YEI! JUEVES DIA DE CRUCIFY MY LOVE! Bueno aquí les dejo el segundo capítulo :3 espero que les guste mucho mucho mucho y me dejen un review… muchísimas gracias a:
Prantz Evans D'Luna, Tomoyo Hideki, Miyoko-chibi, Liz.I'm, Kabegami Amaterasu, alexiel evans, sakemi-chan (muchas gracias por tu review, espero que sigas leyendo n.n), Diviglay, mumi evans elric, SaSuHiNa-EvAnZ y Hikari Shitsuka…
¡Disfruten el capítulo!
Si unimos el latir de nuestros corazones, ¿Podrán precipitarse hacia la misma profundidad?
Yui Makino, Synchronicity
Crucify my Love
-"Joven, los preparativos están listos, usted ya ha sido dado de alta. Puede retirarse a su casa si así lo desea"-Me aseguró la joven enfermera dese la puerta del cuarto.
Extendí nuevamente las sábanas de la cama antes de comenzar a caminar hacia la mesa que se encontraba a un lado y tomar las llaves de mi motocicleta-"¿Desea que le pida un taxi?"-Me preguntó la muchacha con una amabilidad un poco inusual.
-"No, estaré bien. Tengo una moto"-Le aclaré mientras señalaba las llaves de mi vehículo con una sonrisa y las guardaba en el bolsillo de mi chaqueta favorita.
-"Muy bien, si necesita algo estaré en la recepción"-Comenzó a decir la enfermera
"O… Si me necesita a mí"-Me dijo con un tono de voz completamente diferente, extendiéndome un pequeño pedazo de hoja con un número de siete dígitos escrito en él-"Puede llamarme a este número"- Extendí la mano y lo tomé con sorna, mientras esbozaba la más falsa sonrisa que pude-"Siempre estoy disponible"-Me aclaró mientras me guiñaba el ojo y se daba la vuelta para salir de la habitación.
Suspiré. Ya estaba cansado de esta rutina
Caminé hacia el basurero más cercano y tiré el pedazo de papel en cuanto la enfermera desapareció de mi vista, sin ni siquiera mirar el número o pensarlo dos veces.
¿De verdad esperan que les llame?
-"Mhmn no…"-Habló una voz a mis espaldas. Me voltee extrañado sólo para encontrarme a una Maka profundamente dormida y moviéndose incómoda en su cama
-"… Los vampiros… no brillan"-Murmuró la rubia en sueños dejándome completamente confundido. ¿Pero qué estaría soñando?
Solo a ella se le ocurren esas cosas…
Reprimí una pequeña risita antes de dirigirme hacia su cama y acercarme un poco más a su rostro, sintiendo su respiración.-"Hasta luego, Maka"-Susurré en su oído sin obtener ninguna respuesta de su parte-"Tu no dejas de sorprenderme"
Una sonrisa verdadera se formó en mi rostro mientras observaba a Maka dormir pacíficamente. La verdad es que ayer había disfrutado bastante el hablar con ella, la había encontrado una persona realmente interesante, y no lo decía sólo por su enfermedad.
Espero que se cure pronto. Pensé mientras me dirigía hacia la salida del hospital y atravesaba las mismas puertas por las que había entrado ayer por la mañana.
-Soul Eater-
Frené la moto en cuanto visualicé mi casa y la estacioné en la entrada.
Caminé hacia la puerta cansado y la cerré rápidamente, tratando de evitar los indeseados rayos solares matutinos que daban de lleno en mi rostro.
Al fin en casa. Pensé mientras soltaba un largo suspiro de satisfacción.
Una pequeña luz de color rojo proveniente de la cocina llamó mi atención desde la entrada y me dirigí hacia ella al instante para saber de qué se trataba.
El foco rojo de la contestadora brillaba de forma incesante, indicándome que tenía un nuevo mensaje. Con algo de pesadez oprimí el botón para escuchar la grabación y me senté en la silla de al lado para estar un poco más cómodo. La grabación comenzó a reproducirse al instante.
'¿Soul?...Supongo que aún no has llegado a casa... Soy Wes'-Mis ojos se abrieron como platos al escuchar el nombre de mi hermano reproducirse en aquel aparato.
'Mis padres y yo estamos de visita aquí en Death City. Vamos a organizar una cena mañana por la noche. Mamá quiere que asistas y papá… Bueno digamos que papá te desheredará si no vienes. Hasta pronto Soul Evans…
Beep
Capítulo 1: Simetría.
