"Han pasado muchos años desde que te conocí, mas sin embargo no me arrepiento de nada."

Eran las 6:30 de la mañana aun estando un poco obscuro se podía observar a un joven de complexión delgada con el uniforme del Instituto Tomoeda corriendo por las calles.

- He vuelto a soñar con eso – decía Shaoran deteniéndose para observar el rio que pasa por Tomoeda.

-Observo ese mismo lugar donde te conocí donde marque mi destino. Han pasado años desde ese día y puede que tú ya no lo recuerdes pero para mí fue el día más hermoso de mi corta vida, porque ese día te conocí… Sakura- decía para sí mismo Shaoran con una sonrisa de medio lado aquella donde sus amigos juraban que escondía dolor y guardaba tristezas.

Caminaba observando el rio, observando su pasado, observándose el mismo...

Horas después…

-¿Sabes qué hora es? –preguntaba Sakura a Shaoran mientras este se sentaba en su pupitre.

- Que no tienes reloj… mmm entonces con mucho gusto te diré la hora son las ocho como puedes observar – decía Shaoran mientras le mostraba su reloj a Sakura.

Cuando de repente se elle un golpe seco y vemos a Shaoran tirado en el piso.

- Si sé a qué hora son a lo que me refiero es porque no entraste a la primera hora eheheh – decía Sakura señalándolo acusadoramente.

- ¿Y por eso me tienes que pegarme? – Decía Shaoran molesto –Simplemente me hubieras preguntado y ya Sakura no tienes por qué recurrir a la violencia sabes – decía mientras se paraba y se sobaba la cabeza –llegue tarde por que me quede dormido ya contenta. – decía este mientras se sentaba en su lugar y volteaba a verla.

Y ahí estaba ella cambiando de rojo como es costumbre primero de ira y luego de vergüenza. Y ahí estaba el con una sonrisa verdadera.

-Pudiste avisarme que ibas a llegar tarde sabes- decía esta mientras se sentaba es su pupitre que estaba adelante del de el –yo aquí preocupándome de que te hubiera pasado algo o así – decía esta también mirándolo.

Y no lejos de ahí a dos pupitres de distancia se encontraban sus dos mejores amigos Tomoyo Daidouji y Eriol Hiragizawa.

-Ya déjalo Sakura a lo mejor se encontró a una admiradora y por eso no pudo llegar –decía Eriol con una sonrisa de oreja a oreja.

-Ehehehe- decía Sakura volteándolo a ver.

-Y tu le estas creyendo que está preocupada por mi –dijo Shaoran señalando a Sakura y volteando a ver a sus amigos

Estos dos negaron con la cabeza.

-Acéptalo Sakura nadie te cree, tu solo quieres saber qué es lo que dijo Ryoga de ti – decía Shaoran con burla.

Esta solo se puso roja como un tomate y contesto –Pues para tu información no es necesario que me diga, pero si tú me quieres decir pues te escuchare además no tengo algo mejor que hacer –decía con un sonrojo en su cara.

Nadie se dio cuenta que Tomoyo jamás dijo nada, que jamás miro a Shaoran a los ojos y cuando lo miro solo lo hiso con lastima y dolor ya que se dio cuenta que poco a poco esa sonrisa que mostraba se fue formando a esa sonrisa que conocía esa sonrisa de muñeco.

Y ahí estaban los cuatro, que sin saberlo tenían un destino marcado un destino donde las lágrimas y la soledad eran sus únicas amigas.

Nota de autor.

Siento mucho la espera pero me bloque por completo y espero que les guste esta historia así como me está gustando a mí. Además espero que me den su opinión para ir mejorando poco a poco. Y en verdad lo siento pero autor inicio desde cero (: