Disclaimer.- Nope, nada excepto la trama me pertenece. ¿Saben que al que copia el trabajo de otro y lo pega en otro lado sin autorización del autor y para beneficiarse a si mismo, se llama ladrón? Bueno, pues ustedes no sean eso, y si saben de alguien, denuncien!

Capitulo 1.

Emmett POV

No sé en qué momento mi vida cambió tanto, antes me sentía el hombre más feliz del mundo, el más afortunado. Tenía el trabajo que siempre había soñado, una familia unida y a la chica más hermosa del planeta a la que amaba con todo mi ser. ¿Qué más podía pedir si ya lo tenía todo incluso dinero? Todo hubiera sido perfecto si tan solo Jane también me hubiera amado, pero no fue así.

-Buenas tardes señor Cullen- Saludó William, el vendedor de boletos del museo.

Siempre que me sentía sólo y triste venía a este lugar, así que ahora venía prácticamente a diario exceptuando el martes que era el único día de la semana que no abrían. Así que aquí estaba, dispuesto a pasar horas en el único lugar capaz de hacerme olvidar mis penas por un rato, el museo del automóvil.

Todos teníamos pasiones, así como para mi hermana Alice lo era la moda o para mi hermano Edward la música, para mí lo eran los autos. Desde pequeño me había interesado la mecánica y siempre supe que a eso me tenía que dedicar, por lo que estudié Ingeniería Mecánica y Diseño Automotriz. Había acabado ambas carreras muy joven aún y gracias a mi gran desempeño en la universidad había conseguido rápidamente un estupendo trabajo en la empresa automotriz más importante del estado.

Estaba fascinado con mi nuevo empleo, hacía lo que me gustaba y con un excelente salario, además fue precisamente ahí donde conocí a Jane. El día que la vi por primera vez, su belleza me cautivó. A pesar de que yo ya tenía un año trabajando en la empresa nunca nos habíamos visto pues yo trabajaba en el departamento de diseño y ella en administración. Yo nunca me paraba en la cafetería del trabajo y ella desayunaba ahí todos los días, además nuestros horarios variaban, ella entraba a las siete y salía a las tres y mi horario era de ocho a cuatro, por lo que ni en el estacionamiento nos habíamos encontrado.

Ese día la secretaria del departamento en el que yo laboraba había faltado por cuestiones de salud, por lo que si queríamos mandar algún documento que no fuera a través de internet, teníamos que pararnos y hacerlo nosotros mismos. Tenía que llevarle al director unos papeles que debía firmar. Eran algunas aprobaciones para presentar a los socios las nuevas series y recuerdo que estaba tan entusiasmado dibujando los nuevos diseños, que no quería levantarme de mi lugar. Pero no tenía otra opción, así que con mucho pesar, me levanté y me dirigí al departamento de administración.

Iba concentrado poniendo en orden los papeles en la carpeta, apenas si veía por donde andaba. Crucé las puertas automáticas y me planté frente al escritorio del fondo, el de la secretaria del director, el que Jane atendía. "Hola" me saludó muy casualmente, fue lo que me impulsó a voltear y ver quien era la chica que me estaba hablando. Me llamó mucho la atención ese saludo, pues por lo general siempre te recibían con un "¿en qué le puedo ayudar?" o "¿se le ofrece algo?".

"Hola, soy Emmett Cullen del departamento de diseño" me presenté de inmediato; "pues mucho gusto Emmett, mi nombre es Jane" había respondido al tiempo que estrechaba mi mano. "¿Eres nueva? Es que nunca te había visto por aquí" pregunté. "No, que va! Ya casi tengo tres años aquí" me respondió, "¿En serio? Pues sí que soy distraído, aunque creo que si alguna vez te hubiera visto, sin duda te recordaría". Y era una gran verdad, una chica tan hermosa como ella era difícil de olvidar. No era muy alta pero tenía un cuerpo espectacular, cabello castaño claro y unos bellísimos ojos azules, su piel pálida y su dulce rostro hacían que pareciera un ángel; aunque después me daría cuenta de que era todo lo contrario.

Nos habíamos quedado platicando un buen rato, ambos nos habíamos olvidado de nuestros trabajos, nos la estábamos pasando tan bien que a menudo la demás gente nos volteaba a ver como bichos por las risas que teníamos. No fue hasta que el propio director salió de la oficina por los papeles cuando tuve que irme a mi lugar. El resto del día no me la pude sacar de la cabeza, de hecho es algo que aún no consigo, y el solo pensar en ella hacía que el pecho empezara a dolerme. Lo bueno es que ya había llegado a mi parte favorita del museo, los autos clásicos Ford.

