Capítulo 2: "Así se conocieron"
Las personas se conocen de muchas maneras… de sorpresa, por un rescate, por un accidente, por trabajo…etc.
Pero solo muy pocas se conocen por causa del destino juguetón… (nn)
Inuyasha, al salir de aquella fiesta, suspiro sintiéndose mas aliviado. La noche parecía estar hecha para él, camino unos cuantos pasos para buscar un asiento en el cual sentarse y mientras caminaba saco de uno de los bolsillos del pantalón su paquete de cigarrillos, al alzar la vista, diviso una silueta femenina que se encontraba sentada en un banco del jardín.
– La noche esta algo fría pero… aun me parece hermosa –murmuró la silueta de la mujer que se encontraba perdida en sus pensamientos.
«¡¿Kikyuo?!» se pregunto el hombre que se encontraba a espaldas de la chica.
Una mujer apareció de la nada, sacando se sus pensamientos al piloto y se sentó a un lado de la chica que ya se encontraba sentada. La joven la saludo con una amplia sonrisa y comenzaron a platicar despreocupadamente, pues se trataba de la amiga y compañera de trabajo de Kagome. Inuyasha, cuando noto que se encontraba detrás de ellas y las observaba sin disimulo, se escondió detrás de una planta bastante alta que se encontraba a un lado de él.
- ¿Kagome, con quien estabas hablando? –pregunto la amiga de la joven reportera.
- Eh… no, con nadie –sonrió avergonzada– solo estaba pensando en voz alta… y ¿tú que estás haciendo aquí?
- ¡Ah!… nada, me hicieron una invitación especial –respondió nerviosa–. No sabes lo que me costo conseguirla –agrego con un tono algo irritado, pues la muchacha, tubo que salir con una de los dueños del lugar para poder asistir a la fiesta.
Kagome rompió al reír al imaginarse a la chica.
- ¡Sí, me imagino lo que de veras haber hecho! –respondió riendo al ver la expresión de su amiga. Inuyasha que se encontraba detrás de aquella planta, escucho la conversación de las jóvenes que se encontraban a unos cuantos metros de él.
«Así que se llama Kagome eh… se parece mucho a Kikyuo» pensó mientras miraba atento a las jóvenes «pero solo por afuera, porque Kikyuo no es tan, simpática… ella es más seria» el hombre estaba tan distraído en sus pensamientos que no noto que es ese mismo instante otra persona estaba a su lado.
- ¿Qué haces ahí…? y ¿a quién espías? –pregunto el mecánico, que se coloco a su lado. Inuyasha quien estaba tan sumiso en sus pensamientos cuando escucho la vos de Miroku pego un pequeño brinco y lo miro sorprendido.
- ¡¿QUÉ…?! ¡EH…! ¡NO, NADA SOLO MIRABA…! –mintió dubitativo observando hacia los lados para encontrar una nueva escusa con que excusarse. –¡¡LAS HOJAS DE LA PLANTA!! -respondió algo alterado.
- ¡Ja! ¡Te pesque! –grito triunfal al encontrar a su amigo, expuesto– estas mirando a una mujer ¿no? –lo acuso risueño con una mirada cómplice. Inuyasha se puso sumamente nervioso al escuchar al mecánico casi gritar, por haberlo encontrado con las manos en la masa–. Tú que me decías que no te importaban otras mujeres más que Kikyuo… ¡y mírate ahora!
Y rompió a reir.
Inuyasha no pudo más, y enrojeció de súbito al escuchar gritar a su amigo. Miroku reía a carcajadas y eso lo irritaba más, sin poder controlarse mostró al mecánico su puño y gruño:
- ¡QUÉ NO ESTOY MIRANDO A NADIEEEE! –dijo exasperado. Volteo rápidamente al recordar que él no estaba solo, sino que estaba con esas dos chicas que platicaban muy contentas en la banca. Cuando miro por sobre su hombro vio sorprendido que ninguna de las dos chicas estaba en ese lugar… «No está» pensó buscando con la mirada aquella figura femenina, que se parecía tanto a su novia.
- Y ¿quién era?! –pregunto el mecánico sonriendo, sacándolo de sus pensamientos. Inuyasha volteo y le lanzo su más gélida que el tenia, haciendo que Miroku pensara que este sería su fin pero luego se calmo, al casi quedarse sordo con el regañó del piloto.
- ¡¡PEDAZO DE PELOTUDO!! ¡¡CÁLLATE!!
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- "¿En dónde estará Sango?" –se pregunto una joven de cabellera azabache que se encontraba en la salida del boliche.- "¿¡se abra ido sin mi!?" –esta vez miro para todos sus lados, buscando a su amiga, que al parecer la abandono en aquel lugar.- "esta bien" –suspiro derrotada- "es mejor caminar… de todos modos la noche esta hermosa" –sonrió complacida.
