CARTAS DE PAPÁ

SEGUNDA CARTA: LA MOLESTA SAKURA

PARA SARADA:

Después de casi dos horas de estar pensando en cómo responder a las tres preguntas que me formulas en tu carta por fin pude saber cómo responder.

Pero… ¿Enserio quieres que comience con eso?... pero si así lo quieres por mí no hay problema, creí que preguntarías otra cosa.

Cuando regrese de la misión creí que estaría enojada, pero me sorprendió que actuaras de forma normal, y cuando estaba dispuesto a hablar contigo sobre la carta, el idiota de Naruto los llevo a todos los nuevos estudiantes a un entrenamiento básico de cuatro días… y para cuando regresaste me tenía que ir a la mañana siguiente.

Me levante temprano para poder por fin hablar contigo, me dirigí a tu cuarto y solo vi que en tu cama estaba una carta dirigida a mí.

Quise leerla en ese momento pero me contuve las ganas de hacerlo, preferí leer su contenido cuando estuviera más tranquilo y listo para ver cuáles eran tus reclamos.

En estos momentos me encuentro cerca del país de la lluvia, son aproximadamente las nueve de la noche y descanso en una pequeña posada; han pasado tres días desde que partí de Konoha y por fin me anime a leer tu carta.

Te lo digo sinceramente, las tres línea que contiene la carta me dejaron impactado:

-¿Cómo conociste a mamá? ¿Qué pensaste de ella? ¿Es cierto de que la encontrabas molesta y fastidiosa?-

La primera vez que tu madre me vio fue en el primer día de clases de la academia ninja, pero… esa no fue la primera vez que la había visto, no, ni siquiera ella lo sabe así que te contare uno de mis grandes secretos:

La primera vez que vi a tu madre fue cuando aun mis padres vivían, era un día de primavera y ese día acompañaba a mi madre y a Itachi rumbo a la sede de la policía militar de Konoha, los tres caminamos tranquilamente hasta que llegamos al parque donde un grupo de padres acompañados de sus hijos sembraban plantas de flores y pequeños arboles, con un poco de fastidio pase la mirada sobre ellos, pero algo llamo mi atención, un pequeño mote rosado que resaltaba de entre todos los niños, jamás había visto un color de cabello tan llamativo ni brillante, sería tonto decir que no me intereso, pero quede casi de piedra cuando ese "niño" de mi edad volteo y para mi sorpresa era una niña de grandes y bellos ojos verdes que sonreía como si su vida estuviera llena de completa felicidad.

Salí de mi asombro cuando sentí que Itachi me jalaba del brazo y me dijo que me apurara, pero al notar mi distracción miro hacia donde yo tenía puesta mi mirada

-"ohh es una bonita niña ¿Te gusto?-

Mamá volteo y me miro con ternura.

-"Itachi no molestes a Sasuke, aunque… si es muy linda es pequeña"-

Era la primera vez en mi vida que me sentía tan avergonzado, siempre trataba de mostrarme sereno y maduro ante Itachi y por culpa de esa niña había quedado mal ante mi hermano.

Así paso el tiempo hasta que llego el primer día de clases de la academia, ese mismo día donde volví a ver a tu madre, pero al verla… recordé a Itachi y por consiguiente la masacre del clan… toda esa maldita pesadilla que me atormentaba noche tras noche desde ese día y cada vez que veía a tu madre era imposible que mi mente no repitiera esa experiencia, llegue a evitar a tu madre lo más posible hasta que inevitablemente al final de la academia nos juntaron en un mismo equipo.

Maldije a todo ser superior por haberlo hecho ¿Acaso el mundo confabulaba en mi contra para que eso sucediera? Pero eso no era lo peor sino que en el equipo me había tocado con el chico más tonto, irritante, cabeza dura, idiota e insoportable: Naruto.