Bostecé.
Este era mi décimo séptimo día en este aburrido hospital. Sin comida casera, sin libros interesantes y sin amigos para animarme en mi desgracia.
Ni siquiera Soul estaba conmigo, él había sido de alta hace dos días y no lo había vuelto a ver desde entonces.
Suspiré.
Los doctores decían que mi pulso había mejorado, que estaría mejor pronto, sin embargo se negaban de forma tajante a dejarme salir de este lugar.
"Podrías recaer en cualquier momento Maka, nuestro trabajo es estar ahí cuando eso pase"
Era lo que me decía mi médico a diario, cada vez que lograba tocar el tema de salir de esta descolorida prisión.
Si los doctores pensaban de esa forma entonces estaría atrapada aquí toda mi vida.
Unos ligeros golpeteos a la puerta de mi habitación se hicieron presentes, seguidos rápidamente por la entrada de Tsubaki a mi cuarto de hospital.
-"Buenos días Maka, ¿Cómo has estado?"-Me preguntó mi amiga al encontrarme en aquel estado tan deplorable.
Bufé. Lo que le dio a Tsubaki una leve pista del duro momento por el que estaba pasando.
-"Tranquila Maka, seguro los doctores te dejan volver a tu casa pronto"-Me aseguró mi amiga con una sonrisa de apoyo y comprensión mientras se sentaba en la silla situada justo a un lado de mi cama.
-"No lo sé, Tsubaki. El doctor Stein no parece muy convencido"-Murmuré lo suficientemente fuerte como para que la pelinegra me escuchara-"Además ya le he preguntado muchas veces y créeme que no quiero hacerlo enojar"
Un escalofrío recorrió tanto mi cuerpo como el de mi amiga al instante, quien estaba al tanto de los extraños pasatiempos de mi extravagante médico de cabecera.
-"¡Oh! ¡Ya sé que te alegrará Maka!"-Canturreó Tsubaki levantándose de la silla-"Si no puedes salir del hospital, al menos puedes salir del cuarto ¿No?"-Me preguntó curiosa.
Nunca lo había pensado, la verdad es que me había empeñado tanto en querer salir de este hospital que nunca se me cruzó por la mente aquella idea. Salir del cuarto podría no ser tan satisfactorio como volver a mi casa pero nunca se sabe, hasta podría ocurrir algo interesante allá afuera.
-"¡Esa es una gran idea Tsubaki!"-Grité emocionada mientras me levantaba de la cama y abrazaba a mi amiga.
Tsubaki sólo me dedico otra sonrisa antes de salir por la puerta de la habitación conmigo a su lado.
-Soul Eater-
-"No, no. Le digo que me dieron de alta hace dos días… ¡no la semana pasada!"-Escuché decir a una voz extrañamente conocida proveniente de la recepción.
La pequeña lata de refresco que había ordenado en la maquina dispensadora de la sala de espera salió del aparato después de unos cuantos segundos de haberla pedido, distrayendo mi atención de aquellas voces rápidamente.
-"No, joven"-Habló la recepcionista dirigiéndose hacia aquella persona que, al parecer, se encontraba discutiendo con ella-"Mi registro dice que Soul Edwards fue dado de alta el jueves"
Tomé la pequeña lata con cuidado de no hacer ningún movimiento brusco y abriéndola lentamente dejando salir un poco del gas que se encontraba dentro de ella. Ignorando las voces a mis espaldas al convencerme de que definitivamente no conocía a ningún Soul Edwards.
-"Ahí está el problema anciana. El nombre de mi amigo no es Soul Edwards, es Soul Eater."-Habló otra voz a mis espaldas.
¿Soul Eater?
-"¿An-anciana?"-Preguntó la recepcionista confundida y con tono ofendido.
Me giré rápidamente al reconocer aquel nombre al instante. ¿Acaso Soul estaba de vuelta?
-"Escuche, yo sólo he venido a recoger los papeles que me pidieron al ingresar a este hospital. Ni siquiera tendría que estar discutiendo sobre esto con usted"-Aseguró el albino frente a mí, confirmando mis sospechas.
Soul estaba de vuelta, tal y como lo prometió.
-"Lo siento, pero no tengo registros de ningún Soul Eater ingresado en este hospital. Si no confirmo su ingreso no puedo entregarle sus papeles…"-Le respondió la señora al otro lado del mostrador con una expresión fría.
