Disclamer: Los personajes de Tinkerbell que aparecen en las películas, libros no son de mi propiedad, pertenecen a Disney.
Mi alma gemela
Capítulo 2: Frío, mucho frío.
Llegó la tarde y tenía muchas ganas de ver qué vestido había conseguido hacer Tink con esa cosa encontrada, así que fui a esperarla en el puente. Habíamos quedado a media tarde pero llegué un poco temprano. Tras pasar el rato jugando con la nieve crucé un poco al lado cálido para ver qué tal se estaba pero no aguanté más de unos segundos, el calor ahí era insoportable y más a esa hora. Probé de hacer una bola de escarcha a mi alrededor para que el calo no me afectara, pero se derritió en seguida. Era inútil, sin esa máquina de nieve no se podía cruzar al lado cálido. Qué injusto... me gustaría ir a casa de Tink...
Tras una hora perdiendo el tiempo, apareció Sled.
"Hola Peri, ¿qué haces aquí?" éso me pregunto yo, aunque ya me hago una idea.
"Espero a Tink, hemos quedado esta tarde. Y tú supongo que..."
"Rosetta, sí" era de esperar "es maravillosa, su belleza no tiene limites, es como la flor que-"
"Vamos, que estas enamorado de ella" le corté porque sino estaríamos hablando de Rosetta todo el rato.
"B-bueno... quizás un poco" se puso rojo. Vaya, nunca había visto ese lado tímido suyo. Qué mono...
"¡Ahí está! Buenas tardes Ros"
"Buenas tardes Sled" qué buena pareja hacen... "Oh que bien, pero si también está Peri. Tink me ha dicho que tardaría un poco más en terminar el vestido, pero que lo tendría para esta tarde" qué decepción, con las ganas que tengo de verlo.
"Bueno, gracias Rosetta. Iré a dar una vuelta entonces" fui hasta una montaña rocosa con vistas la frontera. Así podía ver si llegaba mi hermana.
Cuánto me gustaría ser una hada cálida por unos días, su mundo es mucho más interesante que el nuestro... Le preguntaré si puede llevar la máquina de nieve mañana. Quiero saber más sobre lo que hay allí, sobre el lugar donde vive Tink. Quería saberlo todo sobre ella, cualquier cosa relacionada con Tink me interesaba.
Tras mucho esperar, mis alas empezaron a brillar y fui rápidamente al puente.
"Hey Peri, lo siento, tardé más de lo que pensaba pero ya está terminado" llevaba una caja y tenía muchísimas ganas de abrirla.
"¡Qué bien! Enséñamelo, déjamelo ver, venga" iba a cogerla pero me la apartó.
"Nope, no hasta que lleguemos a tu casa" ju, démonos prisa entonces.
"Pues vámonos" empecé a volar y luego me di cuenta de que aún no había escarchado las alas de Tink "hehe, se me olvidaba..."
"Gracias, pensé que me dejarías aquí" eso nunca pasaría.
"Es que tengo muchas ganas de verlo" tras escarchar sus alas nos pusimos en marcha y llegamos a mi casa.
"Venga ábrela de una vez, me muero de ganas de verlo" no me atraían en especial los vestidos, pero estaba impaciente por ver el que me había hecho mi hermana.
"Primero, cierra los ojos" pero así no lo podré ver. Cerré los ojos y esperé "vale, ya puedes abrirlos"
Cuando vi el vestido me quedé con la boca abierta. Nunca imaginé que podría quedar tan bien, jamás vi algo tan hermoso. Era largo y tenía unos detalles de color verde que me recordaban a ella. Me encantaba.
"T-Tink... ¿cómo...? esto es... wao" no salía de mi asombro.
"¿A que sí? Venga, pruébatelo" oh sí, casi me olvido de que eso seguía siendo ropa. Quería probármelo, pero me daba un poco de corte desnudarme delante de Tink "vamos, quiero ver como te queda"
"B-bien, pero no mires" somos hermanas, no hay problema, sólo tengo que cambiarme de ropa.
"Tranquila Peri, no tienes nada que yo no tenga" me desnudé rápidamente y me puse el tan esperado vestido. Me iba perfecto. Cuando me giré la vi con los ojos abiertos como platos. Te dije que no miraras...
"E-es muy cómodo" lo llevaré todos los días.