Me senté en el mismo lugar donde siempre lo hacía, en el cómodo asiento de dos piezas que estaba frente al Cobra, uno de los pocos que quedaban de la primera serie que se comercializó. Al entrar en esa sección noté que alguien estaba sentado ahí, me senté viendo al lado opuesto sin siquiera interesarme en la persona junto a mí.

Yo sólo estaba pendiente de observar cada detalle de los autos a mi alrededor. A mi lado derecho tenía un Mustang, a la izquierda un Falcon y atrás un Thunderbird, todos de entre los años cincuenta y sesenta. Tan solo con verlos podía sentir la adrenalina correr por mis venas, me imaginaba lo fantásticos que sería manejar uno de esos autos y sentir bajo tus manos y pies la suave vibración del potente motor.

Tan delicados pero poderosos, con sus brillantes pinturas reluciendo bajo la tenue luz del lugar, bajo el sol serían todo un espectáculo visual. Sin duda eran una obra de arte. En días laborales no venía mucha gente, pero los fines de semana el lugar casi se llenaba. En su mayoría eran hombres los que venían, me encantaba ver cómo los padres traían a sus hijos y con emoción hacían de los autos un tema en común, era raro ver a mujeres aquí por lo que resultaba doblemente genial verlas, aunque la mayoría no tuviera ni idea del tema.

Todo eso, ver a tanta gente admirando la majestuosidad de estos automóviles, el saber que apreciaban su creación, era algo que me motivaba e inspiraba a hacer nuevos diseños y sacar adelante mis proyectos, aunque últimamente no me estaba yendo para nada bien.

-Wow- Escuché una voz susurrar a mi lado.

-Simplemente maravilloso- Volvió a hablar y pude notar que era una voz femenina. Instintivamente giré curioso para ver quién era la chica a mi lado. Irónicamente se me salió la misma palabra que ella había dicho.

-Wow- La chica era bellísima, sin duda la más bella que nunca había visto. Ni siquiera recordaba haber visto a alguna chica tan hermosa digna de hacerle competencia a ella. Al escucharme también volteó a verme, haciendo que nuestras miradas se encontraran. Al posar su mirada en mí, una linda sonrisa se extendió por su rostro, seguramente yo me había quedado boquiabierto.

-Hola- Saludó y volvió a voltearse con timidez.

-Hola, soy Emmett- Respondí extendiéndole la mano. Al corresponder el gesto hice algo que sólo hacía con mi madre, le besé el dorso de la mano, y al hacerlo sentí como si hubieran salido chispas de su piel mandándome una corriente eléctrica por el cuerpo.

-Mucho gusto Emmett- Estaba claro que la chica era tímida pues sus mejillas se habían puesto de un intenso color carmín. Y aunque había bajado el rostro, la sonrisa seguía ahí.

-¿Y con quién vienes?- Le pregunté. Sabía que raramente venían mujeres solas a este tipo de lugares y sobre todo por su aspecto tan elegante y femenino no creía que estuviera aquí por gusto propio. Lo más probable es que su novio anduviera por ahí.

-¿Por qué crees que vengo acompañada? ¿Acaso las mujeres no pueden estar solas en un lugar lleno de automóviles? ¿Eres de los que creen que autos y mujeres no combinan?- Cuestionó con una mirada retadora.

Al ir hablando había erguido y girado su cuerpo para enfrentarme con una ceja levantada. Me encantaban las mujeres con carácter y ella se veía demasiado sexy. A pesar de su fuerte tono de voz, el aspecto de chica ruda que quería mostrar no le quedaba nada, me recordaba a un adorable gatito enfurruñado. Vi su cara, analizando sus expresiones y luego recorrí con la mirada su impactante cuerpo. Gracias a Alice, sabía lo suficiente de moda como para saber que su ropa y calzado eran de alguna costosa y prestigiosa marca, aunque eso a mí no me importaba en absoluto. De hecho ella misma se parecía a las chicas que salían en las revistas que mi hermana leía; si, era realmente extraño ver a una mujer así y sólo en el museo del automóvil. No pude evitar reírme de la rareza del asunto.

-¿Te estás burlando de mí?- La chica abrió la boca y exhaló bruscamente el aire en un claro signo de indignación.