Pude ver como Soul suspiraba derrotado y se llevaba las manos a la cabeza en un reflejo de su frustración. Sus ojos se nublaron al instante con algo que no logré identificar pero que, sin embargo, dudaba que fuera bueno.
-"Evans"-Fue lo único que respondió Soul después de una larga espera y de pensárselo demasiado-"Soul Evans, búsqueme de esa forma"
¿Soul Evans? ¿Acaso me había mentido con respecto a su apellido?
-"¡Oh!"-Articuló finalmente aquella mujer-"Señor Evans, perdone mi equivocación. Aquí están sus papeles"-Respondió extendiéndole los documentos de forma nerviosa después de haber localizado su nombre en la computadora.
-"Si, como sea"-Le reprochó el acompañante del albino a la recepcionista. Si antes había creído que el color de cabello de Soul era extraño ahora me retractaba por completo. Aquel chico que acompañaba a Soul tenía el cabello pintado de un color azul celeste completamente irreal. Iba vestido con una playera negra sin mangas, dejando ver sus trabajados músculos y un extraño tatuaje de estrella en su brazo derecho. Unos pantalones largos cubrían sus piernas por completo hasta topar con unas toscas y largas botas del mismo color que su playera.
Soul, por su parte, iba vestido con una simple chaqueta negra con mangas amarillas y unos pantalones rojos que combinaban con sus ojos a la perfección, sin olvidar sus zapatos amarillos con negro que iban a juego con su chamarra.
Inconscientemente, comencé a caminar directamente hacia Soul y su hiperactivo amigo, quien en ese momento se encontraba riéndose de la recepcionista de forma ruidosa.
-"D-Disculpa"-Articulé de forma nerviosa en cuanto me acerqué lo suficiente-"¿Soul?"
El mencionado se volteó a verme al instante, analizándome con aquellos ojos rojos tan característicos suyos, unos ojos que nadie más tenía.
Creo que hizo bien en operarse, Soul no luciría tan atractivo con lentes…
Me abofetee mentalmente en cuanto me di cuenta de lo que estaba pensando y un ligero calor invadió mi rostro. ¿Pero qué rayos me pasa? Si, tiene unos lindos ojos, pero eso no quiere decir que yo crea que sea atractivo…
¿O sí?
-"¡Maka!"-Articuló Soul con una sonrisa al reconocer mi rostro-"¿Qué tal? ¿Cómo has estado?"
-"Bueno, no me quejo. Creo que he mejorado un poco"-Dije sonriéndole tímidamente-"¿Te has recuperado ya de tus ojos?"
Soul abrió la boca para contestar a mi pregunta pero en ese momento una delicada mano tocó mi hombro desde atrás. Me voltee y pude encontrarme con Tsubaki sonriéndome amablemente.
-"¡Oh, Tsubaki! Deja que te presente a Soul"-Le ofrecí a mi amiga mientras dirigía mis ojos jade hacia el joven parado frente a mí.
-"Soul, ella es Tsubaki, es mi mejor amiga"-Soul le extendió una mano a Tsubaki y ella la aceptó gentilmente, agitándola levemente.
-"Mucho gusto, mi nombre es Soul"-Comenzó diciendo-"Conocí a Maka hace dos días en este hospital"
Tsubaki asintió gentilmente mientras murmuraba un "Mucho gusto" y soltaba la mano de Soul con delicadeza.
El chico peli azul que acompañaba a Soul hace unos minutos llegó corriendo hacia nosotros en cuanto se percato de que su amigo no estaba más a su lado, dirigiéndole a Soul una mirada asesina.
-"¡¿Cómo osas separarte de tu gran Dios?"-Preguntó finalmente, dejándonos desconcertadas tanto a Tsubaki como a mí.-"¿Acaso quieres quitarme el protagonismo? No deberías hacer enojar a un Dios"
¿Pero qué demonios ocurre con este sujeto?
-"Ya sé que estarás pensando: ¿Pero qué ocurre con este tipo?"-Me afirmó Soul después de un largo suspiro, dejándome totalmente impresionada ¿Acaso era tan predecible? La expresión en mi cara debió delatarme.
-"Bueno resulta que él es mi mejor amigo, su nombre es Black*Star"-Dijo Soul mientras apuntaba hacia él con el dedo pulgar-"… y está loco"-Añadió con destreza ganándose un fuerte golpe en el brazo, cortesía de Black*Star.
