feliz añoooooo!
bueno, primero que nada quiero disculparme por haber tardado tanto en actualizar T.T
es una larga historia pero se resume a que mi lap se quedo sin bateria y el cable se jodio y el cap estaba ahi
entonces me quede sin cable, sin lap y sin cap
pero ya estamos aquiiiii con el primer cap de esta continuacion que espero os este gustando porque sino dejare de escribir
bueno solo recordar que como Naruto no es mio pues solo puedo hacer que mi imaginacion vuele
espero lo disfruten, y el siguiente cap no tardara por que en realidad esta casi terminado XD
sin mas ahora lean! y gracias por seguirme!
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0
Capitulo uno: cometiendo errores
Naruto
- No entiendo – Shikamaru hizo una mueca con mi comentario anterior, yo lo miré sin expresión alguna y como no contesté él volvió a pensar en qué decir. - ¿cómo? Es decir, por qué Gaara te dejaría de ese modo, así como así – esta vez yo hice una mueca y me alcé de hombros.
- Pues fue lo que dijo…Creo que es lo que quería – mi tono de voz se apagó porque no sabía que decir. Hice una pausa y luego lancé un bufido – cometí un error… ¿verdad?
- No tiene nada de malo, supongo que sí él fue el que lo sugirió es porque realmente te ama. Aunque me parece muy extraño, pues hace sólo unos meses estaban perfectos
- No me refiero a eso. Entiendo perfectamente a Gaara, sé que es porque me ama que me está dejando libre, pero es mi culpa que se sienta tan mal, yo lo orillé a esto, mi actitud se lo gritaba, además también alejé a Sasuke de mi lado… ahora no sé qué es lo que debería hacer.
- ¿Por qué no escuchas a Gaara?
Mis ojos estaban húmedos, estaba al borde el llanto, pero simplemente miré a Shikamaru transmitiéndole todo mi dolor.
Caminaba por las calles desoladas hacía mi casa, tenía la mirada hundida en el concreto y mis pasos eran lentos, como si no quisiera llegar a ningún lugar, como si a mis pies les pesara o les lastimara tocar el suelo. Sentía un dolor asfixiante en el pecho y mi cabeza daba vueltas. Y todo empeoró cuando llegué a la bifurcación del camino, iría hacía la casa de Sasuke o me iría a llorar como princesa a la mía, vaya que quería hacer lo segundo, mis ojos suplicaban que los dejara. Con gran resignación tomé todo el aire que pudieron mis pulmones y me encaminé hacía la casa de Sasuke. Una vez ahí volví a tomar aire, cerré los ojos con fuerza para quitarme el mareo, pues ya no podía con aquel dolor en mi estomago que provocaban los nervios.
Alcé mi mano para tocar, pero en cuanto rocé la puerta ésta se abrió un poco por sí misma. Mi corazón dio un vuelco, no supe que hacer, me quedé ahí parado un instante como imbécil. No pasaba nada y decidí entrar, aunque no sé quien en su sano juicio lo hubiera hecho. Me paré en la sala buscando a alguien con la mirada, traté de escuchar algo y fue un golpe en la parte alta lo que me llamó la atención. Dudé unos segundos, porque en realidad no había sido invitado a entrar, mucho menos a entrometerme en lo que no me llamaban, pero aún así subí lenta y cuidadosamente. Incluso me aterré pensando que el sonido de mi corazón me delataría.
Llegué a la habitación de Sasuke, me asomé, y fue la primera vez que sentí la verdadera fuerza del arrepentimiento.
