Capítulo 2
Contrato
La casa del crítico de arte se encontraba en la zona residencial lujosa de Canterlot, una de las partes más cercanas al castillo real, regularmente pocos ponis podían llegar a esta zona de manera habitual, ya que la entrada a este lugar se encontraba protegida por parte de la guardia real, pero Octavia no tuvo ningún problema por ser una personalidad respetada.
- Bien, he llegado-
Dijo ella al encontrarse enfrente de una gran casa de estructura victoriana, tenía un gran pórtico en donde dos pilares romanos sostenían un techado ornamental. Subió las escaleras hechas de madera tallada para toparse con una puerta, la cual tenía un gran vitral en medio de la misma con la cara de Hoyti grabada.
- Por lo menos tiene buen gusto.-
Observó el retrato en el vitral.
- Hasta este autorretrato tiene su encanto.-
Entonces llamó a la puerta, pronto esta se abrió y un pony terrestre café, vestido de mayordomo, le atendió.
- Residencia del Maestro Hoity Toity ¿Qué es lo que desea? -
Octavia miró con desdén al mayordomo y habló con un tono de superioridad.
- Soy Octavia Melody, concertista de Chelo de Canterlot y vengo a tratar asuntos con Hoity Toity.-
El mayordomo asintió, para después hacerse a un lado e invitarla a pasar con sus patas delanteras.
- Pase por aquí, el maestro me dijo que vendría.-
Octavia avanzó sin decir otra palabra, siguiendo al mayordomo dentro de la casa hasta el estudio de Hoity. El cual constaba de una inmensa habitación llena de libreros, pinturas y estatuas, por todas partes. En el fondo del lugar, al centro, se encontraba un elegante escritorio con un busto de Celestia encima junto a un montón de papeles ordenados pulcramente; detrás, se encontraba Hoity Toity sentado en una silla Luis XV, recargaba sus patas delanteras en el escritorio examinando algo encima de este.
- La señorita Octavia Melody ha llegado Maestro.-
Anunció el mayordomo. Hoity, era un pony elegante de crin blanca peinada a la pompadour, su pelaje era gris claro y vestía una cuellera isabelina de corte masculino con centro morado y unas gafas de corte moderno. Al oír a su mayordomo anunciar a Octavia, tomó lo que estaba observando y lo guardó rápidamente en un cajón de su escritorio.
- Bien Gastón, hazle pasar y cierra la puerta después.-
Al entrar Octavia barrió con la vista el lugar, le encantaba bastante el lujo y sofisticación que todo ostentaba.
- Saludos Octavia, vamos, pasa, acomódate; ¿Vienes a hablar sobre el duelo de chelos?-
Dijo Hoity para luego ofrecerle un asiento frente al escritorio.
-Gracias, pero no tardaré mucho, solo vengo a aceptar el duelo, para luego retirarme.-
Rechazó la invitación.
- Creo que no será tan sencillo Octavia.-
Hoity sonrió maliciosamente.
-¿Cómo? ¿De qué estás hablando?-
Se molestó un poco por las palabras del crítico.
- Bueno, verás Octavia; desde hace tiempo ciertos clientes míos han querido contar con tus servicios, pero tú te has negado; pues te crees demasiado importante como para aceptar sus ofertas.-
Comentó elegantemente Hoity, mientras recargaba su mentón sobre sus pezuñas delanteras.
- ¡Eso es porque mi música es arte, no un espectáculo dominguero!-
Interrumpió Octavia.
- Claro, ese es un pensamiento muy loable, sí; pero mis clientes se han sentido ofendidos y menospreciados, por lo que han recurrido a mí para quejarse. Hasta el momento yo no había tenido la manera de "convencerte" de aceptar sus ofertas; pero algo nuevo surgió, sabes a lo que me refiero ¿No?-
Octavia miró suspicazmente a Hoity.
- ¿Estás insinuando que debo de aceptar tocar para tus clientes, o si no, no podré tener el duelo de chelos?-
- Oh no, claro que no, no lo estoy insinuando, te lo estoy exigiendo. Y sé que aceptaras mis demandas, ya que si no entras al duelo mi protegido tomara tu lugar automáticamente y de no estar en la cumbre tu fama como chelista se vería seriamente afectada por las críticas ¿Te imaginas? La mejor chelista de Canterlot destronada de su puesto por un novato ¡Seria todo un escándalo! Además de una lástima, sabiendo lo duro que has trabajado para estar donde estás.-
Respondió Hoity burlonamente tratando de hostigar a la chelista.
