Y volvi a fanfiction con este fanfic cliche que es el tipo de fanfic mas leido en fanfiction entre los fans de los fan fics...
Buno suficiente de "fanfic y fanfiction" creo que lo dije muhco jajaja.
Ya en serio, en el capitulo anterior se hicieron una idea de la vida de Percy y un poco (por no deicr nada) de la vida de Nico, asi que aqui es donde realmente empiesa la historia entre estos dos. Se que solo es el capitulo 2, pero siempre me gusta dejarles un pequeño adelanto a mis lectores (auqneu sean pocos T_T)
Bien, aqui les va: "Nico saldra herido y Percy lo ayudara"...
Capitulo 2:
-¿Ahora qué hago?-
Hacia un par de cuadras que caminaba siendo seguido por unos sujetos extraños a una distancia considerable, pero sabía que si corría lo alcanzarían; por el momento estaba seguro que eran tres. Pero no sabía que mas hacer, si sacaba su celular y llamaba a alguien, seguro se delataría y lo atraparían. Así que no pudo hacer nada más que entrar en una cafetería que vio cerca,
Al menos parecía ser hora pico, ya que el lugar estaba bastante lleno, se sentó en la barra mientras fingía esperar ser atendido, mientras miraba por el rabillo del ojo el lugar, había una pareja en una de las mesas, unos estudiantes en otra y al final alguien parecía comer solo.
-Intentando escapar…-Quedarse quieto, mal plan. Ahora estaba flanqueado por dos de los tipos de negro que lo seguían-Muy mal, ahora…-Percy sintió algo contra su costado-Vendrás con nosotros.
Con una navaja en contra su espalda Percy se vio arrastrado fuera de la cafetería donde lo esperaban otros tres sujetos. Lo llevaron por varias calles mientras el ojiverde pensaba en cómo podía terminar todo aquello, podía defenderse contra uno, con algo de suerte contra dos, pero en definitiva no tenía ninguna oportunidad contra cinco:
-Muy bien mocoso, me dirás ahora lo que sabes…-
Habían llegado a un callejón vacio y arrojaron al ojiverde contra la pared arrinconándolo; pero Percy no tenía ni la más mínima intención de agachar la cabeza:
-Púdrete-Y su altanería le costó un puño en el estomago sacándole todo el aire dejándolo doblado para recuperar el aliento:
-Intentémoslo de nuevo…-El sujeto más grande, que parecía ser el jefe, resulto ser el señor personalidad a quien Percy había visto un par de veces antes y mientras hablaba pasaba su puñal por la mejilla de Percy-Si cooperas tal vez te dejemos ir.
-¿Qué...Quieren?-Pregunto el joven ya con el aliento recuperado y sintiendo el metal contra su cara.
-¿En donde esta?-
-¿Qué?-El señor personalidad tomo a Percy de la camisa y lo levanto hasta que quedo en las puntas.
-No te hagas el idiota…
-El único idiota es el que estoy viendo…-
Lo siguiente que paso, para Percy, ocurrió en cámara lenta: vio como el tipo levantaba su puño, casi pudo sentir como le rompían el labio de no ser porque alguien agarro el puño en el aire:
-Cinco contra uno, ustedes nunca cambian...-
Pov Percy:
Cuando me di cuenta, el señor personalidad estaba tirado en el piso frente a mí, y entre nosotros había alguien dándome la espalda, solo puedo decir que tiene el cabello negro alborotado, una chaqueta negra y unos jeans oscuros ajustados, tiene un buen trasero…No pensé eso.
-Eh tú-Me sorprendió escuchar una vos tan joven, aunque, ahora que me fijo la persona frente a mi es más baja que yo-Mantente atrás…-
-Puedo defenderme-Respondí con altanería dando unos pasos al frente hasta quedar junto a al chico de negro-Gracias.
-Ok…Pero cinco parecen ser mucho para ti-Comento mientras reía, incluso yo sonreí divertido-¿Cuatro a uno?
-Ni hablar, me pido a los dos de la derecha-Ataje con más confianza-El grande tiene una navaja, cuidado…
-Sería muy aburrido-
No me pregunten cómo, pero mientras lo escuchaba tronar sus nudillos pude saber que su mirada denotaba locura, tal vez las caras de miedo de los otros tipos fue un indicio.
