LO QUE QUISE

Capítulo 2

"Quiero vivir", no estaba seguro de que fuera cierto, tal vez si le pedía vivir junto a mí, el reconsideraría su decisión. Sentí el pánico elevarse al recordar su determinación de morir.

"Quiero que vivas por mi", era mi única oportunidad de convencerlo de vivir. No dijo nada, y cada vez mi corazón se agitaba más. Después de unos segundos respondió, "lo lamento, pequeño, pero estoy preparado para morir", y mi corazón se detuvo, ya no había nada que yo pudiera hacer.


¿Cómo se supone que voy a seguir? Dime, como es posible creer que yo pueda…que habrá después para mí, después de que cumpla mi propósito, cuando complete la tarea, la razón de mi vida, cuando alcance mi destino. ¿Qué me ofrecerá después el mundo?, yo entré en este mundo para morir, todos lo saben, mi vida aquí ya fue sorteada, y yo no tuve derecho a decir nada.

Tu, sin embargo, parecías ignorar lo que los otros esperaban que fueras, lleno de libertad y fuerza, te opusiste a todos y les demostraste que sin importar lo que quisieran, eras dueño y señor de tu vida. Tu, luchador, inquebrantable…

Yo, el niño de la profecía, el paladín de la justicia, en quien todos confían para salvar sus traseros. Nunca lo quise, te juro que no, yo nunca quise ser quien ellos esperaban, pero no me permitieron abandonar mi papel. Una vez vi en el mundo mágico, el portal a una nueva vida, la libertad, cuan equivocado estaba. Yo… el fenómeno, sometido…

Y es que nunca conocí la libertad o lo que era sentirse normal, siempre fui juzgado por cosas que no estaban bajo mi control, me llenaron de expectativas de lo que debería ser, la primer mitad de mi vida, debía ser menos que basura, ya para la segunda parte, debía ser un salvador, ¿tienes idea de lo que le hace eso a una persona?...

La noche en la que estuve decidido a tirarlo todo por la borda, tu apareciste, tu cara llena de asco, solo confirmo mi deseo de terminarlo todo, pero no me detuviste como supuse que lo harías, tu, estoico, me miraste y tu rostro cambio y yo vi la libertad que me ofrecías, de sobra conocías mi papel en esta guerra, pero me estabas liberando del mundo, y yo ya no pude hacerlo, quise aferrarme a este sentimiento único de solo ser uno más, sin expectativas, ser yo por yo, yo en ti.

Mi mundo colapsaba, poco a poco, iba cayendo, pero me di cuenta que el acabarlo era solo continuar con lo que ellos esperaban, el pobre niño debía tener un límite, pronto se quebraría, pero yo quería oponerme a todos, tomaría mis propias decisiones, si los salvaría, pero lo haría por ti, para liberarte de las marcas, mi guardián.

Pero hoy llega el final, cumpliré mi objetivo, y luego no habrá nada más para mi, solo espero que cambies de opinión y no permitas que te maten, pues lo que haré hoy, será para que tu tengas un mañana.


Veo los hechizos, brillar, contrastar con la noche, no veo quienes caen, no me interesa ninguno, sé que no estás entre ellos. Yo busco mi objetivo… Camino como en trance, me dirijo hacia mi muerte, no puedo sentir nada, solo la fría determinación de acabar esto de una vez por todas, no me doy cuenta de los pasos que doy, pero sé que llegaré y que cuando lo haga se acabará esta pesadilla.

Hubo un fuerte estruendo, pero no debía ver hacia atrás, hubiera perdido mi horizonte buscándote; sigo caminado y llego a su encuentro, levantamos las varitas al unisonó, y sin pronunciar una palabra, comienza la batalla, es rápida, después de unos minutos ambos decidimos que era suficiente y con un hechizo final, todo se volvió oscuridad. Pensé que estaba listo, pero no fue así, debía volver y asegurarme de que vivirías….Me escabullí entre los cuerpos de los vivos y los muertos, y cuando te encontré mi corazón se detuvo; en medio de un puño de inútiles, estaba tu cuerpo, inmóvil…

Un último deseo…te veía morir, pero la respuesta vino a mí, tenía que hacerlo y sé que me odiaras por esto pero yo…yo tenía que hacerlo.