Rose permanecía en silencio mirando por la misma ventana en la que su lechuza, Sius había desaparecido con su última carta a Scorpius, sintiendo un nudo en el estómago y el corazón en un puño.
Después de lo que había pasado en el tren se sintió culpable por no poder decir nada, ya que sentía que era obvio que Scorpius esperaba un siguiente paso por su parte, pero no sabía cómo darlo, pero lo único que sabía seguro, es que quería darlo, todos sus buenos recuerdos, los momentos más necesarios, lo mejores… no sabía que de forma tan gradual Scorpius había ocupado tanto de su vida que ya no imaginaba mirar un futuro y no verle con él, pero hasta aquel momento no se había dado cuenta de que se había enamorado de él…
Después de ese momento le envió algunas cartas, a las primeras no había contestado, pero no había desistido, pero en ninguna de ellas mencionaba nada de aquel momento en el tren, era simplemente escritos como lo que le mandaba a cualquier amigo, pero ya no era cualquier amigo, se trataba de Scorpius… hasta que empezó a contestar, también evitando mencionar el tema, pero Rose ya se había hartado de las conversaciones vacías y había decidido dar un paso que para ella era más grande que cualquier otra cosa que había hecho…
En esa carta que acababa de mandar, de forma impulsiva, le pidió a Scorpius quedar juntos algún día… pero en esos momentos en los que ya no podía hacer volver a Sius se arrepintió al momento.
-¿Por qué seré tan tonta…?-dijo en alto Rose pero agradecía que ni Hugo ni Lorcan estuviesen en su habitación para escucharla, no sabía que quería, si que Scorpius dijese que si o desistiese en la idea…
Rose se movió de su escritorio, donde dejaba de mala gana su pluma y se acerco a su cama esperando nerviosa, pero no sabía el que, así que reparando en el hecho de que su cabeza no pararía de formar imágenes donde Scorpius se burlaba de su petición… así que decidió levantarse y bajar al salón.
Al llegar al salón vio una escena que se había convertido en costumbre en su casa, a Hugo y Lorcan hablado sin reparos, la verdad, después de la sorpresa que habían dado al decir que estaban juntos, se sorprendía al ver una faceta de su hermano que desconocía, como es la de la seriedad y compromiso y otra de Lorcan que hasta esos momentos pensaba que él desconocía de su existencia como la condescendencia y la empatía.
-Rose… ¿paso algo malo?-pregunto su hermano Hugo mientras se acercaba a ella con cuidado.
-No… ¿Por qué?-le pregunto sin prestarle mucho interés mientras se sentaba a un sillón, pero incluso Lorcan le miraba fijamente desconcertado y eso si era raro.
-No te has mirado en un espejo… últimamente, ¿verdad?-le dijo Hugo intentando sonar desenfadado, pero Rose sabia que le estaba costando mucho aguantar el impulso de echarse a reír de un momento a otro.
Así que ella se levanto y se acercó al espejo del recibidor que era el más cercano y se sorprendió de la chica que le devolvía la mirada… esa chica tenía unos ojeras muy marcadas, las bolsas de los ojos hinchadas, el pelo indomable recogido de mala manera con una inmensa pinza, una sudadera gris de su padre vieja con el mensaje "I LOVE LONDON" que le llegaba a las rodillas y unas mallas de color fucsia que se había prometido a si misma que jamás se las pondría cuando su prima Lily se las había regalado, pero lo había hecho…
-Rose se que sigues con la cabeza con lo de Borgia… ¿pero no has considerado cuidarte un poquito más?-le pregunto su hermano intentando sonar desenfadado mientras le miraba a trabes del espejo…
-¡Estoy horrible…!-le dijo Rose fijándose detenidamente mas en sus ojos hinchados, pero lo cierto es que no se quería avergonzar mas delante de Hugo, ya que sus ojeras y bolsas no se trataba por Lía, como sería lo normal en su situación, sino por Scorpius…
-No tanto… vi a mi madre varias veces de forma parecida…-le dijo Lorcan como si nada mientras se apoyaba en el marco de la puerta de forma casual, Rose simplemente se giro para matarle con la mirada mientras su hermano no podía aguantar las ganas de reírse y lo hacía sin disimulos.
-No sabía que eras tan gracioso-le dijo cortantemente Rose mientras volvía al salón enfurruñada y se sentó de malas maneras, reconocía que le tenía mucho apego a la Señora Scamander, pero eso no quitaba que se tratase de la persona más hortera que Rose había conocido nunca.
-¡Venga Rose!-le dijo su hermano para animarla-dime de una vez que te pasa, desde hace casi una semana, desde que volvimos del colegio, estas mas abandonada que un vagabundo… cuéntamelo…-le pido Hugo con una sonrisa convincente.
-¿Quieres que confié en ti…?-le pregunto sarcásticamente Rose- ya se ve lo que habías confiado en mi…-le espeto mientras hacia un gesto hacia Lorcan que también se acercaba a ella.
Rose reconocía que no se lo había dicho a nadie, no sabía cómo decírselo a Hugo, se sentía incomoda en esa situación con el… pero con quien si quería y deseaba hablar era con Eleine aunque también sabía de antemano que la Señora Prince y ella estaban escondidas en alguna parte del mundo, para lo cual resultaba imposible ponerse en contacto con Eleine, ya que la Señora Prince era el principal objetivo de la guerra.
-¡Pero eso no cuenta!-le contesto Hugo inmediatamente.
-Sí que cuenta-le dijo Lorcan como si nada, como si fuese más un propio pensamiento suyo en vez de una conversación.
-¡¿Pero tú de qué parte estas?!-le dijo al momento Hugo mientras ponía los ojos en blanco.
-De la verdad-le contesto simplemente Lorcan.
-Como queráis…-suspiro Hugo cansado-no preguntare nada mas… pero tengo hambre-dijo al momento recobrando el estado de ánimo-¿Vienes?-le pregunto a Lorcan.
-Solo espero que tengas un trabajo bien pagado o te arruinaras solo en la comida- le decía Lorcan mientras le acompañaba.
Rose se quedo mirando mientas ellos se alejaba, sintiendo otra vez esa envidia que no tenía nada que ver ni con Lorcan ni con Hugo, solo envidia de estar allí los dos…
Desde que el Gran Poder resulto ser Lía Borgia y de la guerra que había comenzado, su padre ahora era el máximo responsable del ministerio, lo cual les dejaba otra vez como el principal objetivo con el que poder chantajear o extorsionar a su padre, así que sus padres se hicieron con un piso franco a las afueras de Liverpool y les había hechizado con Fidelius así que siendo su padre el guardián de secreto nadie podría encontrarles allí y solo había dos personas que conocían su paradero en caso de que a su padre le pasase algo, uno era como era de esperarse su tío Harry y el otro… Lorcan, la verdad tanto ella, como su madre y sobre todo Hugo, se quedaron impresionados por su resolución, que había hecho el mismo por iniciativa propia, era como decir que Lorcan ya formaba parte de ellos, sin decirlo abiertamente, pero había sido un gesto inconfundible, ya que nadie se lo había pedido y por eso Lorcan y Hugo podían estar juntos… pero Rose sabía que si su situación hubiese sido la de ellos… Scorpius jamás pisaría esa casa.
Pero de pronto algo provoco que saltase tan rápido del sofá que tropezó con el propio respaldo del mismo haciendo que volcase y ella dándose de bruces contra el suelo de mala manera.
-¡ROSE!-grito inmediatamente Hugo que llego corriendo portando la varita en alto, Rose notaba un dolor inmenso en la boca pero pudo ver llegar a Hugo y Lorcan asustados al salón con las varitas en alto, pero Rose buscaba por toda la estancia aquello que le hizo saltar tan agitadamente y observaba como su pobre lechuza que había llegado a trabes de la chimenea gorgojaba indignada y dolida mientras un elfo, o más bien elfa, se agarraba a su plumaje.
-¡¿Pero qué…?!-grito Hugo ordenando bajar a la elfa.
