Disclaimer: Ni soy millonaria, ni rubia, ni inglesa, ni dueña de Harry Potter.
Esta viñeta la escribí en respuesta a la tabla compañía de la comunidad de LiveJournal "Jeux a trois" (excelente comunidad, si se me permite decirlo). Consta de tres capítulos y es sobre James y su relación con Sirius y Lily. El primer capi me quedó medio p0rn, y este nada que ver... como verán me cuesta mantener el estilo (incluso habiendolos escrito con pocos de días de diferencia), más aún el hilo. Es por ello que cada capítulo es independiente del anterior. En fin, espero que lo disfruten, y si les gusta háganmelo saber!
Título: De a dos.
Fandom: Harry Potter.
Claim: James/Sirius James/Lily.
Rating: T.
James se siente como una basura cuando piensa en Lily, en Sirius, o en cualquier cosa que pueda relacionarse a ellos, a los engaños o a los triángulos amorosos. Qué va, se tira la mitad del día sintiéndose una basura.
Y es que cuando está con la pelirroja, haciéndose arrumacos, o proclamándole su inconmensurable amor, o incluso cuando están discutiendo sobre el ensayo de Encantamientos que debió entregar dos días atrás; no puede evitar pensar en él. En como sus bromas son más graciosas que las de ella, cómo su voz es menos chillona, su tono menos mandón y su mirada menos recriminadora.
No puede dejar de pensar en Sirius cada vez que está con Lily, cada vez que la mira, que le sonríe.
Aun así, James no se imagina un futuro alejado de su novia, un hogar que no la incluya o un hijo que no tenga los ojos verdes; porque con ella se siente a salvo, como en casa. Con Sirius, por el contrario, nada es seguro. Es todo pura adrenalina mezclada con otras hormonas menos populares que les hacen sentir de puta madre.
Y James les quiere a ambos. Quiere volar hasta el infinito junto a Canuto envueltos en sensaciones que no pueden distinguir, y luego volver a casa y besar a Lily en la frente. James lo quiere todo, pero no está seguro de poder tenerlo, entonces les engaña y se engaña a sí mismo, diciendo que está confundido, que sus hormonas han iniciado una revolución para destituir a la razón del poder, pero que pronto acabará. Que un día Sirius ya no será la causa de sus sueños más húmedos, o que Lily dejará de hacer que mil snitches revoloteen en su estómago. No quiere pensar en qué ocurrirá primero, pero sabe que algún día uno de los dos se irá definitivamente, y él podrá vivir en paz. O al menos eso cree.
