Vincent se despertó, pero antes de abrir si quiera los ojos, estiro la mano para tocar a su luso favorito pero solo se encontró las sabanas, que ya estaban frías. Abrió los ojos viendo que efectivamente el luso no estaba en la cama. Se extrañó mucho, Paulo eran de los que se le pegaban las sabanas y odiaba madrugar.
Se levantó con prisas y bajo a la cocina preocupado por su pareja, no sabía porque Paulo no estaba en la cama como era lo normal, debería estar durmiendo y dejarle los cinco minutos que se dedica a verle dormir tan tranquilo. Allí en la cocina estaba el portugués tomándose un café tranquilamente mientras miraba el periódico.
-Pau ¿Qué haces despierto tan temprano?
-No..Podía dormir
-¿Has tenido una pesadilla?
El luso solo asintió con la cabeza, no quería mentirle a Vincent. El rubio miro al que llevaba siendo su pareja cuatro años, el luso a veces tenia pesadillas con su pasado pero nunca se las contaba, poco sabia del pasado de Paulo, salvo que era huérfano y que lo había criado, junto a su hermano, un hombre sumamente rico y ya está, no sabía nada de su familia ni a qué escuela fue, nada.
-Vinni ¿te pasa algo? Te has quedado callado mirándome
-No es nada Pau-dijo sonriendo y se sentó enfrente de él
-Pásate hoy por la tienda cuando termines ¿de acuerdo? Estaré hasta tarde allí, toca el grupo de mi hermano, ya sabes
-Tranquilo, iré antes de que empiecen
-Pues entonces me voy ya, hay muchas cosas que hacer y poco tiempo-se levantó de la mesa y le dio un beso rápido antes de dirigirse a la puerta pero antes de que se marchara, el holandés le cogió del brazo y lo acerco a él para reanudar el beso. El luso se sorprendió al principio pero luego correspondió al beso con ganas
-V-Vinni..llegare tarde sino paramos-susurro sonrojado
El holandés beso su frente y esta vez sí le dejo marchar, ambos llegarían tarde a sus trabajos y hoy el rubio no podía llegar tarde, según le habían dicho hoy llegaba un nuevo agente desde Japón y seria su nuevo compañero.
Paulo llego a la tienda y rio un poco al ver que ya estaba abierta. Su hermano solo llegaba temprano cuando tocaba su antiguo grupo allí. Entro en la tienda y vio a su hermano con el correo en la mano. Dejo la chaqueta en el perchero y le revolvió el pelo al menor.
-Que madrugador hermanito
-Ya sabes, una vez al año no hace daño-respondió el español divertido y enseño las cartas-¿las vemos?
Paulo asintió y se sentó a su lado viendo las cartas, era lo mismo de siempre y…la misma carta que ayer. Ambos ibéricos se tensaron al verla, Antonio miro a su hermano esperando permiso para abrirla o tirarla o lo que fueran a hacer con ella
-Me…me gustaría saber que pone dentro-murmuro el menor viendo que su hermano tardaba en contestar.
-Te lo puedo decir yo
-¿la abriste?
El luso asintió y le conto el contenido de la carta a su hermano, aunque no había mucho que contar porque la carta solo tenía una frase. El menor miro la carta y la abrió con rapidez, comprobando que ponía exactamente lo mismo que la otra.
-Pone lo mismo Pau…
-Lo veo..-suspiro y se revolvió el pelo-hagamos una cosa, esta tarde vendrán Lovino y Francis, preguntemos al gabacho si es una broma suya
-No creo que Fran hiciera eso
-Yo si lo veo capaz
-No sé qué tienes en su contra
-¿te hago una lista?
-Peor es el inglesucho y te llevas bien con él
-Arthur sí que no tiene nada malo, no sé qué tienes en su contra
-¿Te hago una lista?
