Ninguno de los personajes me pertenecen, todos ellos son creación y propiedad de Sunrise.
Refugió el rostro tras su espalda tibia, la amaba, la amaba tanto, y estaba tan aliviada de que todo estuviera bien, de que todo por fin soplara un poco a su favor. Aún tenía los nudillos blancos, sentenciados por la fuerza con la que apretaba el manubrio de la moto entre sus dedos. Suspiró, suspiró, suspiró, no podía creerlo, sentía que había corrido horas y horas, buscando la respuesta de forma desesperada en su cansada mente, para que todo decantara de la forma más simple. El motor no rugía a toda velocidad, no surcaba la carretera como un rayo azul lúgubre con una carga aún más oscura. No, increíblemente, la sonrisa tibia que le había calentado la sangre de su novia le presagiaba lo contrario. Ahora se refugiaba en su espalda cubierta por el pelo castaño, descansando de la tensión de las últimas horas. Shizuru se dio vuelta y la abrazó con fuerza, intentando controlar sus propias emociones. Ahora debía reproducir íntegra la conversación entre sus padres y ella, el cómo y el cuándo, y el qué.
-¿Entonces…?- Aventuró finalmente la peliazul, sin separarse de ella. Si alguien las hubiera visto en ese momento, encubiertas por la oscuridad de la noche, se habría extrañado de que la altiva y aguda Kaichou y la solitaria y fría Kuga estuvieran juntas, abrazadas, luciendo tan débiles y desprotegidas. Esa era, después de todo, la cara que tenían que ocultar para defenderse del mundo.
-Está bien… está todo bien… por lo menos no me corrieron de casa- Susurró, sus rodillas volvían a estabilizarse, luego de estar media hora bailando entre el susto y el alivio. Dentro de todo estaba bien, para sorpresa de la joven, sus padres no decidieron encerrarla o mandarla directamente a un psiquiatra para que curara su enfermedad. –Lo único es que… debemos irnos de aquí…- Natsuki se separó de ella violentamente, extrañada.
-¿Qué?- Alcanzó a gesticular antes que el filo rojizo de su pareja la cortara. Shizuru observó penetrante a su novia, hipnotizándola como la serpiente a su presa, la necesitaba calmada para poder explicarlo.
-Mis padres quieren que nos marchemos del país, a un lugar donde lo nuestro no sea tan extraño, donde podamos vivirlo y desarrollarlo…- "Y donde estudiemos hasta partirnos el lomo" agregó en su mente, la condición impuesta por sus proveedores. Una sombra cruzó los ojos verdes, dudaba, la castaña aspiró más fuerte, intentando controlarse y calmarse. La necesitaba entera, la necesitaba más que a nada, por ella había decidido desnudarse frente a su familia, y por ella vivía, no dejaría que se fuera. –Vamos Natsuki, sólo serán unos años… podrás llevar tu moto…- Comentó, acariciando la suave y fría superficie de metal. La peliazul volvió a abrazarla tímidamente. Era una prueba, y no pensaba perderla.
-Está bien… tú ganas- Murmuró, ocultando nuevamente su rostro contra su pecho suave y caliente- Por ahora… ven, vamos un rato, necesito sacarme esta tensión de encima…- Tiró de sus manos, para montarla sobre la motocicleta, ocultas en medio de los árboles que rodeaban la mansión estaba a oscuras de ojos ajenos. Complacida por el peligro y el atrevimiento la castaña deslizó sus manos desde la espalda hasta su cadera, jugueteando con el cinturón que aseguraba sus pantalones.
-Esa idea me gustó más- Susurró, antes de morder suavemente su oreja.
-¿Estás segura?-
-Lo estoy…-
-Entonces… nada que hacer, no estoy dispuesto a perder nuestra herencia y a mi hija por estupideces de ese tamaño… vete a Europa, saca la carrera allá, y no vuelvas a menos de que tengas un sobresaliente… y una novia que esté buena- Carcajeó el hombre. Su hija se retiró en silencio, enmudecida por la sorpresa. En cuanto las puertas se cerraron tras ella su esposa dejó escapar una leve risa.
-Sí, por supuesto que nos extrañaba que Shizuru llegara con una jovencita atractiva en motocicleta… habría sido de ciegos no suponerlo- La señora Fujino observó la noche cerrada tras la ventana, sus ojos oscuros y rojizos brillaron ante el destello de la luna tras las nubes. –Esa niña tiene mucho que aprender aún…-
NdA. Bueno sí, me pareció mejor terminarlo correctamente... así que aquí está. Saludos y muchas gracias por los reviews.
NdA2. Sí, últimamente ando muy escueta con los comentarios... pero bueh... ya se me pasará ^^
