Mmm... Wolax, les dejo el siguiente capítulo de ídolo adolecente!!
PD: Algunos personajes son pertenencia de Stephenie Meyer, las tonterías sí son mías.
—No puedo creer que según tú hallas visto a Marilyn Manson—dijo Selena, entornando los ojos.
—Odio la esquizofrenia…
—Tranquila, Kim, cualquiera hace oso.
—¿En serio?
—Bueno… quizás te pasaste un poquito…
Flashback
—¡¡AH!! —comenzé a gritar a todo pulmón mientras señalaba a una mancha detrás de las cámaras—¡¡Dios mio, Marilyn Manson!!
—¿Yo? —preguntó un sujeto mientras miraba a todos lados, nerviosamente. —¡No lo soy! ¡Yo soy sólo el director, aléjate de mí!
Muy tarde. Ya me había lanzado sobre él.
—¡¡Mentiroso!! —le acusé mientras lo sujetaba fuertemente de la chaqueta—¡Ahora eres mio y sólo mio!
—¡¡Selena!! —gritó el supuesto director. Sé que sí es Marilyn Manson. —¡¡Llévate a tu compañera!!
—¿Estás loco? —le preguntó esta mientras se sentaba en una silla con un enorme tazón de palomitas. —¿Sabes lo que cuesta deshacerse de ella?
El director parecía querer hacerse un harakiri en ese momento.
FIN DEL FLASHBACK
—Tranquila Kimberly, no llores…
—¿A sí? ¡¿Y por qué no lloraría?!
—Porque… eh…—Selena miró a ambos lados, como si estuviese buscando una pista. De pronto, su rostro se iluminó—¡Ya sé! ¿Ya llamaste a los personajes de Twilight?
—Ah, sí—me soné a nariz—pásame el teléfono.
—Emm… ¿Kim? No tenemos…
—¡¿A qué te refieres con que el maldito set no tiene un puñetero teléfono?!
—Me refiero a que ALGUIEN—me miró significativamente—no compró uno cuando le dije que lo hiciera.
—Ejem… eh…—oh, whatever…—De todos modos, ¡¿Por qué nadie me recordó que debía comprar uno?!
—Kimberly, cálmate. Recuerda que hay niños mirando este programa…—dijo el director, mirando nerviosamente el termómetro del raiting. Al parecer, estaba bajando considerablemente.
—¡Quien eres tú para decirme que me calme!
—Eh… ¿El director?
—¡Director mis polainas! —una luz comenzó a iluminar mi rostro. Un idiota me estaba grabando—¿Y tú qué me ves?
—¿Yo? Nadita…
—¡¿Me estás ignorando?!
—Nop, cómo se te ocurre—dijo mientras negava fervientemente con la cabeza.
—¡¿Me estás repeliendo?!
¡A mí nadie me hace esto!
—¡Trae esa cosa para aca!
Lo sentimos, pero por motivos de protección a la inocencia de algunos niños, lamentamos decirles que censuraremos esta escena. Vayamos mejor de aqui a 3 horas después...
—¿Selena? —miré a ambos lados. El set estaba semi-destrozado… salvo por la silla y el tazón de palomitas ahora vacío que tenía mi compañera. —¿Que sucedió aquí?
—Mmm… veamos…—puso un dedo en su mandíbula, como si estuviese cavilando. —¡Ah, sí! Te enojaste, te dio uno de tus famosísimos ataques de ira y ¡Bum! Bye set.
—Ups…—miré lo que quedaba del estudio. Bah, que importa. —Mejor llamemos a los personajes de Twilight de una vez…
¡Ring, ring! ¡Hakuna mattata, una forma de seeer! ¡Hakuna mattata…!
Miré a mi compañera mientras el celular de esta sonaba. Y tiene la conchudez de llamarme loca a mí…
—¿Qué? —preguntó mientras se encogía de hombros. —Bien que a tí también te gustaba esa serie.
Sin comentarios.
—¿Aló? —hubo una pausa. —Ah, sí claro… Alice, ¿Cómo rayos tienes mi número? ¡¿Has estado acosándome?! —otra pausa. —Ah, claro, ya entiendo… ajá… bien, los esperaremos, adiós.
—¿Quien era? —pregunté.
—Alice. —contestó mientras una malvada sonrisa iluminaba su rostro. Me entraron escalofríos. —Dice que vendrá y que traerá a los demás a rastras, si es necesario.
—Y tú que me llamabas loca…
Tres horas después… demonios, ¿Cuánto tiempo llevamos en esto?
—ZzzZZzzz…
—Ay Kim…—suspiró Selena. —¿Cuántas veces voy diciéndote que no te tomes esas píldoras?
—¿Ah? ¡Ah! Nah, no las tomé—le dije, encogiéndome de hombros. —Es sólo que siempre quize hacer eso en TV, jee…
Mi amiga miró hacia el techo, alzando las manos e inclinando un poquito la cabeza.
—Dios, dame paciencia… ¡Pero apúrate y dámela ya! —se volteó a mirarme siniestramente. —Juro que uno de estos días…
—Eh… ¿Chicas? —interrumpió –felizmente para mí- el director.
—¿Si?
—¡¡Te conseguiré tu teléfono pero por favor no me hagas daño!! —replicó el mariquita mientras se ponía detrás de Sele. Gay, lo repito.
—Eh… cómo tú digas—dije mientras mi amiga ponía los ojos en blanco.
