Los personajes son de Stephanie Meyer.
Me empecé a asustar y me sentía terrible, sabía que no me iba a querer igual, soy una idiota, todo estaba arruinado por este estúpido bebe que ni siquiera pedí. Entonces me sobresalté cuando Edward se movió extendiendo un brazo a mi rostro, recorrió mi megilla limpiando una lagrima que no había sentido, pero las que siguieron a esa si las sentí y no paraban.
- Amor, por favor no llores. Lamento haber reaccionado así pero me sorprendí, nosotros nos cuidamos – me explicó y yo le respondí como pude entre llantos, por suerte estábamos lejos del resto porque sino sería toda una escena.
- pues por si no lo sabías los condones tienen sólo un 80% de efectividad. Yo realmente lo lamento… sabía que no ibas a querer casarte conmigo cuando te enteraras pero no podía mentirte.
- Marie, si quiero casarme contigo – tomó el anillo y mi mano y lo colocó – sos el amor de mi vida, y que tengamos un hijo es algo grandioso. Es antes de lo previsto, lo se, pero se que podemos hacerlo… si no fuera así Alice lo sabría ¿no?
- eso creo – respondí dejando de llorar - ¿estas seguro? – pregunté apuntando el anillo.
- muy – se acercó y me besó – lo mejor sería ir a casa ahora, pero deberías limpiarte la cara. Me gusta el estilo mapache pero si te dejo salir así Alice me mata
Cuando fui al baño noté que mi maquillaje se había corrido y tenía negro alrededor de los ojos ¡realmente parecía un mapache! Me limpié como pude con el agua y papel y quedó bastante bien cuando salí, Edward ya había pagado la cena y fuimos al auto, todavía nos quedaba veinte minutos de viaje antes de llegar.
Los primeros quince minutos fueron en silencio pero luego habló.
- ¿cómo estas?
- bien, por ahora. Aunque cuando empiece con todos los síntomas como nauseas y estar super emocional te doy permiso para enserrarme y correr – rió de mi comentario.
- no voy a hacer eso, aunque debo hacerptar que va a ser… raro verte mas emocional que siempre, probablemente Emmet va a escapar de vos.
- ¡EMMET! – mi gritó asustó a Edward que dio un salto con el auto pero lo acomodó a tiempo.
- por dios amor, no vuelvas a hacer eso que casi nos matamos – se quejó.
- pues vas a desear morir en un choque y no que Emmet te empiece a pulverizar los dedos de a uno, aunque capas esté tan enojado que te pulverise de una y no sugras tanto – mi prometido se puso palido al darse cuenta de que hablaba – por ahora no le digamos, tenemos que avisarle a Rose primero para que ayude y capas Jasper también lo haga si no quiere matarte también.
- me va a pulverizar – fue lo único que dijo antes de que llegaramos a casa y bajaramos.
En cuanto abrí la puerta escuché el grito de Emmet llamándome y me asusté ¿podría saberlo?¿quién se lo dijo?¿qué iba a hacer? Mi mente iba a full al igual que Edward pero cuando Emmet apareció me abrasó con fuerza sonriendo por lo que me relajé, él no lo sabía, no reaccionaría así si lo supiera.
- hola Em – lo saludé – ¿me podés bajar? – le pregunté ya que mis pies no tocaban el suelo.
- claro peque.. – me bajó y miró a Edward – hola Edward – luego volvió a mirarme – ese vestido te queda divino, con razón no me dejaste verte antes de irte – rió y se fue a la televisión. Rose nos saludó desde el sillón y yo miré a Edward mientras serraba la puerta, le indiqué que hablaría sola con ella ahora y el asintió pero me dio un beso en la megilla susurrándome "te quiero". En ves de un embarazo parecía una bomba, todos estaban atentos haber cuando esplotaba.
Agarré a Rose de la mano y le pedí que me acompañara a mi habitación para cambiarme, ella me esperó en mi habitación mientras me ponía un jean y una camisa escocesa roja. Cuando salí estaba Alice con Rose, lo que agradecí, sabía que me apoyaba.
- Rose, tengo que contarte algo – empecé – son dos cosas. Primero, hoy en la cena Edward me pidió matrimonio – le mostré el anillo y ella corrió a abrasarme.
- felicidades! Eso es grandioso, no me imagino como reaccionará Emmet pero yo lo freno, esto es una noticia hermosa.
- ¿Emmet reaccionará mal por esto? – le pregunté dudosa, si lo hacía con esto no me imagino con el embarazo.
- si, pero no te preocupes. Se enojará al principio porque cree que al poco tiempo de casada vas a tener un hijo pero eso se le pasa luego de pensar un poco, lo conozco.
- pues Rose, si lo conoces… ¿crees que mate a Edward si le digo que sus sospechas con el casamiento son verdad? – Rose se quedó dura mientras Alice daba saltitos en la cama y agarraba del braso a Rose.
- ¿a qué te referis? – preguntó desconfiando.
- pues… no grites pero, estoy embarasada. Me enteré hoy al mediodía y se lo dije a Edward después de que me dio el anillo.