-¡SANDY!-le grito Rose, pero al momento de gritar noto que en la parte superior de su paladar le faltaba un diente y solo pudo hacer gestos de espasmos y Lorcan se acerco a ella.
-Toma, esto es tuyo-le dijo como si nada Lorcan mientras le ponía su diente en la palma de la mano.
-¡¿QUE HACES AQUÍ?!-le vocifero Rose a la elfa con voz rara, ahora Hugo se reía porque había reconocido a Sandy, Lorcan miraba al vacio y su lechuza Sius seguía volando por la casa indignado.
-Scorpius me envía para decirle a Rose Weasley que acepta y me manda para que le lleve ahora mismo con el-dijo la elfina mientras se colocaba bien su ropa después del vuelo, Rose solo pudo seguir mirándola con estupor.
-¡¿Que…?!-le grito Hugo a la elfina de pronto incrédulo-¡Ella no puede ir a ninguna parte…!
-Scorpius también dice que le recuerde a Hugo Weasley el día que no le dejo que Phoenix Craig le diese una paliza-le dijo como si nada la elfina.
-¿Te habías peleado con mi anterior pareja?-le pregunto Lorcan al momento a Hugo centrando su interés y Hugo le miro indeciso.
-No… fue más bien…-empezó a decirle Hugo avergonzado-¡Maldito Malfoy!-resolvió malhumorado.
Pero Rose después de despertar de su pasmo miro su mano, en la que aun tenía su diente, miro a su jersey y a sus mallas, y además se llevo la mano al pelo todo mal recogido… así no podía… verle…y al momento huyo despavorida a su habitación.
-¡ESPERAME AQUÍ SANDY!-le grito Rose mientras entraba como una exhalación en su habitación…
Abrió de par en par su armario y empezó a revolver toda su ropa sin importarle mucho el desastre que estaba dejando por todo el suelo, hasta que encontró la camiseta que le había regalado su padrino en su último cumpleaños, aunque estaba más que segura que había sido elección de Alice, cogió a toda prisa unos zapatos de tacón que le había dado su tía Ginny porque le dijo que debía tener alguno al menos y que no había usado nunca, ya que jamás se puso unos, los pantalones que le había dado Eleine ya que ella le quedaban largos por sus cortas piernas y un accesorio del pelo que Albus le había dado por navidades y que aun estaba envuelto. Y por ultimo su varita, ya que era mayor de edad.
Salió de su habitación tirando su sudadera por el suelo y la pinza del pelo sin preocuparse del desorden que causaba, se metió en la ducha y al momento salió, se vistió con una rapidez adquirida por años de quedarse dormida, se calzo los incómodos zapatos y dio gracias a todas las veces que había tenido que compartir cuarto con Dominique en El Refugio, porque en menos de un minuto había logrado arreglar su pelo y recogerlo con el accesorio, algo que jamás había conseguido antes. Recordó algunos trucos de su tía Fleur que pensó que eran frívolos y estúpidos, y gracias a eso ya no tenía ni una mala marca en la cara y por último y más importante, le dio todas las veces que pudo gracias a su madre por cuidar siempre de su dentadura y por haberle enseñado todos los hechizos de dentistas, ya que su dentadura volvía a ser la de siempre…
Volvió a su habitación a por su bolso dando traspiés, ya que no estaba acostumbrada a zapatos como aquellos, recogió un poco de dinero, puso su varita a buen recaudo y bajo…
Hugo parecía bastante empeñado en explicarle algo a Lorcan el que parecía que le ignoraba y acaba de acordarse de que Craig había sido pareja de Lorcan y era de los chicos más guapos que recordaba y para sus adentros recordó que Lily también había tenido debilidad por ese chico… se compadeció un poco de ella, pero Lorcan al verla despertó de su mundo.
-Rose estas muy guapa-le dijo con poco interés Lorcan, eso a Rose le sentó como el alago más grande que podía hacerle, aunque su hermano seguía contrariado.
-Rose si se enteran papa y mama…y si has quedado con Scorpius…-empezó a decir Hugo ofuscado- ¡¿Por qué te arreglas tanto?!-le dijo de pronto.
