Capítulo 2

¿Como podría saber Sasuke que sus acciones adolescentes repercutirían sus decisiones adultas? En aquel momento el futuro parecía tan lejano para enfocarse completamente en ello.

Cursaba el tercer semestre de arquitectura, continuando con el legado de su familia, cabe aclarar que lo realizaba por gusto y no por obligación, crear las más bellas formas de edificios y representar el arte y la hermosura en las construcciones siempre le provoco una fascinación enorme.

Había ingresado a una de las universidades públicas con más prestigio en Tokio, su familia poseía una gran fortuna, la constructora solventaba los gastos más excéntricos de los Uchiha pero el menor de ellos tomo la decisión de inscribirse en la educación pública para obtener más prestigio y oportunidades para crecer personalmente.

Durante mucho tiempo estuvo alegre con el horario de clases. La mayor parte del tiempo la pasaba estudiando, en sus ratos libres aprovechaba para leer y ponerse en contacto con su familia. Estaba rentando un piso cerca de la universidad, lo suficientemente grande y como para pasar la noche. Su casa yacía ubicada a las afueras de Osaka, por lo tanto, era una enorme travesía ir y venir cada día para estar a tiempo en la universidad.

Sasuke era un chico popular entre el sexo femenino y masculino. Su reputación lo precedía, era un joven fuerte y alto. Sus rasgos eran bien formados y suaves, nariz recta y boca delgada, con un gesto de determinación predominante. No por nada tenía a medio público de féminas rendidas a sus pies, pero Uchiha Sasuke parecía no estar interesado en ninguna de ellas.

Aquella mañana caminaba rápidamente por los pasillos de la universidad, maldecía en voz baja la falta de importancia que su mejor amigo y escandaloso rubio le había prestado a su alarma o inclusive a su nula reacción ante la ausencia de ella. No era conocido por su impuntualidad, al contrario, siempre llegaba a tiempo o inclusive minutos antes, juraba hacerse cargo de él cuando las clases finalizaran por ahora debía llegar a tiempo a la molesta clase de dibujo que impartía Hatake Kakashi. Todos llevaban hablando de esa asignatura durante la semana, según decían, tendrían la oportunidad de apreciar a una hermosa mujer como dios la había traído al mundo, o sea, completamente desnuda. No era extraño esperarse la motivación de los alumnos al presentarse en tal horario.

Al abrir la puerta del aula todos los asientos estaban llenos, sería imposible encontrar un lugar vacío, personas que ni siquiera habían asistido en todo el semestre estaban presentes ahí. Con el ceño fruncido y evidentemente molesto, empujo a unos cuantos haraganes que impedían el paso, ubicándose frente a uno de ellos, obligándolo a mover su trasero del lugar que le pertenecía por derecho.

La clase aun no comenzaba, el barullo impedía escuchar con atención alguna conversación, todos en la sala expresaban su entusiasmo al tener a una hermosa joven mostrando sus atributos solamente a ellos. El maestro llevaba veinte minutos de retraso, típico de Hatake Kakashi, por lo que la larga espera hacia más emocionante la situación.

Espero que la chica valga la pena. — Inicio Kiba, tomando con fuerza el bloc de dibujo y un lápiz, clavando sus irises cafés en el escenario iluminado.

¿A qué te refieres con eso? Todas las chicas valen la pena. — Agregó Naruto, rebuscando con desespero el material solicitado para la práctica.

¿Esperan que sea una modelo de lencería? Lo dudo mucho. — Los comentarios emitidos por Sasuke no eran optimistas, al menos no la mayor parte del tiempo, sobre todo si las situaciones matutinas no eran favorecedoras.

Al menos una joven de bonito rostro y físico espectacular ¿es mucho pedir?— Kiba restó importancia a la opinión del pelinegro, regresando a la actividad inconclusa.

Buenos días muchachos, lamento la tardanza, tuve un percance con una anciana antes de llegar a la universidad, me desvié para llevarla a su casa. — Hatake Kakashi siempre arribaba al aula pidiendo disculpas y generando excusas poco creíbles. Colocó con cautela el portafolio sobre la mesa y remango las mangas hasta la altura del codo.— Debo decir que me siento un poco entusiasmado por ver el aula así, es la primera vez que una clase genera tanta conmoción en la universidad. Sin más, comencemos, iré por la modelo. — El peliblanco desaprecio por unos cuantos minutos, todos los alumnos estaban ávidos por comenzar la clase y la euforia incrementaba a medida que los minutos pasaban.