Ella comenzó a caminan sumida en sus pensamientos y sin darse cuenta que enfrente de ella había una persona de espaldas. Tropezó con él y se tambaleo un poco, sin darse cuenta las llaves de la persona con que se tropezó cayeron en su cartera que se encontraba abierta.
- ¡Au! –gimió al tambalearse con rudeza. El joven volteo y la tomo por los brazos para que la muchacha no cayera al suelo, al posar sus ojos dorados en la figura femenina que estaba frente a él, pudo notar que era la muchacha que se encontraba en el jardín.
- ¡Lo ciento! –Se limito a decir rápidamente y callo de pronto al verle la cara- "es ella" –pensó, al tiempo que la soltaba. Kagome que tenia la mirada hacia el suelo, la levanto y sus ojos se posaron en los dorados de él, que izo lo mismo que ella. Por unos cortos y escasos segundos se observaron con extrañeza y sorpresa.
Ambos jóvenes volvieron a la realidad al escuchar, a lo lejos unos gritos que parecían de mujer.
- ¡¡Kagome!! –se escucho a lo lejos y la joven reportera volteo dando le la espalda al hombre y mirando a la joven chica que era su amiga. Pues esta era la que estaba gritado – Kagome –gimió agitada de tanto correr.
- Ayumi…
- ¿Vámonos juntas? –inquirió ya con la respiración mas calmada y sonriendo abiertamente e ignorando al joven que estaba detrás de su amiga Kagome.
- Eh… si claro
Ayumi noto que alguien estaba detrás de su amiga y cuando advirtió que era un hombre, alzo sus ojos hasta los del otro que la observaba con seriedad se encontraron. Ella lo miro pensativa tratando de recordar en donde lo había visto antes, pues conocía a Inuyasha el gran y sexy piloto de carreras, pero al ser tan distraída no, noto quien tenia en frente. Lo miro por escasos segundos y volvió su mirada a Kagome que la observaba esperando a su amiga. Ayumi entrelazo su brazo con el de Kagome y salieron de la entrada del boliche alejándose del hombre que estaba algo confundido.
Ya cuando se alejaron bastante lejos del lugar Ayumi lanzo a Kagome una mirada cómplice, sonriendo con malicia.
- ¡¡Pero que guapo que es ese chico!! –Chillo eufórica Ayumi muy entusiasta- ¿¡quien era!?
Kagome se sonrojo al recordar lo cerca que estuvo de ese hombre y rió nerviosamente.
- No tengo la menor idea de quién es –respondió con una sonrisa. Su amiga la miro no creyéndole, pero no pregunto nada más al verla que se comportaba muy nerviosa. La joven reportera dejo de reír y se quedo con su semblante serio mientras pensaba- "creo que yo ya había visto a ese hombre… cuando entre a la fiesta con Sango…"
&
En el estacionamiento del boliche, Miroku se encontraba con Inuyasha caminando hasta un auto deportivo color rojo fuego. Él mecánico, notó que de esa manera no habían llegado y volvió su mirada a Inuyasha que caminaba ya complacido al salir de aquel lugar que tanto detestaba.
- Hey ¿Inuyasha no habíamos llegado en limosina? –pregunto extrañado.
- Sí, pero le dije a Toutousai, que se llevara la limosina y me dejara el auto para si volver –respondió feliz, mientras Miroku lo observaba sorprendido- además… -había cambiado su semblante feliz a uno serio- Odio que me ande llevando y trayendo por todos lados, soy piloto por algo. Se conducir un auto… para que me anden llevando… -respondió fastidiado mientras el otro lo miraba resentido.
- Sí… bueno, "¡demonios que orgulloso es!" –pensó enojado mientras el otro buscaba las llaves en su bolsillo- ¿y que paso con la chica que estabas espiando…? ¿Era bonita? –exclamo con una sonrisa picara y libidinosa.
- ¡¡Yo no estaba espiando a nadie!! –Respondió furioso- ¡¡YA DEJA DE IMAGINARTE COSAS QUIERES!!
- Está bien… y ¿por qué te tardas tanto en encontrar esas venditas llaves? –inquirió Miroku impaciente.
- Emm… no las encuentro –musito, buscando ya algo desesperado entre sus bolsillos
- ¡¿QUÉ??… ¡¿TE FIJASTE BIEN?!
- Sí me fije bien, pero no están…
- "enzima que hace frió, y a esté se le ocurre perder las llaves" -pensó el mecánico.- ¿no te tropezases con alguien o te caíste?
Inuyasha dejo de buscar las llaves y recordó que se tropezó con aquella mujer de vestido blanco, miro a Miroku y volteo para ir en busca de la joven.