"¡Te queda perfecto! Estás preciosa" me miró por todos lados, me sentía como si fuera una obra de arte "y además es suave..." y me abrazó por la espalda. En ese momento me vino a la mente el sueño que tuve y me asusté "ui, perdona. ¿Te asusté?"
"N-no tranquila" tenía que quitarme eso de la cabeza "muchísimas gracias Tink. Me encanta, es perfecto. Oye, ¿qué te parece si mañana traes tu máquina de nieve? Quiero volver al lado cálido, invierno me tiene un poco aburrida..."
"Oh, bueno... se hundió en el rio pero supongo que podré sacarla de allí. Seguramente mañana la tendré lista" ¡bien! Qué ganas tengo ya...
Al cabo de unos minutos pensé en que cuando anocheciera volvería a hacer frío y Tink tendría que irse, así que intenté usar la escarcha para evitarlo.
"Espera dentro, ahora vuelvo" salí de casa y empecé a escarcharla entera. Bien, así no pasará tanto frío.
"Oh, buena idea Peri. Así se mantendrá el calor" no sé como no se me había ocurrido antes. Funcionó a la perfección, la temperatura se mantenía estable.
Nos quedamos hablando sobre las relaciones amorosas que se estaban dando entre invierno y el lado cálido.
"Pues yo no creo que Bobble y Gliss lleguen a salir como pareja" yo tampoco lo tenía muy claro, pero con Gliss nunca se sabe.
"¿Y qué hay de ti Tink? ¿Crees que Terence y tú...?" no me quedó claro qué relación tenían la última vez que hablamos de eso.
"¿Terence? Hmm... no lo creo. Es un amigo al que le tengo confianza por todo lo que pasamos juntos pero no lo veo de esa forma" por alguna razón me alegré de escuchar eso.
"Entonces nunca has besado a nadie..." lo dije en voz baja pero me escuchó igualmente.
"N-no... ¿tú sí?" sólo en sueños...
"No, ¡claro que no!" me gustaría saber qué se siente, la verdad.
"Bueno, no te preocupes, seguro que algún día encontrarás a un sparrowman" esas palabras dolieron más de lo que deberían.
"C-crees que podríamos..." iba a preguntarle una estupidez cuando de repente se escuchó el fuerte sonido del viento. Daba un poco de miedo y no me gustaba como sonaba. Luego recordé que Tink tenía que volver a su casa.
"Oh no, ¿cuánto rato llevamos aquí?" entre que vino tarde y se nos pasó el tiempo volando ya se hizo de noche "voy a salir un momento" quité un poco de escarcha para ver el panorama y el viento se la llevó entera. En cuestión de segundo, un frío invernal entró en la casa.
"Peri, ¿por qué hace tanto viento?" cuando me di cuenta de la situación ya era demasiado tarde.
"Tormenta... hay una tormenta de nieve" ¿porqué justo hoy? "vamos Tink tienes que volver ¡ya!" era una de las fuertes y mi hermana podría estar en serio peligro.
"Pero... ¿y si me quedo hasta que pase?" no era una opción, justo acababa de empezar.
"No Tink, el frío se ha hecho con la habitación, la tormenta va a empeorar y si pasas aquí más tiempo ¡te vas a congelar! Tienes que irte, ¡ahora! ¡vamos!" salimos de casa y nos pusimos en marcha, pero el viento nos frenaba mucho.
"Q-qué fri-io..." Tink empezaba a tiritar.
"¿!Crees que tus alas aguantaran!?" hacía frío, mucho frío, incluso para mí.
"N-no lo... creo" empezó a descender de golpe y la cogí en brazos.
"¡Vamos Tink sé fuerte!" fui lo más rápido que pude, pero con ella en brazos y el viento se me hizo muy complicado. Cada vez tiritaba más y su cuerpo se estaba poniendo muy frío, incluso sus manos se empezaron a congelar.
"Pe-Pe-ri..." cada vez faltaba menos para llegar pero Tink no aguantaría mucho más tiempo con ese frío. Tenía mucho miedo de que le pasara algo por mi culpa.
"Ya llegamos Tink, ¡ya llegamos!" estaba agotada, llegamos al lado cálido y el cambio de temperatura me provocó un choque que me dejó sin fuerzas.
