CAPITULO 2 LA BURBUJA SE ROMPE

CAPITULO 2 LA BURBUJA SE ROMPE

Al escuchar estas palabras la señora palideceo, sabia a que se referia ese hombre.

-La boda es mañana

-Si, pero el feudal desea ejercer sus derechos hoy, pienselo es lo mejor para su hija, asi mañana pasara la noche de bodas con su esposo.

-pero…

-llamela señora o entrare por ella

-por favor.-suplico sollozando

-Hagalo.

-Esta bien ahora la llamo.¡Sakura ven!.-grito

-Si mama.-respondio la jovencita llegando al lado de su madre y observando con curiosidad al extraño.

-El señor feudal desea verte-dijo Juugo.

-¿El señor feudal? -Pregunto la jovencita con curiosidad.

-¿A mi?¿ Para que?

-Es para…

-Ve hija-dijo su madre, interrumpiendo.-Es nuestro deber como siervos del señor feudal.

-Pero es tarde.

-Solo ve.

-Vamonos jovencita-dijo juego sonriendo.

-Deje tomo mi chal-respondio sakura.

Camino al castillo

-¿Y que es lo que desea el señor feudal?

-lo sabras en su momento-respondio Juugo con lastima, ahora se arrepentia de haber ido con Sasuke para recordarle que Sakura se iba a casar.Por lo visto la inocente jovencita no sabia que era derecho del feudal el desflorarla.

-Bien ya llegamos anuncio juego cruzando el puente del castillo.Condujo a Sakura por una serie de pasillos hasta llegar a una enorme puerta de madera, ante la cual se detuvo y toco.

-¿Quien?

-Soy Juugo

-Hazla pasar

-Entra dijo Juugo a sakura.

-si-Sakura abrio la puerta; al entrar se sorprendio por lo que vio, esa no era un despacho. Era mas bien una habitación, eso no dejaba lugar a dudas la enorme cama que se encontraba en el centro.

-¿Pero por que?

-Hola pequeña-Se escucho una voz a sus espaldas.

-¡se-señor! Tartamudeo-¿Para que me mando llamar? Ya es muy tarde y…por que …

-¿Que sakura? -Dijo impaciente ante tanta pregunta

-¿por que estamos en una habitación? Que no se supone que usted tiene un despacho en donde recibe a las personas.

Sasuke solto una carcajada.

-Si que eres tonta

-se-señor yo…

-Basta de tantas palabras entremos en accion-dijo abrazandola por atrás a la vez que comenzaba a besar su blanco y terso cuello.

-¿señor que hace? -Sollozo-dejeme, tengo novio y mañana me caso

-en efecto solo tomo lo que me corresponde-dijo Sasuke sin dejar de abrazarla.

-¿disculpe?

Al escucharla la solto hastiado arrojandola al piso.

-¡No puede ser!- Grito-¿Acaso no lo sabes?

-¿Saber que señor?-pregunto sollozando y sin levantar la mirada.

-Derecho de pernada

-no…no se que es eso.

-vaya vaya-sonrio-asi que no sabes nada de la vida,mejor para mi, sera la primera vez que tenga una doncella con tu candidez.exclamo arrodillandose a su lado y secando sus lagrimas con el pulgar.-Te lo explicare… al ser mi sierva tengo derecho a ser el primer hombre con el que duermas, el que te desflore.Pasaras la noche conmigo.

Al escucharlo sakura comenzó a llorar con mas fuerza,¿por que nadie se lo habia dicho?, como pudieron mantenerla alejada de esa cruda realidad.Ahora la venda cai ante sus ojos nada era de color rosa, bueno no al menos para los de su clase… y entonces recordo las palabras de su madre: "Es nuestro deber como siervos del señor feudal".Asi que solo por ser sierva ella tenia que entregarle su inocencia a ese hombre, sin que ella sintiera amor hacia el.Solo por ser una sierva con eso bastaba para que el la tomara y dispusiera de ella como se dispone de un objeto; claro todo hubiera sido diferente si ella fuera una señorita de sociedad como su ama la señorita Hinata.Pero no era asi, solo era una sierva y tenia que vivir con ello.Pero ella no era un objeto y no se iba a plegar a los antojos de ese egoísta hombre, si la iba a obligar le iba a costar al menos unos rasguños.

-Me sorprende que tu novio no te lo dijera, debio preparate para este momento.-hablo sasuke incorporandose y tendiendole la mano para que ella se levantara.

-No se atreva a nombrarlo-grito..-o…

-¿o que? Tu no puedes hacer nada ni siquiera impedir que te posea-dijo al momento que la tomaba entre sus brazos, mientras ella pataleaba y daba de gritos.-seras mia-dijo en un susurro mientras la arrojaba en el gran lecho.