Gracias chicas por las que me leen en silencio y las que me commetaron xD


Azote mi puerta con fuerza y corrí a la puerta de mi casa, la patrulla de Charlie no estaba ahí, pero no tendría demasiada suerte, porque mi madre si

Renee salió de la cocina al escuchar de seguro el motor de mi camioneta

- ¿Qué paso? – pregunto, había visto mis lagrimas, no espere a darle respuesta y me lance a sus brazos

- Odio Forks, lo odio, quiero irme de este lugar, ya no lo soporto – dije entre lagrimas

- ¿Qué sucedió?

- Todo mama, todo… creía que había muerto de vergüenza al caerme hacia atrás en la cafetería y después creía que mi amor se saldría de mi cuerpo cuando EDWARD CULLEN me beso, pero… pero después… oh diablos, ¿Por qué soy tan ingenua?

- Ven aquí – dijo aunque ya me tenía abrazada tanto como yo a ella, comenzó a acariciar mi cabello – hare la comida y subiré a tu cuarto, ¿dale? – asentí, ella beso mis mejillas, subí las escaleras y me encerré en mi habitación soltándome a llorar en la cama agarrando fuertemente las almohadas para que mis gritos ahogados no retumbaran por toda la casa

Después de un rato me tranquilice un poco, dejando que solo una que otra lagrima saliera pero se podía notar una enorme diferencia

- Oh mi niña– dijo mama acariciando mi cabello – así es la vida… ¿Edward es… él chico que te gustaba? – pregunto, le llegue a hablar de él

- si…

- No te preocupes, ya veras que con el tiempo lo olvidaras

- Pero es que me duele, siento que mi corazón se saldrá de mi pecho, que esto que siento en mi estomago me esta matando por dentro… siento que… no puedo respirar, me falta el aire, me falta algo… no se, pero me duele – dije con lagrimas

- Ese es el sentimiento del amor…

- No, esto que siento… es como se siente cuando me hacen volar entre fantasías y después desde una altura enorme me avientan sin paracaídas y el golpe es fuerte, doloroso e inacabable… no lo quiero, haz que se vaya

- Amor… - me hablo maternalmente – en la vida te romperán cientos de veces el corazón y no por eso debes dejarte vencer, debes conocer a alguien y te ayudara a curarte las heridas de tu corazón…

- No quiero, ya no quiero sentir esto de nuevo, no puedo, mi corazón ya no resistiría a eso… por favor, ya no – rogué

- Descansa dulzura…

- aja – murmure, mamá se levanto de la cama y se fue cerrando la puerta en silencio

Cerré mis ojos pero de nuevo como ya llevaba tiempo intentando hacer, no pude dormir

Los sucesos de esa tarde volvían y me lastimaban, ya no quería nada de esto

Estaba harta de este sentimiento que sentía por dentro; ya no lo quería parecía quemarme por dentro a cada segundo que transcurría, ya no lo podía soportar mi corazón, iba a colapsar; ya no tenia fuerzas, me estaba debilitando cada vez mas

Pensaba que podía volar y lo único que logre fue ahogarme, ¿Por qué todo se venia abajo y cada vez mas?

Di todo y lo único que podía y tenia

Un amor que dar, un corazón para romper, un orgullo que aniquilar, una vida que vivir y un sueño que debe acabar y todo eso se lo entregue a él

Lo peor de todo es que no podría decir nunca más

Nunca más me romperían el corazón

Nunca más me enamoraría

Nunca más conocería a alguien especial

Nunca más se burlarían de mí

Nunca más, aquella palabra ni yo misma la podía utilizar en esa simple cuatro cosas que más deseaba

- Isabella, lamento la broma que te hice pasar, no creía que saldría… - miro a Heidi quien sonrió con suficiencia – de mis manos… perdón… por hacerte creer algo que no es… pero prometo que solucionare las cosas… al anochecer… olvidaras esto, solo vete a dormir y listo

Que fácil habían sonado esas palabras, solo vete a dormir y listo, cite mentalmente eso y quise bufar a esas absurdas palabras

El chico dulce, amable, caballeroso… el chico que creía que conocía de distancia, incluso aunque veía sus pequeños detalles, había sido autodestruido esta tarde

Ya no era mas ese chico que yo creía… oh no, solamente era… el asesino de mi corazón

Un gramo de dolor, dos cucharadas de felicidad, una taza completa de amor y tres más de odio y sufrir, la receta secreta de la vida.