-Rose Weasley, ¿preparada?-le pregunto la elfina mientras le tendía una mano.
-Creo que…-dijo Rose de pronto sintiendo dudas, confusión y miedo, pero la elfa se había cansado de esperar y la cogió sin más.
Rose de pronto se sintió tambaleándose encima de unas hojas secas que cubrían un suelo de plaqueta blanca y agradeció que a pesar de los zapatos que tenia no se cayese al suelo por segunda vez en el día.
-Rose…-le llamo una voz que provoco que se le erizase la piel.
Era Scorpius, pero un Scorpius que nunca se había imaginado antes, estaba vestido por una chaqueta de deporte azul muy deshilachada y con manchas blancas que Rose relaciono con mal uso de la lejía, unos pantalones vaqueros viejos con muchas rasgaduras por el uso, además de sucios porque tenía en la pierna derecha a la altura de rodilla una gran mancha negra que a Rose le pareció grasa de motor, sus botas igual de gastadas que el resto de la ropa, pero tanto que la suela empezaba a desprenderse, pero en lo que no cambiaba era en el rostro, el también parecía tener las mismas ojeras que ella hace unos minutos hasta que las había tapado, estaba despeinado de forma un poco cómica, pero los ojos… eran los mismos ojos en los que no había dejado de pensar en esos días, aunque el aspecto había cambiado, esos le resultaban inconfundibles entre un millón.
-Bueno Scor he cumplido-le dijo la elfina mientras estiraba su brazo hacia el- quiero mi recompensa-le exigió la elfina.
-Sandy, ahora no, ya te dije que esto es dinero…-le dijo Scorpius incomodo a la elfa mostrándole lo que Rose reconoció como dinero, pero muggle.
-Eso será dinero para ti-le dijo la elfina un poco molesta y Scorpius expiraba molesto.
-¡Ten!-dijo de pronto Rose recordando el poco dinero que había recogido antes de salir- ¿te llegan 17 sickles y 12 Knuts?-le pregunto a la elfina que en seguida cambio para una cara feliz, realmente era una elfa muy avariciosa.
-No Rose… no tienes porque hacerlo…-dijo Scorpius muy incomodo mientras mataba con la mirada a la elfina que aceptaba gustosamente el dinero-¡Sandy!-le grito a la elfa.
-No pasa nada, está bien-dijo Rose al momento sin prestarle mucha atención a la situación.
-Si, Scor, no te preocupes, así está bien-le dijo con una sonrisa la elfa, Scorpius parecía cada vez de peor humor-dentro de una hora volveré para llevarme a la señorita sin recargos…-le dijo sin más-adiós-y desapareció.
-Rose… te lo devolveré-le dijo Scorpius un poco incomodo.
-No es para tanto, no importa-dijo Rose al momento sintiéndose incomoda, por algún motivo y por la forma que vestía Scorpius no parecía el chico adinerado que recordaba y eso, no le molestaba, al contrario, le agradaba de forma diferente.
-¿Quieres… sentarte…?-le pregunto Scorpius al cabo de unos minutos en completo silencio de forma incomoda, Rose quería decir tantas cosas pero… volvía a faltarle el aliento y la valentía.
-Si… gracias…-dijo Rose un poco entrecortadamente y agradecía, ya que esos zapatos eran todo lo bonitos que podían ser, pero lo más incomodo que se había puesto nunca.
-Ven…-le dijo Scorpius simplemente mientras caminaba por la casa y Rose volvió a agradecer que Scorpius estuviese de espaldas a ella para que no le viese caminar de esa forma tan ridícula, no sabía caminar con elegancia con aquellos zapatos como Dominique o su tía Fleur… estaba casi segura que hasta Hagrid sería más sutil sobre tacones que ella.
Pero pudo apreciar el lugar donde estaba, era una casita que no parecía más grande que en el piso en el que vivía ahora, tenía las paredes blancas y el suelo de plaqueta, hojas secas por todas partes porque no había cristaleras y además estaba rodeada de hayas y sauces silvestres, lo único que había era un sofá un poco destartalado con una manta a un lado, una mesa de plástico y tres sillas de jardín.
