N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Naruto no me pertenece.
Remember
Capítulo I
- ¿Me veo bonita? - pregunto su pequeña niña y sonrió asintiendo con la cabeza mientras depositaba un suave beso en su frente, su hija era la niña más hermosa del mundo así que no mentía - Por supuesto que si cariño, ahora vamos que papá nos espera - sintio una leve amargura en la boca al pronunciar aquella palabra "papá", en parte era una mentira porque hace mucho que Naruto no se comportaba como un padre, es decir, en cuanto a cosas materiales estaba presente pero eso no era lo que necesitaban los niños... ellos necesitaban amor más que nada.
- ¿A dónde vamos mami? - pregunto Kushina, pensaba contestarle pero entonces la puerta se abrio dejando ver a su hijo que vestía como normalmente lo haría, bermudas y una camisa de maga corta además de converse, su cabello estaba revuelto, no logro no sonreir cuando vio la imágen de Minato, era tan idéntico a él cuando tenía su edad pero esos eran otros tiempos, este entro en la habitación mirando a su hermana para solo alzar los pulgares en señal de que le gustaba como estaba vestida, bueno no era como si le hubieran pedido su opinión pero estaba bien.
- Iremos con tía Hinata y tío Sasuke, es una comida familiar en su casa así que verás a Shisui y a Itachi, ¿te parece? - le pregunto a la pequeña pelirroja que asintió efusivamente y no era para menos cuando tenía una extraña tendencia a estar demasiado al pendiente del Uchiha menor, Shisui contaba con ocho años, los mismos que su hijo mientras que el pequeño Itachi contaba con diez años, ella deseaba un matrimonio como el que esos dos tenían pero sabía que eso nunca iba a suceder a pesar de haberle pedido un plazo de dos meses y entonces le daría el divorcio.
- Si, pero claro que le parece a la enana mamá, solo quiere ver a su novio Shisui - le señalo Minato a su pequeña hermana quien solo lo golpeo con una almohada causando las risas de los tres, aún con todos los problemas le alegraba demasiado que los niños fueran felices - ¿Están listos? - los tres giraron en sincronía hacía Naruto que estaba recargado en el marco de la puerta esperando por ellos, asintió y este les hizo una señal de que salieran, su hijo mayor tomo de la mano a la pelirroja para pasar de su padre quien se mantuvo impasible ante el desplante de su hijo.
Ella solo tomo su bolso donde tenía todo lo que necesitaría para la comida familiar y se encamino hacía la salida cuando la mano del rubio la detuvo con cuidado del brazo aunque aplico un poco más de fuerza - Detesto ir a estúpidas cosas como estas incluso si son mis amigos así que me ire después de una hora - o no, eso si que no, no y no, le sonrió con cálidez pero su mirada denotaba determinación, el que le hubiera pedido más tiempo no era por ella sino por sus hijos - Intenta irte y entonces habrán serios problemas, vas a soportar esto te guste o no Naruto, punto final - le sentencio deshaciendose de su agarre para salir de la habitación con la cabeza en alto, por nada del mundo iba a permitir que hiciera lo que quería en esos dos meses.
Cerro la puerta de la camioneta para rodear el vehículo y abrir su puerta, Ino estaba con la mirada en su celular mientras sonreía, no le gustaba esa clase de sonrisa que había puesto pero ya eran casi nada así que le daba lo mismo sinceramente o al menos eso quería creer - Mamá, mañana tengo que ir al museo pero no quiero ir solo - señalo su hijo mayor mientras terminaba de abrir una paleta que le extendio a su hermano menor que sonrió como una niña pequeña ante el dulce, se parecía demasiado a su madre cuando sonreía de esa manera.
Una imperceptible sonrisa se instalo en sus labios al ver esos gestos que hacía su pequeña hija - ¿Quieres qué te acompañe? - pregunto su aún esposa recibiendo un asentimiento de inmediato de su hijo quien después dirigio su mirada hacía él, era cierto que esa comida que tendrían ese día era la primera después de mucho tiempo, aún estaba un poco sorprendido después de escuchar la contestación de la rubia cuando le hubiera dicho que no se iría después de una hora, había olvidado que tenía un carácter fuerte.