"Ti-tie...nes que vol-ver" a penas se podía mover, tenía medio cuerpo congelado y si no la llevaba con las hadas sanadoras en seguida podría terminar... muy mal.
"¡No te preocupes por mí Tink, te pondré a salvo!" reuní mis últimas fuerzas que me quedaban para llevarme a Tink en brazos y volé lo más rápido que pude.
Mis alas no tardaron en dejar de responderme y caímos al suelo. Estábamos a medio camino y cerca habían algunas casas de las hadas de los animales.
"V-vete Peri... v-vas a..." no podía dejarla ahí en el suelo.
"¡No!" me la llevé corriendo hasta que mi cuerpo dejó de responderme. Ya no podía andar, pero aún podía gritar "¡Ayuda! ¡Socorro! ¡Que alguien nos ayude! ¡Socorro!" estaba muy preocupada por ella, jamás me perdonaría que le pasara algo. Tras ver que apareció una hada mi cuerpo se relajó, y me desmayé.
"¡Peri...! ¡Pe... ri...!" Al menos... Tink... estará a salvo...
La frontera había caído, pero vivíamos en mundos diferentes. Estábamos condenadas a vivir separadas por la temperatura. Era consciente de ello, pero no lo aceptaba o más bien, no quería aceptarlo.
Desperté confusa y con dolor de cabeza.
"Periwinkle, ¿me oyes? Periwinkle" su voz se oía lejos. Cuando mi vista se aclaró, vi a mi hermana.
"¡Tink!" pero cuando parpadeé su imagen cambió.
"No... no soy Tinkerbell, soy Milory. ¿Cómo te encuentras?" mi cabeza me jugó una mala pasada.
"¿Dónde está Tink? ¿Está bien?" el dolor de cabeza se hizo más fuerte en ese momento.
"Aún... no tenemos noticias de ella. Pero estoy seguro de que se pondrá bien. Por ahora intenta relajarte" ¿relajarme? Imposible. Miré alrededor y vi a Spike.
"¡Spike! Tienes que ir a por ella... tengo que saber que está bien" ahora el dolor se hizo insoportable y solté un pequeño grito.
"Periwinkle, túmbate. Tienes que descansar, tu cuerpo ha estado expuesto a mucho calor y estás muy débil. Es un milagro que estés bien" no podía dejar de pensar en ella, pero cuanto más lo hacía, más me dolía la cabeza. Me dio un trozo de hielo para que me lo pusiera en la boca y me relajé. No tardé en quedarme dormida.
Entonces tuve la más horrible de las pesadillas. Soñé que despertaba y Tink no estaba. La buscaba por todas partes y nadie sabía nada sobre ella, me decían que no existía, que era fruto de mi imaginación y me puse muy triste. Yo estaba segura de que existía pero nadie me creía, lo pasé fatal.
Cuando desperté ya no tenía tanto dolor de cabeza y Gliss estaba a mi lado.
"¡Peri! ¡has despertado!" se me echó encima para celebrarlo.
"Oye... ¿podrías estar un poco tranquila? No me encuentro muy bien..."
"Oh, ya claro. ¿Cómo estás?" después de esa pesadilla no estaba de buen humor.
"Bueno, un poco cansada..." ¿cuánto tiempo habré estado aquí? Parece que ya es de día.
"¿Cansada? ¡Pero si llevas dos días tirada en la cama!" al escuchar 'dos días' mi cabeza se despertó de golpe.
"¡¿Y Tink?! ¿Cómo está? Está bien ¿verdad? no le ha pasado nada ¿no?" no me valía un no por respuesta, tenía que estar bien sí o sí.
"Tranquila, saldrá de esta. Dijeron que necesitaba reposo, al igual que tú. No tienes de qué preocuparte" qué alivio... "aunque tú... tus alas... no están del todo bien..." ¿mis alas? No me di cuenta de que no las sentía hasta ese momento.
"¿Qué...?" me miré las alas y estaban hechas polvo. Será de forzarlas tanto en el lado cálido, tengo que ver a Tink en seguida.
"¿Se sabe cuando podrá volver?" ella me las curará.
"No... pero supongo que cuando pueda vendrá a por ti, estoy segura" tiene razón "oye, cuando la veas le podrás pedir que me haga un vestido como el tuyo, es alucinante" lo sé. Me recordaba a ella con sólo mirarlo.