Confieso que no fue mi primera pelea callejera, pero no por eso fue menos divertida. Sé lo que están pensando: siendo un niño rico, como es que puedo terminar en peleas. La respuesta es muy simple: detesto quedarme callado o dejarme molestar. Por eso es que varias veces me expulsaron de un par de escuelas. Ese fue el motivo por el que mis padres me inscribieron en clases de defensa personal, judo, karate y bla bla bla…
Así que para cuando el último de los sujetos quedo tirado en el suelo yo tenía el labio sangrado y estoy seguro que un par de hematomas en el torso; me gire y vi como el chico de negro le daba un rodillazo en la cara al "señor personalidad" dejándolo inconsciente en el piso:
-Imbéciles…-
-Gracias, no sé que querían estos tipos-
-No importa, vi como te sacaban de la cafetería y supuse que no era bueno-Claro, por eso se me hacia conocido. Él era el chico que estaba comiendo solo.
-De todas formas gra… ¡Estas herido!-Cuando me acerque para agradecerle vi que se sujetaba el hombro y como su chaqueta parecía estar manchada.
-No es nada-Me dijo, pero está claro que no le creí, saque mi celular y marque tan rápido como pude-¿Qué haces?
-¡Quirón!...Gracias, ¿puedes venir por mí?-Quirón me respondió un par de palabras pero al final me dijo que enviaría un taxi por nosotros.
-¿Qué crees que haces?-Me pregunto con un tono bastante amenazante, aunque lo intentara no le funciono, es decir, esta golpeado y tiene un herida en el hombro. Me resulta difícil creerle.
-Te llevare a un-
-¡Hospitales no!-Atajo, y admito que su mirada de odio me asusto un poco. Pero vi que sus piernas flaqueaban y tuve que sujetarlo. Lo lleve fuera del callejón, no me importa lo que pase con esos sujetos. Llegamos a la acera y en tan solo unos minutos ya estaba obligando al chico de negro a subir.
Cosa que me tomo un buen esfuerzo, se la pasaba alegando que estaba bien y que podía irse, pero yo solo le puse un dedo en el costado y su cara se crispo de dolor, así que acepto en subir al autor. Así que luego de darle la dirección de mi casa al taxista, insistió en no ir a un hospital, dejamos atrás el callejón. Aunque yo solo podía ver al chico herido que estaba a mi lado.
-Esto no es necesario-
-Cállate-Se que por lo general no debería obligar a alguien herido a sentarse, ¡pero es que en verdad es terco! Tuve que arrastrarlo del taxi a la casa, y tuve que forzarlo a cruzar la puerta. Ahora, después de obligarlo a sentarse en una de las sillas de la cocina, estoy regresando con el botiquín en las manos-Déjame ver…-
-No es nada, ni siquiera me duele-Que mentiroso, le puse un dedo debajo de donde tenía la mano y su puso una mueca de dolor-Esta bien, un poco…
-Claro, quítate eso-Me dedique a rebuscar por un poco de algodón y alcohol. Para cuando volví a levantar la cara vi que solo se había quitado su chaqueta de aviador y seguía sujetándose el hombro-La camisa-
-Ni, lo sueñes-Me atajo con rapidez y un "no te atrevas" escrito en la cara.
-Necesito…curarte…esa… ¡herida!-Finalmente, después de un poco de jaloneo, pude sacarle la camisa que, para este punto, ya estaba casi toda empapada en sangre, aunque era negra y no se notaba mucho.
-Maldito…-
-Deja el drama, flojito y cooperando; no es que te vaya a violar-
-Atrévete-No puedo creer que haya tomado mi broma en serio; prefiero ignorar su mirada asesina y centrarme en su hombro, aunque no me molesta seguir viéndole el torso, esta tan bien…
-"¡Daah! Concéntrate"…-Me bofetee mentalmente y me concentre el chico frente a mí, digo, a la herida en su hombro. Cuando retiro la mano pude percatarme mejor de su estado, es un corte largo y parece profundo, pero gracias a que estuvo ejerciendo presión la carne ya volvió a unirse-No esta tan mal.
-Entonces puedo irme-Intento levantarse pero yo lo tome de su hombro sano y volví a aplastarlo contra la silla.
-Se te puede infectar-Aclare, tome un algodón con alcohol y se lo pase por la herida a todo lo largo; creo que esta de mas decir que profirió varios quejidos mientras me miraba con cara de "te odio". Ok, lo admito, fue bastante divertido.