—Kim, si aún no te das cuenta, ya llegaron los person…
—¡¡AHHHHHHHH!!
—Kim, cálmate…
—¡¡Morireeeé!!
—Kim…
—¡¡EDW…!!
—¡KIMBERLY! —me abofeteó—¿¡QUERRÍAS CONTROLARTE!?
—Ah, sí. Perdón, fue un lapsus. —Le sonreí inocentemente. Parace que no me creyó. —Hagamos que pasen.
Aparecen todos los personajes de Twilight, T-O-D-O-S
—¡Hola! —canturreó una chica que tenía el aspecto de duendecillo. —Yo soy Ali…
—Sí, sí, lo sabemos. —rodé los ojos. —Alice, Rosalie, Emmett, Bella… ¡Un momento!
—¿Qué?
—Selena, cariño… ¿no me dijiste que estaban TODOS?
—Eh… sepi.
—Y, entonces… ¿Dónde diablos está Renesmee?
—¿Quien? —preguntaron todos menos Sel y yo.
—La hija de Edward y Bella.
—¿Tenemos una hija? —preguntó un Edward, confuso. Luego miró el vientre de Bella significativamente. —Oh, por Dios… ¡¡Tengo una hija!! ¡¡Seré padre!!
—Edward, tú y yo no tenemos ning…
—¡¡Seré padre!!
—Edward…
—¿Cómo es que me ocultaron eso? ¡Seré...!
—¡Contrólate de una vez! —gritó Rosalie, mientras sujetaba a Edward y lo aporreaba. —Nos estás dejando en ridículo…
—Ups… Pero de verias, ¿Tenemos una hija?
—Mmm… seee pero ese ya es otro tema. A lo que ívamos, ¿saben por qué están aquí?
—Porque mi amada hija—Dijo Carlisle mientras miraba significativamente a Alice—Nos trajo aquí bajo amenazas.
—Ooh… lindo perrito rosa…
—Oye, tú—le dijo Emmett a Selena. Me miró—¿Qué perro? ¿Tu amiga está bien?
—Bueno…—contestó. Bajó la voz una octava. —Verán, acanga mi compañera sufre una esquizofrenia terminal, así que les agradecería si fuesen algo… comprensivos.
—¡Hey! —protesté—¡Yo no tengo esquizofrenia!
—Ajá… claro—murmuró.
—¡Que no la tengo!
—¿Me estás llamando mentirosa? —me preguntó, mirandome amenazadoramente.
—Eh… este… no, para nada. —respondí mientras retrocedía un par de pasos hasta ponerme detrás de Emmett. Más vale él que yo.
—Disculpa…—interrumpió Jasper—¿Te llamas Selena, verdad?
—Sep.
—¿podrías decirme de donde sale esa energía de…?
—¡Maldita sea, que apages esa cámara! —grité, interrumpiendo lo que sea que Jasper haya querido decir. —¡O ME HACES CASO O JURO QUE TE METERÉ ESA CÁMARA POR UN LUGAR MUY INCÓMODO!
—¡No! —gritó el camarógrafo mientras salía corriendo.
Como si pudiese escapar de mí…
Lo sentimos, pero por causas personales del set cofcofKimberly linchó al camarógrafocofcof tendremos que ir a cortes comerciales…
*Aparecen Kimberly y Selena vestidas de Mickey y Pluto*
—¿Por qué debo ser yo el perro? —me quejé—¿Por qué no tú?
—Porque el director te odia. Punto. —explicó. Esta chica sí que sabe cómo subirle la moral a alguien. Volvió su mirada a la cámara—Como sea, amigos, vengan a Disneylandia y recuerden que por una semana les cobraremos 550 dólares, sin contar con una estadía de regalo en el castillo de cenicien…
—¡¡550 DÓLARES!! —exclamé—¿Sabes lo que podría hacer con 550 dólares? ¡Hasta podría comprarme unas converse de Crepúsculo! (busquenlos en el mercado libre.) ¿Y qué onda con cenicienta? Ese estúpido cuento… ¡Si los ratones ni siquiera saben coser o caminar en 2 pies, como rayos van a vestir a alguien! ¡Ni siquiera sé porqué estoy gastando mi tiempo en esto!
—¡¡CORTE!! —gritó alguien detrás de las cámaras.
—¿Qué? —pregunté.
—Kim…—dijo Selena mientras me miraba como si quisiese matarme. —Acabas de ca*** el comercial…
De vuelta al estudio
—Bueno, en fin, perdona el haberte golpeado Armando…—musité mientras veía al camarógrafo. Estaba grabándonos en silla de ruedas.
—No te preocupes, Kim, sólo…—suspiró sonoramente. —Sólo me rompiste una pierna, una costilla, un br…
—¡Ejem! Hola amigos. —interrumpió mi amiga al ver la lucecita roja encendida. —Yo soy Selena y la psicópata de aquí es Kimberly, los saludamos desde ¡Ídolo adolecente con los personajes de… TWILIGHT!
—Como sabrán, pasaremos por cada personaje para preguntarles algunos datos curiosos sobre sus pasatiempos y luego ¡El concurso!
—Nuetra primera vic…—Selena me golpeó con el libreto. —Digo… concursante… ¡Sí, eso! Nuestro primer concursante será…
Mmm... adoro el suspenso. Eh... creo que eso es todo y por favor, dejen reviews, byee!