Ambos hermanos estallaron en risa por la conversación y dejaron la carta escondida debajo del escritorio, cuando llegara el gabacho y el italiano hablarían de nuevo. Hoy cerraron la tienda a clientes para preparo todo. Paulo puso los altavoces y multitud de sillas y bebidas, hasta monto una pequeña barra con bebidas mientras su hermano cada dos por tres se escapaba al piano o a la guitarra para componer darle los últimos retoques a una canción.
Paulo se acercó cuando vio que su hermano se veía frustrado delante del mostrador con las partituras encima. Sonrió y miro la letra, al verla cogió una guitarra del estante y la afino bajo la atenta mirada de su hermano menor. Intento recordar la partitura que había visto, toco las notas e improviso.
"Y pensando sinceramente te quiero así,
Tal como eres y como se, que lo que haces te hace feliz,
Tal como eres, trato de hacer algo por los dos,
Simplificando hasta mi interior
Trato de verme tal como soy, es lo que tienes
Paulo dejo de cantar lo que se le había venido a la cabeza y miro a su hermano. Antonio había estado escuchando atentamente la canción desde que había empezado, su hermano no formaba parte de su grupo, aunque él hubiera insistido mucho para lo contrario. El menor sonrió ampliamente y aplaudió.
-¡Genial!
-Era el estribillo lo que te faltaba ¿no?
-¡Cierto! Y eso es genial para el estribillo-dijo el menor y se lanzó a abrazar a su hermano-¿Cómo lo has hecho?
-El tema era fácil para improvisar eso~
Antonio asintió y se puso a escribir la letra mientras pidió a Paulo que escribiera la partitura de esa parte para ponerla todas juntas. Paulo asintió y se puso a ello, eran en esos momentos en los que ambos hermanos agradecían al viejo romano que les permitiera estudiar música y les dejara hacer el ruido que quisieran con los instrumentos.
En otra parte de la ciudad, en la comisaría central, Vincent escribía el informe sobre su último caso, uno sencillo que desde su punto de vista no había sido nada emocionante. Echaba de menos los casos de hacía unos años, los de asesinatos sin ninguna pista aparente pero esos asesinos habían desaparecido como por arte de magia. Solo por nostalgia, saco ese caso que todavía no había sido capaz de resolver, los asesinos entraban con sigilo en la casa y asesinaban a su objetivo, no dejaban huellas, ni muestras de ADN, nada…y todas las víctimas tenían algo en común, era gente muy importante y que se rumoreaba que tenían relación con la mafia. Le hubiera gustado pillar a los responsables, porque estaba seguro que eran dos, demasiado trabajo para una persona, pero no había manera, cuando terminaban el trabajo, solían quemar la vivienda entera dejando todo calcinado.
-Veo que está mirando un caso antiguo Vincent-san
Vincent miro a su nuevo compañero, había llegado desde Japón hacia unas semanas y ahora se incorporaba al cuerpo pero no sabía para que le ponían uno, si él no estaba en un caso difícil ni nada parecido.
-Es el caso de los "demoni assassini"
-Ya veo, el caso de los asesinos que quemaban las casas después ¿no?
Vincent asintió y volvió a guardar el informe dentro del cajón. Suspiro, necesitaba un cigarro o algo más fuerte, pero no le quedaba nada de tabaco.
-Vincent-san, no guarde ese caso
-¿Y porque no?
-Porque es por lo que me han enviado aquí, el caso se abre de nuevo
El holandés se sorprendió mucho, no se esperaba que el caso se reabriera ahora, vio como Ludwig se acercaba a su mesa.
-Tanto Ludwig-san como yo seremos sus compañeros esta vez
Vincent miro al alemán, sabía que trabaja bien y era serio, no tendría problemas con él. Se permitió sonreír suavemente y asintió
-¿Cuáles eran los principales sospechosos?-pregunto el alemán
Al holandés se le borro la sonrisa, acababa de recordar quienes eran los principales sospechosos.
