Que no me llames...!
- Chicas...- el llamado de Matsuri cesó las discusiones, y las miradas de todas se centraron en su persona, incluida la de Temari, que en ese momento bajaba por las escaleras- En la repisa de la chimenea hay una carta de Tsunade-sama... dice que es para nosotras.
Sakura se acercó y miró la carta por encima de los hombros de Matsuri.
- Me da la sensación... de que ahora vamos a descubrir qué es lo que hacemos aquí.
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- Tsunade-sama... ¡ Tsunade-sama ! ¡ Deje de beber !
Shizune corría por el despacho de la Hokague, intentando arrebatarle a esta las botellas de sake que tenía en las manos.
- Shizune... no estoy borracha. Es probable que en un rato lo esté... pero ahora no. ¿ Qué es lo que querías ?
- Pues yo... si no puede decírmelo está bien... pero pensé que teníamos confianza... y bueno...
- Al grano, Shizune, que no tengo todo el día.
- Me preguntaba cuál es la razón por la que ha mandado a las kunoichis y a los shinobis a esa misión. Está bien que así crecerá la confianza entre ellas, y sí, es verdad que ellos las entenderán mejor, pero... ¿ no hay otros métodos ?
- Shizune, Shizune, Shizune... mi inocente Shizune. - Tsunade sonrió con malicia-Por supuesto que hay otros métodos, pero... ¿ serían tan divertidos ?
Los ojos de la joven se agrandaron de la sorpresa.
- Entonces...
- Entonces, digamos que esta es la manera más complicada y más elaborada que se podría escoger entre las otras cien mil maneras de hacer que nuestros ninjas entren en confianza. Pero cómo ya he dicho, es la más divertida. Porque, ¿ te imaginas la cara de ellos cuándo las escuchen hablar ? ¿ Realmente piensas que ellas van a estar halagándolos ? ¡ Já ! Conociendo a Sakura, los chicos van a tener que contener al Uchiha para que no destroce la casa de un chidori. Y las demás no se van a quedar atrás. Va a ser realmente interesante la vuelta de nuestros ninjas a la aldea... estoy segura de que al final, todos me lo agradecerán. Los chicos descubrirán cosas muy interesantes.- concluyó Tsunade frotándose las manos, bajo la incrédula mirada de Shizune.
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- ¡ Por fin hemos llegado !
Los jóvenes pararon ante la puerta de la casa en la que se alojarían clandestinamente durante esa semana.
- ¿ Y cómo entraremos ?- preguntó Sai.
- Veamos si está abierta...- Shikamaru se acercó a la puerta, pero antes de que su mano pudiera tocarla, esta se abrió para ellos.
- Creo que ya tenemos la respuesta.- sin esperar a los demás, Naruto se adentró en el interior de la casa.
- ¡ Hanabi-chan ! ¡ Que no me llames...!- los chicos, que habían seguido a Naruto para evitar que este hiciese alguna tontería, escucharon la voz enfadada de Hinata, y vieron como esta señalaba acusatoriamente a su hermana.
- Chicas...- todos giraron la cabeza para mirar a Matsuri, que se ponía de puntillas para alcanzar un papel que había sobre la chimenea.- En la repisa de la chimenea hay una carta de Tsunade-sama... dice que es para nosotras.
Los jóvenes vieron como Sakura se acercaba y miraba con el ceño fruncido sobre el hombro de la castaña.
- Me da la sensación... de que ahora vamos a descubrir qué es lo que hacemos aquí.
- ¿ La leo ?- ante el asentimiento general, Matsuri abrió la carta y comenzó la lectura- Bien, mis queridas kunoichis- "Esto no pinta bien ", se escuchó murmurar a Hanabi- Ya estáis en la casa. ¿ Bonita, verdad ? ¡ Jamás dudéis del gusto de vuestra amada Hokague ! Espero que os lo paséis bien estas vacaciones, ¡ os lo merecéis ! Bien se yo que no es fácil ser mujer. Así que, ¡ disfrutad ! Posdata: por si no os lo he dicho, estáis encerradas indefinidamente en esta casa hasta que todas confiéis en todas y os lo contéis absolutamente todo. Ya sabéis: lo que os gusta, os disgusta, fobias, vuestra infancia, quien os gusta... todo es todo. Si lo hacéis bien, sólo será una semana. Hasta entonces, tenéis comida suficiente en la cocina y en el cuartito de al lado de esta. Y ahora sí, ¡ a pasárselo bien !
El silencio reinó en la estancia durante unos segundos. La calma antes de la tormenta. Porque la tormenta se desató con fiereza, cuando todas las kunoichis empezaron a gritar improperios.
- ¡ No tienes de qué procuparte ! ¡ Qué puede salir mal ! ¡ Sólo eres una amargada !- la ironía era palpable en la voz de Sakura- No sé... ¡ Quedarnos encerradas indefinidamente ! ¡ Por Kami-sama ! ¡ Si prácticamente nos está obligando a decir nuestras intimidades como si del tiempo habláramos !
- ¡ De prácticamente, nada !- Temari estaba fuera de sí- ¡ Nos está obligando !
Los gritos continuaron, aunque después de un rato, volvió la calma. El desagrado hacia la noticia recientemente recibida aún era visible en los rostros de las chicas.
- Bueno, no hay más remedio- resignada, Hinata se sentó con las piernas y los brazos cruzados en el sofá- Deberemos hablar todas, o de otra manera, todas nos quedaremos aquí.
- Tiene razón.- Ino se sentó al lado de la ojiperla.- El espectáculo no ha hecho más que comenzar- y con una sonrisa divertida, observó los rostros abatidos de sus compañeras.
Y los shinobis se miraron entre sí, conscientes de que durante esa semana, descubrirían cosas francamente interesantes.
Porque como bien había dicho Ino, el espectáculo no había hecho más que comenzar.
¡ Finaliza el segundo capítulo !
Todavía no han empezado las confesiones, pero no me pude resistir a escribir así el capítulo. De verdad que quería empezar ya con lo bueno, ¡ pero mi cabeza manda, y mis dedos escriben ! No puedo evitarlo, soy esclava de mi imaginación.
Una aclaración: La edad de Hanabi está modificada. Todos los demás tiene dieciséis ( salvo Tenten, Neji y Temari, que tendrán diecisiete ), mientras que ella tendrá catorce. Habrá Kibanabi, por lo que si se llevasen cinco años ( creo que esos son los años que se llevan ), ella tendría once años. En esa edad, la diferencia se nota demasiado. Catorce y dieciséis no queda tan inverosímil.
Y por último, ¡ espero que os haya gustado !
Es mi primera historia en fanfiction, por lo que agradecería reviews si hay alguna duda, algo que corregir... ¡ De los errores se aprende ! Y claro, también para saber si os gusta.
¡ Un review, alimenta la imaginación ! ¿ No me dejaréis morir de hambre, verdad ?
Sin nada más que decir, se despide
Nanami-chan