- Ja, como si fuera a aceptar un trato como ese; mejor iré directamente con la princesa Celestia y…-
- ¡Imposible!-
Le interrumpió Hoity.
- Celestia no se encuentra en el palacio, ha salido a arreglar algunos asuntos reales y no regresará hasta que esté muy cerca la gran gala del galope, evento en el que se realizará el duelo de Chelos. Así que el único que queda con la autoridad de arreglar todo, lo tienes aquí presente, acéptalo Octavia te tengo entre la espuela y la pared.-
Octavia quedó en silencio mirando con desprecio a Hoity, no sabía si lo que le decía era cierto, ni tampoco se le ocurría alguna otra manera de zafarse de este predicamento. Unos cuantos trabajos Octavia, no sería mucho, pensó; ¡NO! No me debo de rebajarme, recapacitó, no quería ser manipulada, pero aún quedaba la pregunta ¿Qué podría hacer entonces?
- Creo que veré cuales son mis opciones y después te daré mi respuesta.-
Intentó ganar tiempo.
- ¡Ja! –
Hoity se mofó ante la evasiva.
- Lo lamento pero tampoco te dejaré esa opción Octavia o aceptas en este momento mi propuesta u olvídate del duelo.-
Octavia sintió una gran presión en su interior acompañado de una gran ira.
- Eres… eres… arg.-
Ella no ya no sabía qué decir, sin embargo, Hoity sí.
- No te lo tomes personal, así son solo negocios, aquí regularmente no se juega limpio.-
La presión que sentía Octavia en su interior empezó a aumentar hasta que su ego tuvo que ceder.
- Está bien me rindo, acepto tus términos; cuantos conciertos serán y en qué lugares para programar mi agenda y hacer los preparativos.-
Hoity levantó una pezuña y negó con ella.
- No será necesario, ya tengo todo planeado; será solo una presentación de un día la que harás y será después del duelo de chelos.-
- ¡Vaya! Eso me parece razonable.-
Octavia se alivió un poco al escuchar que solo sería un solo trabajo. Hoity entonces se levantó y sacó una hoja del escritorio poniéndola encima de este; se trataba de un contrato.
- Pues si estás de acuerdo firma aquí.-
Dijo el crítico señalando la zona del contrato donde debería ir la firma de la chelista. Octavia miró con desconfianza aquel papel.
- ¿No confías en mí? Puedes leerlo para que veas que todo está en orden; no encontraras trucos, ni letras pequeñas, es más te paso una lupa para que lo veas.-
Hoity en ese momento le pasó una lupa que sacó también de su escritorio. Octavia la tomó pero estaba dudando si lo que hacía era correcto. Ella revisó el documento concienzudamente de cabo a rabo; no encontró ninguna irregularidad o trampa, fuera de marearse con aburrida y redundarte terminología burocrática típica de estos documentos, cosa que odiaba.
Dejando de lado la parafernalia legal, ahí claramente decía:
"Por medio del presente contrato me comprometo a ponerme al servicio de los interesados y de Hoity Toity a cambio de poder participar en el duelo de chelos, que se realizara en la gran gala del Galope del año en curso. La duración del préstamo de mis servicios comenzará en cuanto el duelo de chelos haya concluido y terminara hasta el día siguiente a la misma hora; hecho que también dará por finalizado este contrato..."
Era claro que hacerle prestar sus servicios de manera totalmente gratuita durante todo el día siguiente al duelo de chelos, era muy desagradable, pero el sacrificio lo valia.
- Parece que efectivamente todo está en orden y por más que busque no encuentro alguna trampa tuya. -
Afirmó ella, aunque su intuición le dijera todo lo contrario.
- Te dije que no encontrarías tal cosa, ahora fírmalo. -
Le instó Hoity mientras le ofrecía una pluma. Ella volvió a aceptar el ofrecimiento y tomó la pluma ¿Qué estás haciendo Octavia? Se decía en su cabeza. Sabía que se arrepentiría de esto, pero lentamente comenzó a firmar, cuando terminó Hoity agarró el contrato, casi arrebatándoselo, lo observó un momento y lo guardó de nuevo en su escritorio.
- Bien, creo que con esto las negociaciones han terminado, aunque llamarle negociaciones sea mera formalidad. -
Octavia siguió mirando con odio al pomposo terrestre. Este por su parte le dio la vuelta al escritorio y se acercó a la salida del estudio para despedirla, ella sin decir nada le siguió.
