El Nivel 0 observó la vagina de la Railgun. Nunca había visto una de tan de cerca y, a sus ojos, era hermosa. Con un color igual de rosados que los labios que había besado hace segundos y con un poco de pelo por la parte de arriba, del mismo color castaño.

-N-No mires tanto..¡Idiota! -la joven reprochó. ¿No quería que mirara o quería que actuara ya?

Touma comenzó a masturbarla mientras observaba sus reacciones de reojo e intentaba hacer los movimientos que más placer le causara a su...(bueno, aún no se sabe lo que son, así que usemos la palabra "amante"). Cada vez que ella hacía uno de esos sonidos que se podrían denominar gemidos, le causaba una felicidad difícil de explicar al joven. Cada vez estaba más húmeda y Touma se acercó, comenzando a lamerla. Misaka se estremeció y puso sus manos en la cabeza de Touma. No podía aguantar más y, de golpe, le empujó la cabeza mientras daba un chillido y una cantidad pequeña líquido salía de su vagina. Misaka jadeaba y se tapaba la cara con uno de sus brazos. Esa situación era demasiado vergonzosa como para que le viera la cara.

-¿Misaka? -Touma estaba de nuevo a su lado.

-¡N-No me mires! -se tapó la cara con los dos brazos.

-¿Estás hablando en serio? ¿A estás alturas te da vergüenza..? -se puso sobre ella, le aparto los brazos forcejeando un poco y la besó- Yo ya estoy listo..

La Railgun observó la erección que tenía su amado y se asustó un poco. ¿Algo de ese tamaño podría caber por su vagina? Tenía miedo, pero quería hacerlo, así que se abrazó a Touma y le susurró

-Apaga la luz...-Touma se sonrojó un poco y apagó la luz (ya que el enchufe estaba justo al lado).

-¿Quieres ponerte tú encima..?

Para Misaka sería muy vergonzoso, pero lo pensó bien. Al fin y al cabo, en todas las peleas que tenía con él, ella perdía (excepto en la apuesta que hicieron en el festival deportivo) y estar ella encima significaba que ella lo dominaría, así que accedió.

Se pusieron lo más cómodos que se podían ponerse. Touma estaba sentado en la cama, apoyando la espalda contra la pared (que, entre la pared y su espalda, estaba la almohada) y Misaka estaba sobre él, lo más sonrojada posible. No se podía creer que lo fuera a hacer con Kamijou Touma, ese hombre que tanto la había ayudado y protegido, ese hombre al que tanto amaba.

Estaba preparada para comenzar, ¿pero que debía hacer? Había aceptado ser la dominante, pero no tenía ni idea de que hacer.

-¿O-Ocurre algo?

-No..bueno...sí...¡Ayúdame! ¡Es mi primera vez, no sé que hacer!

A Misaka ya se le había pasado la vergüenza, simplemente quería unirse con la primera persona que había amado. Touma asintió, aunque no se le viera a causa de la oscuridad. Intentó colocar su miembro para que Misaka solo tuviera que moverse. Y, entonces, ocurrió. Misaka se movió lentamente hacia abajo mientras abrazaba a Touma con fuerza. De momento no le dolía, pues solo había entrado la punta.

-¿Estás preparada...? -le susurró acariciándole el pelo.

Misaka le contesté colocando sus dientes en su cuello. Sabía que no era justo, pero no quería sufrir dolor ella sola. Touma se limitó a dar una leve sonrisa y, entonces, levantó su cadera de golpe, provocando un gran mordisco por parte de la castaña. El mordisco duró uno o dos minutos, bajando la presión cada poco, hasta que se acostumbró al dolor.

-¿Estás bien..?

-Deja de preocuparte por mi..¡idiota! Comienza a moverte..

-¿No deberías moverte tú? Por algo estás encima.

-C-Cállate..

Misaka comenzó a moverse. Nunca había sentido nada así, no era ni parecido a masturbarse. Eran descargas que recorrían todo su cuerpo, causando una sensación de enorme placer. Se comenzaron a besar mientras no dejaban de moverse. Misaka aún seguía abrazada a él, mientras, él no dejaba de acariciarla por diferentes sitios. Espalda, hombros, brazos, piernas y costados. Esto, a ella le causaba bastante placer, por donde la tocaba, sentía un calambre de placer.

La mente de Touma comenzaba a perder la cordura. No podía contenerse más, así que se inclino hacia delante, dejando a Misaka tumbada y jadeante mientras Touma quedaba encima, que se comenzó a mover con más fuerza y velocidad, lo que causó que la Nivel 5 se retorciera como nunca de placer. El joven, sin dejarse de mover, la comenzó a lamer por diferentes sitios. Empezando por el cuello, pasando por la axila y acabando en el pecho derecho de Misaka Mikoto. Lamió y jugó con el pezón con la boca mientras con la mano derecha se ocupaba del pezón izquierdo. Misaka no dejaba de gemir y jadear. Su mente estaba en blanco. Ya no sabía si estaba teniendo un orgasmo o si lo iba a tener. Era todo placer. Touma dio un gemido, moviéndose cada vez más. Estaba llegando al orgasmo y no se podía contener. Fue a separarse, pero las piernas de Misaka, que le apretaban con fuerza, no le dejaban salir.

-¡H-Hazlo dentro..!

Pero antes de acabara la frase era tarde, ya se estaba corriendo en su interior.

-¡T-Te amo! -chilló la chica, teniendo su último orgasmo, el cual hizo que su poder se descontrolara y la habitación se electrocutara durante unos segundos, hasta que Touma puso su mano derecha en su hombro.

Era una sensación muy extraña pero placentera. Tenía el interior de Touma dentro de ella. Se quedaron abrazados jadeantes durante unos pocos minutos, hasta que Touma se separó, provocando que el exceso de semen saliera de la vagina de Mikoto. Se miraron el uno al otro que, a pesar de la oscuridad, se veían perfectamente.

-¿Es verdad que me amas? -Preguntó el joven sonriendo, como medio burlándose.

-¡Idiota! ¡No he dicho nada de eso!

-¿Entonces significa que me vas a rechazar? -la miró fijamente.

-¿Qué estás diciendo..?-preguntó eso con una voz muy suave, casi susurrante.

-Que te amo...-se lanzó a darle un beso, el cual fue correspondido con lagrimas de felicidad incluidas.