Llega a ustedes el sorprendente Neee-ruuu-soooo!
(aparece en una nube de humo, el escenario en el que se encuentra comienza a destellar fuegos artificiales)
(una pequeña chispa cae en su chaqueta y se prende fuego)
(Neruso rueda despavorido y se lanza sobre un charco de lodo para apagarse... mas descubren que eso no era lodo en realidad)
Neria: Ewww!, no seas asqueroso hermano...
(después se levanta y se quieta los restos de comida ya antes procesada de encima)
Neruso: tendré que recibir un injerto de cejas luego...
ok suficiente azúcar por hoy...
Este es nuestro segundo capitulo!, !yey!, espero que les guste. también le quiero agradecer de todo corazón a nuestros dos primeros reviews!, muchas gracias chicas y se los debemos de todo corazón, mas yo en realidad (un beso a cada una, para que se alegran un poco).
le agradezco a Makoto-chan por la ayuda en las traducciones y buen uso de sus sistemas fonéticos.
sin mas que decir, ademas que el glosario estará al final de el capitulo (como siempre lo pondremos), les presento el capitulo 2.
Vocaloid no nos pertenece, solo utilizamos los personajes para entretenimiento gratuito.
Capítulo 2.
"Mi decisión"
Son las 5:35 de la mañana, me pase despierto toda la noche, en el transcurso de ese tiempo la pequeña Miku se despertó dos veces. La primera era para comer, la segunda fue porque estaba "sucia". Nunca antes en toda mi vida o por lo menos en estos 20 años que tengo, tuve que cambiar un pañal… eso fue horrible.
-Tendré que comparar pañales para el futuro-
En este momento la pequeña Miku se encuentra dormida sobre mi cama, a la cual le he improvisado una cuna con las frezadas que la cubrían. Como no encontré ningún trapo pequeño, le he puesto una sudadera como pañal.
No creo que me acepten en la lavandería esa prenda otra vez, además cuando la lleve ni siquiera me la van a ver por estar llena de… bueno ese no es el punto.
-Tengo sueño, pero no puedo dormirme sin que ella haga o pida algo-
Dentro de mí, siendo más específico, en mi mente se debate el tema de si quedarme con ella o no (sé que ella no es un animal, así que no puedo solo decir, sí y luego la dejo a un lado), cuidar a un bebé es una gran responsabilidad, que no tenía pensado tener… por lo menos ahora.
Veo a Miku con cierto afán de encontrar una respuesta con solo mirarla, ella mueve su boquita abriéndola y cerrándola en tiempos pausados, noto que aprieta y suelta los dedos de sus pies con un ritmo aleatorio, lo cual me saca una pequeña sonrisa.
-La dejaron abandonada… no, me imagino que querrían algo mejor para ella-acerco mi mano a los dedos de su manita derecha.
-Puede que no tenga ni tiempo para cuidar de ella-me detengo de jugar.
-Trabajo 7 horas diarias, menos domingo…-
Mi trabajo no me lo permitía, y peor aún, no podía contratar a una empleada, que cuidara de ella cuando yo no me encontrara. Mi sueldo de medio tiempo no me ajustaba, mis opciones comienzan a acabarse y ya estaba empezando a amanecer… me levanto del sofá y camino como un sonámbulo a la cocina.
-Haber, algo que no sea difícil de hacer para desayunar-veo en la alacena y saco un plato hondo.
Saque una caja de cereal y la muevo un poco… estaba vacía, la lanzo a un lado y tomo otra, sacudo de igual forma que la anterior…
-Esta…-
Abro la caja y dejo caer su contenido sobre el plato puesto en la mesa, saco un poco de leche del refrigerador y me acerco a la mesa, cuando de repente:
-Mmm….hum… ¡HAAAAAAAAAAAA!-
La pequeña Miku empezaba a llorar de nuevo, corro, soltando accidentalmente la caja de leche, derramando su contenido por todo el piso de la cocina/comedor. Cuando entro en la sala, puedo ver algo sumamente extraño… una Miku Hatsune de mi estatura, con traje de colegiala y un enorme negi en su mano, ella me observa y parecia muy enojada.
-Despierta-me dijo, pero no la comprendí.
-¡Despierta!-se abalanzó sobre mí golpeándome en la cabeza con el negi.
Me despierto del susto, me encuentro sentado sobre el sofá y la pequeña Miku aun dormía plácidamente…
-Solo fue un sueño-poso mi mano sobre mi frente, puedo ver un reloj que está colgado sobre una pared.
7:43 de la mañana, mi cuerpo quizás estaba demasiado cansado que no pude notar cuenta cuando me había quedado dormido, ahora si estaba seguro que en verdad hacia las cosas. Me prepare el cereal con leche y desayune.