Nuevamente Kakashi apareció en escena, esta vez acompañado de una hermosa joven: Cabello de color rosa extravagante, cayendo por sus hombros con las puntas ligeramente onduladas mientras dos mechones remarcaban las finas facciones de su rostro: Ojos grandes color esmeralda, con pestañas largas, nariz fina y respingada y labios en forma de corazón tan suculentos y carnosos de color carmín que incitaban a cualquiera a pecar. Su desnudez estaba ligeramente cubierta por un conjunto de lencería roja, dejando al descubierto sus pechos prominentes para su cuerpo, redondos y abultados, una cintura estrecha; cadera proporcional a la figura.

Todos guardaron silencio en el preciso momento que la joven puso un pie en el escenario. Los comentarios no se hicieron esperar, algunos respetuosos y otros demasiado obscenos e inapropiados para el momento, la envidia de algunas chicas suscitaron una creación de historias en torno a la chica.

Su nombre es Haruno Sakura. Estuvo saliendo con Neji Hyuga hace un año…ella lo dejo por otro chico, no me impresiona, tiene una reputación poco favorable entre los chicos de la escuela. — Sasuke escuchaba con cautela los comentarios de lagunas chicas, varias de ellas no soportaban ser opacadas por una joven tan hermosa como la peli-rosa frente a ellos.

Guarden silencio, no son unos niños para comportarse así. De la manera más atenta, le pido a cada uno de ustedes que le otorgue el debido respeto a su compañera, quien amablemente se ofreció para auxiliarlos en la práctica. —

Sakura alzó los parpados, revelando la belleza de sus ojos color esmeralda, posándose en un punto fijo, en él.

Una energía frenética invadió su cuerpo, su corazón dejo de latir durante algunos segundos, una sensación se transmitió por toda su piel y un sinfín de manifestaciones emocionales y físicas que manifestaban la intensidad del primer encuentro.

Sasuke, teme. — Llamó Naruto, obligándolo a regresar su vista al bloc de dibujo, disimulando la intensa confluencia. —

Hmp. — Bufó.

Parece que la chica te ha prensado. No la culpo, es hermosa. Sakura-chan tiene comiendo a varios chicos de la palma de su mano. — Naruto continúo con su labor, comenzando a trazar algunas líneas para inmortalizar a la peli-rosa en el lienzo.

Ni lo menciones, Neji es un maldito suertudo. — Kiba estaba al tanto de las relaciones que surgían y terminaban a lo largo del campus, la fugaz relación entre Haruno Sakura y Hyuga Neji no pasaba desapercibida entre el cuchicheo del castaño.

¿De dónde la conocen?— Se aventuró a cuestionar el azabache, recibiendo las miradas picaras por parte de sus compañeros, quienes habían clavado el dardo en un punto clave.

Vaya, vaya, parece que alguien está interesado en ella. — Naruto sonrió zorrunamente, acortando la distancia entre su compañero y mirando de reojo a la chica en discordia. —

Nada de eso, solamente escuche un rumor y me gustaría descartarlo. —

Como digas. Sakura-chan es una amiga de la infancia, hace poco volvimos a reencontrarnos, es amiga de Hinata Hyuga y ex novia de su primo, Neji Hyuga, aunque no puedo oficializarlo como una relación, apenas y el cortejo duró una semana.— El rubio relataba cada detalle con parsimonia, diciendo las partes fundamentales de la vida de la modelo en cuestión.— Ese no es el punto, si realmente te interesa puedo presentártela, esta noche se hará una fiesta en el edificio principal, tal vez ella asista.—

Y así fue como una simple idea se convirtió en un verdadero drama doce años después.

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Estaba pálido, su semblante reflejaba tensión. Durante toda su vida se había preparado para lidiar con cualquier situación que se le enfrentara, manteniendo ese equilibrio perfecto entre el éxito y el desastre. Normalmente resolvía todo con madurez, dejando atrás el lado negativo de las coyunturas y aprovechando al máximo el lado positivo que estas podían proveerle.