- ¡Hey! ¿¡A dónde vas!? –grito el mecánico viendo como se alejaba el piloto.
- ¡¡Voy a buscar a la chica, con quien me tropecé!!
– ¡¡Inuyasha, espera yo…!!
- ¡¡Enseguida regreso no me tardo!! –interrumpió el piloto ya bastante alejado de él.
- Pero yo… bueno, le iba a decir que podía abrir la puerta con un simple alambre, pero están impulsivo… - se decía Miroku, así mismo- será mejor que lo vaya a buscar con el auto.
Miroku, al ser el mecánico de Inuyasha, conoce todos los autos de esté, al ser él quien los repara, los conoce de punta a punta.
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- Bueno, mejor caminemos, total, nuestras casas nos quedan cerca…
- sí… ¿aun que ésta un poco frió no lo crees?
Así fueron caminando y riendo por un largo trayecto, hasta que al fin llegaron a la casa de Ayumi, pues esta era la más cercana…
- ¿Segura que no quieres que te acompañe?
- Sí, estoy bien, no me molesta ir sola. Además párese ser una noche tranquila –respondió la joven reportera, con una consolidaría sonrisa.
- De acuerdo… buenas noches, Kagome.
- Adiós.
La joven, camino por unos varios minutos sola y al parecer nadie se encontraba en las calles ¿cuán tarde se le había hecho? Suspiro cansada, y con algo de frió siguió caminando a un paso sosegado. Las calles estaban desiertas, ni los autos se veían, al perecer era ya bastante tarde. Siguió caminando y suspiro de nuevo ¿Cuántas veces ya lo avía hecho? bueno no lo sabía, ya había perdido la cuenta, hace bastante rato.
Todo estaba callado y calmo hasta que a lo lejos se escucharon los pasos de alguien. Parecía que corría. Camino presurosa al notar que estaba sola y no había nadie en las calles, podría ser un ladrón o un delincuente quien sabe, camino más a prisa al sentir que ya se acercaban bastante los pasos hacia ella.
-¡OYE…! ¡ESPERA…! ¡TIENES ALGO QUE ME PERTENECE! –se escucho la voz de un hombre, grave y algo ronca. Se estremeció al ver que nadie había delante de ella ¡entonces el hombre se refería a ella! Esta vez aumento más el paso ya comenzando a correr e ignoro al hombre. Ni siquiera volteo para ver de quien se trataba, lo único que sabía era que ya quería llegar a su casa–. ¡HEY…! ¡ESPERA, NO CORRAS! -el chico, cada vez se acercaba más a la muchacha.
- ¡¡NO, ME SIGAS…!! ¡ALÉJATE, VETE!! –le espeto, Kagome mientras se adentraba en un parque para niños. Ellos dos entraron al parque y corrieron por un puente, entonces el chico alcanzo a Kagome, y la toma por un brazo cuando…
- ¡¡NO ME TOQUES!! –grito con todas sus fuerzas, y comenzó a golpearle el rostro con su cartera.
¡¡ZAP!! ¡¡ZAP!! ¡¡ZAP…!! Fueron los sonidos que se escucharon a lo lejos del puente y entonces cuando Kagome, notó que a la persona que le había pegado era… -"¡¡el chico con el que me tope en la fiesta!!..."- pensó, mirándolo con asombro y algo de vergüenza.
- ¡¡PERDÓN!! ¡¡LO CIENTO, NO TE QUISE PEGAR A TI, LO CIENTO!! –se excuso, la chica al ver a Inuyasha, tan desorbitado por los golpes.
- Ahh… –fue el único sonido que emitió mientras se balanceaba de atrás para delante, con una cara de confusión tremenda.
Kagome lo observo con confusión y vergüenza mientras trataba de ayudarlo para que no cayera al suelo, él se abalanzo para enfrente en donde estaba ella y parecía que caería encima de la joven pero ella fue más rápida y con un movimiento audaz lo esquivo. Pero lo que no, noto era que tras su espalda se encontraban las barras de metal que sostenían el puente en donde ellos dos estaban parados. Al moverse tan rápido tropezó de espaldas y resbalo de donde estaba. En un movimiento rápido tomo el brazo del hombre que aun seguía mareado y él se balanceo para donde ella caía tomando ms impulso y cayendo al agua que rodeaba el puente.
- ¡¡KIIIIIIIIAAAAAAA!! –fue el único sonido que se escucho a lo lejos. Un grito asustado de una mujer…
Ambos jóvenes salieron de debajo del agua al mismo tiempo tiritando del frió que tenían, pues como estaban en otoño el agua prácticamente estaba helada.
- es-ta… mm-muy… fff-fría-a –tiritaba el piloto, al estar todo empapado.