-Toma asiento…-le dijo Scorpius señalando al sofá, mientras el se sentó en una de las sillas, así que Rose lo hizo procurando no dar ningún traspiés delante de él y se sentó.
-¿Que tal…?-pregunto Rose sin saber por dónde empezar la conversación.
-Bien… supongo-le contesto Scorpius sin más, Rose solo hizo un gesto con la mano señalando sus botas en busca de explicaciones- pues… soy un muggle… mi padre pensó que la mejor forma de esconderse ahora es ser muggle… así que vivo más o menos aquí desde hace una semana y trabajo limpiando platos o fregando el suelo de un bar a veinte kilómetros de aquí…
-¿En serio?-pregunto Rose impresionada, la verdad y el sofá donde estaba sentada parecía su dormitorio.
-Sí, ando con la moto de un sitio para otro-lo que le pareció a Rose grasa de motor cerca de sus rodillas era de verdad eso- pero es mientras no pueda hacer magia, aun soy menor, el cree que es más seguro si no me quedo mucho en el mismo sitio… y creo que de eso él sabe mucho…-le dijo sin mas Scorpius, y Rose simplemente asintió un poco incomoda, por la insinuación del pasado del Señor Malfoy-tu ya puedes hacer magia, ¿verdad?-le pregunto al cabo de un tiempo.
-Si-le dijo Rose al momento.
-Bien-le dijo Scorpius…
Y ambos se quedaron en un silencio incomodo otra vez…
-¿Sabes algo de Eleine?-le pregunto Rose esperanzada.
-No…-le dijo Scorpius.
-Ya… yo tampoco…-le dijo Rose por intentar seguir con la conversación mas vacía de la historia.
-No vi a Albus desde que acabamos las clases…-le contesto Scorpius, parecía que también decía cosas solo por decirlas.
-Igual que yo…-le contesto Rose.
Y el silencio incomodo volvió una vez más…
-¿Tenéis noticias de Borgia?-le pregunto Scorpius al cabo de un momento.
-No lo sé, no me hablan de ella…-le contesto Rose arrepintiéndose de no decir algo con más sentido.
Y el silencio volvió una vez más durante conversaciones vanas que no llegaban a ninguna parte, como quidditch, Hogwarts, el pequeño Cedric… hasta que Rose sabía que no podía dejarlo pasar y se iba a atrever pero Scorpius se levanto de golpe.
-Esto es ridículo…-le dijo sin más Scorpius mientras andaba por la sala-mira Rose, siento lo que ha pasado, te he hecho pasar por un mal momento y ahora igual, pero…- pero Rose ya no le dejo seguir.
Se abalanzo sobre él, con traspiés incluido y le beso de la forma más torpe de todas las que pudo, pero no le importo cuando Scorpius la abrazo, supo que si tenía que hacer algo de una vez ese había sido el momento o ya no habría nada más.
Rose se separo de él unos minutos y se sintió totalmente relajada cuando vio que Scorpius se reía aunque notaba que sus piernas le temblaban un poco y no por el calzado, pero también sonrió con tranquilidad.
-¿Intentabas impresionarme vestida así?-le pregunto jocosamente Scorpius-Rose acéptalo... no puedes ni dar dos pasos con eso…
-Mira quién habla…-dijo desdeñosamente Rose señalándole-una cosa es vestir como un muggle, pero otra es ni acercarte al agua… estas hecho unos zorros…-le Rose de la misma forma que el.
Ambos sonrieron y se abrazaron, Rose no podía dejar de pensar en lo que había echado de menos al autentico Scorpius, con el chico que le hacía enfadar siempre, con el que podía decirle o gritarle casi de todo y saber con seguridad que a la mañana siguiente estaría bien de nuevo, pero que era solo él a quien había tenido en mente durante tantos y tantos años.
Después de unos momentos en los que sí pudieron tener una conversación normal de un poco de todo lo que les había pasado los pocos días en los que no se habían visto, se sentaron en el sofá en silencio y Rose permanecía apoyada en Scorpius mientras el pasaba el rato en silencio jugando con sus rizos cuando eran pequeños, pero Rose se armo de valor para ir un poco mas allá y saber algo de lo que necesitaba.