A la edad de treinta y dos años, Uchiha Sasuke era un hombre en la cúspide del éxito, podía decirse que lo tenía todo en la vida: Estabilidad económica, salud, un empleo por el que todos matarían entre otras cosas. Vicepresidente de la constructora Uchiha, una empresa que en pocos años, había crecido extraordinariamente por los acertados tratos de su padre y antecesores. Había construido un pequeño imperio.

Lo que el exitoso e impetuoso hombre no esperaba era tener a una niña de doce años que alegaba ser su hija con Haruno Sakura, su amor platónico en la universidad.

Tomo asiento frente a la pequeña, avizorando cauteloso cada facción que pudiese ligar a la pequeña con su familia. Su cabello era color ónix como el suyo, los ojos de la niña tenían la forma de los de Sakura –si mal no recordaba- pero eran oscuro como sus mechones azabaches.

Ninguno estaba lo suficientemente cómodo para iniciar una conversación, los dos eran unos completos desconocidos aguardando por la gloriosa intervención de Sakura.

— ¿Cómo dijiste que te llamabas?— Preguntó Sasuke de repente, tomando desprevenida a la jovencita frente a él.

—No lo mencione, mi nombre es Haruno, Haruno Sarada. — Replicó con una tranquilidad asombrosa. —

— ¿y tu madre? ¿Cómo ha estado?— Sasuke se puso de pie, deambulando por la habitación de un lado a otro, con las manos en los bolsillos del saco, no sin antes aflojar su corbata un poco para permitirle el acceso al aire que pasaba con dificultad.

—Ella está bien. Trabaja en el hospital regional de Tokio, pasa poco tiempo en casa. Es bastante hermosa. — Sasuke estaba de acuerdo con eso, Sakura era una chica excepcional que había causado un impacto sensacional en él.

—Hmp, no creo que demore en llegar, así resolveremos este mal entendido. — Las palabras del Uchiha calaron hondo en el sensible corazón de la ilusionada Sarada.

—Claro, mal entendido. —

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De regreso a la oficina que perseveraba por ella con una enorme carga de trabajo, Sakura pensaba en lo que haría el resto del día para tratar el asunto con Sarada, había sido excesivamente reservada con su hija. Ella no tenía la culpa de todo lo que sucedía en la dramática vida de su madre.

Como estaba un poco distraída, Sakura olvido entregar nuevamente el informe del paciente a las enfermeras, mismo altercado le provoco una llamada por parte de la rubia, quien no dejaba de amedrentarla por tal importante omisión.

De vuelta en su oficina, dejo la bata sin ningún cuidado sobre el sillón, importándole poco si la inmaculada prenda poseía arrugas al final del día. Tomo una botella de agua del minibar y bebió la mitad del contenido de un trago. Buscaba consejos como sobre informarle a su propia hija sobre su padre. Se puso de pie y se dirigió hasta el diminuto baño que poseía el inmueble, restregó sus manos contra su rostro y dedico una mirada profunda a su faz reflejada en el espejo.

—Veras Sarada, la verdad sobre tu padre es que estuve con él y después desapareció, o mejor dicho…desaparecí.— Durante toda su vida había odiado con fervor la idea de otorgar explicaciones. Ni siquiera sus padres obtuvieron una el día que ella misma se posó frente a ellos para anunciarles su embarazo. Ahora que la parte más importante de su vida demandaba respuestas, Sakura no podía evitar sentirse en un dilema ético y moral.

Para olvidarse un momento del asunto, concentro toda su atención en la pila de documentos que tenía por revisar. La mayoría eran casos médicos que debían ser atendidos con urgencia, algunos llevaban un seguimiento cercano con la doctora Haruno, quien enfatizaba en la confianza entre paciente y médico. Mientras leía con atención la evolución de un estoico hombre, la pelirosa se vio irrumpida por una desesperada llamada al teléfono.

Bufando con exasperación por la poca paciencia de la dama al otro lado del teléfono, Sakura llevo el auricular hasta su oído, presionando fuertemente el intercomunicador que autorizaba el sonido al otro lado de la línea.