- ¡¡I-I-IDD-IDIOTA!! ¿POR-POR… QUé… ME… SE-SE-GUIAS-AS –la chica también tiritaba y le regañaba al chico por lo que hizo.
- ¡¡YO… YO… TT-TE… DIJE… QQ-QUE… PARA-RAS…!! TÚ… TÚ… TU FUISTE… LA Q-QUE... ME-EMM-EMMPE-PESO… A GOLPEAR!!
- ¡¡TU FUISTE EL CULPABLE, A QUIEN SE LE OCURRE SEGUIR A UN ACHICA A ESTAS HORAS DE LA NOCHE!! –le reclamo la joven enojada.
- ¡¡TE SEGUÍ POR QUE DENTRO DE TU CARTERA ESTÁN LAS LLAVES DE MI AUTO!!
Ambos chicos que se encontraban en el agua del puente y dejaron de tiritar para prestar atención en su discusión… Inuyasha, salió del agua poniéndose de pie enfrente de Kagome, entonces estiro su mano para la chica, que todavía se encontraba en el agua, la tomara. Ella se quedo atónita ante la actitud de él ¿Cómo diablos podía tratarla así y luego ayudarla? Bien, no lo sabía…
- Ven, dame tu mano. –le pido el piloto sacándola de sus pensamientos y con la voz algo altiva pues todavía seguía enfadado con ella. Kagome, acepto la mano de él con algo de recelo, claro, ella también estaba enojada por lo que había pasado. Cuando al fin salieron del agua Inuyasha comenzó a estrujar su cabello sin mirar a la joven que lo miraba resentida, entones ella comenzó a hablar.
- Y ¿Cómo es que sabes que yo tengo tus llaves? –inquirió con recelo mientras se cruzaba de brazos y lo observaba seria.
- Cuando me tropecé contigo, en la salida del boliche mis llaves se cayeron adentro de tu bolso.
- Y ¿por qué no me lo dijiste en ese momento?
- Porque… medí cuenta, cuando me fui a mi auto –respondió algo avergonzado pero fingiendo no estarlo.
Entonces sin más preámbulos la chica saco de su bolso las llaves del muchacho y se las entrego. De la nada un auto deportivo se detuvo al frente del parque y bajo la ventanilla del automóvil…
Una risa estruendosa y jovial inundo el silencio del lugar
- ¿Que te paso amigo? ¿te diste un chapuzón? -rio el mecánico.
- ¿Cómo es que entraste al auto?
- ¡¡Ashu!! -Estornudo la muchacha por el frió de esa noche.
- Toma, esto por suerte no se mojo… póntelo, evitara que te resfríes -se acerco hasta ella y coloco su chaqueta en los hombros de la joven que se ruborizo al ver el acto tan amable de aquel apuesto muchacho.
- Mmm… gracias –musitó, mientras agachaba su calesa.
- Y ¿qué te piensas quedar ahí toda la vida? –Se mofo Miroku, mientras observaba aquella escena- ¿quiere que la alcance a su casa señorita?
- Eh… este… yo…
- Oye, Miroku ¿se puede saber cómo es que hiciste para entrar al auto? –pregunto Inuyasha, interrumpiendo a Kagome.
- ¡Ja! Ya te olvidas quien es él que te repara los autos –dijo con sarcasmo Miroku con el tono de voz muy egocéntrico, y continuo diciendo– además con un simple alambre pude abrir la puerta y sacar las llaves de repuesto que siempre pongo en el auto.
- ¡¡Y POR QUE NO ME LO DIJISTE ANTES!! –rujio, Inuyasha, exasperado.
- Lo intente, pero saliste corriendo y no me hiciste caso.
- Esteee… perdón, chicos, pero… –carraspeo tratando de llamar la atención de ambos.
- ¡ah, sí, señorita! Disculpe, ¿la llevo a su casa? –se ofreció el mecánico con una sonrisa cómplice.
- Estee… sí, por favor –pidió, algo tímida.
- Bien, entonces suba que la llevo –exclamo Miroku excluyendo a Inuyasha de su conversación.
Entonces cuando Kagome está por entrar al auto…
Continuara…
N/A: Creo que esta es la tercera vez que vuelvo a ordenar este fic… pero bueno, todo sea porque dejen de molestarme con mi ortografía.
Entiendo que este fic se pueda parecerse un poco a la seria ya que ellos (dentro de poco lo verán) están buscando a la Perla De Shikon, pero solo son pequeñas similitudes que tiene. Ya que verán que no se parecen en nada. Primero, porque este fic está escrito a mi manera, segundo, porque la trama es diferente a él manga y la serie, y tercero, no comparen si no lo leen entero…
Dulce…
