En el pasado capítulo ya di una explicación más general de lo que va el asunto, Aquí solo resalto la ironia de las palabras de Ritsu. Dice que no puede ni olvidar ni superar a Saga-senpai, y cuando se lo encuentra 10 años después ni lo reconoce y casi sufre un shock.

Aquí me falto remarcar el hecho de que viven en el mismo edificio, según el manga un año antes de empezar la historia. Digamos que, lo deja´re pendiente.

Sin más, les dejo este capítulo.


"La memoria de Ritsu"

Ritsu Onodera, de 20 años caminaba por su universidad. Era 1 de abril, y los cerezos estaban en flor. Acaba de pasar su cumpleaños y por alguna extraño razón no pudo evitar pensar en Saga-senpai.

Nunca había pasado un cumpleaños con ese primer amor, no llegaron a durar tanto, de hecho ni siquiera sabía cuando cumplía aquel viejo amor años, y no entendía por que se acordaba.

Tal vez porque, para variar, había rechazado a una chica. La chica se le había confesado con todas las de la ley, pero, cuando la oyó hablar con las mejillas sonrojadas y ese espíritu, lo único que salio de su boca fue un "ya estoy saliendo con alguien". Era mentira, pero su corazón se había encogido, por que pudo verse reflejado en esa chica.

En sus ojos brillaba la misma ilusión con la que, 5 años atrás, le había confesado a su amor secreto sus sentimientos. Era la misma dulzura, la misma esperanza, y no quiso que la chica sufriera lo que él había sufrido. Ya saldría con alguien a quien no le importará que le destrozaran el corazón.

Cada que recordaba a ese primer amor, no podría dejar de sentirse traicionado y dolido. Le dolía que había depositado su confianza en esos sentimientos que crecieron de un encuentro fortuito, y que en respuesta a ese honesto corazón y puro sentir, solo había sido objeto de burlas. ¿Para que demonios se volvía a enamorar si no iba a ser correctamente correspondido? A veces se preguntaba si no había sido un iluso en confiar en Saga-senpai.

Desde el inicio, y aunque le doliera reconocerlo, no había confiado plenamente en Saga-senpai. Por que, ¿quién se enamoraría de alguien de un día para otro?. Si, sus sentimientos había aflorado a viva voz de repente, pero Saga-senpai no sabía que el lo vigilaba desde mucho tiempo atrás. Es más, dudaba que recordará aquel gesto de pasarle un libro, el gesto que fue lo que lo enamoro a primera vista.

Pero aun así, diario, al recordar aquel viejo amor, creía de nuevo rememorar esa sensación de estar flotando, la niebla que llenaba su cabeza cuando estaba con él y hasta creía volver a tener esa maravillosa sensación de ser invencible. Era en ese momento en donde veía todas las cosas buenas que había vivido, como parecía que tenía apego uno con el otro, lo que podían hablar, todos aquellos detalles antes del "incidente". Pero luego recordaba el fatal carácter que el senpai tenía y como a veces le hería con sus acciones , y se le acababan rápido los buenos momentos.

El primer año de su estadía en el extranjero lo había pasado fatal. Había salido huyendo en cuanto intuyó que su senpai solo le estaba tomando el pelo. Pero, aun así no podía evitar que cada día que pasará se acordará de aquel grande amor; pero conforme fue pasando el tiempo ese recuerdo se fue haciendo cada vez más difuso. Ahora ya no podía recordar como era su rostro con toda claridad, y estaba seguro que si, de casualidad lo volvía a ver no sabría que hacer.

Le había tomado 5 años sobreponerse medianamente al maltrato a sus sentimientos, así que no estaba dispuesto a volver a sentirse así. Como se sintió con su senpai. Tan... vulnerable.

¿Como le hacía la gente para olvidar? ¿como le hacía para sacarse el mejor amor del mundo del corazón?. Por que cada día que pasaba sentía que jamás iba a poderle volver a confiar su corazón en alguien.

Y había días, en los que imaginaba que las cosas habían sido diferentes. Que todo había sido un gran malentendido, que su senpai lo amaba tanto o más como él ama a Saga, y que habían sido felices. Pero desafortunadamente estaba solo, con al apoyo de su familia, pero cargando solo con todo ese dolor.

¿Si lo volviera a ver le diría que lo amaba?. Con toda seguridad, si eso logrará traerle de vuelta, le diría una y muchas veces que su corazón latiría solo por él. Que solo iba a estar enamorado de una persona toda su vida.

Ritsu Onodera de 23 años no sabía que hacer. Por alguna extraña razón, su comienzo en la editorial de su familia no fue todo lo que se imagino. Quizás estaba exagerando, pero sentía cierta hostilidad de parte de todos los que le rodeaban. Aunque ser editor de libros tenía sus ventajas, por que había comenzado a conocer a muchos autores interesantes que habían escrito muchos de los libros que le gustaban. Claro, solo los había saludado, aun no se encargaba de sus libros ni nada parecido, pero el ya se sentía parte de esa magia, con ganas de crear cosas nuevas. Y ahora no estaba muy seguro por donde empezar.

Los inicios siempre se le dieron fatales, creía que empezar a establecer algo sin previas presentaciones era de lo peor, tal vez por eso se acordaba tanto de Saga-senpai. Por que sus problemas con los comienzos se remontaban a la época en la que había salido con él.¿Qué habría pasado con Saga-senpai? A veces no evitaba preguntarse eso, pero, después de su viaje al extranjero jamás supo de él. Y no le sorprendía. Si lo que más quería Saga era quitárselo de encima, a él y a sus ridículos sentimientos que solo provocaban que se riera de ellos. Y Ritsu fue un iluso por pensar en algo diferente. Por pensar que alguien como Saga podía sentir algo por él.

Y cuando el rencor lo asaltaba, se preguntaba si la vida de Saga había transcurrido como Saga quería. ¿Estaría casado?, ¿viviría en la misma casa?¿en qué trabajaría?

Aunque dijera lo contrario, recordaba cosas vagas y dispersas. Sus sueños compartidos. Y la ilusión de que ese amor duraría para siempre. Que los besos y las caricias lograrían atravesar el espacio y el tiempo y convertirían ese naciente sentimiento en algo sólido y duradero. Y cada que pensaba en ello le daban unas ganas de vomitar.

Después de todo el dolor, a Onodera solo le había quedado el vacío de haber amado alguna vez con todas sus fuerzas. Con un amor limpio, puro y verdadero. El sentimiento de haber seguido a su corazón más que a su razón. Y tal vez ahora los detalles fueran difusos, pero siempre conservaría ese sentimiento dentro de su corazón. El sentimiento de un primer amor que nunca iba a olvidar.

Fin