-Los hermanos Fernández-respondió el pelinegro mostrando la foto de ambos
Vincent miro las fotos que habían encima de la mesa viendo así a la persona con quien compartía su vida y a su cuñado. Ambos con cajas en las manos descargando cosas de su recién abierta tienda.
Los miembros de Quarter-Passager empezaban a llegar a la tienda, el primero en llegar fue el bajista Arthur Kirkland. Saludo a ambos hermanos aunque con más entusiasmo al mayor de los dos, al otro solo le dirigió una mirada como de desafío, que Antonio devolvió sin dudarlo. Paulo rio suavemente ante eso, todavía se preguntaba como ambos podían haber estado en el mismo grupo de música. Ahora Arthur era el consejero de una gran empresa dirigida por Alfred F. Jones y parecía que le iba bien.
El siguiente en llegar fue el cantante, Gilbert Beilschmidt. Este fue a darle un abrazo a Antonio en cuanto le vio y empezaron a armar escandalo antes las continuas quejas del inglés, las cuales ignoraron. Paulo llevo a tomar un té a Arthur mientras los otros dos hablaban. El albino ahora dirigía un pequeño gimnasio a unas manzanas de aquí y parecía que no marchaba mal, tal y como pronostico su hermano menor.
Por último, llego Francis Bonnefoy, el batería del grupo. Este se era el chef de uno de los hoteles más importantes de la ciudad. Este fue a abrazar a los otros dos repartiendo amor, como él decía. Cuando empezó a manosear a Antonio, sin que este se diera cuenta, un aura oscura apareció detrás de él. Se giró para ver al mayor de los morenos con una cara intimidante
-Gabacho o paras o te corto la mano
-Solo repartía l´amour~ -murmuro abrazándose al español-tu hermano es malo conmigo Antonio
Este solo rio divertido por la escena que se había repetido muchas veces a lo largo de los años. EL grupo empezó a ensayar mientras Paulo miraba y aplaudía divertido por las escenas que se sucedían. Cuando el inglés y el albino pararon para ver unas cosas, ambos morenos se llevaron al rubio a otro lado.
-¿Qué os pasa mes amis?
-¿Tu nos estas gastando una broma o algo, Francis?-pregunto el español con cara seria
-Porque si es así, no tiene gracia
El francés miro a ambos hermanos que lo miraban con gesto serio, no sabía a qué se referían
-No os entiendo
Antonio saco la carta del bolsillo y se la dio al rubio para que la leyera. Francis la cogió y miro sorprendido la frase que había escrita
-Yo no he sido, no se me ocurriría gastar una broma con vuestro pasado
-Eso espero gabacho, porque no tiene gracia
-Ha dicho que no ha sido él, Pau
El portugués bufo y se cruzó de brazos, deseaba que fuera el francés y que esto se acabara ya, pero sería demasiada suerte.
-¿Quién puede saber que vosotros habéis sido…
-¡Chicos venid ya!¡No hagáis esperar al awesome yo!-grito el germano interrumpiendo al francés
Los miembros de la banda volvieron al escenario para seguir tocando y volviendo a sonreír por la cercanía del concierto.
Los demás invitados fueron llegando a la tienda. La pareja del inglés, Alfred con su ruidosa risa y su hermano menor, que no destacaba mucho excepto para Francis que fue a abrazarlo sin dudar. También llego Ivan y sus hermanas, el ambiente se tornó tenso cuando las miradas de Alfred e Ivan se cruzaron, pero Antonio lo rompió cuando abrazo al eslavo. También llego Ludwig y Vincent junto con Kiku, al cual habían invitado a que viniera.
Vincent beso a Paulo en cuanto le vio haciendo que la cara del luso se tiñiera de rojo casi por completo. Poco después llego Emma con el joven Johan que ahora tenía unos 17 años. Por ultimo llego Lovino y Feliciano aunque venían con un gran sequito de guardaespaldas
-¡Lovi!-grito emocionado el español que se tiró encima del mayor de los italianos para abrazarlo-¡Qué bien que viniste!