Tomo un par de minutos, pero al final se dejo curar en silencio; aunque de vez en cuando tensaba el hombro. Termine le limpiarle la herida y también la sangre de la piel, no creo que tenga nada de malo que les mencione lo firmes que tiene los brazos y el pecho…
-¿Terminaste?-Me pregunto cuando deje la ultima gasa manchada de sangre con las demás; pero yo solo tome el botiquín y saque una vendas.
-Solo tengo que vendar y ya está-Pude ver como gesticulaba "al fin" en silencio. Y me abría reído en su cara, de no ser porque en ese momento escuche como abrían la puerta de entrada. Y la vos de mi madre llamándome-¡Aquí estoy!
-¿Quién es?-Me pregunto con desconfianza el chico.
-Mi madre-Le respondí con sencillez, mientras ponía la venda sobre su herida y empezaba mi trabajo. Y, no me culpen, pero me fije en lo caliente que es la piel de este chico.
-Percy te he estado llamando al-Mi madre llego a la cocina con el teléfono en su mano, pero apenas me vio-¡Percy que te pasó!
-Hola ma´, tuve una pelea…Pero estoy bien-Agregue al ver como su ceño se fruncía. Seguro ya se está imaginado que es mi culpa…
-Por dios Percy otra vez te estás metiendo en peleas espero que no-
No les digo…Me tomo un poco de tiempo, pero mientras terminaba de vendar al chico le explique a mi madre lo que había pasado, desde que me separe de Rachel a hasta de porque había un pote lleno de gasas ensangrentadas en la cocina.
-A bueno si tú no empezaste la pelea está bien-Al menos ya dejo de mirarme de forma acusadora; en el proceso termine de vendar el hombro del chico y ahora movía su brazo cerciorándose que no le dolía-Gracias por ayudar a mi hijo.
-¿Eh?-El chico miro a mi madre como si agradecer fuera la cosa más rara del mundo-No...No fue nada. Gracias, por vendarme y todo esto-Agrego esta vez mirándome a mí, cosa que me hace sentir extraño.
-¿Y cómo te llamas?-Pregunto mi madre mientras rebuscaba en la nevera, pero dejando a mi madre y su jugo de naranja. En ningún momento me percate que desconozco el nombre de este niño, ¡y ahora quiero saberlo!
-Etto…-
-¿Si?-Wow, hablar al tiempo con mi madre asusta un poco; mi madre estaba sirviendo algo de jugo en vasos para cada uno, mientras yo me di cuenta que el chico anónimo parece indeciso sobre si presentarse o no.
-…Nico, me llamo Nico-
Su nombre es tan… Bonito (no pienso decir lindo, ¡joder que no!).
-Nico, que lindo nombre-Por suerte mi madre dijo lo que pienso, digo, ¡Ahh!
-Gracias…-No estoy seguro si lo dice por el cumplido o por el vaso de jugo que mi madre le pasó; pero eso es lo que menos me importo luego de que se puso de pie y tomo su camisa de la silla donde yo la había puesto.
Ahora entiendo, se está marchando…Si piensan que mi tono es de decepción, ¡están equivocados!
-¿A dónde crees que vas?...No te puedes ir así-Ok tal vez no están TAN equivocados.
-Así… ¿Cómo?-Su vos y su mirada demuestran agresividad, como si quisiera amedrentarme a responderle; pues lo siento por él:
-Herido y con la ropa manchada en sangre-Exclame arrancándole la camisa de las manos y tomando su chaqueta de donde estaba-Pondré esto a lavar, te prestare una camisa-Sentencie, y estoy seguro que Nico ya iba a responderme con toda su furia, créanme, algo en la locura de sus ojos me lo dice:
-Te puedes quedar a cenar-Pero antes de que Nico expresara sus ideas, mi madre sugirió aquella no tan descabellada idea-¿Qué dices?, así te agradezco por ayudar a mi hijo..-
-Es-está bien, se lo agradezco-
¡WAU! En un instante el semblante iracundo del chico cambio a uno de total vergüenza, como si le apenara la invitación; se ve tan adorable… ¡¿Qué dije?!
Ignorando por completo la batalla que acababa de formarse en mi cabeza, mi madre me pidió que llevara la ropa de Nico a lavar y que además le prestara la camisa que yo ya le había ofrecido, no hay necesidad de que me lo repita ya no soporto verlo sin nada de la cintura para arriba…Y no, no tienen nada que ver sus casi perfectos abdominales.
