«DDR» Skip Beat©Yoshiki Nakamura.

«N/A ¹» Hi! Les dejo el 2do. Capítulo de este mini-FanFic; Dedicado a mi amiga secreta de la «CDY del GE». ^_^ Enjoy it! Tks!


¡Qué ironía!, con quien más peleas, es con quien mejor te la pasas.

~Anónimo, tomado del Facebook.


CP. #2: Una inusual propuesta.

—¡Maldición! ¡¿Cómo la dejaste salir?! —Reino cuestionaba con enojo a Saena, quien no dudó en contestar en el mismo tono despectivo que él estaba usando para con ella:

—No pude alcanzarla, idiota —recalcó con malestar—, ¿cómo pudiste hacer algo tan bajo a pocos días de tu boda?, teníamos un acuerdo tus estupideces las ibas hacer en secreto —comentó entre dientes—, daré la orden que la busquen. ¿Cómo piensas arreglar este desastre?

—Eso es problema mío —contestó de mala manera—, avísame cuando la encuentres.

Saena lo miró con desprecio, pero decidió dar por terminaba la conversación después de todo sin novia no se daría la boda; Eso era algo que ella no iba permitir, esa boda se tenía que realizar por las buenas o por las malas.


Al pasar las horas, Kuon miró con atención a la hermosa mujer que tenía sus cabellos negros sueltos, revueltos y por tercera vez había vomitado por la borda.

—¿Cuándo regresaremos a la orilla? —Kyoko preguntó por enésima vez, porque se sentía fatal estar en ese viejo barco.

—Cuando cubra mi cuota del día, y va demorar si sigue vomitando…ya que espanta a los peces.

—Demonios, no lo puedo evitar —Kyoko se llevó la mano en la boca otra vez—, no he comido nada en todo el día y ustedes me tiene secuestrada en alta mar. ¡Es un completo desconsiderado!

—¿Desconsiderado? —Kuon estaba a punto de perder la poca paciencia con ella y comentó con enojo—, si usted «suicida demente» —remarcó—, no se hubiera enredado en mi red... hace rato hubiera terminado, pero no…

—¡Un tiburón! —Kyoko gritó sin pensar al ver una aleta salir del mar y sin pensarlo se aferró al extraño hombre, el efecto fue inmediato porque lo hizo caer de espaldas, al sorprenderlo en el momento que ella se lanzó hacia él.

—¡Diablos! Eso dolió —gritó—, quíteseme de encima.

—Pensé que usted mentía cuando hablo de los tiburones tigres —comentó ella aterrada—, me quiero ir a la orilla, ¡llévame a la orilla!, ¡llévame a la orilla!, ¡llévame a la orilla!... —Kyoko parecía estar a punto de llorar del miedo que estaba experimentando.

—¡Basta! —Kuon no pudo evitar gritar con enojo de lo aturdido que estaba—, quiero que se callé…la llevaré a la orilla, pero no quiero escucharla hablar.

Kyoko se quedó callada, mientras se levantaba y se sentaba aún costado, había sido un día horrible para ella, Kuon de mala ganas recogió su red, ese fue un día perdido porque no había pescado nada, así que refunfuñando empezó a remar a la orilla, ya faltaba poco para llegar cuando notó la presencia de unos hombres extraños que gritaban a todo pulmón:

—Señorita Mogami-san, ¿dónde está?

Kuon vio con interés que eran varios hombres y estaban armados, entonces regresó su mirada a la joven que tenía una expresión de desconcierto y preguntó sin pensar:

—¿Eres a quién busca?, ¿qué te sucede? —Kuon dejó de remar y esperó que ella le contestará, pero la única respuesta que tuvo de ella fue un extraño silencio por lo que decidió presionar un poco más y preguntó con cuidado—, ¿estás escapando de algo?, ¿a qué le temes?

Kyoko por un momento dudo, si debía contarle lo sucedido con su prometido y su madre, pero ver aquellos hombres le dio temor después de todo no era ignorante al saber que su madre prácticamente la había vendido a Reino para saldar sus deudas.

Sin darse cuenta empezó a contar su historia al extraño, quien a medida que iba conociendo aquella sórdida historia, no tenía dudas que ir a la orilla era la peor idea, así que sin pensarlo mucho empezó a remar en sentido contrario.

—Yo no tengo mucho que ofrecer —reveló sin pensar—, llevó semanas atrapado en está isla y recién tengo contacto con otras personas. Sé que estamos en alguna isla de Japón, pero no sé en cuál…tal vez si me ayudas a salir de aquí, yo pueda hacer algo por usted. —propuso con cuidado.

—Está pequeña isla es privada —comentó Kyoko—, si logramos llegar a la mansión Fuwa, podría hacer que mi primo nos ayudé, pero no sé cómo ubicarme.

—¿Recuerdas por dónde vino? —Kuon preguntó con cuidado mientras trataba de bordear un rompeolas—, tal vez si me da más detalle pueda hacer algo… yo he inspeccionado este lado por semanas y nunca vi casas…

—Debe ser por el muro protector que divide la isla en dos partes, además las casas son distante y construidas dentro de cavernas que le da una infraestructura rustica pero muy natural, son difíciles de encontrar. Si llegan a tres es mucho.

—Dime más, tal vez podamos ayudarnos mutuamente —propuso—, si logro llegar a Tokio te puedo ayudar.

—Mmmm! Estamos más cerca Osaka…creo —comentó Kyoko con duda—, ¿eres de Tokio?, no lo pareces porque tienes apariencia de un hombre europeo.

—No soy japonés, pero mi padre es de aquí —reveló con cuidado—, navegaré hasta el otro lado del rompeolas y haremos un alto, en ese momento me hablas del lugar, para idear un plan para salir de aquí. ¿Estás de acuerdo?

Kyoko solo se limitó a mover la cabeza en un gesto positivo, no sabía si era buena idea confiar en el extraño que hace un momento estuvo a punto de lanzarla a los tiburones pero de algo tenía la certeza, no iba regresar con su madre, aquella mala mujer había hecho con ella lo que quería y no conforme ahora la vendía, porque eso era lo que estaba haciendo.

No creía que le pudiera ir peor con el extraño, aunque se iba mantener en alerta y después en la gran cuidad vería a quién recurrir en ese momento.

«Continuará»…


«N/A ²» Aparentemente el final de este corto lo publicaré mañana, todo va depender si mi amiga secreta quiere un final o si quiere que extienda el corto. Los dejo con esos comentarios.

• Gracias por leer y comentar. Estamos en contacto. ATT. Sake's Evil22.