Sasuke
Tenía como veinticinco minutos despierto, pero no quería salir de la cama aún. Podía sentir el calor del sol entrando por la ventana, sentía sus intenciones de robarle la oscuridad a mis parpados. Sentía el aire frío y la suavidad de mi manta, definitivamente no estaba listo para abandonar mi comodidad y para entrar en la rutina diaria que se empeñaba en destrozarme la vida. Sin embargo ese día en especial había algo más que buscaba causar ese sufrimiento en mí, mi hermano entró con brusquedad a mi habitación, corrió las cortinas permitiéndole a la luz golpearme más fuerte. Me despojó de mis cálidas cobijas y me gritó algo al oído. La rabia se apoderó de cada centímetro de mi cuerpo que lo primero que pensé fue meterle un buen golpe al imbécil de Itachi, pero estaba aún algo soñoliento y fue más fácil para él esquivarlo y burlarse de mí. Abrí un poco más los ojos y apreté los dietes, lo miré ahí parado con su rostro perfecto y una sonrisa petulante, me enfadé más, pero él no se inmutó, se veía en realidad divertido y tenía en su rostro un deje de ternura.
- Vamos Sasuke, hoy pasaremos el día juntos – dijo en un tono más alegre que de costumbre. Lo que me faltaba. Quería objetar aquella absurda idea, pero Itachi me tomó del brazo y me arrastro hasta el baño, me quitó el pijama de un jalón dejándome solo en interiores. La sangre se amontonó en mis mejillas, pero Itachi no lo notó. Me metió en la regadera y salió del baño. Yo hervía en rabia, pero ya estaba ahí. Me deshice del resto de mi ropa, giré la perilla y esperé a que el agua caliente empapara mi cuerpo. A los pocos segundos escuche otra vez la voz de Itachi.
- Si no sales de ahí en 5 minutos entraré por ti – amenazó. Yo hice una mueca y volví a concentrarme en mi ducha.
Cuando salí del cuarto de baño al entrar en mi habitación había un par de prendas nuevas sobre mi cama. Unos pantalones color caqui y un suéter azul cobalto. Primero me molesté mucho, ¡qué diablos pensaba Itachi!, no tenía dos años, pero después me relajé un poco y me resigné a ponerme aquella ropa, después de todo era un regalo de mi hermano y cuando vi la marca noté que era ropa muy cara, no había de otra.
Minutos después bajé las escaleras y vi a Itachi que esperaba paciente sentado con gracia en el sofá. Cuando escuchó mis pasos volvió su mirada hacía mi y su rostro se iluminó con una hermosa sonrisa al verme, eso me ruborizó, pero aún no entendía porque aquella incomodidad, era mi hermano.
Llegamos temprano al centro comercial, aún me sentía algo incomodo, pues Itachi solía llamar mucho la atención de chicas jóvenes y también de algunos muchachos, pero esa incomodidad se transformó en furia al ver a dos personas con quien no quería encontrarme. Los amigos de mi hermano no eran exactamente divertidos o agradables. Eran personas extrañas y si eran amigos de mi hermano eran igual de insoportables. Fruncí el ceño, se suponía que estaríamos juntos, claro, no era como que me molestara no estar solo con él, pero no quería esa compañía. Nos acercamos a ellos y comenzaron inmediatamente a burlarse de mi o a hacer comentarios sarcásticos, tal como lo hacía Itachi.
Kisame no me molestaba tanto, porque era algo estúpido y a veces era divertido. El que era un verdadero problema era el estúpido de Deidara, pues siempre estaba encima de mi hermano y era un pésimo bromista.
Nos dirigimos a un café y desayunamos. Itachi y los demás reían y bromeaban, pero yo no podía estar tranquilo, cada cosa que decían me molestaba a sobremanera, aunque no podía entender por qué. Mi cabeza me dolía y cada vez estaba más de mal humor. Intenté distraerme para dejar de escuchar las estupideces que decían. Di un breve paseo con la mirada por los alrededores. Sólo había gente, ruido y muchas otras cosas inútiles. Seguí avanzando y algo llamó fuertemente mi atención. Mientras los estúpidos hablaban Deidara tomaba la mano de mi hermano de una forma algo comprometedora pero Itachi no decía nada. Sentí una quemazón en mi pecho y actué impulsivamente. Me levanté bruscamente de la mesa llamando la atención de más personas.
- Creo que no soy necesario aquí. Me voy a casa – declaré y di media vuelta. Itachi se puso de pie instantáneamente.