-Oh no, lo siento. No es así, sólo pensaba que este no es lugar para una solitaria barbie de pasarela y sin carácter- Respondí.

-¿Qué?- Preguntó irritada.

-Oh, no me mal entiendas. Lo que quiero decir es que definitivamente tú no eres una chica de esas- Ella me miró con el ceño fruncido, confundida con mis respuestas. –Sin duda pareces modelo de pasarela, aunque en vez de barbie más bien pareces una delicada muñequita de porcelana, y déjame decirte que ya eres la mujer con más carácter que conozco- Sus expresiones se fueron suavizando hasta adoptar de nuevo el aire relajado y la sonrisa volvió a aparecer.

-Gracias Emmett- Asentí en respuesta.

-¿Es la primera vez que vienes? Nunca te había visto- Pregunté.

-Solía hacerlo desde que estaba pequeña, pero hace ya un buen tiempo que no venía. ¿Tu vienes seguido?-

-Sí, mi padre me trajo un par de veces hace muchos años y de un tiempo para acá lo hago casi a diario- A pesar de todo me daba un poco de pena admitir que estaba aquí todos los días.

-Entonces ahora vendré más seguido, ya tengo un motivo para hacerlo-

-¿Ah si? ¿Y cuál es?-

-Encontrarme con el lindo chico de los hoyuelos en las mejillas- Dijo ella, provocando que yo también me sonrojara y que a ambos se nos escapara una tonta risita.

-Bueno, ahora que sé que vienes sola, y sin ofender ¿puedo saber que hace una chica tan hermosa como tú aquí?-

-Pues aunque te parezca raro me fascinan los autos, la mecánica y la velocidad- Contestó con entusiasmo.

-Wow, ¿Y te dedicas a algo relacionado con eso?-

-No, siempre quise estudiar diseño automotriz o ingeniería mecánica, pero desgraciadamente por motivos personales no lo pude hacer- Por sus gestos sentí que esos motivos personales que mencionaba, no eran un tema de agrado para ella. Me sorprendió mucho el saber que había deseado estudiar lo mismo que yo.

-Pues que pena, hasta podríamos haber sido compañeros de trabajo- Comenté.

-¿Tu si trabajas en la industria automotriz?-

-Sí, de hecho estudié precisamente esas dos carreras, y amo mi trabajo-

-Que envidia. Hey, quizá algún día me puedas mostrar parte de tu trabajo, así sirve que le doy el visto bueno- Reí con su comentario.

-Así que he de suponer que sabes mucho de coches ¿no?-

-Ah sí, no sabes cuánto. Quizá hasta sepa más que tú, presumido- Dijo dándome un juguetón golpe en el hombro.

-No lo creo señorita, pero lo podíamos discutir. Tal vez te parezca un atrevimiento de mi parte, pero me ha encantado conversar contigo y me gustaría invitarte a almorzar, ya casi son las tres y mi estómago empieza a pedir comida-

-¡Dios santo! ¿Tan tarde es?- Cuestionó mirando espantada su lujoso reloj.

-Supongo que es un no- Susurré decepcionado.

-Oh Emmett no sabes cuánto lo siento, pero tengo que ir a recoger a mi… amiga que me debe estar esperando. Pero podemos vernos otro día- Dijo levantándose del asiento y empezando a caminar a toda prisa hacia la salida.

-¿Dónde?- Pregunté caminando tras ella.

-Aquí- Respondió al llegar a las puertas.

-Oye, no me dijiste tu nombre-

-Rosalie- Contestó y besó mi mejilla antes de salir e irse en un taxi.

-Rosalie- Suspiré su nombre mientras acariciaba justo ahí donde sus suaves labios se habían posado.

Rosalie POV

Demonios, pero que tarde se me había hecho. Ya casi eran las tres, Henry estaba a punto de salir del colegio. Si Royce se enteraba de que no había estado puntual o si llegaba a casa después de él, me mataría, literalmente.


Bueno gente, prefacio y primer capitulo arriba(?) :D Si se dieron cuenta, hay un "antes" en la vida de Emmett y sí, es por lo de Jane. La mayoría será Emmett POV, lo mas seguro es que estaré poniendo muy breves puntos de vista de Rosalie, como el de hoy. Ojalá les guste *cruza los dedos* y dejen reviews. Siiiiii?!! *Alice´s eyes* Kisses, los amo! ;)