- Ahora será bueno que te prepares para el duelo, mi protegido tiene mucho talento y te será difícil derrotarlo, si es que lo logras claro. -
Volvió a burlarse
- Hum, eso no será mayor problema, aplastaré a tu protegido y después saldaré esa deuda del concierto privado y terminaré con este bochornoso asunto.-
Dijo orgullosamente Octavia, mientras caminaba a la salida.
- Una cosa más. -
Dijo Hoity, la chelista volteó a mirarle con desprecio.
- ¿Qué quieres ahora? -
El crítico le regresó una mirada de perversa soberbia
- Comprobar que cumplirás con tu parte del contrato.-
Octavia frunció la cara.
- Como si yo no tuviera palabra, yo…-
- ¡Bésame! –
Le interrumpió Hoity; Octavia sin saber lo que pasaba se acercó rápidamente a él y le besó peresosamente, el crítico respondió al beso; sin embargo a los pocos segundo la chelista se alejó para después abofetear a Hoity, haciendo que sus gafas cayeran al suelo.
- ¡¿Que acaba de pasar?!-
Dijo Octavia, se sentía terriblemente impactada por lo que habia hecho, Hoity por su parte levantó sus gafas y mientras se las acomodaba dijo triunfantemente.
- El contrato que firmaste tiene un hechizo de orden, el cual te obliga a cumplir todos los convenios del mismo.-
Octavia se asustó tanto que rápidamente amenazó al crítico de modas.
- ¡Me has engañado! ¡En este momento te acusare con la autoridades competentes, y...!-
Hoity no se asustó ante las amenazas.
- El contrato es completamente legal y válido, el hechizo es una cosa normal en los grandes negocios, puedes preguntarle a Photo Finish. De seguro eres de las que no estan presente en las negociaciones de sus conciertos, no sabes nada de protocolos.-
Octavia se sentía ahora indefensa y sucia, mientras se limpiaba el sabor de Hoity de sus labios con una pata.
- ¡Pero revise el contrato, no decía nada de esto! -
Hoity hizo un ademán con las patas delanteras, emulando la situación de cuando un adulto le enseña algo nuevo a un niño.
- Te repito ¡No sabes nada! Debes saber interpretar correctamente las cláusulas, la primera decía que cuando el cliente lo requiera puede pedir una muestra física del artista y esta puede ser de cualquier índole, pues solo especifica que sea "física". Un beso cabe muy bien en esa descripción, ahora entendemos que la gramática es importante en este negocio. -
Octavia entonces sintió pavor al imaginar lo que ese terrestre le podía obligar a hacer.
- ¡Espera! Déjame ver de nuevo ese contrato. -
Hoity negó con la cabeza.
- No, ahora márchate, ya tengo todo lo que quería de ti, nos veremos de nuevo el día del duelo. Yo tengo que prepararme para salir, hay una talentosa diseñadora de modas de Ponyville que está haciendo un desfile de modas hoy en Canterlot.-
- ¡No puedes hacerme esto! En este momento pediré ayuda a todos los que conozca hasta que encuentre quien pueda ayudarme a destruir ese contrato.-
Se defendió la chelista.
- Ja. –
Toity se mofó.
- Cláusula cuatro, este trato cuenta como secreto empresarial, así que nadie que no esté implicado directamente puede enterarse del mismo; y cláusula cinco no se puede hacer quejas posteriores una vez firmado el convenio, así que te ordeno que te vayas de una vez por el poder de esa cláusula.-
Sin poder hacer nada, los cascos de Octavia se empezaron a mover solos, caminando a la salida de la casa, donde le esperaba el mayordomo con la puerta abierta.
- Que tenga buena tarde Señorita Octavia. -
Le dijo el mayordomo al pasar ella por la puerta.
- Váyanse al infierno usted y su jefe. -
Contestó al estar fuera. El mayordomo no se molestó por el comentario y se limitó a cerrar la puerta. Una vez que Octavia estuvo de nuevo en control de su cuerpo empezó a pensar en lo sucedido.
- Por Celestia, ¡¿Qué he hecho?! Ese desgraciado tiene total control sobre mí y no puedo hacer nada al respecto, debería ir a ver a alguien que me ayude. ¡Si debe de haber alguien! ¡La guardia rea! O ¡Photo Finish! ¡De seguro alguno de los dos puede ayudarme!-
Y así Octavia se alejó del lugar intentando buscar ayuda.