- Espera – me detuve un poco y vi de reojo como Deidara quería detenerlo, así que volví a andar nuevamente. Itachi se soltó y me siguió, pero yo ya había empezado a correr.
No sé de dónde saqué fuerzas, pero llegué a casa corriendo sin detenerme. No tenía la menor idea de por qué me encontraba así, ni por qué había empezado a llorar. Me sentía como un estúpido. Mi hermano llegó unos segundos después, pero en cuanto le escuché corrí a mi habitación, él me siguió rápidamente sin preocuparse por cerrar la puerta, por mala suerte no pude cerrar yo la de mi recamara para que dejara de molestarme. Empujó la puerta con fuerza y me hizo tambalear. Su rostro estaba impregnado con furia, pero también sentía el mío muy caliente, así que yo también me veía furioso. Nos miramos fijamente sin mover un solo musculo. Él comenzó a caminar hacia mí, pero yo retrocedía también. Topé con la cama y caí sentado sobre ésta, tomé una almohada y quise golpearlo, pero de nada sirvió.
- ¡largo de aquí! – grite con todas mis fuerzas, pero eso provocó que las lágrimas se derramaran. Itachi vaciló un poco.
- ¡qué diablos te pasa Sasuke! – preguntó con tono furioso mientras se sentaba a mi lado en la cama.
- ¡no tengo la más mínima puta idea! – esa respuesta sorprendió a Itachi, porque no dijo ni hizo nada, sólo me miró, pero ya no había rabia en sus ojos.
Trató de acercar una mano a mi rostro, yo me hice hacía atrás apretando los dientes, pero él insistió hasta alcanzarla. Su roce era suave, pero sus manos estaban heladas, por lo que me estremecí un poco. Además seguía furioso conmigo mismo por no entender que jodidos me pasaba. Itachi comenzó a acariciar mi mejilla lentamente hasta el punto en el que no pude contenerme y me lancé a sus brazos a llorar como una nenita. Tal como lo había hecho ya una vez. Era realmente vergonzoso que estuviera haciéndolo nuevamente, pero esta vez no tenía ningún motivo, sólo sentí un deseo enorme por estar con él. Lloré todo lo que pude. Él seguía abrazándome y acariciado mi espalda. Mi mente estaba fallando. Me levanté lentamente, busqué su rostro. Subí lentamente por su cuello hasta llegar a sus mejillas, escuché cómo su corazón se aceleraba. Mi nariz rozó sus mejillas y se deslizaba por su rostro hasta sus labios. Él había estado inmóvil hasta que me acerqué peligrosamente a su boca. Me detuve unos instantes a pensar todo aquello, aunque no fue un buen trabajo, porque sólo había algo en mi mente, el ridículo pensamiento de "quiero esos labios". Mi mente estaba fallando. Continué con mi objetivo pero esta vez Itachi no retrocedió, sólo esperó a que yo tomara lo que quería. Apenas toqué sus labios, me detuve a escuchar su corazón y sentir su aliento, luego me aventuré a unirlos más, que era todo lo que obtendría, o eso pensaba hasta que Itachi correspondió ese rocé haciéndolo un verdadero beso. Me arriesgue a pedir la entrada a su boca y me fue concedida para mi sorpresa. Me encontré con su lengua y me deleité con el exquisito sabor de mi hermano… ¿qué?, ¡maldita sea!, pero claro, Itachi era mi hermano, ¿cómo podía estar tan perdido? Me detuve abruptamente y quise separarme, pero sentí la mano de Itachi en mi nuca y cómo me prohibía alejarme. Él fue quien buscó mis labios ahora, pero de una manera más salvaje. Llegó rápidamente a donde nos habíamos quedado. Era delicioso, no podía negarlo, pero me seguía asustando el hecho de que estaba haciendo eso con mi hermano.