Limpie mi mejilla, me dolía la cabeza de tanto llorar

Tocaron la puerta de mi habitación, moví mi cabeza para mirar quien era y vi a mi amiga, quizás una de las muy pocas, Leah

Hizo una extraña mueca al verme, de seguro no tendría la mejor de las expresiones impregnada en mi rostro

- Bella – se acerco a mi y se sentó a mi lado en el suelo sujetando una de mis manos - ¿Qué paso cariño? – pregunto

- ¿recuerdas a Edward? – pregunte con voz rota

- Claro, siempre hablas de él, ¿Cómo olvidarlo?

- Me beso – murmure bajito

- ¿En serio? WOW, deberías de estar feliz, gozando, tu sueño hecho realidad… - pareció comprender después de un momento - ¿Qué paso después de que te besara?

- Aparecieron las porristas y muchos mas y se burlaron de mi, dijeron que Edward era muy bueno bromeando… habían leído mi cuaderno, en él que tengo su nombre una y mil veces… y se vengo de la vergüenza que paso, besándome para que… todos ellos se burlaran

- No, no creo que eso sea verdad, dijiste que Edward era diferente a todos ellos, no solo su físico te gustaba, sino quien era… ¿Qué dijo él?

- Termino por aceptarlo después de que Heidi amenazo con mostrar el video en publico

- Son una bola de idiotas que creen tener el mundo a sus pies, pero tu sabes que así no son las cosas… tu eres mucho mejor que todos ellos juntos

- ¿Quién?, ¿La chica de los lentes?, ¿la que se viste mal?, ¿la torpe ingenua?, ¿La ratita?, ¿Quién?

- Tu Bella, tu eres mucho mas que eso, muchísimo, quien te conoce lo sabe

- No me importa – me encapriche – no quiero ser mejor para los que solo me conocen, quiero ser mejor para todos, y a los ojos de cualquiera

- ¿en serio? – pregunto alzándome una de sus cejas

- Claro, quiero cambiar, quiero… usar otro tipo de ropa, dejar esta tonta coleta y tener mi cabello con un mejor estilo, quiero… ser bonita e interesante… ¿tan difícil es?

- Ya lo eres…

- Pero quiero serlo para Edward – murmure con voz fea

- Si Edward no te ve por quien eres, no merece que le muestres una mejor cara y cambies por él

- Y quiero demostrarle a… Heidi que puedo ser como ellas, verme mejor y ser aun mejor y no necesariamente una arrogante caprichosa burlona

- Bien…

- ¿Qué significa eso?

- Que te vas a levantar, vas a usar toda esa ropa que te compre y no haz querido tocar, te dejare tu mejor conjunto para toda una semana, te diré como acomodar tu cabello y lucirlo y sobre todo que parezcas esa chica interesante

- Eso suena bastante mal… y complicado

- Déjamelo a mi – dijo ella señalando la pequeña coleta que traía, apenas y podía agarrarse el cabello por completo ya que lo tenia muy corto, por encima de los hombros, me senté y ella se dirigió a mi armario, tomo las bolsas que tenia ahí de ropa las cuales ellas me compraba y yo ni de broma utilizaba, pero eso cambiaria hoy mismo

Baje de mi vieja camioneta, sintiéndome extraña al traer el cabello suelto, acomode de nuevo mis lentes y la blusa azul que me quedaba pegada al cuerpo, sentía miradas sobre mi, pero no me dejaría intimidar les demostraría lo que Isabella Swan era por dentro y fuera, nadie mas se burlaría de mi, o eso era lo único que esperaba

Ni siquiera Heidi

Camine despreocupadamente a mi primera clase, tomando con fuerza mi mochila, entre al salón, todavía faltaban algunos por llegar, pero al entrar los pocos que había voltearon a verme, pensaba bajar la mirada pero recordé las palabras que me dio anoche Leah

"Nadie te hará cohibirte, mira en alto, demuéstrales que no les temes"

Y eso hice los mire con indiferencia y seguí a mi destino como si nada

Cuando el profesor llego, muchos mas alumnos detrás de él, pude ver sus sonrisas de burlas que quedaron borradas al ver hacia mi lugar, pase mi mano por mi cabello, como dijo Leah

"La demostración perfecta de la despreocupación es despeinarte de vez en cuando"

El profesor comenzó a dar la clase, y de repente pregunto

- Alguien sabe ¿alguna famosa obra de Shakespeare? – muchos pusieron caras de no saber, ni siquiera eso sabían estos incompetentes, otros dijeron por lo bajo estupideces y aunque las chicas que se vestían bien no tenían nada de cerebro recordé también…

"Te vestirás diferente, te verán diferente pero sigues siendo la misma chica que conocemos, no cambies lo importante que en verdad eres"

Por esa razón, alce mi mano, el profesor me dio la palabra

- Una de las obras mas reconocidas por aquellas personas que tienen la capacidad de pensar, un poco – les deje claro a toda mi clase, que eran unos idiotas incompetentes – es la obra de Romeo y Julieta – sonreí victoriosa cuando el profesor me sonrió