Pero que nombre tan raro…
Tsubaki parecía estar igual de desconcertada por su nombre y características como yo puesto que no dejaba de mirarle atónita con un ligero sonrojo en las mejillas.
Espera. ¿Tsubaki sonrojada?
-"M-maka chan"-Murmuró nerviosa mientras agitaba ligeramente mi brazo-"Mis padres me llamaron hace un rato… tengo que irme"
Algo en mi interior se entristeció al saber que mi mejor amiga tenía que irse tan pronto pero el solo pensar en la posibilidad de hablar un poco con Soul me hizo sonreír ligeramente.
-"¿Vendrás mañana?"-Le pregunté a la pelinegra mirándola a los ojos.
-"Claro, Maka"-Dijo sonriéndome-"Ahora debo apurarme o no cogeré a tiempo el taxi…"
-"Espera… ¡¿Qué?"-Solté de la nada totalmente sorprendida-"¡Tsubaki no puedes tomar un taxi sola! ¿Qué pasa si te hacen algo malo?"-Argumenté algo preocupada por la seguridad de mi amiga.
-"No te preocupes, estoy segura que los taxistas no pueden ser tan malos"-Me golpee la cara con la mano al escuchar aquello. Es demasiado inocente, tengo que hacerla entender de alguna u otra forma. Podrían secuestrarla… o robarle. No todas las personas son buenas.
-"Un gran Dios como yo no puede permitir que una linda chica como ella se vaya sola en un taxi"-Dijo Black*Star haciendo que tanto Soul como yo nos volteáramos a verlo sorprendidos y que Tsubaki se sonrojara al máximo.-"Yo puedo llevarte a tu casa si quieres…"
-"¡Ah no! ¡De eso nada!"-Le dije molesta-"No puedo dejar que Tsubaki se vaya con alguien que acaba de conocer, ¡eso es igual que irse en un taxi!"
Tsubaki me miró aún sonrojada, sin entender aún el motivo de nuestra discusión.
-"Maka, tranquila"-Dijo Soul dirigiéndose a mí mientras posaba una de sus manos en mi cabeza y despeinaba mi cabello un poco-"Black*Star es de confianza, el nunca le haría nada malo a nadie"-Me aseguró el albino mientras un gritito de rabia se me escapaba al notar lo que Soul estaba haciéndole a mi cabello.
-"Sep, estará segura conmigo"-Me aseguró el peli azul con complejo divino mientras levantaba el pulgar para aclararme que todo estaría bien.
Suspiré con pesadez.
-"Bueno… si tu lo dices supongo que es mejor a que se vaya en un transporte público"-Admití derrotada.
-"Pues claro, lo que el Gran Yo dice es siempre cierto pequeña"-Dijo Black*Star con una arrogante sonrisa en su rostro.
¿Pequeña?
-"¡Pero si ni siquiera te hablaba a ti! ¡Estaba hablando con Soul!"
-"¡Suficiente!"-Gritó Soul mientras empujaba a Black*Star por la espalda hasta la salida y una confundida Tsubaki lo seguía pidiendo que no lo empujara de esa forma.
Típico de Tsubaki, ella siempre tan compasiva.
-"Bueno ¿En qué estábamos?"-Preguntó Soul sorpresivamente desde mis espaldas, haciéndome pegar un ligero brinquito del susto.
Me voltee hacia él para reprenderle pero quedé pronto atrapada en su mirada, dominada por sus penetrantes ojos color rubí que me hacían, de cierta forma, estremecerme.
El ruido de mi estómago interrumpió nuestra pequeña competencia de miradas, dejándome algo humillada y con un fuerte sonrojo. Sin mencionar que con unas ganas inmensas de comer.
-"C-creo que tienes hambre"-Dijo Soul estallando de la risa al instante.
-"¡I-imbécil!, ¡Pues claro que tengo! Toda la comida en este hospital es mala"-Le reproché con un puchero y un rostro tan rojo como los tomates.
-"Y-ya veo"-Me respondió Soul dejando de reír por un momento-"¿Entonces qué tal si vamos a comer? Te demostrare que no toda la comida en este hospital es mala…"-Dijo antes de tomarme de la mano amablemente y comenzar a caminar a mi lado, dirigiéndome hacia aquel lugar en donde, según él, la comida no era tan mala.
-Soul Eater-
-"¡Esto está delicioso!"-Argumenté mientras llenaba mi boca con toda la comida que pudiera caber en ella.
