Jonathan estaba jugando a "trabajar en el piriódico" en su cuarto. El juego consistía en garabatear folios, recortar noticias de periódicos viejos y hablar por el teléfono de juguete. Se lo había visto hacer a papá y a mamá muchas veces.
De vez en cuando se levantaba con un fajo de papeles en las manos y revoloteaba por toda la casa, como si tuviera mucha prisa. Eso sólo se lo había visto hacer a mami.
Pasó cerca de mamá, que estaba haciendo la cena mientras tecleaba en el ordenador, ella decía que era "multitarea". Él creía que "multitarea" consistía en lograr que la comida se saliera de la sopera.
- ¡No, no, no, jovencito!, ¿que te ha dicho mamá de correr cerca de la cocina cuando se está cocinando? - dijo mami muy seria.
- Que... - Jonathan se quedó pensativo- que no corra o 'tendemos' un 'digusto' algún día.
- Exacto. Ahora se bueno y sigue haciendo el periódico, que cuando llegue papá lo leerá.- le animó ella.
- ¡Sí! - gritó el entusiasmado con la idea.
Jonathan se dio media vuelta y se dirigió hacia 'su despacho', pero entonces se dio cuenta de que se le había acabado el periódico y fue a buscar más.
Él sabía que siempre había algún periódico en la habitación de papá y mamá, porque mamá leía en la cama hasta que papá llegaba por las noches. Lo sabía porque a veces se quedaba despierto hasta que llegaba papá y entraba a su cuarto. Él se hacía el dormido, papá le besaba y le arropaba, se quedaba un rato mirándole cómo dormía y luego se iba con mamá.
Encontró uno en la mesita de noche, lo cogió y algo pequeño cayó en la moqueta. Era un aro perfectamente redondo, plateado y reluciente. Jonathan lo vio y dudó un instante, oyó a mami insultar a la comida y ruido de algo cayéndose. Finalmente se acercó con curiosidad, extendió la mano para cogerlo y un brillo azulado envolvió al anillo. Él alucinado cogió el arete, lo observó y se lo guardó en el bolsillo del pantalón.
Al cabo de un rato se abrió la puerta y entró papá canturreando en voz alta 'ya estoy en casa'. Jonathan se levantó y fue corriendo a su encuentro. Papi lo levantó, le dio un abrazo y le preguntó si había sido bueno, el dijo 'un poco', papá se rió y lo dejó en el suelo. Luego besó a mamá y le dijo que traía la colada.
Papá siempre llevaba bolsas gigantes de ropa de un sitio a otro.
Jontathan fue corriendo a coger el periódico que había hecho. Había dibujado un Superman volando en la primera página, eso siempre le gustaba a mamá.
Volvió con papá y mamá y les enseñó su obra de arte.
- Jonathan ha estado trabajando toda la tarde en ese periódico - dijo mamá.
- ¿En serio? Estás hecho un periodista como tu madre ¿lo leemos? -sugirió papá.
Jonathan asintió y llevó a su padre tirándole del pantalón hasta el sofá. Papá cogió a mamá de la mano para que viniera con ellos.
- Estoy hasta arriba de trabajo, cariño. -dijo mamá intentando seguir cocinando.
Papá echó un vistazo rápido a la cocina.
- Ese potaje tiene una pinta estupenda. -le contestó papá mientras titaba de ella.
- ¡Se supone que es una salsa! - dijo mamá riéndose.
Se sentaron los tres en el sofá, con Jonathan entre mami y papi. Les leyó las noticias del día, que incluían el rescate de Superman de cinco aviones que se caían, lo cual le pareció a mamá 'un día negro para el tráfico aéreo'. También había noticias de las guerras a las que había ido el 'abuelo General' lo que hizo reir a papá y mamá.
Acabado el relato, tocaba la hora del baño. Jonathan no quería, pero papá lo convenció diciendo que irían volando como Superman. Lo cogió debajo del brazo y él se estiró con el puño por delante, como había visto que lo hacía y papá lo llevó corriendo hasta el baño.
Mientras papá le ayudaba a bañarse, mamá estuvo terminando la cena. En un momento dado sonó que se le caía algo al suelo y que decía una palabrota, pero papá miró hacia la pared y dijo que no había sido nada.
Papá le secó con la toalla y se lo llevó a cuestas hasta su habitación para vestirlo. Mami no lo llevaba tan alto, papi era mucho más fuerte. Jonathan no estaba de acuerdo con la ropa que se tenía que poner.
- ¡Quiero mis calcetines de supermán! Los rojos con una 'S' negra.
- Están sucios, hijo. - le explicó papá.
- ¡Pero tengo que llevar algo de supermán! - contestó él abriendo los ojos como hacía mamá cuando quería algo de verdad.
Papá buscó y encontró unos calzoncillos amarillos con una 'S' roja en el trasero que enseñó a Jonathan.
- ¡No, papi! ¡Eso va por dentro y no se ve! - le reprochó el pequeño.
- Pues póntelos por fuera, como hace supermán - le sugirió papá.
Jonathan se echó a reir y su padre rió también. Finalmente se puso los calzoncillos, por dentro, y se puso una camiseta de pijama de supermán encima de la camiseta que había sacado papá.
- Y creo que a supermán no le llega ni un centravo de todo esto - dijo el padre de Jonathan mientras el niño hacía poses de su héroe favorito.