Regrese a la sala/dormitorio y me acerque a la computadora, la enciendo y una vez funcional, pongo en uno de sus buscadores una solución a mi "problema".
-"Casas… de…adopción"-cuando di inicio a la búsqueda me aleje un poco del computador.
Puede que yo no sea la persona indicada, económicamente o preparada para cuidar a la pequeña Miku, esta era la mejor opción que me vino a la mente. Volteo a ver a la bebé y no aparto la vista de ella. Tenía que hacerlo, yo no podía darle lo que necesitaba, no podía… comenzaba a pensar que le estaba dando la espalda sin siquiera intentarlo, sentía un nudo en la garganta al regresar la vista al monitor.
"Casa Kokoro", fue la mejor opción que encontré, era la más cercana y tenía los mejores cuidados. Anote en un papel la dirección del lugar y apague la máquina, mi decisión estaba tomada, no había nada que podía hacer.
Me levanto de la silla y camino al baño, necesitaba una ducha urgentemente (no solo porque estaba sucio, sino también porque necesitaba "lavar" mis preocupaciones)… cuando salgo del baño y regreso a la sala, vi a Miku que estaba despierta.
Me acerco a ella y la observo con cuidado, la pequeña veía el techo, como buscando algo, movía su bracito izquierdo de arriba hacia abajo, de entre una de sus expediciones visuales logro enfocar una mirada en mí.
-Ho-ola, pequeña-dije mientras movía mi mano en forma de saludo.
No quitaba su mirada y yo no podía dejar de verla, abría su boca y sacaba su lengua de a poco, aquellos enormes ojos azules aun me miraban. Tan repentinamente como el llanto que solía difundir en todo el cuarto, un sonido apareció:
-¡IAA!, ¡JE JE JE JE JE!-
Abrí mi boca de par en par y mis ojos estaban como platos, la pequeña Miku había reído… tal vez fue mi cabello mojado y caído, eso quizás me aria algo chistoso para ella (pensé yo).
Ella me había dedicado una risa y posiblemente su primera risa, solo… para mí. Me quede congelado, no podía creerlo, quizás su primera risa y solo me la dio a mí. La bebé al verme así, dejo de mirarme y concentro su vista en la ventana.
Ya habiéndome recuperado de esa inigualable experiencia, me cambie y decidí ver si la pequeña Miku tenía algo de hambre. Tome un biberón y se lo acerque a la boca, ella lo tomo de inmediato… pero lo dejo justo después de succionar una vez.
-No debe de tener hambre… llevare el biberón por si las dudas-
Meto el biberón y la lata de formula en una bolsa de plástico, tomo a la bebé en brazos y me dirijo a la puerta de mi apartamento. La pequeña iba como la encontré la primera vez, con su mameluco y sus colitas (exceptuando el pañal), miro de momento a la bebé, ella está muy distraída con su vista puesta sobre su mano izquierda.
Iría primero al supermercado, comprare unos pañales, para que en el orfanato la cambien con ellos, era lo mínimo que podía hacer. Salgo de mi apartamento y cierro la puerta tras de mi.
Creo que está sería la última vez que entraría aquí, ya me encontraba el en pasillo del supermercado, "Bebes y demás", esta vez estaba temprano, por lo que no había ninguna madre en su interior. Camine y me dirigí al lugar en donde exponían los pañales, esta ocasión si sabía cómo eran y en donde estaban (lo recordaba del día anterior). Me detuve frente a mi producto de destino, libero un mano del agarre de sostenía a Miku, tomo un paquete de pañales y observo su precio.
-¡Oh!, otra vez usted-doy un pequeño brinco y veo de dónde provenía la voz.
-O-ojaioo Gozaimasu madre-sempai-saludo cordialmente y era una de las madres del día anterior, ella traía a sus bebes en brazos.
- Ojaioo Gozaimasu… puedes llamarme Kyoko, si no es mucha molestia-
-¡Sí!, ¡Kyoko-sempai!-respondo con algo de nervios.
-Ara, ara… ¿y tu nombre es?-
-¡Watashi wa Koiki Matsuda-desu!-incline mi cabeza en forma de respeto.
-Oh, no seas tan formal, ¿Cómo está la pequeña Miku?-levante la cabeza y ella de inmediato miro a Miku.
-Nee, ¿Dónde está la bebe de papa?, ¿dónde?, ¿Doko?-ella acerco su rostro a Miku y esta la vio con curiosidad.
-Jejeje, ¿comprando pañales para su hija?-
-¡Ha!, si…-eso estaba haciendo en el momento, no podía mentirle.