-"Pues claro"-Respondió Soul ante mi animado comportamiento-"Es un lugar realmente cool"-Hasta ahora, con más de dos semanas en este hospital, la única clase de comida que había probado era aquella sin sabor que llevaban a las habitaciones. Quién diría que el mismo hotel tenía su propia cafetería integrada.
-"Oye…"-Comenzó con la conversación Soul-"¿Cuántos años tienes? Luces como de 15…"-No sabía cómo tomar su comentario: si alagarme porque me veía más joven o molestarme por su argumento a mi apariencia.
Decidí lo segundo… aun no soy tan vieja como para preocuparme por verme más joven.
-"Tengo 17"-Le reproché aún con la boca llena y las mejillas infladas-"Cumplo 18 en 3 días"-Afirmé con seguridad. La gente usualmente hacía esa clase de comentarios sobre mi apariencia, usualmente es por mi forma de peinarme, con dos coletas, una a cada lado de mi cabeza. A veces incluso es por el tamaño de mi pecho…
Todos los hombres son unos pervertidos…
-"Seguro… y yo tengo 48"-Me contestó Soul con un tono sarcástico-"¿Enserio esperas que te crea que eres casi de mi edad?"
Tragué la comida que había ingerido rápidamente para poder contestarle-"¡Hablo enserio! ¡Estoy en mi último semestre de preparatoria!"-Le aseguré.
Soul levantó una ceja y se dedicó a analizar mi furiosa mirada para identificar si estaba mintiendo-"Esta bien, te creo"-Me dijo finalmente-"Espera, ¿Dices que cumples años en tres días?"-Me preguntó algo extrañado.
-"Bueno, si…"-Argumenté tristemente-"Aunque seguro seguiré atrapada en este hospital para mi cumpleaños…"-El albino se me quedó viendo de forma preocupada, como tratando de entender lo que sentía. Aunque después de unos minutos su expresión cambió por completo a una sonrisa torcida.
-"Apuesto a que aunque te quedes en este hospital tus padres vendrán a visitarte"-Me afirmó con aquella sonrisa aún en el rostro.
-"No lo sé…"-Le confesé-"Últimamente han estado realmente ocupados… Ni siquiera han venido a visitarme"-La sonrisa en el rostro de mi nuevo amigo se borró ante mi reciente aclaración.
Por supuesto que no vendrían… Ni siquiera habían venido a visitarme en estas dos semanas en las que había estado en este hospital. La única opción que tengo para verlos es que me den de alta y no es algo muy probable.
-"¿No te llevas muy bien con tus padres?"-Me preguntó Soul después de un rato, sacándome de mis cavilaciones.
-"N-no, no es eso. Simplemente han tenido mucho trabajo últimamente… Es por eso que Tsubaki viene a visitarme, no quiere que me sienta sola…"-Dije con una pequeña sonrisa, al menos alguien me visitaba.-"¿Qué hay de ti?"-Pregunté con normalidad.
-"¿Qué hay de qué?"-Preguntó Soul confundido ante mi repentina pregunta.
-"¿Cómo te llevas con tu familia?"-Le respondí de inmediato.
Desearía no haberlo hecho, la misma expresión de vacío y tristeza que tenía Soul cuando aclaró su apellido a la recepcionista volvió a formarse en su rostro-"Tengo 19 años… no necesito a mi familia"-Me aseguró con un poco de rencor y resentimiento en su voz.
Supongo que la oportunidad de preguntarle el porqué había cambiado su apellido no sería ahora.
-"Ah… bueno… entonces. ¿19, Eh?"-Le pregunté nerviosa, intentando arreglar el evidente error que había cometido con mi anterior pregunta.
-"Disculpa"-Habló una voz a mis espaldas, sorprendiéndome y haciéndome pegar un pequeño brinquito en mi silla.
Giré ligeramente mi cabeza para encontrarme con la resplandeciente mirada de un desconocido-"¿Te han dicho que eres perfectamente simétrica?"-Me preguntó el chico con un extraño brillo en sus ojos. Lo miré con extrañeza y me dediqué a observarlo de hito en hito. Sus ojos eran de un color ámbar bastante inusual, mientras que su piel era clara. Llevaba puesta una camisa color negra perfectamente arreglada y unos pantalones oscuros en el mismo estado. Dirigí mi mirada un poco más hacia arriba y me extrañe un poco al observar su cabello. Su pelo era de un color negro azabache pero, sin embargo, tres extrañas líneas blancas adornaban la parte izquierda de éste.