- Gracias señorita Swan, caballeros, señoritas , no les vendría nada mal aprender un poco y usar sus neuronas – hubiese en cualquier otro caso esperado miradas envenenadas pero nadie me dijo nada

La siguiente clase fue lo mismo, de miradas de burla y sonrisas falsas a miradas atónitas y sonrisas borradas por la impresión de ver a una nueva chica, o a una que se vestía mejor

La hora del almuerzo por fin llego, ni esto lo cambiaria por un nuevo atuendo, camine para hacer fila y por alguna tonta razón me dejaron que pidiera antes de los que estaban frente a mi, no me importo mucho así que pase antes que ellos, pedí lo que comería y después en lugar de ir a la mesa donde algunas chicas me llamaban por mi nombre, "Isabella", camine como siempre a la mesa vacía que era la mía

Comencé a comer de mi manzana y una vez que la termine, tome de mi agua, aun me quedaba tiempo así que saque mi libro, orgullo y prejuicio, uno de mis preferidos, apenas lo había abierto y ya sentía la presencia de alguien frente a mi, levante mi mirada

- Bella, debemos hablar – era Edward, mi corazón latió fuertemente, que temí que escapara de mi pecho

- Lo siento, estoy leyendo, no gracias – lo dije como si se tratase de un idiota, frustrado se sentó frente a mi, Ja, ni de broma dejaría que todos se volviesen a burlar de mi

- Lo de ayer… yo… no es verdad todo lo que dijo Heidi… - me miro a los ojos, y supe en los suyos que no mentía

- Mmm… - fue todo lo que me atreví a decir, no sabia si mi voz saldría bien

- Ayer Salí molesto de aquí, por que todos se estaban burlando de ti – baje mi mirada – no por lo que dijo Felix y Heidi… y cuando te encontré en el estacionamiento creía que quizás necesitarías hablar con alguien… no planeaba besarte – aclaro, mi corazón se rompió, o mejor dicho las migajas de lo que ayer quedo de este se quemaron dejándolas en cenizas

- Ya paso Edward, no importa – sentía mis ojos picar, así que deje mi mirada donde la tenia, en el suelo

- Claro que importa Bella… porque yo he… querido… besarte desde hace tiempo – dijo aquello tan rápido que no supe si yo lo imagine o en verdad lo dijo

- ¿de que hablas?

- Bella… yo… - levante mi mirada, y vi como cerraba y abría su boca repetidamente, mi vista se perdió en sus labios y me deje creer que lo besaba, que nos besábamos lentamente, él se acercaba a mi y yo a él y sin darnos cuenta nos besábamos dulcemente, no había pasión o un sentimiento de deseo físico, solo dulzura y cariño… sentí algo rozar mi nariz y abrí mis ojos para darme cuenta… que no lo había imaginado por completo

- Yo… - me aleje de él, cerré y abrí mi boca repetidas veces en busca de un buen insulto pero no encontré nada bueno, se volvió a acercar a mi, tomo mi barbilla entre una de sus manos y me beso de nuevo

- ¡JAJAJAJAJAJAJAJA! – las risas de alguien me hicieron separarme de Edward

- Heidi – dije bajito

- Bella, Bella, rata de laboratorio y bibliotecas, ¿Qué creías?, ¿Qué vistiéndote mejor Edward te amaría como tu a él?, ¿Qué te miraría?, o ¿Qué?, vamos cariño, aquí todos pueden ver que él ni siquiera te ve

- Tu no… - no supe que decir, ¿En verdad que creía?

- Edward deja de jugar con Bella – vamos Edward dime, que tan estúpida llego a ser para volver a creerte – mira Bella, te lo diré de esta manera, Edward tiene novia y esa novia te esta hablando justo ahora, así que aléjate de mi novio – que tan estúpida podía ser, era mas que obvio, ¿Aquí donde entro yo?, ellos estaban mas detonados a estar juntos de lo que alguna vez yo pude soñar

- ¡UHHH! – se escucho en alguna parte de la cafetería

- Ya se le juntaron las dos, que mal jugada – grito otro

- Mira Bella, que todo mundo hable de lo bien que te ves, no significa que Edward te quiera un poquito, así que… aprende a perder y vete – me trono los dedos frente a mi haciendo que muchos rieran, parpadee repetidas veces a causa de las lagrimas que no me dejaban ver, me levante de mi lugar y cuando planeaba comenzar a correr…


uff

Que pasara?

Merezco rr

LAs invito a ke se pasen a mi perfil y lean los fanfics que tengo ahi xD

las kero muchis