-Scor…-le llamo Rose con cuidado.
-Dime…-le dijo sin mas aunque paro de jugar con su pelo.
-¿Recuerdas cuando los Dorian nos llevaron al Departamento de Misterios?-le pregunto Rose con mucho cuidado.
-No podría olvidarlo aunque quisiera-le dijo sin más Scorpius serio.
-Cuando me desmayaba me decías algo… pero solo escuche… "Rose tienes que saber que…" y ya no recuerdo más… siempre me pregunte si la frase acababa ahí…-le dijo con tacto Rose mientras se incorporaba un poco incomoda.
-Acababa diciendo que no podía cargar con la responsabilidad de tu muerte-le dijo Scorpius y Rose intento disimular su decepción, pero escucho un suspiro de Scorpius y vio que se rio.
-¡Deberías ser actor! ¡Eres un falso!-le dijo indignada Rose mientras intentaba levantarse, pero él no le dejo.
-Rose… eso acababa como te habías imaginado siempre… Rose tienes que saber que te quiero…-le dijo Scorpius mirándole a los ojos y el corazón y estomago de Rose dieron un vuelco a pesar de que solo confirmaba sus esperanzas- y la verdad es un alivio saberlo… porque pensé que me habías escuchado y a los pocos días vi como te besabas con Lance, sentí que era un rechazo, nunca me había sentido peor…
-Pues eso es algo que tenemos en común…-le dijo Rose armándose de valor- ¿recuerdas cuando salvamos a Minerva?-Scorpius simplemente asintió- volví a Hogwarts con la mejor noticia, con la que esperaba, Minerva estaba bien y sana y cuando volví… recuerdo que pedias a Zabini salir contigo y de cómo ella te besaba… pensé que al ir tras de mi aquella vez… tal vez… podía ser algo entre nosotros… uno de los mejores momentos de mi vida quedo invalidado solo por eso…-le dijo Rose mientras se atrevía a mirarle-porque me di cuenta de que empezaba a sentir algo mas por ti y con el paso del tiempo supe que eso solo significaba que te quería…-le dijo sin mas mientras notaba como Scorpius la acercaba a él y se abrazaban.
-No sabía nada de aquello…-le dijo Scorpius en un susurro.
-Ni yo tampoco…-le contesto Rose mientras se separaba un poco-pero creo que lo prefiero así… de esta manera se que no cometeré más errores… con lo que respeta a ti…
-Lo mismo te digo Rose…-le dijo Scorpius mientras le besaba una vez más-ven, quiero que veas una cosa que puede que te anime…-le dijo con una sonrisa Scorpius y Rose fue con él, la verdad a pesar de que se sentía libre y feliz de una vez por todas no podía olvidar tan fácilmente aquellos momentos amargos.
La llevo hasta lo que parecía un pequeño balcón que daba a una de las vistas más bellas que Rose había visto nunca, era como la ladera de una montaña que terminaba en un pequeño lago por el que caían pequeñas cascadas de agua rodeada de una inmensa flora silvestre, era realmente un lugar precioso.
-¿Tu gusta?-le pregunto Scorpius con una sonrisa-a mí siempre me levanta el animo...
-Es precioso…-dijo Rose embelesada, porque no tenía más adjetivos que decirle, realmente era un lugar hermosamente impresionante, de pronto ya se sentía mejor ella también.
-¿Sabes?-le dijo Scorpius mientras la abrazaba por detrás-esta casa es de mi madre, se la regalo a mi padre para que volviese a ser un hombre libre, pero mi abuela monto en cólera y tuvieron que mudarse…-le dijo mientras se apoyaba en ella, Rose rio, supo que la Señora Malfoy era un poco temperamental y Scorpius parecía complacido de hablar- siempre me gusto mas este lugar… que cualquier otro… la casa del lago… mi madre me pregunto si quería vivir aquí después de acabar Hogwarts…-Rose se dio la vuelta un poco confusa, no tenía claro a donde quería llegar Scorpius y si era lo que pensaba, aún era pronto-pero le dije que no…-le contestó inmediatamente-quiero construir mi propio hogar, aun que me lleve mucho tiempo…
-Eso es muy loable por tu parte, pero no se a donde pretendes llegar…-le dijo Rose en un susurro.