Blanco, azul y con rayas…
¿Qué acaso todas las personas que conozco en éste hospital tienen que tener un cabello anormal?
-"Soy Kid"-Se presentó finalmente mientras me estrechaba la mano cortésmente-"Death the Kid"-Me aclaró con una sonrisa y aquel brillo en sus ojos aún presente a lo que sólo le correspondí con una pequeña sonrisa.
-"¡Dios mío! Hasta tu sonrisa es simétrica"-Me Dijo sin apartar la mirada de mí. Reí de forma nerviosa. Mi instinto me decía que lo ignorara y continuara comiendo mis alimentos, sin embargo mis modales me dictaban que siguiera sonriéndole hasta que se cansara y se fuera.
La mirada del pelinegro se apartó de la mía y se fijó rápidamente en mi acompañante, quien sólo lo miró extrañado.
-"Tu me molestas"-Murmuró Kid con algo de rabia-"Eres completamente asimétrico ¡¿Cómo puedes vivir con eso?"
Kid lo miró con rabia y Soul se levantó de la mesa de forma abrupta.
Hay no…
-"¿¡Y qué te hace pensar que tú no me molestas a mí!"-Comenzó a gritarle Soul, apuntándolo acusadoramente con uno de sus dedos-"¡Interrumpes mi comida y llegas diciendo estupideces sobre mi simetría!"
-"Sonríes de forma torcida, tu chaqueta está arrugada y tu cabello… ¡Dios… tu cabello!"-Exclamó Kid mientras se tapaba los ojos para no tener que ver el asimétrico cabello de mi acompañante.
-"¡¿Por qué todos ustedes tienen algún problema con mi cabello?"-Le reprendió Soul alterado-"Además tú no eres simétrico, tienes tres líneas blancas de un lado de tu cabello y no del otro ¿Es alguna clase de broma?"
Todo pasó en un segundo. La cara de Soul se volvió completamente roja por la rabia y Kid se tiró al suelo en cuanto escuchó el último comentario del albino.
-"T-tienes razón"-Murmuró desde el piso-"Soy un cerdo asimétrico… No merezco vivir, por favor mátame"-Decía mientras se retorcía en el piso con lágrimas en los ojos.
¿Qué rayos pasa con este tipo?
-"Oh, con mucho gusto te mataré. Ni siquiera tienes que pedírmelo"-Articuló un iracundo Soul mientras se acercaba con intenciones asesinas hacia el pelinegro.
-"B-basta, Soul"-Le reprendí aún extrañada por la escena que estaba viviendo-"No puedes matarlo, te arrestarían"
-"Ella tiene razón"-Me apoyó una voz femenina a mis espaldas-"Sobre todo porque este chico es el hijo del gerente del hospital, te mataría si se enterara"-Soul y yo, al igual que todos los presentes en la cafetería, quienes habían estado observando la escenita desde hacía ya un rato, nos volteamos para poder observar mejor a la chica de la que provenía la voz.
Su cabello era de un rubio oscuro casi castaño y sus ojos eran de un color azul opaco. La muchacha se inclinó ligeramente, hincándose finalmente en el suelo justo a un lado de Kid.
-"Vamos Kid, no eres asimétrico. Tus rayas casi ni se notan"-Le aseguró con una pequeña sonrisa en el rostro.-"Eres la persona más simétrica que he conocido en toda mi vida".
Los sollozos del chico no paraban y la muchacha seguía sin desesperarse. Parecía realmente acostumbrada a esa clase de escenas.
-"Ya basta Kid, no eres un cerdo asimétrico. Los cerdos son rosas y huelen mal"-Dijo mientras tomaba su bolso y sacaba de ahí algo que parecía un bordado de color negro.
-"Mira Kid, Ochos"-Articulo mientras le colocaba la prenda, en su cabeza de la forma más simétrica posible. El gorro era color negro y tenía un ocho bordado tanto del lado izquierdo como del derecho, dándole una perfecta simetría al chico que se encontraba tirado en el suelo.
Kid levantó sus manos y las posó en su cabeza, parando sus sollozos en cuanto sintió la prenda cubriendo su cabello.
-"Perfectamente simétrico"-Musitó el pelinegro al reconocer la prenda en su cabeza al instante-"Gracias Liz"-Dijo esbozando una sonrisa.