Y para mi desgracia todo empeoro cuando Sakura se me confesó… ¿Era enserio? ¿Ella enamorada de mí? Ni siquiera habíamos tenido una plática normal en nuestra vida, era obvio que solo se había dejado llevar por las apariencias y los chismes sobre mi pasado lo que para muchas de esas fastidiosas chicas hacían de mí, el acoso constantes de todas ellas me tenían harto y más cuando todo se hizo insoportable cuando varias de ellas trataron de entrar a mi casa… tal fue el grado de enojo del entonces tercer Hokage que tuvieron que prohibirles rotundamente a esas molestas mujeres que se volvieran a acercar a mi casa…

Regresado al asunto con tu madre… Sakura… sí que era entrometida, siempre quería estar cerca de mí, incluso en las misiones y entrenamientos procuraba estar a mi lado, te confieso que le tuve envidia al ver el nivel del control de chakra que hasta ahora posee ¿Cómo era posible que una chica como ella tuviera esa habilidad tan increíble? Para mí no tenía nada de especial pero, me sorprendía el coraje que en muchas ocasiones solía demostrar.

Pero no fue hasta el examen Chuunin cuando supe que tu madre era diferente a cualquier mujer… no, no es cierto, fue cuando tuvimos la misión en la que peleamos con Zabuza, sino hubiera sido por ella, yo no estaría aquí en este momento, estuve aterrado cuando vi la diferencia de poderes entre Zabuza y yo… fue abrumador, y aunque estuve a punto de morir gracias a la habilidad de su subordinado pude seguir adelante gracias a Naruto y a Sakura.

Como te decía antes, en los exámenes Chunnin pude comprobar la valía de Sakura… Naruto y yo tuvimos un encuentro feroz con Orochimaru, en el enfrentamiento esa maldita serpiente me puso el sello y quede demasiado herido (al igual que Naruto) y fue por lo cuidados de Sakura que no morimos… tras pasar un par de horas Sakura tuvo que enfrentarse sola a unos subordinados de Orochimaru y casi la asesinan, por suerte Lee pareció y pudo ayudarla, pero aun así Sakura peleo con valentía, y cuando habían vencido a Lee fue por el grito desesperado de ella que recobre la conciencia y cuando estaba a punto de matar a ese imbécil a causa de la oscuridad que me había influido el sello maldito de Orochimaru fue ella y sus suplicas que me detuvieron, ¿Cómo fue posible que ella me hicieran reaccionar? En ese momento no lo supe, quise creer que solo fue su molesta voz que me detuvo… pero no fue así, pude contenerme porque no quería seguirla viendo sufrir ni llorar, mi propia arrogancia me segó para no aceptarlo… que idiota fui…

Tras finalizar el examen y un par de cosas que ocurrieron, decidí seguir a Orochimaru e irme con él para poder buscar a Itachi y tomar venganza por lo ocurrido en el clan.

Tenía ansias de venganza y quería acabarlo lo más pronto posible.

No le dije a nadie que me marcharía, no quería que nadie me detuviera porque sabía que si alguien lo hacía estaba dispuesto a hacer lo necesario para escapar.

¿Y qué paso? Si… ella estaba ahí, dispuesta a detenerme ¿Cómo lo haría? ¿Pelearía conmigo? ¿Pediría ayuda? Fue lo que me pregunte en ese momento…

Me rogo que no me fuera, dijo que no debía de tomar ese camino, que solo me traería desgracia y que Kakashi y Naruto me ayudarían, al ver que no le haría caso me pidió ir conmigo…

Su mirada llena de decisión hicieron que dudara por un momento pero supe que si la llevaba conmigo sufriría mucho por mi culpa, así que hice que perdiera la conciencia y la acomode en una de las bancas que estaban a lado del camino… y antes de irme sin pensarlo le agradecí lo que había hecho por mi… yo mismo me sorprendí por eso y sin poder tiempo huí de la aldea.

El entrenamiento y las misiones a lado de Orochimaru fueron duras y muy difíciles, tanto que en algunas ocasiones estuve punto de renunciar, pero mi orgullo y sed de venganza fueron más poderosos… me convertí en un shinobi lleno de rencor y oscuridad, y cuando creí que perdia mi humanidad apareció ella junto con Naruto y los demás….

¿En qué diablos pensaban? Me pregunte cuando los vi…

Todos habían cambiado, Naruto se veía mucho más fuerte y decidido, demasiado para mi gusto…

Pero Sakura… su mirada era totalmente diferente a la de la niña que lloro por mi cuando me fui… ya era toda una shinobi, su fuerza era abismal y su confianza era mayor.

Odie eso, lo odie en verdad, jamás pensé que fuera a cambiar tanto, aun la recordaba como la chica fastidiosa y metiche.