- ¿Aún te duele Mina? - la pregunta de Kushina lo hizo mirar por el espejo a su hijo mayor que aún tenía la férula en el brazo izquierdo, el yeso había sido quitado antes de darlo de alta y había sido reemplazado por la férula, el rubio pequeño negó con la cabeza mientras llevaba una de sus manos al cabello de su hermana quien hizo una mueca de horror causando la risa de Ino quien solo negó con los ojos cerrados - No, no toques mi cabello - Minato solo miro por la ventana intentando no reir pero fallo en el intento al soltar una carcajada, hace mucho que él se reía justo como su hijo.
- Ay Dios, enana, y dices que no te gusta Shisui - murmuro este riendo más fuerte, volvio a sonreir de nuevo mientras se detenía en un alto, la suave mano de su aún esposa lo hizo dar un respingo, esta se poso en su frente y la escucho dar un suspiro - ¿Por qué no dijiste que te dolía la cabeza y que tenías un poco de fiebre? - la miro incrédulo mientras esta le indicaba con la mirada que aparcara así que lo hizo, no pensó que esta se fuera a percatar de que se sentía cansado y con un poco de fiebre, sin embargo, si que era una sorpresa que lo notara en serio.
La vio buscar algo en su bolso mientras tomaba una botella de agua - ¿C-Cómo te diste cuenta? - pregunto un poco alterado, pensaba volver a preguntarle pero la ojiazul sin previo avisto le metio a la boca una pastilla y después le extendio el agua, la bebio de inmediato, pensó que sería un sabor agridulce pero era dulce de hecho - Te conozco demasiado bien Naru, sigue conduciendo - le indico con una hermosa sonrisa y él se sintio como en casa... ¿qué era esa sensación?.
Naruto aparco en la casa de los Uchiha, los niños bajaron de inmediato felices - ¡Corre enana! - le grito Minato a su hermana que tan solo le avento algo, ignoraba que cosa pero solo sonrió para dirgirse a la parte trasera del auto tomando entre sus manos dos regalos para los niños o al menos intentandolo, se quedo de piedra cuando sintio las manos de Naruto pasar por su cintura hasta tomar los dos regalos, su cálido aliento se colo en cada parte de su cuerpo, era un milagro que sus piernas aún sirvieran para sostenerla de pie después de sentir aquel contacto, un contacto que jamás espero volver a sentir.
- Los llevo yo - asintió aún aturdida después de lo sucedido para que este alzara los regalos por su cabeza y diera media vuelta caminando con cuidado, su corazón se agito demasiado, eso debía ser una especie de broma o algo así porque no lo esperaba, hace mucho tiempo que este ni siquiera la miraba ahora mucho menos comportarse de esa manera con ella, dio un suspiro para dar media vuelta y comenzar a caminar, más allá vio salir a Minato con un balón de futbol seguido de Itachi quien reía junto a su hijo, eran de verdad grandes amigos.
- ¡Ino! - Hinata la saludo agitando la mano mientras Sasuke estaba terminando lo que parecía ser una llamada, sonrió agitando por igual su mano cuando el sonido del celular de Naruto la hizo detenerse de golpe, este tan solo continuo con su camino gruñendo, se hacía una idea de quien era pero no quería pensarlo, sabía que intentar pensar que no era ella solo le iba a causar más dolor del que ya sentía - ¿No vas a contestar? - le pregunto a su esposo quien solo encarno una ceja deteniendose sosteniendo las cajas de regalos con una sola mano.
Se mordio el labio al ver que si iba a contestar y encima en sus narices - Escucha, tengo una comida familiar, el trato era que durante los dos meses no llamaras así que no lo hagas - y dicho esto colgó, ella aún seguía en shock después de aquello, una leve sonrisa se instalo en sus labios al darse cuenta de que los había elegido por encima de Haruno, eso era una buena señal ¿no?, continuaron con su camino en silencio y agradecio de que sus amigos no le hicieran mala cara a Naruto quien dejo las cajas en la mesa del jardín sonriendole a sus amigos.
- Ire un momento al sanitario, no tardo - asintió viendo como se marchaba seguido de Sasuke quien beso rápidamente su mejilla - Wow, ¿qué fue eso? - pregunto su amiga seguramente refiriendose al momento de la camioneta, se encogio de hombros aunque aún su corazón latía demasiado rápido - No lo sé pero necesito una limonada - Hinata solo rió mientras negaba con la cabeza para prendarse de su brazo comenzando a contarle sobre algunas cosas... se sentía feliz en esos momentos.
Dio un enorme suspiro mientras esperaba a que Sakura contestara - Apuesto a que eso no estaba en el trato - giro aún sin cortar la llamada encontrandose con su amigo que le sonreía con suficiencia, le dedico la misma sonrisa para colgar de momento y cruzarse de brazos mirando a su amigo de toda la vida - No, no lo estaba pero ambos sabemos que no dirás nada porque tú estas en las mismas que yo, solo que tú esposa aún no se da cuenta, pero el tiempo se te esta acabando ¿no? - le hizo una señal a su abdomen para que representar un embarazo y el Uchiha solo lo miro de muerte.
Ambos tenían aventuras solo que él había sido el primero en ser descubierto pero Sasuke estaba cerca de ser descubierto y ambos lo sabían - A diferencia tuya, pienso hacer las cosas bien Naruto así que no me das miedo - una breve risa salio de sus labios mientras movías las manos negando con las mismas, el azabache rió por igual para abrazarlo como en aquellos tiempos, así era su relación - ¿Cómo esta Temari? - pregunto después de separarse y volver a marcar el número de Sakuno, no había hablado con esta, aquella llamada estaba programada para hacerse más no era nadie.
Solo quería que Ino pensara que estaba haciendo todo eso por las buenas porque no deseaba problemas en esos momentos - Bien, su embarazo es de dos meses, de hecho me ire de viaje en dos días por negocios pero estare al pendiente de ella, ¿cómo esta Sakura? - pregunto este mientras se recargaba en el marco de la puerta tecleando algo con prisas, se le notaba en los ojos que amaba demasiado a aquella rubia de coletas raras - Bien, intento llamarla pero no contesta, la vere cuando Ino no este tan al pendiente de mí - contesto con simpleza recibiendo una sonrisa de parte de su amigo.
- Estamos siendo unas jodidos cabrones con ellas teme, sin embargo, ¿crees arrpentirte después? - le pregunto al azabache que tan solo cerro los ojos, no sabía si estaba pensando seriamente la respuesta o quiza contestaría con evasivas, así de complicado era el Uchiha - De lo único que me arrepentire es de si Hinata llora, nunca me ha gustado verla llorar, se que ella jamás me lo perdonara dobe, estoy seguro de ello pero por unos momentos solo quiero la felicidad al lado de la persona que en verdad amo, no dudo de tu amor por Sakura pero, ¿de verdad estás dispuesto a todo por ella? - pregunto Sasuke con una clara seriedad en sus palabras.
- Claro que si teme - contesto con seguridad viendo que su amigo asentía con la cabeza para hacerle una señal de que se estaban tardando, le mando un mensaje de prisa a Sakura para salir de ahí... estaba dispuesto a todo por Sakura, sin embargo, ¿por qué en ese momento al ver la sonrisa de Ino no lo sentía cómo cuando le contesto a Sasuke?.
- ¡Gracias tía! - grito Shisui causando una risa de parte de los adultos, incluso de él que se veía calmado en la situación a pesar de que al principio quería irse en una hora, sabía que a Naruto no le gustaba demasiado estar rodeado de tanta gente pero siempre había creído que era porque no estaba acostumbrado del todo así que siempre se esforzaba en que el ambiente fuera cómodo para que no se quejara demasiado - No me des las gracias, Kushina también tuvo que ver, de hecho ella lo eligio para ti - se sincero con su pequeño sobrino que ladeo la cabeza viendo a su hija.
Al pequeño Uchihan le encantaba demasiado leer así que Kushina de verdad se había esforzado en encontrar aquellos libros que solo eran de edición limitada, su hija en esos momentos parecía a punto de un ataque nervioso así que no logro evitar soltar una risa suave y aún más al ver como el de cabello peliazul y ojos negros caminaba donde la misma para plantarse delante de esta que estaba como un tomate - Gracias pelirroja - deposito un suave beso en la mejilla de su niña quien bajo la mirada apenada, su mente produjo un recuerdo de su niñez en una situación similar.
Se sostuvo de la silla con fuerza llevandose una mano a la frente, de pronto se sentía sin fuerzas - ¿Ino? - miro a Naruto que la sostuvo por la cintura, su olor se impregno en sus fosas nasales, su colonia siempre le había gustado, se sentía demasiado ser querida por este, solo que había un problema, él ya no la amaba, posiblemente pudiera sentir por ella algo de cariño pero no amor - N-Necesito recostarme - este la cargo con cuidado como el día de su boda cuando cruzaron el umbral, aquellos días no iban a volver y tenía que entenderlo pero solo lo hacía por sus hijos.
Las escaleras fueron subidas con prisa hasta que sintio la suavidad de una cama en su espalda, se aferro a la camisa de su aún esposo quien tomo su mano entre las suyas para que lo soltara, ni siquiera quería que lo tocara y eso si que era demasiado feo realmente, cerro los ojos y tomo aire con prisas, necesitaba agua cuanto antes - ¿Mamá esta bien? - reconocio la voz de Kushina así que haciendo fuerza de acopio tomo asiento en la cama y le sonrió a su pequeña niña viendo una enorme sonrisa en los labios de la misma que corrio a la cama donde ella para abrazarla.
Noto la mirada preocupada de Naruto sobre ella pero le sonrió para que dejara de mirarla de esa manera, acaricio el cabello de su hermosa niña para besar su frente causando una sonrisa en los labios de esta - Me siento un poco mal cariño pero vuelve abajo y juega con Shisui, no pierdas la oportunidad - le indico y esta se levanto de sus piernas asintiendo para salir corriendo no sin antes detenerse en la puerta y mandarle un beso volado, solto una leve carcajada al ver esa escena, sin duda alguna si había hecho un buen trabajo con sus dos hermosos ángeles, con sus dos niños hermosos.
- ¿Segura estás bien? - asintió ante la pregunta de su esposo que no tan convencido dio media vuelta para dejarla descansar un poco... no, no estaba del todo bien, recuerdos de su niñez habían sido destapados, aquellos momentos en los que reía junto a un rubio despreocupado, junto a alguien que siempre buscaba la manera de hacerla sonreir, sabía que esos recuerdos no iban a volver por mucho que lo deseara, los recuerdos eran recuerdos después de todo aunque no le gustara aceptarlo.
- ¿Esta bien mamá? - ladeo la cabeza viendo a Minato que lo miraba esperando una respuesta, no le gustaba para nada que su propio hijo le hablara de na manera tan cortante, el rubiecito solo miro en dirección a la habitación donde se encontraba su madre - ¿Alguna razón por la qué no me toleres Minato? Soy tu padre después de todo - le sentencio a este que lo miro con aquel orgullo que tanto Ino como él poseían, solo que casi no lo mostraban, solo lo hacían ante personas que de verdad los sacaban de quicio las cuales eran pocas de hecho.
- No te tolero por la sencilla razón de que lastimas a mamá, ella no lo merece, no se porque la lastimas, no dudo de que tengas tus razones pero ella no lo merece, he escuchado de mi maestra de ética que no puedes tener una vida con alguien cuando no lo deseas con cada parte de tu cuerpo, tú no lo deseas, mamá no merece que la hagas sufrir, creo que sabes que es una gran mujer así que... ¿por qué no solo la dejas? - que alguien le dijera que fuera un sueño, su hijo no podía estar hablandole así, no mejor dicho, no sabía que pudiera hablar así y mucho menos a él.
- Son asuntos de adultos Minato, eres pequeño como para entenderlos - aseguro viendo que este solo bufaba para avanzar hacía la habitación de su madre pero se detuvo a su lado en medio del camino, lo miro apretar los puños al igual que los labios - Tanto el tío Sasuke como tú se van a arrepentir... solo sabes que la amas cuando la dejes ir y ustedes dos lo aprenderan a la mala - sentencio su hijo para abrir la puerta de la habitación donde estaba su madre, él solo se quedo ahí intentando procesar lo sucedido, no sabía que este estuviera enterado de algo como aquello o quiza solo lo había dicho porque si y punto.
Dio un suspiro para continuar con su camino, seguro solo eran cosas de su hijo, eso debía ser porque apostaba a que siendo tan solo un niño de ocho años hablaba por hablar, bajo las escaleras con calma cuando miro a Hinata riendo con Sasuke pero este estaba al pendiente del celular, así empezo él cuando conocio a Sakura, escuchaba a su esposa pero al mismo tiempo no lo hacía, dejo de importarle todo lo que esta conllevaba, dejo de interesarse en como los niños le contaban sobre su día en la escuela... poco a poco se fue desentendiendo de su matrimonio, de sus hijos, pero en ese momento pensó que no era tan mala idea intentar volver a esa vida, Ino le estaba dando otra oportunidad así que... ¿qué tan malo sería si la tomaba?.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
Gracias por los comentarios.