- ¡Dios mío! – se llevó las manos a la cabeza y se dejó caer en la cama – ¿es verdad? – le preguntó a Alice.
- ¡SI! ¿no es grandioso? Van a formar una familia y seremos tías, tendremos que comprarles muchas cosas… ¡nunca hise compras de maternidad! Será una aventura – Rose me miró con los ojos brillosos y se levantó para abrasarme.
- te felicito, es grandioso y no te preocupes, no voy a dejar que Emmet te haga algo – me aseguró pero yo dudé.
- en realidad, sé que no me hará nada mas que enojarse, el problema es que mi hijo no quede sin padre – esa frase fue la mas extraña de mi vida y no creí que iba a decirla nunca o por lo menos en un tiempo.
- te entiendo, capas lo mejor sea que se lo digamos con calma y Edward en otra habitación – aconsejó Rose pero Alice negó con la cabeza.
- Edward no va a aceptarlo, le costó no estar aquí ahora, quiere estar presente y acompañar a Marie cuando se lo diga a Emmet. Es su hermano mayor y quiere la aprobación de él.
- ¡a mi se me viene a ocurrir elegir a alguien noble como novio! – me quejé y mis amigas rieron.
Estaba acostada en la cama con los brasos de Edward rodeándome por mi cintura y por primera ves no me sentía muy feliz como siempre, me sentía undida en un hoyo de preocupación. Este bebe no sólo era inesperado, sino que tampoco lo quería, sé que suena a que soy una mala persona pero no me siento preparada para esto, no me veo como alguien responsable o maternal, mas bien a mi es a quien cuidan siempre. Di varias vueltas en la cama pero el nudo en mi estomago no me dejaba dormir y creo que desperté a Edward porque entredormido me preguntó que me pasaba y cuando le mentí diciendo que era la emoción se lo creyó y tras pedirme que él también se alegraba se durmió. Eso era otro tema, al parecer a él tras el shock inicial, le gustaba la idea de ser padre y hasta estaba entuciasmado por lo que temía que se desepcione de mi si sabe la verdad; ahora podía o callarme la boca y vivir con el sentimiento o hablar con Alice, ella tenía que ayudarme.
Me levanté y fui al baño a tomarme una ducha, me vestí con un jean negro y una remera gris con detalles en negro y unas zapatillas botitas. Al salir me encontré con la mirada emocionada de Alice y sin dejarme decirle nada me arrastro a su pieza, cuando me sentó en su cama y me miró con ternura supuse que había visto que iba a hablar con ella.
- Marie, entiendo tu preocupación pero te aseguro que ninguna madre primerisa se siente lista. Tenes que ir viviendo día a día y no preocuparte con que va a pasar cuando nasca, faltan ocho meses. Lo primero que tenes que hacer es ir a un medico, te digo donde hay y vas hoy con Edward, yo los acompaño para que Emmet no moleste y a él le vas a decir del bebe luego, creo que ver una foto de su futuro sobrino lo va a calmar… pero no estoy segura porque no tengo idea como va a reaccionar.
- eso no me tranquiliza – le reclamé – pero todo lo anterior si. ¿me acompañas hoy no? No sé como haría sin vos – la abrasé y se me escapó una lagrima. No quería decirle que lo que me molestaba no era no estar lista sino el bebe en si, yo no quería ser madre.
- yo también te quiero – comentó como si se lo hubieswe dicho y me dio gracia – pero hoy le dirás a Emmet porque en una semana vas a empesar con molestias y síntomas de embaraso y no vas a poder ocultarlo. No veo mucho pero lo único que ví es a vos corriendo al baño mientras te tapas la boca, supongo que no van a ser lindas tus nauseas matutinas. – hise una cara de asco y ella se rió.
- reite, total soy yo la que va a ser una bola vomitiva – eso la hiso reir mas por lo que la miré teatralmente con odio y salí del cuarto para tomar mi bolso e ir a hacer las compras con Edward.
Luego de quince minutos en el super no pude más y empujé a Edward y comensé a caminar con paso firme a un lugar mas privado sabiendo que me seguiría. En cuanto me dí vuelta vi su rostro preocupado y sólo lo empeoró por lo que mi tono fue bastante malo cuando hablé.
- ¡ya basta! No lo soporto mas, no me estoy muriendo. Puedo caminar y moverme como antes, puedo cargar las cosas y mover el carro sin matarme; estoy embarasada no paralitica por lo que vas a tener que calmarte o juro que el bebe va a quedar sin padre – me miró preocupado y luego bajó la cabeza.
- lo lamento, realmente no quise ser cargoso pero quiero cuidarte. Me dá miedo que te pase algo y veo un final trágico en todo momento, trataré de controlarme pero vos tratá de entender que me siento inútil, no sirvo de nada – respiré hondo.
- está bien, prometo tratar de comprenderte. Ahora vamos que el turno con el medico es en una hora y todavía tenemos que dejar las cosas en casa.
Hola!!! espero que les esté gustando y dejen reviews, yo les prometo que voy a hacer lo posible por bajar un capi todos los días.
XOXO, CamiMasen
