Cuando llegué a casa estaba todo desierto. Quizás me había dado demasiada prisa. Miré el reloj, eran las cuatro y cuarto. Me senté en el sofá a esperarlo, me sentía tan nervioso, jamás me había pasado, con nadie.
Parecía que había esperado horas, pero en realidad llegó en cuestión de minutos. Minutos en los cuales hice y desbaraté posibles planes para abordarlo.
- Hola Kurt. – Se sobresaltó de verme, creo.
- ¿Finn, que haces aquí tan temprano? – dijo reponiéndose del susto.
- Salí antes. – Todo iba según lo que había planeado para cada situación, pero no creo que continuar con "quería verte" o "te extrañaba" eran lo más ideal. Él se dirigió a la cocina con montones de bolsas del supermercado.
- Te ayudo. – le dije y tomé unas cuantas bolsas.
- Gr-gracias. – dijo extrañado.
- ¿Qué tal la escuela? – dije después de un incómodo silencio.
- Bien, creo, nada fuera de lo cotidiano. – Su mano rozó con la mía cuando iba a por un cuchillo. Los dos apartamos las manos. – lo siento. – dijo mientras cortaba en trocitos una zanahoria. ¿Tanto había hecho como para que se disculpara con solo rozarme?
Flash Back
Teníamos pocos días viviendo con Burt y las cosas entre Kurt y yo estaban muy tensas
- Podrías decirle a tus amigos Azimio y Karofscky que me dejen en paz, y que se alejen de mi traje de GaGa. – dijo mientras cocía algunas lentejuelas a sus zapatos.
- Si dejaras de exhibirte no te molestarían. – le contesté seco mientras batallaba para quitarme las plastas de maquillaje blanco y negro de mi traje de Kiss. Ahora que lo pienso, fue un golpe muy bajo.
- ¡Ay por Dios! Así jamás te podrás quitar eso. –se acercó por una toallita húmeda con limpiador facial y se proponía a limpiarme.
- ¿Qué te pasa? – le grité mientras lo alejaba.
- Es sólo una toallita húmeda. – me dijo ofendido.
- Me voy a quitar esto al baño. – salí corriendo de ahí.
- Madura Finn. – me gritó desde el sótano
Fin del Flash Back
Si, lo hice.
- ¿Te ayudo en algo? – dije intentando olvidar esos recuerdos.
- No, estoy bien. No te molestes. – juraría que estaba a la defensiva y no los culpo.
Durante la cena soltaba comentarios para crear una conversación sin resultado. Me contestaba con monosílabos. Creí que sería más fácil. Estábamos tan tensos con la situación. De pronto se me ocurrió algo tan obvio que no puedo creer que lo haya pasado por alto.
- Kurt, necesito tu ayuda con algo.
- Dime. – dijo algo inseguro.
- Desde la boda me di cuenta de que casi no tengo ropa formal. El traje que tenía era del señor Shue y le tuvimos que arreglar las piernas para alargarlas. – En realidad lo hizo Kurt solo.
- Entonces quieres que yo haga…
- Vamos de compras. – dije con alegría. Normalmente detesto hacerlo, es mamá la que me obliga cuando cree que es necesario.
- No lo sé Finn.
- Vamos, se que te encanta ir y en serio necesito ayuda.
- Bien, pero solo porque es viernes. - dijo después de que insistiera un poco más.
Tomamos su camioneta y salimos hacia el centro comercial. Entramos a un ciento de tiendas. Kurt se veía tan concentrado en sus pesquisas. Para cuando me di cuenta cargaba en una mano diez camisas diferentes y en la otra sus respectivos pantalones mientras en el cuello llevaba prácticamente una guirnalda de corbatas.
- ¿Me las tengo que probar todas? – dije un tanto preocupado.
- No, no es necesario, sólo quiero que veas y elijas las que te gusten, ya te ahorre mucho trabajo. – Tomé las camisas y me senté en una sillita junto a los probadores para ver lo que había traído. Para mí muchas perecían iguales, solo alcanzaba a diferenciar que unas eran negras, otras blancas y otras azuladas. Kurt miraba concienzudo cada prenda, sabía que él podría armar perfectamente los juegos con las prendas que trajo, pero por alguna se estaba conteniendo de hacerme sugerencias.
- No lo sé, se ven bien, pero no se cual elegir. – Y era verdad.
- Creo que esta te sentaría bien con este pantalón y… tal vez esta corbata. – me acercó las cosas y comencé a probármelas.
Salimos de la tienda y el tomó camino para el estacionamiento.
- Espera. - le dije tomándole por el hombro. Me miró por un momento confuso. - ¿Cuál es la prisa? ¿No deseas tomar algo? Yo invito
- Supongo que no sería mala idea. – Caminamos en silencio hasta la fuente de sodas. Tomaba con gracia de su soda dietética mirando hacia las tiendas. Me quedé mirándole por un buen rato. ¿Tiene los ojos verdes o azules? Grises tal vez. Se veían apagados y cansados. A decir verdad hacía mucho que no veía esa vieja chispa que solía tener.