-¿Esta?-Pregunte por quinta vez mostrándole una camisa.
-No-Me respondió por quinta vez…
-Ya, por los dioses tienes que ponerte algo-Le dije exasperado lazándole la camisa roja que le había mostrado. El solo me ignoro, se paro y camino hasta donde yo estaba, parado frente a mi armario, me quito de un empujón y empezó a rebuscar-¡Eh!
-Está esta bien-Saco una franela azul del fondo de la gaveta; ey, esa es mi favorita, es una simple franela de algodón azul claro, es muy cómoda solo que la tengo desde hace un tiempo y…
-Te queda un poco pequeña-Le dije una vez se la puso, y es verdad, no es que le quede como una licra pero se ajusta muy bien a su torso. Es delgado pero tiene los hombros anchos y la cintura recta, creo que es menor que yo pero tiene la figura de todo un hombre.
-¿Qué edad tienes?-Me pregunte mentalmente…
-¿Perdón?-Oh claro, ya no puedo controlar lo que pienso y ahora lo que digo, maldito cerebro.
-No nada, olvídalo-
-…-
-…-
Maldita sea detesto los silencios incómodos. ¡Y ni siquiera sé porque es incomodo! Es decir, somos dos chicos solos en mi habitación, el me salvo de la mayor paliza de mi vida y yo le cure una herida en el hombro, y ahora él se va a quedar a cenar, no es como que vallamos a... ¡¿Por qué no puedo decir nada?!
-Dieciséis-
-¿Eh?-
-Esa es mi edad tonto-Me molesto que me dijera tonto, pero respondió a mi pregunta así que no hay problema-¿Y bien?
-¿Qué cosa?-Pregunte confundido, el rodo los ojos mientras resoplaba:
-¿Cuántos años tienes?-
-Ah, diecinueve-Respondí con rapidez, el pareció analizar mis palabras; toda esta situación es extraña…
-Ya, ¿y, a qué hora es la cena?-
-A las seis-Respondí de inmediato; el asintió con la cabeza mientras se cruzaba de brazos y se quedaba allí, de pie.
¿Y ahora qué hago?
Puede decirse que fueron las dos horas más incomodas de mi vida. ¡Este chico es muy callado!
Pasamos un buen rato en mi cuarto sin decirnos nada, hice un par de intentos para entablar una conversación pero después de cinco palabras volvíamos a quedar en silencio. Al menos en ese tiempo pude fijarme mejor en algunos detalles; como que su piel es clara pero tiene cierta palidez que la hace lucir suave. Su cabello, más que castaño, es de un marrón tan oscuro que parece negro pero, de alguna manera, el tenerlo despeinado lo hacía lucir bien. Tiene sus ojos del mismo color que su cabello solo que ligeramente más claros; un dato interesante, su mirada es fría pero no puedo dejar de darme cuenta de lo brillantes que son sus-
-¿Puedes dejar de mirarme?-
Fin Pov Percy
Pov Nico:
-¿Puedes dejar de mirarme?-Ya estoy harto de que me este mirando tanto. Me pone nervioso. Pero claro, no pienso decírselo en vos alta.
-Oh…Lo ciento…-Pero no continuo disculpándose ya que escuchamos como nos llamaban desde abajo para ir a cenar-Vamos.
-Si-
Otra cosa que nunca pienso admitir en vos alta. Este chico, Percy si no me equivoco, es muy amable. No cualquiera se habría molestado en ayudarme. Pero lo mejor será que me valla después de cenar. No quiero hacerme ilusiones, después de todo es un chico guapo… ¡Basta! Suficiente tengo con haber tenido que escapar como para que ahora me empiece a gustar un chico que acabo de conocer.
No. Está decidido. Me iré.
¿Les gusto el capitulo? Espero que si, jajaj espero que els gustaran las divagaciones de Percy con respecto a Nico... Y ya se que estan pensando "Pero si en el capitulo anterior se dijo que Percy estaba enamorado de Annabeht" bueno eso es muy simple, hay un pequeño secreto en torno a Percy el cual descubrirran en un par de capitulos mas adelante...
Ademas Annebeth no me agrada y no tendra muchoq ue ver en este fic... Al menos por ahora
Espero con ansias sus reviews...Solo llevo un capitulo de adelanto asi que si quieren que ponga algo o tienen preguntas y sugerencias con gsuto las recibo
by bye