-Es bueno que los padres se relacionen y ayuden a sus esposas en el cuidado de sus hijos-repentinamente el varón de los pequeños que cargaba comenzó a agitarse.
Ella movía su brazo lentamente de arriba a abajo, era un arrullo suave el que veía, mientras que de su boca se escuchaba un "shhhh", eso hizo que el pequeño rubio se calmara y ella podía volver a la conversación.
-Mi esposo trabaja todo el día, por eso tengo que cuidar de Migoo (me mostro al rubio) y Hidari (la rubia)-dijo muy feliz la castaña.
-Me imagino que para usted es al revés, ¿su esposa trabaja?-me pregunto de improvisto, no sabía que responder.
-Ha… mmm… si-respondí algo conmocionado, ella lo noto de inmediato y añadió.
-Gomennasai por tocar un tema delicado…-en realidad no reaccioné así, porque aún no tenga a esa mujer especial en mi vida.
Aquella reacción fue porque posiblemente ella me vea como un padre… que hace todo por sus hijos, sin importar que daño se haga a sí mismo. Muchas preguntas me vinieron a la cabeza, algunas de ellas fueron más dolorosas que otras.
¿En verdad lo harás?, es un regalo de Kamisama ¿Por qué le darás la espalda?, ¿Estás haciendo lo correcto?
Mil y un preguntas vinieron a mi ser, (mire a Miku) no podía dejar de observar a aquella pequeña criatura que en ese momento jugaba con hacer burbujas de saliva. Pero algo repentinamente me saco de mis pensamientos.
-Sabes, las cosas pasan porque así quieren pasar, puede que algunas veces nos sintamos tristes o molestos por como sucedan, puede que nos cambien la vida… y no queramos que la cambien, es cierto es difícil salir adelante… pero sabes algo mas-se acercó a mí y tomo mi mano con delicadeza.
-Tienes un motivo muy hermoso por el cual continuar… y aunque la vida te dice "No"-bajo la vista a sus bebes y acaricio sus cabezas con su rostro.
-Ella te dice "Si"-miro a Miku.
Desvié mi vista a la pequeña y esta dejo de jugar, me dedico una mirada, podía ver mi reflejo en sus pupilas azules. Como por arte de magia, ella me sonrió y no podía casi contener mi sonrisa también.
-Lo ve, Miku sabe que usted puede, ¿Por qué no hacerle caso?... ya me tengo que ir, espero que todo esté bien. Mata aimasho-bajo su cabeza en forma de despedida y se fue del pasillo.
Me había quedado petrificado, todas sus palabras habían entrado en mí, por alguna razón, ella estaba en lo cierto. Pero…
Ya lo había decidido.
Tome cualquier paquete de pañales, ni siquiera vi de qué tamaño eran o qué precio tenían, solo pague por él y salí de supermercado, lo metí en la bolsa que traía y camine.
¡Cobarde!, ¡aun así lo vas hacer!, ¡no te mereces que te llamaran padre!, ¡solo escapas!, ¡es lo único que sabes hacer bien!
Mi conciencia me gritaba, pero no le hacía caso… yo no era el apropiado para cuidar de Miku, no lo era. Camine hasta llegar a una parada de autobús, me senté en una banca cercana, vi de reojo a la pequeña, ella comenzaba a succionar su pulgar, pienso que tal vez tiene hambre.
Le doy de comer a una bebé que no es mía, en la parada de autobús, esperando a que llegue y me lleve a mi destino, para luego decir Sayonara a la pequeña.
Me encuentro sentado en la parada del autobús, Miku se acaba de dormir, son aproximadamente las 11 de la mañana. Según el itinerario de la parada de autobuses, llegare a "la casa Kokoro" dentro de una hora. El viento golpea mi cara, por el hecho que viajo junto a la ventana del vehículo, una mano cubre el rostro de Miku con la frazada, me quedo extrañado y veo a la persona que realizo la Hazaña.
Junto a mí se encontraba un viejo, no me había dado cuenta cuando se había sentado, lo mira a la cara y este me sonrió y dijo:
-No queremos que la niña se enferme, en mis tiempos eran más fuertes, pero ahora ya no lo son, por lo tanto necesitan mucho cuidado… lo bueno que para eso está usted-mire a Miku que dormía plácidamente en su cobijo.
-jaii…-le respondí al viejo, este me asintió con la cabeza y miro hacia el frente del autobús.
Una mujer estaba frente a mí, posiblemente de entre los 40 y 45 años, me observa con una mirada muy fría, su boca estaba torcida hacia abajo y tenía el ceño fruncido, su cabello estaba atado en una cola alta, podía ver algunos lápices puestos en él, vestía un traje de oficina. Comenzaba a ponerme nervioso por su frialdad, ella me dirigió las primeras palabras.
-Y… ¿Qué se le ofrece… muchacho?-
Me encuentro en la recepción de la casa de adopción Kokoro, en mis brazos sostengo a Miku, quien no se da cuenta de nada por estar dormida. Dejo a un lado la bolsa de plástico que contiene las cosas de la pequeña, me acerco al escritorio de la mujer y esta me observa, baja sus gafas un poco y le digo:
-E-encontré a esta bebe y q-quisiera que la aceptaran aquí-
La mujer se levanta de su silla y se acerca a mí, ella extiende sus manos, de inmediato entiendo y le doy a Miku. Se alejó de mí, puso a la bebé en lo que parecía una báscula y anoto algo en libro, tomo una cinta métrica y la midió… le realizó varios exámenes a la pequeña Miku.
-Sus puntuaciones son normales, no tiene ningún problema respiratorio o de peso…-me mira mientras arrulla a Miku en sus brazos.
-Ya puede irse, no tiene nada que hacer aquí… nosotros nos encargaremos de lo demás-
Veo a Miku, no puedo evitar sentir culpa. Mi vista cae y doy media vuelta, salgo de la recepción del edificio, camino unos metros y me siento en una banca a esperar el autobús… mi espera no fue mucha, subo al vehículo, pague la tarifa y me fui al último asiento del autobús.
Era lo mejor, yo no podía cuidarla, ahí ella tendría la oportunidad de tener una familia… por supuesto, si la adoptaban, ¿Cómo no iban a adoptarla?, ella es muy linda y lo será al crecer (me imagino yo, quizás por el parecer que tiene a la cantante).
-hice lo correcto… ¿no?...-
Tendrá una familia que la ame, la cuide, que se preocupe por ella… una familia que le dé su biberón, le compre su ropa, la cambie… la vea crecer y la felicite, pero también que la regañe en sus momentos de equivocación, eso es lo que necesita ella… y…
…
…
…
Dilo
…
Yo puedo hacer eso y más.
-¡Conductor!, ¡pare el autobús!, ¡mi pequeña Miku me necesita!-me levante del asiento y el conductor me hizo caso.
Salí del vehículo y casi caigo al pavimento, me reincorporo, corro lo más rápido que mis piernas puedan. Ella me necesitaba, Miku me necesitaba. Lo poco que pase con ella, fue suficiente para llegar amarla, lo poco que pase dándole de comer, me hizo querer hacerlo por siempre, yo quería verla crecer, yo quería ser en que la felicitara y la castigara…
Solo yo…
El cansancio se empieza apoderar de mí, pero no quiero detenerme, veo silueta, cada vez que me acerco más puedo divisar que es la mujer del edificio Kokoro. Me detengo justo unos metros detrás de ella, esta de espalda y no puedo ver su rostro. "Casa Kokoro: hogar de un futuro" se lee en el letrero del edificio junto a nosotros.
-Se tardó mucho-dio la vuelta y me miro.
-Empezaba a creer que no vendría-
Me acerco tambaleando, tomo el bulto que sostenía, muevo la frazada que lo cubría y ahí estaba ella...
MI pequeña Miku.
-Perdóname Miku, no lo haré otra vez…- la brazo y le doy un beso sobre su frente.
Ajam... espero les haya gustado, este capitulo tuvo una dirección algo sentimental...
dejen sus reviews, recuerden que nos hacen un gran bien el leer sus comentarios acerca de nuestro trabajo y ahora viene el glosario!
Ojaioo Gozaimasu: es decir buenos días (para saludar)
Ara, ara: es una exprecion muy común su significado varia en el contexto que es usado, en este caso es vaya, vaya
Watashi wa Koiki Matsuda-desu: un frase, significa me llamo koiki matsuda, pueden cambiar el nombre del personaje por su nombre y le agregan al final desu para que tenga sentido
Doko?: es donde?
Migoo: es un juego de palabras, primero migi, que significa izquierda y igoo que quiere decir niño.
Hidari: otro juego de palabras, hida es derecha y ri es usado al final cuando se toma por primera vez el nombre de una niña, que no habías visto en mucho tiempo
Gomennasai: perdón (como les pido yo, por que las actualizaciones se aran mejor los lunes)
Mata aimasho: es una forma de despedida, significa nos vemos
Sayonara: adiós (pero un adiós que posiblemente ya no se vuelvan a ver)
jaii: si, es la mas fácil de todas...
gracias por leer nuestro fic se los agradecemos como no tiene idea! nos leemos luego!