—Doctora Haruno, lamento interrumpirla pero tiene una llamada importante. — Normalmente todas las llamadas que recibía la chica eran de suma importancia. Llevo dos dedos al tabique y cerró los ojos con fuerza, aguardando que el dolor de cabeza desapareciera al abrir los ojos.

— ¿Acaso te ha dicho su nombre?— Rogaba con todas sus fuerzas que Sarada no estuviera metida en ningún lio, aquella sería la tercera queja en el mes, por lo tanto, tendría que abrir un espacio en su tumultos agenda para acudir a escuchar un sermón con el profesor Abúrame acerca del comportamiento de la niña. — Comunícale que no puedo recibir llamadas, en este momento estoy indispuesta. —

—La chica suena desesperada, ha dicho que es importante. Llama desde la torre corporativa Uchiha. —

A Sakura se le helo la sangre. Después de tantos años, como si un pensamiento lo hubiese invocado, los Uchiha reaparecían en su vida, tomándola con la guardia baja y sin las armas necesarias para defenderse.

—Comunícala, por favor. — Impaciente, golpeo con desespero la madera del escritorio con los dedos. El corazón le latía tan rápido que probablemente podría tener un colapso nervioso en ese preciso instante.

—Buenas tardes, Doctora Haruno, mi nombre es Nori y llamo desde la torre corporativa Uchiha. El señor Uchiha Sasuke solicito que me comunicara con usted, ha surgido un altercado con su hija, Sarada. La niña y otra pequeña están aquí mismo en la oficina, el señor Uchiha desea concretar una reunión en su oficina ¿es eso posible?—

De la conversación Sakura solamente escucho "Uchiha Sasuke, reunión, Sarada", una mezcla nada favorecedora, era como cruzar vodka con tequila, nada bueno podía resultar de aquello.

— ¿Puede pasarme la dirección? En unos cuantos minutos estaré ahí. — Las manos temblorosas de Sakura imposibilitaban plasmar una caligrafía perfecta pero al menos era legible para los ojos de la peli-rosa. Al colgar el teléfono, cambio su ropa por unos jeans holgados, una camiseta de resaque azul y por ultimo un suéter tinto con converse. Nadie le había avisado que se reuniría con el joven que durante tanto tiempo rondo por sus pensamientos y con el cual había procreado a una hija.

Alcanzo su celular y tomo la bolsa colgada en el perchero, saliendo inmediatamente de la oficina. Antes de partir, cancelo todas las citas programadas durante la tarde, explicándole a Shizune la delicada situación que debía tratar.

—Lo entiendo, supongo que piensa que son preguntas que solo su padre puede responder. —

—Esa niña. Solamente tengo que dirigirme a esa torre y solucionar esto. — Emitida la sentencia, Sakura no demoro en subir al auto, conduciendo hasta la dirección otorgada por la amable asistente del "señor Uchiha".

Distraída e infringiendo unas cuantas leyes de vialidad que le costarían caras, Sakura aparcó el coche victoriosa en el estacionamiento destinado principalmente a los trabajadores y visitantes de la torre corporativa Uchiha. Cuando llego a la recepción, Sakura no tuvo que presentarse, inmediatamente la asistente la dirigió hasta la oficina del Uchiha.

Plenamente absorta en sus pensamientos, Sakura tenía esa ponzoñosa intriga de saber acerca del aspecto físico y personal de Sasuke… ¿Había cambiado tanto como ella? Todo era diferente, absolutamente todo.

Sus piernas temblaban como gelatina, su pecho contenía una cantidad de aire que sus pulmones agradecerían que escapara en un suspiro para dejarlos tranquilos. Al llegar al décimo piso, el orgullo de Sakura dejaba de verse intimidado, las puertas del ascensor se abrieron con lentitud, mostrando la recepción de la oficina, donde Choucho yacía sentada. Sakura se mantuvo sobria. Quería dejar en claro cómo se manejarían las cosas de ahora en adelante que Sarada sabia la verdad. Con los nudillos, llamo en reiteradas ocasiones a la puerta, siendo recibida por nada más y nada menos que la imponente figura de Uchiha Sasuke, quien solamente estaba alejado de ella por unos cuantos centímetros.

Sin dedicarle una mirada, Sasuke hizo una seña para permitirle la entrada, tan pronto como Sakura estuvo dentro, el pelinegro azotó la puerta.

—Sarada, ¿puedes darnos un momento a solas?— La susodicha miro a su madre desconcertada. Sakura no lo estaba sugiriendo, era orden que debía acatar con prontitud.

—Está bien. — terció la pelinegra, abandonando la oficina, esta vez anunciando su salida sin azotar la puerta como lo había hecho su supuesto padre.

— ¿Quieres agua, café…una copa?— Aventuró el Uchiha a ofrecerle algo cordialmente a la peli-rosa y aligerar la tensión en la sala. Sus irises negros la contemplaron de pies a cabeza, seguía siendo la misma chica de universidad que lo dejo pasmado, a sus treinta y dos años lucia radiante y conservaba la belleza que la caracterizaba.

—No. — Replicó ella. Oteando como el Uchiha proveía y largo y elegante sorbo al vaso con brandy que sostenía con firmeza con la mano izquierda.

—La situación se tornó fantástica, y no lo digo en el buen sentido. Todo parece una broma bastante elaborada. — Habló Sasuke. No esperó a que Sakura diera su punto de vista, o lo tanto, continúo. — Por el bien de los dos, espero que tengas una buena explicación a todo esto. —

El orgullo de Sakura se vio herido ante la apática y egocéntrica actitud que Sasuke proyectaba hacia ella y Sarada. Realmente no tenía por qué otorgarle explicaciones, podía reservárselas, tomar a las niñas y dejar al azabache con una duda eterna que lo atormentaría toda la vida. La prudencia no era un rasgo característico de la peli-rosa, por lo tanto, herida, decidió dejarle en claro al pelinegro quien tenía las riendas de la situación.

—Ni siquiera sé si Sarada es mi hija ¿Cómo puedo asegurarlo?, además, si lo es, ¿Cómo pudiste ocultármelo tanto tiempo? Necesito explicaciones coherentes, Sakura. —

Con la cabeza en alto y el pecho erguido, Sakura respondería a cada una de sus preguntas pero a su manera.

—Por supuesto que es tu hija, ¿quieres que te recuerde aquella noche en la fiesta de Shikamaru Nara?— El rostro de Sasuke se puso en blanco al ser mencionado tal hecho. — Bingo, solo se necesitan un hombre, una mujer, acto sexual y eso deriva a un embarazo ¿o deseas que imparta una clase de anatomía para que lo comprendas?— Dijo sin controlarse.

—Claro que entiendo el proceso Sakura, no soy estúpido. Confié en ti, tú te harías cargo de la situación. — Replicó el Uchiha, refiriéndose al diminuto percance que los tenía en ese embrollo.

—Y me hice cargo, pero ningún método anticonceptivo es completamente seguro, además, no entiendo que es lo que estas reprochando, yo crie a Sarada sola, sin tu ayuda. — Los trabajadores estaban congregándose a las afueras de la oficina, escuchando la disputa entre Sakura y Sasuke.

— ¡Esa es la razón Sakura! ¿Cómo quieres que tome las cosas sin importancia?, Una niña de doce años llega a mi oficina argumentando que soy su adre ¿Cómo quieres que reaccione?— Sasuke llevo una mano hasta su cabello, revolviéndolo un poco para después desabotonar el primer botón de la camisa y beber otro trago de brandy.

—No esperaba que sucediera esto. Estaba buscando el momento adecuado para explicarle a Sarada como son las cosas…— Sakura desvió la mirada al suelo. Durante años había soñado con aquel encuentro solo para llevarse una enorme desilusión. — Los dos tomamos caminos diferentes…además, de haberte notificado sobre el embarazo ¿te habrías hecho cargo de ella?—

Sasuke guardo silencio durante largos segundos. Ningún cuestionamiento filosófico lo había puesto en duda como aquella pregunta. Como hombre de honor y con escrúpulos, Sasuke reajusto la parte superior de su vestimenta y miro a Sakura lentamente.

—Por supuesto que lo habría hecho, pero en estos momentos no estoy seguro de hacerlo. Necesito una prueba de ADN para comprobarlo. Así, asumiré mis acciones como padre. —

—No te estoy pidiendo que las asumas, pude criar a Sarada yo sola y no necesito de tu ayuda para seguir haciéndolo. — Plenamente ofendida por el comportamiento del Uchiha, Sakura se dispuso a abandonar el establecimiento en compañía de las niñas. —

—La duda ya está y tan fácil como fue implantada puedo conseguir un abogado para llevar este caso a la corte, tú lo decides Sakura. Si las pruebas resultan negativas dejare todo por la paz y en olvido pero si estas resultan positivas, no dudare en tomar el lugar y las obligaciones que me corresponden con Sarada. —

Sakura no respondió rápidamente, en su lugar, tomo el tiempo necesario para contemplar largamente al hombre frente a ella. Ninguno de los dos habían esperado enfrentarse de tal forma, pero Sasuke tenía un punto a su favor.

—Sarada es mi hija y por nada del mundo permitiré que la apartes de mí lado. — Mascullo Sakura desafiante, apretando los dientes y el puño, conteniendo toda la furia interna para no borrarle la expresión altanera a Sasuke de un golpe.-

—Eso estará por verse, Sakura, ¿acaso ya olvidaste quien vino a buscarme?— Su voz tomo un ende ponzoñoso, como si inyectar veneno o verter limón en la herida era el principal propósito.

—No te sientas importante, solamente tenía la curiosidad de conocer a su padre. Vaya decepción debe haberse llevado, ella te concebía diferente.— Ajusto el bolso sobre su hombro, controlando el impulso de tomarlo por la corbata para arrastrarlo fuera de la oficina.— Creo que no tiene mucho sentido continuar con esta conversación.—

—No, no lo tiene. — Se apresuró a responder Sasuke, por fin los dos coincidían en algo a lo largo de la discusión.

—Si me disculpas. — La peli-rosa viro sobre sus tobillos, abriendo la puerta de la oficina y anunciando su salida con un sonoro portazo que ahuyento a las masas. — Sarada, Choucho, es hora de irnos. —

Las lágrimas resbalaban por las mejillas de Sarada. Definitivamente estaba absorta en una terrible pesadilla de la cual no tenía escapatoria. Su corazón se quebrantaba en mil pedazos y la idea de tener un padre a su lado parecía lo suficientemente lejana como para dejar de pensar en ello. Sasuke Uchiha no había sido lo que imaginó, al contrario, aquel hombre se aventuró en poner en duda ese lazo sanguíneo que compartían y el cual, no le importaba romper para mantener su reputación intacta.

Ambas pequeñas se pusieron de pie y caminaron a la par de Sakura. Existía un largo camino por recorrer.

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Sasuke se acomodó en el asiento detrás el escritorio. Su corbata estaba desaliñada y no tenía los ánimos suficientes para continuar con sus labores a lo largo del día. La visita de Sakura y su posible hija habían causado tal conmoción que como buen ermitaño que era, se confino en la soledad y seguridad de su oficina.

Había bebido demasiado durante el día, la botella de brandy estaba casi a la mitad de su capacidad pero el alcohol era lo único que apaciguaba sus penas. Volvió a verter otra generosa cantidad de licor e inmediatamente la llevo hasta sus labios, percatándose de la quemazón que ocasionaba el líquido al pasar por su garganta.

Después de darle tantas vueltas al asunto llego a la conclusión que Sarada no tenía la culpa de nada, solamente, como cualquier niña de su edad, tenía la curiosidad de conocer a su padre. Que infortuna el suyo, ahora era el villano de la historia y todo gracias a su errático comportamiento.

Permitió que un largo suspiro escapara de sus labios lentamente. El humor de Sasuke volvió a dispararse, esta vez por los cielos, al ser interrumpido por una llamada. Ya tendría tiempo de emitir una disculpa tanto a Sarada como Sakura, por el momento deseaba despejar su mente del altercado suscitado minutos antes.

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Temerosa de enfrentarse a Sarada, empujo la puerta de su habitación con su avidez, entreviendo a la pequeña recostada en la cama, cubierta por una serie de mantas que la protegerían del gélido clima citadino.

Con pasos firmes, tomo asiento al borde de la cama, acariciando lentamente la espalda de la pequeña sin decir una palabra.