-Pues que no puedo prometerte nada ahora… sino a largo plazo…y no sé qué es lo que quieres tu…-le dijo Scorpius con preocupación.
-Tardamos cerca de tres años en llegar a este momento… ¿crees que soy una chica que necesite cosas rápidamente?-le pregunto con burla Rose y Scorpius sonrió mientras le daba un pequeño beso.
-Lily besa mejor que tu…-le dijo pensativamente Scorpius con burla y Rose quiso darle un puntapié, pero estaba preparado-¡Que era broma!
-¡Pues no me hace gracia! ¡Se lo diré a James y Albus!-le grito Rose pero no podía evitar reírse, a pesar de todo, se trataba de Scorpius, el chico que para él su pasatiempo favorito era hacerla enfurecer y no le importaba mucho.
-¡Aquí estoy!-dijo de pronto Sandy alterando a Rose y maldiciéndose un poco, la hora ya había pasado, tenía que regresar a casa.
-No quiero irme…-dijo pensativamente Rose mientras volvía la mirada a Scorpius.
-¡Quédate!-le pidió Scorpius sin demasiadas esperanzas, pero Rose pensó en el disgusto que tendrías sus padres, no podía hacerlo…aunque quería quedarse más que nada en el mundo…
-Te quiero…-le dijo simplemente Rose y noto como se sonrojaba, ni lo había pensado cuando lo dijo.
-Rose…-le dijo Scorpius mientras le daba un largo beso-yo también te quiero…-le dijo Scorpius mientras le hacía señas a Sandy.
-Vamos, Señorita Malfoy-le dijo de forma chistosa la elfa pero Rose la fulmino con la mirada.
-Mandare a Sandy mañana a la misma hora a por ti-dijo Scorpius con seguridad.
-¡¿Qué?!-pregunto Rose sorprendida.
-O sino viajare, ¿dónde queda más o menos…?-intento preguntarle Scorpius, pero al mirarla paro.
-Por favor, no corras ningún riesgo por mi culpa…-le pidió Rose en un susurro mientras se despedía de él a la vez que cogía la mano de Sandy y desapareció.
Cuando volvió a aparecer en su hogar, vio como su madre se acercaba a ella en un mar de lágrimas y sin mediar ni una palabra… le abofeteo histérica…
Rose se quedo sin aire cuando su madre le abofeteó, jamás nunca le había puesto ni una mano encima y menos verla en ese estado tan mal, pero no era la única, Hugo también lloraba y la miraba con rabia mientras Lorcan no dejaba que se acercarse a ella… tampoco Lorcan parecía bien, tenía mala cara…
-¡TE DIJE QUE NO PODIAS IRTE!-le grito furioso su hermano Hugo, pero Lorcan le obligo a retroceder y se metieron en la cocina.
-Mama…-llamo Rose con suplica a su madre, pero su tío Harry, su tía Ginny y Albus aparecieron, su tía Ginny que lloraba igual de desconsolada, se llego a su madre de allí…
-Rose, ¿estás bien?-le pregunto con dureza su tío Harry, que parecía mal también, ella solo pudo asentir-Albus, quédate aquí, tengo cosas que hacer en el Ministerio ahora- y se fue…
-Al… ¡¿Qué?!-le pregunto Rose llorando a su primo, el simplemente aparto la mirada.
-Rose, no quisiera ser yo quien te dice esto… pero cuando tu madre le dio la noticia a tu padre de que habías desaparecido…-le dijo Albus y Rose miro por todas partes buscando a su padre, si lo de su madre y Hugo fue así, lo de su padre seria cien veces peor.
-¡¿QUE?!-le vocifero Rose temblándole todo el cuerpo.
-Ha sufrido un infarto…
Bueno, así empiezo… y estoy impaciente por vuestras primeras impresiones…
¡Saludos!
SSS