"Ya se lo preguntaré. Ahora voy a dormir un poco..." ojalá cuando despierte esté Tink a mi lado... espero que sus alas estén bien.
Cuando desperté al día siguiente me sentí mucho mejor, aunque seguía sin notar mis alas. Estaba con Gliss y Spike y nos animamos a dar un paseo. Notaba que hacía más frío de lo normal, pero no le di mucha importancia. Tras pasar el día con ellas y recuperarme del todo, me llevaron a mi casa. Tuvieron que subirme a cuestas por que no podía volar. Vi que ya no quedaba ni rastro de la escarcha que puse anoche, así que la volví a poner. Me sentía más sensible al frío, pero no demasiado. Espero que mañana pueda ver a Tink para volver a volar.
Gliss me despertó esa mañana con una enorme y fría bola de nieve.
"Buenos días Peri, levanta vamos" los despertares de Gliss eran siempre una maravilla.
"¿Hacía falta despertarme de esa forma?" algún día te la devolveré.
"¡Pues claro! Tengo buenas noticias ¿sabes?" ¡buenas noticias!
"¿Tink está aquí?" me emocioné demasiado y empecé a buscarla.
"Bueno, no tan buenas. Bobble me ha dicho que esta tarde vendrá" al fin, qué ganas tengo de verla ya. Quise ponerme a volar, pero luego recordé que no podía.
"¿Me... bajas de casa porfa?" no podría soportar tener que subir y bajar de esa forma todos los días. Suerte que tenía a Tink para remediarlo.
Dimos una vuelta y decidí ir al puente para esperar su llegada.
"Te dejo aquí entonces. Estaré en el bosque de la escarcha por si me necesitas"
"De acuerdo" me quedé sola jugando con la nieve hasta que por sorpresa, tras unos veinte minutos, empezaron a brillar mis alas. ¿Tink...?
"¿¡Tink!?" no la veía pero si estaba cerca seguramente podría escucharme.
"...eri..." era ella a lo lejos. No podía esperar así que crucé al lado cálido, no lo noté tan cálido ésta vez.
"¡Tink!" casi se pasa de largo, volaba muy rápido.
"Peri, ¿qué haces? Vuelve al invierno" la abracé ignorándola. Me alegré mucho de ver que estaba bien y le di un montón de besos.
"Ya- va-le Peri, tran-qui-" y sin querer le di un beso en los labios. Oh cielos, ¡le he dado un beso en los labios! "¡Peri! Y-yo también me alegro mucho de verte pero tenemos que irnos" ¿se habrá dado cuenta? Cómo no va a darse cuenta de algo así... ¿debería decirlo algo? Ha sido sin querer pero aún así... Llegamos al invierno sin darme cuenta.
"T-Tink... yo-"
"¡Tus alas! No me había fijado, están muy mal" ah sí, ya no me acordaba. No podía dejar de pensar en la sensación que tuve al besarla.
"S-sí... pongámoslas juntas" se apuró en cogerme de las manos y en cuadrar las alas. Empezaron a brillar con fuerza, al igual que la última vez y mis alas volvieron a coger su forma. Cuando pude volver a sentirlas le solté la mano y me puse a volar "¡Yuhuuu!"
Es muy cierto eso de que no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos.
"Dijeron que volverías por la tarde" le pregunté.
"Bueno... digamos que... me he ido un poco sin su permiso hehe. Tenía que ver como te encontrabas" estaba preocupada por mí...
"Lo siento Tink, debí controlar más el tiempo, pero lo estábamos pasando tan bien que..."
"No tienes que disculparte Peri, has arriesgado tu vida para ponerme a salvo. Yo debería darte las gracias" me abrazó y me entraron unas ganas irresistibles de besarla, pero tenía que controlarme "cuando te desmayaste pensé que no volverías a despertar. ¿Sabes lo preocupada que me tenías? No vuelvas a hacer eso nunca más"
"Tink..." cada vez tenía más ganas de hacerlo, no podía quitarme de la cabeza la sensación que tuve al juntar nuestros labios.
"En fin ¿me escarchas las alas?" me quedé embobada mirándola.
"Eh, claro" y tras volver de las nubes, nos fuimos de camino al bosque de la escarcha. Al final salió todo bien, pero podía haber sido una tragedia. A partir de ahora tendríamos que ir con más cuidado con las horas de vuelta.