El albino a mi lado le dio un ligero toque a mi brazo para llamar mi atención y me hizo una seña indicándome que nos retiráramos en cuanto le dirigí mi mirada. No iba a oponerme, esta había sido una comida bastante rara.
Lo seguí hasta la salida de la cafetería mientras caminábamos hacia el pasillo del hospital, tratando de huir de aquel chico obsesionado con la simetría.
-"¡Espera!"-Gritó Kid a mis espaldas. Apreté mis labios fuertemente y cerré mis ojos deseando no estar ahí. Este chico podría traerme problemas, si hacemos algo que lo moleste podrían correrme del hospital.
-"Aún no se tu nombre"-Articuló mientras posaba una de sus manos en mi hombro derecho para hacerme voltear a verlo.
Lo miré a los ojos por un segundo. No debería darle mi nombre a un desconocido pero… por otra parte, hice lo mismo con Soul, y no me había pasado nada ¿Verdad? Incluso podría llegar a servirme ser amiga del hijo del gerente…
-"Maka Albarn"-Le respondí sonriente, antes de voltearme rápidamente para poder seguir a Soul a donde quiera que se hubiera ido.
-"Albarn…"-Fue lo último que alcancé a oír antes de que su voz desapareciera por completo a causa de la lejanía.
-Soul Eater-
-"¿Soul?"-Le pregunté en un tono curioso.
-"¿Si, Maka?"-Articuló con una expresión de extrañeza.
-"¿Tu cabello es así naturalmente?"-Le pregunté finalmente mientras me recargaba en el barandal del balcón en el que nos encontrábamos parados.
-"¿Qué? ¿Crees que un chico cool como yo se pintaría el pelo?"-Me respondió con una mirada acusadora.
-"Bueno yo…"-El celular de Soul comenzó a sonar interrumpiéndome. Me detuve en seco con lo que estaba diciendo y le dirigí a Soul una mirada indicándole que podía responder si lo deseaba.
-"Bueno yo ¿Qué?"-Me invitó a continuar, ignorando por completo el sonido de su celular.
-"¿No vas a contestar?"-Le pregunté confundida-"¿Para qué quieres el celular si no lo respondes?"
El albino se quedó callado un momento, esperando a que la persona que estaba llamando se cansara de esperar y colgara. Le dirigí una mirada asesina, obligándolo a contestar.
Soul suspiró con pesadez. No parecía muy animado por la idea pero sin más opción cogió el teléfono y observó la pantalla con detenimiento por un rato, antes de oprimir el botón de colgar y guardar el celular nuevamente en su bolsillo.
-"¡¿Pero qué hiciste?"-Le pregunté extrañada.
Lo más normal es que una persona conteste cuando saca el celular. ¿No?
-"No necesito contestar, ya sé que es lo que quieren…"-Articuló con algo de aburrimiento-"Maka, tengo que irme ya"
-"¿Qué?"-Le pregunté con algo de melancolía por quedarme sola-"Son las seis a penas…"
-"Si ya lo sé, no quieres dejarme ir… Suelo causar ese efecto en la gente…"-Alcanzó a decir antes de que le estampara un libro en la cabeza y un ligero calor invadiera mis mejillas.
-"¡P-por supuesto que no! ¡Vete de una vez, no te necesito!"-Le grité mientras me dirigía a mi habitación molesta y pisando lo más fuerte que mis pies me permitían.
-"¿Maka?"-Me preguntó Soul desde el balcón, aún dolido por el golpe.
-"¿Qué es lo que quieres?"-Le pregunté aún enojada por sus palabras.
-"Hasta luego…"-Me respondió de forma simple.
Me detuve en seco al razonar lo que acababa de decirme.
No le daré el gusto de contestarle. No me importa si fue un 'hasta luego' y no un 'adiós', no me importa si regresa… Es un estúpido si cree que yo voy a estar esperándolo.
-"¿Soul?"-Articulé finalmente después de un rato.
-"¿Si?"
-"Hasta luego…"
Fue lo último que dije antes de salir corriendo rápidamente hacia mi habitación, cubriendo el pronunciado sonrojo que se había hecho presente en mi rostro.
No voy a esperarlo… Tan solo me aseguraré de estar ahí cuando regrese.
¡Yei! Kid ha aparecido, y Soul no se ha despedido por completo de Maka… Bueno no tengo mucho que decir sobre este capítulo… solo que espero con ansias sus opiniones :3
¿Review?
