Una luz fluorescente parpadeaba sobre su cabeza ofreciendo una iluminación apenas apropiada, tras de sí tres paredes de color ocre y enfrente un gigantesco espejo en donde no se podía ver nada parecido a una puerta, la típica sala de interrogación.

Lincoln ya había estado ahí antes, Lincoln "boss-it" Loud, como odiaba ese apodo pero en el ejército y en las calles nadie elegía realmente su apodo, la guerra te lo quita todo incluyendo tu nombre, tu pasado, tu futuro y otras cosas.

Mirando al reflejo pudo ver el par de muñones que colgaban en el lugar de sus brazos, la policía se había quedado con sus implantes mecánicos por miedo a que ocultara algún arma o cualquier forma de escape y lo habían dejado como un invalido cercenado en espera de cualquier cosa.

Lo querían intimidar o eso intentaban pero por favor, no podrían, no después de lo que había visto en la guerra, no después haberlos visto a ellos, después de haber visto esos monstruosos rostros desfigurados una comisaria no es nada.

Lori miraba atreves del cristal a su hermano quien no solo se mantenía en calma sino que incluso parecía estar disfrutando la situación.

-¿así que es él?-pregunto Wilson acercándose a su compañera con una taza de café en cada mano.

-sí, ese es mi pequeño hermano, Lincoln.

-uno no elige a la familia Lori-dijo el poniendo la taza junto a ella, el era un policía de la vieja escuela algo anciano y de mal carácter, fue el primer compañero que Lori tuvo al salir de la academia y el prácticamente la había entrenado en las calles, la había ayudado a ser fuerte y a sobrevivir, era más un padre para ella que su propio padre.

-sabes, el no siempre fue así, de niño era el mejor hermano que pudiera tener, siempre fue el chico más atento de todos y en la guerra de Risser era considerado todo un héroe pero cuando llego aquí, bueno no lo sé, era como si literalmente fuera otra persona.

-el estrés post-traumático puede ser realmente devastador, muy pocas personas pueden sobreponerse.

-yo solo quería ser policía para que él se sintiera orgulloso de mi.

Wilson la tomo del hombro para darle apoyo mientras ella tomaba la taza en silencio tratando de ocultar lo que en ese momento sentía, no era el momento para llorar, debía interrogar al sospechoso.

Al colocar su mano en el espejo de doble vista este se abrió hacia arriba dejando que ella entrara con su taza de café en una mano.

-hola hermana, me preguntaba cuando demonios te atreverías a mostrar tu rostro, hablando de tu rostro ¿Qué pasa con esos lentes?-dijo señalando los grandes lentes de sol que Lori llevaba puestos- ¿acaso estuviste llorando?

La detective no quiso contestar, no caería en sus provocaciones o perdería el control de la interrogación.

-estas acabado ¿estás consciente de eso?, te atrapamos en el bar esta vez.

-no, me atraparon cerca de ahí, yo estaba completamente tranquilo caminando por la calle cuando tu apareciste y me comenzaste a perseguir.

-si sabias que era yo porque corriste.

-no sabía que eras tú, estaba oscuro y no pude ver bien.

-encontraremos tus huellas en el lugar.

-¿huellas?-pregunto el obviando el hecho de que no tenia brazos y por lo tanto tampoco huellas digitales.

-existen más pruebas aparte de las digitales, podemos sacar los residuos de tu huella térmica.

-he estado enfermo últimamente, mucha calentura, mi huella térmica esta algo distorsionada.

-tenemos más cosas Lincoln, de una u otra manera vamos a probar que esa oficina es tuya.

La fría mirada de Lori se clavo como puñal en su hermano, el le devolvía la mirada, fue un duelo de voluntades que inundo toda la habitación de una abrumadora tensión hasta que una sonora risa escapo de Lincoln.

-¡ok!, jajajaja, ¡tu ganas!, ¡el lugar es mío!-dijo entre risas.

-¿entonces confiesas?

-¿confesar que?, ¿desde cuándo es ilegal tener un bar?

-había menores en tu bar bebiendo alcohol.

-entraron con identificación falsa, ¿no es triste cuando los jóvenes pierden el camino?

-¿qué hay de todas las prostitutas que había ahí?

-yo no interrogo a mis clientes acerca de cómo se ganan la vida, todos merecen un trago.

-ni siquiera tenias un permiso para vender alcohol en el bar.

-hermana, esas ya son patadas de ahogado, no lo tenía en el bar porque lo llevo conmigo-dijo señalando su cartera- si fueras tan amable de ayudarme, como veras necesito una mano.

Lori lo miro seriamente sin decir nada acerca de su pésimo chiste.

-lo siento, un momento Luan.

Lori reviso su pantalón y saco de su bolsillo un papel, efectivamente era el permiso de Licores.

Frustrada la detective se lo arrojo a la cara.

-por favor Lori, tú no eres de anti vicios, ¿Por qué te importa tanto un maldito bar?

-me interesas tu, esta vez te hare caer

-¿Cuántos años llevas diciendo eso?, dos o tres.

-no importa cuánto tiempo me lleve, te meteré tras las rejas.

-¿y realmente lo harías?, ¿me encerrarías a pesar de saber lo que le pasaría al hermano de una policía en prisión?,

-en eso debiste haber pensado antes.

-vaya, eres fría-dijo fingiendo un escalofrió- por fortuna para mí no es igual ha cuando éramos niños y tu solamente me acusabas con mama y papa, ahora tienes que probar lo que dices.

Lori bajo la mirada al pensar en lo distinto que era su hermano cuando eran niños y los buenos tiempos que pasaron.

-¿por qué te volviste así?

-¿sigues preguntándote eso?, ¿esperas que algún día vuelva a ser un "buen chico"?, mejor olvídalo Lori, esto es lo que les pasa a los chicos buenos-dijo levantando sus muñones.

-¿te ha ido mejor como criminal?

-mucho mejor, ahora tengo una gran casa y no tengo que compartirla con diez niñas latosas.

-no fue tan malo crecer todos juntos ¿o sí?

Lincoln suspiro pesadamente y rodo los ojos con apatía.

-si no vas a arrestarme entonces me voy y espero que mis brazos y mis cosas estén como antes de que tus matones me los quitaran.

Lincoln se puso de pie y se dirigió al espejo, del otro lado una oficial abrió la puerta y escolto a Lincoln por sus cosas.

-oye linda, ¿a qué horas termina tu turno?, tengo unas propiedades por aquí y tal vez te gustaría ir por un trago-dijo Lincoln a la linda y sonrojada policía que ahora lo acompañaba retando de una manera poco sutil a Lori.