- ¿Te pasa algo? – le dije, hacía rato que le miraba fijamente y no se había percatado siquiera, aunque los demás sí empezaban a notarlo. No es que me importe. ¿O sí?
- ¿Perdón? – dijo el chico cuando le llamé.
- Te ves algo raro.
- Creo que solo estoy cansado, las clases en Dalton son algo más pesadas que en McKinley.
En cuanto terminé con mis nachos nos dirigimos al estacionamiento, pero en el camino Kurt vio una chaqueta de cuero café y se detuvo en el escaparate.
- ¿Te gusta? – le pregunté curioso.
- ¿Bromeas? Me encanta, es simplemente perfecta. Es de esas que jamás pasan de moda si las sabes utilizar. - La miraba con ojos soñadores.
- Ve por ella.
- Pero no traigo dinero suficiente.
- Vamos, yo pago. – le insistí.
- Finn, ¿acaso viste el precio? – me preguntó incrédulo. - Es tu mesada de tres meses.
- Vamos, usaré la tarjeta de mamá, no creo que le moleste, además te debo una.
- ¿En serio? – Saltó de alegría y me abrazó. – ¡Gracias! - Su solo contacto me producía mariposas en el estómago y un escalofrío me recorrió de arriba abajo. Cosa que pareció notar rápidamente. – Lo siento.
Entró a la tienda directo al estante donde estaban esas chaquetas. Estoy empezando a creer que tiene una especie de radar especial para estas cosas.
Sonreía como un niño cuando salió con su bolsa de papel que decía CH o algo así. Me gustaba verlo así. Quisiera tomar su mano, pero no sé si esté bien.
Llegamos a casa poco antes que mamá y Burt. Curioso, juraría que nos tardamos mucho, pero al parecer solo fue mi imaginación.
Le pasé las cosas para que él las pudiera acomodar en el armario. Al salir del armario chocó contra mí, lo abracé. Se sentía tan bien. Su olor fresco y dulce me lleno los pulmones. Me miró con sus ojos tiernos, no pude hacer otra cosa que hacer caso a esa voz interior que me decía que era el momento perfecto. Tomé su barbilla y me incliné un poco para probar su boca. Ahora lo sabía. Estaba loco por el chico y poder sacarlo por fin de mí ser, saber que no es una equivocación de mi parte lo hace solo mejor.
- Por fin. – dije volviéndolo a abrazar
- Ay no. – dijo Kurt. No es lo que esperaba oír.
- ¿Ocurre algo malo? – No sé si quiera saberlo.
- De hecho, si hay algo. – Dijo y se libró de mis brazos. – Es extraño... esto.
- Si lo es pero creo que no habrá mucho problema… - Empecé a explicar lo que ya había pensado durante esa mañana, pero me interrumpió.
- Si, si lo hay, y es algo que me duele tener que decirlo y pensé que ya lo sabrías.
- No entiendo.
- Es que hace meses que desistí de intentar estar contigo, por consejo tuyo – aclaró mientras buscaba como continuar. – Es solo que me hiciste ver que esto jamás pasaría y pues… - Mierda, esto no suena bien y la maldita ansiedad me está matando. – Ahora estoy con Blaine. Lo siento. - Esa frase me llagó fría y recia como el acero, tan insensible que parece que fuese alguien más quien la dijo.
- No tienes que disculparte. Yo… yo he sido el culpable, el cobarde.
- No, no es así. – se acercó y me acarició la mejilla. – Creo que será mejor así. Han pasado muchas cosas entre nosotros, debo admitir que no esperaba esto, pero creo que será mejor que continuemos como amigos.
¿Por qué se arruinan las cosas cuando todo va de maravilla? Ahora no hay nadie que me pudiera detener de estar con Kurt, ser un buen hermano, un buen amigo, un buen novio… Dejé a Rachel por él (claro que no le iba a decir eso a Rachel). No me malentiendan, es buena chica, algo obsesiva y posesiva, pero es buena amiga y nada más que eso. Me sentí mal de romper con ella de esa forma, pero después de que Kurt se fue de McKinley me di cuenta de que él forma parte de mí como nadie. No sé cómo no pude verlo en tiempo.
A pesar de eso, todavía no tengo el camino libre, él se está interesando cada día más en ese imbécil de Blaine. Ojalá no sea tarde para recuperarlo.
Hola a todos!
Aquí está un nuevo capi de esta nueva locura mía. XD
Gracias por sus reviews en ambas historias, se los agradezco mucho. Espero sea este de su agrado.
Sin mucho más que decir al respecto.
Bye bye bye!