-¡Quítate de encima bastardo!
Paulo y Francis se acercaron a los italianos sonriendo, les agradaba mucho volver a ver a los que eran como unos hermanos para ellos pues todos se habían criado bajo la tutela del viejo Julius y habían compartido una infancia y muchos secretos.
-Paulo-nii-chan, Francis-nii-chan ¡qué bien veros,ve~!-dijo el menor de los italianos sonriendo
Cuando por fin terminaron de llegar los invitados, Paulo echo el cierre a la tienda y la banda empezó a tocar. Todos bailaron y bebieron mientras oían a la vieja banda de música que hoy estaba disuelta pero que seguía teniendo el mismo ritmo que antes.
Paulo se sentó en una silla junto a Vincent y bebió un poco de su vaso de ron
-¿Cómo te ha ido el dia Vinni?
-Bien, he conocido a mi nuevo compañero y vamos a reabrir un caso
-¿en serio?¿Que caso?
-En de los "Demoni Assassini"
Paulo se tensó al oír el nombre del caso en el cual Vincent y él se conocieron y se preguntó como ahora le venía todo de golpe, si el caso estaba cerrado y había dejado de preocuparse por él hacía tiempo. Vincent fue a decir algo mas pero antes decir nada, Antonio se acercó al micrófono
-Ahora quiero que suba al escenario mi hermano Paulo
Paulo lo miro sorprendido y subió sin rechistar, a saber para que lo mandaba a subir su hermano menor . Cuando subió, Antonio le paso la guitarra a Gilbert indicándole que ahora él haría de guitarrista y que el español cantaría.
-Canta conmigo esa canción ¿vale?
-P-Pero Antonio a mí no me sale esto de cantar en escenarios
-Solo una vez, por fa~~-dijo el menor poniendo carita de cachorrito que Paulo no pudo resistir
-Está bien, pero solo esta
-¡Bien!-puso el micro entre los dos y anuncio-¡y ahora una nueva canción que hemos compuesto esta tarde!¡Tal como eres!-después de ese anuncio la banda empezó a tocar y ambos hermanos se acercaron al micro a cantar
"Hoy me siento tan grande por tenerte a mi lado
Me regalas la vida, que sin ti yo no valgo
Tienes ese silencio, esos ojos de magos,
El hermano pequeño, al que quiero y extraño"
El concierto termino y la gente se fue yendo de la sala sonriendo y algunos un poco borrachos. Antonio y Paulo fueron hasta la salida donde estaba a punto de irse Lovino para hablar con él y le explicaron la situación
-Si lo que insinuáis es que yo se lo he dicho a alguien os equivocáis, bastardos
-No insinuamos eso Lovi
-Solo que estamos un poco…preocupados Lovino
Lovino los miro a los dos con el ceño fruncido, sabía que su abuelo no tendría que haber dejado que ambos se fueran, tenían que haberse quedado como todos. Fue a añadir algo pero su hermano pito en el coche
-Venid mañana a casa y hablaremos tranquilamente ¿os parece bien?
-Mañana es fiesta no abrimos la tienda y Vincent trabaja
-Ivan tiene una reunión de negocios con Alfred, así que sin problemas
-Pues mañana nos vemos
Dicho esto, se montó en el coche y puso rumbo a la casa que compartía con su hermano a las afueras de la ciudad. Los hermanos se quedaron mirando cómo se alejaba el coche y se miraron entre si
-Crees que esto se solucionara
-No lo sé Antonio, no lo sé, quizás el viejo tuviera razón y no se puede huir del pasado…
….
Hasta aquí el segundo capítulo, espero que os haya gustado
Johan es el nombre que es escogido para Luxemburgo.
Aunque mi OC de Portugal se apellida Da Silva en este fic, para que sean hermanos de sangre Antonio y él, le he puesto los apellidos de Antonio
¿merece review?