—Sarada yo…—

—Mamá, quiero estar sola. — Solicito con voz firme. Lo último que deseaba en esas instancias eran palabras que ni siquiera podrían apaciguar la impasibilidad en su corazón. —

—Por favor escúchame. — Sakura no sabía cómo proveerle un consejo a su hija para actuar ante la desilusión. Ella había pasado por algo similar a lo largo de su vida pero las circunstancias eran abismalmente distintas.

—No, tú escúchame a mí. Nunca estas cercan ¡¿Es que te mataría pasar tiempo conmigo?! ¡¿O explicarme quien es mi padre?! Si tan solo lo hubieras hecho, habríamos evitado todo el drama de la tarde… ¡¿O es que te da igual olvidar el rostro de mi padre?! ¡¿Realmente pensaste que yo, tu hija, no se daría cuenta de esto?!— Luego del ataque de furia, Sarada respiraba con rapidez, tratando de recuperar el aire perdido tras la serie de gritos. — Solo explícalo ¿Cómo demonios fue que llegamos a esto?—

Sakura guardo silencio, estaba recibiendo todo el descontento de Sarada y no lo impediría, ya llegaría el momento de hablar y ahí explicaría como era que estaban en ese punto.

—Sarada, no estoy particularmente orgullosa de muchas cosas en mi vida…pero estoy orgullosa de ser tu madre. — Sakura deposito un dulce beso sobre la frente de la pequeña, apaciguando las penas de la niña con una sonrisa y la calidez que solo los brazos de una madre pueden proveer.

Al abandonar la habitación, Sakura se encamino hasta la sala, tomando una botella de vino y bebiendo una copa de este. No era fanática del alcohol, pero unos cuantos sorbos la ayudarían a tranquilizarse.

El celular comenzó a sonar, activando la alarma de mensaje. Frustrada, reviso el contenido de esté, llevándose una gran sorpresa al contemplar el remitente.

"Sakura…soy Sasuke.

Lamento mi comportamiento, la noticia me tomo desprevenido. Tanto tú como Sarada merecen una disculpa. Estoy dispuesto a realizarme una prueba de ADN en caso que tú lo permitas. Por favor, hazme saber tu respuesta."

Sakura escribía una y otra vez la posible respuesta al mensaje, ¿Cuáles eran las palabras adecuadas para emitir su pensar?, rápidamente sus dedos se dejaron llevar y con una simple frase comenzó lo que se convertiría en algo completamente distinto.

"Sasuke si tu estas dentro, yo también."

Continuara

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Primero, quiero disculparme por la demora en actualizar. Normalmente no acostumbraba a esto, pero una serie de asuntos me llevaron a aplazar la actualización.

Wow, en verdad me siento halagada de que este fic hay sido bien recibido, no esperaba que tuviera esta recepción y no puedo sentirme más contenta por eso, en verdad, muchas gracias a cada uno de ustedes por darle una oportunidad y tomar parte de su tiempo por leer. Sé que no es la escritura perfecta ni la mejor trama pero si puedo hacerles pasar un buen rato no dudare en continuar con esto, en serio, muchísimas gracias.

También quiero agradecer a quien tuvo el valor de emitir su opinión, leo cada uno de sus comentarios, en serio lo hago, por lo mismo, acá abajo encontrar la respuesta a cada uno de ellos, procurare tenerlos siempre al final del capítulo.

Yoss, ojala continúes hasta el final. Mil gracias por leer y comentar, de verdad, gracias. Espero que la continuación haya sido de tu agrado, ¡cuídate! ¡Saludos!

Midori chan, Es lindo leer que te ha parecido interesante y por ende ha captado tu atención, ojala el capítulo haya sido igual de interesante que el primero y continúes esta historia hasta el fin. Muchísimas gracias por leer y comentar, Midori ¡Cuídate! ¡Saludos!

DULCECITO311No sabes cuánto me alegra tenerte aquí, de verdad, gracias por el apoyo constante a mis historias. Tú opinión es bastante acertada, lo que intento plasmar en esta historia es como Sakura salió adelante durante y después del embarazo, involucrando a Sasuke en un momento decisivo de sus vidas, todo se irá desarrollando, solo te pido un poco de paciencia. Gracias de todo corazón, de verdad, mil gracias. Saludos y un fuerte abrazo ¡Cuídate!

Nekatniss en serio, de todo corazón, muchísimas gracias por estar conmigo durante mi corta trayectoria en fanfiction, realmente aprecio el tiempo que tomas para leer cada una de mis historias y dejar un comentario, eres una persona importante para mí, sin tu contante apoyo ya habría abandonado esto. No sabes cuánto me alegra que este proyecto haya captado tu atención, espero no tornar la historia aburrida. Ojala el capítulo haya sido de tu agrado y como siempre, feliz de leer tus comentarios. Cuídate Nekatniss, ¡Saludos y un fuerte abrazo!

Marcela2761, aRiElLa 95, ALEXAOLMOS5016, PhoebeHDA, ayame: si son nuevas lectoras: Welcome to the dark side, girl's! Es genial tener gente nueva, no saben cuánto me alegra. Espero no haberlas decepcionado con la continuación, lamento haberlas hecho esperar durante tanto tiempo pero ojala mi ausencia se compense con el capítulo. Gracias por leer y comentar, en serio, mil gracias, ¡Cuídense, saludos y un fuerte abrazo!

Minako Marie, Ojala el leerme de contrabando no te haya causado problemas jaja y si fue así, espero que el capítulo compense eso. Es genial saber que te ha llamado la atención, lamento demasiado la demora pero ojala disfrutes del capítulo. Muchísimas gracias por continuar conmigo, nos estamos leyendo Minako, ¡Cuídate y un fuerte abrazo!

AimeWelcome to the jungle! Ojala la historia continuó generando esa intriga de querer saber que pasara. Muchísimas gracias por leer y dejar un comentario, seguiré esperando los reviews para ver qué te parece la historia. ¡Cuídate! ¡Saludos y un fuerte abrazo!

Elaine Haruno de UchihaNuevamente gracias por acompañarme en esta historia, en serio, muchísimas gracias Elaine. Espero no decepcionarte. Ojala la continuación haya sido de tu agrado ¡Saludos y un fuerte abrazo!

Anttomercury mi querida amiga Anto 3

Bueno, este es parte de uno de los dos fics que te conte, solo que lo veras más adelante. En realidad, me gustó mucho el nombre, tiene cierto significado con la historia, no todos los lazos que compartimos son sanguíneos. Espero no defraudarte, si lo hago, puedes ayudarme a saltar de un quinto piso. Jaja bueno, es comprensible que Sarada no cayera en gracia de todos durante el Gaiden. Bueno, tiene un poco de todo, pero la idea es mía y la estoy desarrollando hasta el momento sin rayar a lo ridículo.

Si, Sarada tiene el apellido Haruno jaja, ya verás que el apellido también será un factor importante para detonar disputas. Muchísimas gracias por estar conmigo, Anto, en serio, mil gracias por todo tu apoyo, no sé qué hacer para pagártelo. Un abrazo aún más fuerte desde la distancia, cuídate.

PD: Ya te dije que estaré encantada de leer el viejo y nuevo testamento si es necesario.

Yopyop, no estoy segura si vayas a leer esto, a lo mejor sí, a lo mejor no, pero creo que merece su debida respuesta: En ningún momento llame a la situación un error, todo lo contrario, el mensaje que quiero dar no se trata de llamar un embarazo no planeado como un error, créeme, he vivido esa situación, y a pesar de si un niño es planeado o no, no influye en el hecho de que va a ser más o menos querido. El ser o no planeado no afecta en ser amado. Analiza eso. Gracias por expresar tu opinión, ¡Cuídate, saludos y un fuerte abrazo!

wittzy92¡MIL GRACIAS POR DEJAR UN COMENTARIO! ¡Espero que el capítulo haya compensado la demora! Debo admitir que cuando me llego el mensaje de tu review, moví el trasero y me puse a escribir como loca, fue una motivación para dejar la pereza y poner manos a la obra. ¡Saludos Wittzy y un fuerte abrazo, cuídate!

Sin más, yo me despido.

Independientemente de las fechas, les deseo lo mejor y que estén rodeadas del amor de sus seres queridos. Les mando un fuerte abrazo desde la distancia.

Espero hayan disfrutado el capítulo, tratare de regresar lo más rápido posible con más.

¡Hasta pronto! ¡Nos leemos hasta la próxima!