En ese momento intente borrarla de la faz de la tierra, eliminarla… hacerla que volviera a como era antes…

Pero… sus ojos me ablandaron de nuevo ¿En serio aun estaba enamorada de mi? ¿Estaba loca? ¿Tenía algo malo en la cabeza?

Naruto y yo volvimos a pelear, el quería que regresara a la aldea pero no lo haría… no antes de completar mi venganza, pero incluso si lo hacía no estaba seguro de regresar ¿Por qué lo haría?

Al final todo término igual, Naruto y los demás regresaron a Konoha y yo me sumergí aun más en la oscuridad, y todo empeoro con lo de Itachi.

Fui a por Danzou y lo mate de la peor forma posible y eso dio pie a que un grupo de shinobis de Konoha fueran por mí…

De nueva cuenta pelee contra Naruto pero en medio de la batalla, Sakura saco un kunai envenenado y trato de matarme… pero, lo supe incluso antes de que eso pasara, sus ojos la delataron, había duda en ellos, aunque decía quererme matarme era lo menos que deseaba, pero a pesar de eso… era como si sus ojos penetraran mi alma y supiese en que estaba pensando, que es lo quería en verdad.

Quise matarla de nuevo, no podía dejar que desestabilizara mis planes, ella era la culpable de que no pudiera matar a Naruto.

Y de nuevo… sus ojos… ¿Me seguía amando? ¡Masoquista idiota! Eso es lo que pensé… pero en realidad yo era el idiota masoquista… desde nuestro último encuentro esa mirada se colaba entre mis sueños, era la única cosa que podía sacarme de mis pesadillas, ¿Acaso había desarrollado un poco de afecto hacia ella?...

De nueva cuenta pude librarme de Naruto y de ella, fue duro pero lo conseguí a tiempo.

Me ablandé un poco, solo un poco después de mi encuentro con ellos dos…

Ya sabes lo que paso después… eso todo el mundo lo sabe.

Pero hay cosas que el mundo shinobi ignora…

¿Cuál fue el motivo oculto para regresar ayudar en la guerra?

Todos pensaron que ayude para probar mi fuerza y detener a aquellos que trajeron desgracia al clan, y acabar de una buena vez con todo.

Pero la verdad fue para deshacerme de los sentimientos que se encontraban en mi interior, quería formar un nuevo rumbo en mi vida sin que nadie ni nada influyera en él y por último… acabar con Naruto y Sakura… ellos me ataban a mi último rastro de humanidad.

Pero aunque lo intente hasta el final no pude hacerlo…

En un ataque que realice lance mi katana contra Obito pero en medio estaba Sakura, rogué que en el ataque se la llevara a ella, pero el destino no quiso que se diera y por tercera vez falle…

Cuando por fin pudimos vencer a Kaguya, hice algo que no tenía planeado, pelear contra Naruto para hacerme con el control del mundo… estúpido, demasiado estúpido de mi parte.

Durante la pelea comprendí que no podía seguir negándome a mis verdaderos deseos y por fin entendí lo que Naruto siempre quiso…

Cuando la batalla termino, Naruto y yo terminamos hecho un asco, y Sakura… como siempre lo fue… corrió a nosotros y nos atendió; quise agradecerle pero ella no lo permitió y fue en ese justo momento que comprendí mis sentimientos hacia ella, decidí que lo mejor era irme y tratar de poner mis ideas en orden…

Ese día me despedí de Kakashi y de Naruto… y por segunda vez Sakura pidió ir conmigo… ¿Estaba loca? ¡Trate de matarla tres veces! ¡Demonios! Pero a pesar de eso no pude enojarme ni enfurecerme, en vez de eso, solo pude sonreír… Ahora tenía un motivo para regresar a Konoha: Sakura siempre creyó en mí, siempre supo cuanto había sufrido y me dio su corazón…

Y aun después de comprenderlo, tarde dos largos años en poder sentir que me había redimido lo suficiente para corresponder a sus sentimientos…

Sakura siempre fue molesta y entrometida, pero fue por eso que me ayudo a encontrar mi verdadero camino…

Espero que hayas aclarado tus dudas, y cualquier otra pregunta o cuestionamiento que tengas me lo hagas saber en la próxima carta

Sasuke Uchiha