Itachi
¡Maldición!, eso debía ser una broma de mal gusto, porque en verdad no podía creer que estaba besando a mi hermanito. Mi corazón estaba tan acelerado que creí que explotaría, ¡pero vaya que beso! Mi mente rugía para que me detuviera, ¿acaso no me había dado cuenta qué carajos estaba haciendo?, pero mi cuerpo seguía adelante, quería más. Comencé a besar a Sasuke con mayor pasión y lujuria. Abandoné su cabeza y bajé por su espalda lentamente haciéndole estremecer. Se arqueó un poco y lanzó un pequeño y casi inaudible gemido. No lo negaré, eso me excitó bastante. Busqué como deshacerme de su suéter y me divertí recorriendo su pecho hasta llegar a su abdomen y regresar a la espalda. Sasuke seguía gimiendo por lo bajo. Detuve el beso porque necesitaba aire, pero también porque ya había llegado demasiado lejos. Oculté mi mirada avergonzado, pero Sasuke buscaba levantar mi rostro, cuando lo hizo volvió a besarme delicadamente y susurró "no te detengas", yo lo miré aterrado e indeciso, "por favor" continuó y depositó un nuevo beso. Esta vez él quería despojarme de mi ropa, lo dejé hacerlo, que recorriera mi espalda con sus manos tibias, que me hiciera perder más la cabeza.
Lo recosté en su cama sin dejar de besarlo. Mis manos estaban en su cadera sin saber si debían arrancarle el pantalón, pues mi mente seguía fastidiando y al final no pude con ella. Me detuve más lentamente, me alejé sin despegar mis ojos de los suyos. Él deslizó sus manos por mi pecho hasta el abdomen y me miraba molesto.
- No lo haré Sasuke – solté
- Pero…
- No – dije e hice una pausa apretando los ojos – esto está mal
Naruto
No había duda de que él estaba ahí, de que sus labios estaban sobre los de él. Estaban semidesnudos y parecían disfrutar aquello.
Sentí que mi corazón se detenía, como siendo arrancado con fuerza. Sentí que mi alma abandonaba mi cuerpo y como mi respiración entrecortada hacia todo más difícil.
Itachi se retiró de pronto, pero yo seguía ahí inmóvil sin poder creerlo, no escuché lo que decían, no podía pensar claramente. Sasuke miraba a Itachi suplicando que no se fuera, eso era obvio, después puso sus ojos tan abiertos y aterrados en mí, Itachi lo notó y giró para buscar lo que asustaba a Sasuke, su rostro palideció rápidamente y trató de decir algo que no entendí, mi cabeza estaba muy aturdida para recibir explicaciones, pero mi cuerpo sabía perfectamente lo que debía hacer. Salí corriendo sin pensarlo, instinto. Mi pecho quemaba y las lágrimas nublaban mi visión. Sentí una mano tratando de detenerme, pero me solté, Salí de la casa apretando el paso, los dientes y los puños tratando de no pensar en lo que acababa de presenciar, pero apenas cerraba los ojos y esa imagen venía a mí como queriendo asfixiarme.
Seguía corriendo con quien sabe que fuerzas, sólo quería alejarme si era posible de todo, pero un cuerpo extraño me lo impidió. Topé con él de frente totalmente, pero no logré derribarlo. Éste me tomó de los hombros, seguro había notado que lloraba, pues no me dejó ir. Subí mi mirada para que aquella silueta me sorprendiera más y le diera otra bofetada a mi corazón.
Sus ojos negros resaltaban en aquella piel tersa y blanca, penetrantes, pero con un aire de preocupación. Mi mente seguía confundida, por lo que dejaba que mi cuerpo actuara por su cuenta, lo que después pensé no era buena idea.
Sai me sujetaba por los hombros, así que sólo pude abrazarlo para que me soltara, pero no era precisamente mi intensión, sólo quería llorara en los brazos de alguien para sacar todo mi odio y mi dolor.
0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
listoooooo! ahi el primer cap. Resulto ser algo mas corto de lo que pensaba pero bueno, trataré de hacerlos mas largos jeje, pero es solo el principio tengan calma.
espero sus reviews con la esperanza de que me alienten jaja pueden mandar sugerencias, tomatazos, reclamos, lo que gusten XD
hasta la proximaaa y otra disculpa por haber tardado tanto!
