N/A: Los personajes de Naruto son propiedad de su autor Masashi Kishimoto

Fanfic: Hojas que caen de su rama

Advertencias: Tal vez pueda haber spoiler o las historias no se adapten a la original


Firme

Los días se le volvían más pesados, tanto por su estado físico como por su cansancio mental. No recordaba desde cuándo su cuerpo ya no le respondía como antes y su energía se fue acabando. Ya era un anciano, y justamente el día de ayer este hecho fue confirmado para todos los miembros de su familia, al ser proclamado su hijo como nuevo líder del clan.

Decidió salir al jardín, por un poco de aire fresco, esperando sentir sus fuerzas renovadas. Se sentó para observar el pequeño pero reconfortante espacio verde frente a él.

Era muy temprano aún, seguramente solo habría unos pocos sirvientes rondando la casa. Una presencia familiar, pero inusual a esas horas, se dirigía hacia su persona.

-Padre. Buenos días.-Su hijo Hiashi, el nuevo líder de la familia, se sentó a su lado.

-Siendo el nuevo jefe de la familia, tendrás muchas responsabilidades. Deberías aprovechar los pocos momentos de descanso que se te permitan.-Dijo el padre. Sus palabras podrían sonar indiferentes pero sabía que aquellos cercanos a él podían entender que esa era la manera en la que le demostraba su preocupación, y aconsejaba a sus hijos.

Hijo-Se dijo mentalmente.-Solo tengo un hijo.

-Para ser honesto con usted, no pude dormir bien anoche.-Respondió su hijo Hiashi.-Ha sido un alivio para mí que amaneciera y comenzara otro día.

-Durante la ceremonia.-Mencionó el padre, cuidando parecer despreocupado.-He notado que estabas algo perdido, casi podría decir que no estabas allí.

No tenia especial importancia preguntarlo, solamente quería escuchar su respuesta. Solamente escucharla.

Hiashi respiró hondo.-Quizá se deba a que he estado pensando demasiado, pero esto no interferirá con mis responsabilidades como nuevo líder.

-Confío en que así será.-Respondió el padre. Podía percibir que su hijo estaba enfadado, tal vez deprimido, pero no se dejaría dominar por eso. Su sentido del deber estaba inculcado en Hiashi: apartar los sentimientos cuando debía cumplir con otras tareas.

Dos hombres pertenecientes a la rama principal se les acercaron. El padre se levantó dispuesto a irse.

-Deben tener asuntos que tratar con el líder.

Los otros esperaron a que saliera. Puede que hubiera un nuevo líder, pero el anterior continuaba infundiendo respeto. Fiel a las normas, a los procedimientos y a la protección de los secretos de la familia: era la imagen que tenían de él.

La mansión era muy grande, no era difícil encontrar un sitio solitario donde pudiera estar tranquilo. Se ubicó en un sitio alto, desde allí podía ver parte de la aldea. Miró hacia abajo, la ventana también le permitía ver el patio de la residencia de la rama secundaria.

Una figura pequeña se veía. No estaba tan viejo como para no reconocerlo. Su pequeño nieto Neji entrenaba sus movimientos de Juuken. No lo hacía fluidamente, sino con rabia, cada golpe tenia una fuerte carga de ira. Demasiada para alguien tan joven.

Esperaba que algún día pudiera entenderlo, la muerte de su padre fue un sacrificio necesario.

¿Cómo le explicas eso a un niño, si ellos no entienden de prioridades?

Salió de allí, caminando sin saber exactamente hacia donde. Llegó hasta una pequeña estancia cerca de la entrada. Tenía muchas fotografías, algunas antiguas y otras no tanto. La primera que reconoció fue una donde estaban sus padres y él, junto con su hermano menor. Después estaba la imagen de su familia, Hiashi y Hizashi se veían felices, unidos.

Pero esos tiempos se habían terminado, así como terminaron para él y su hermano, para Hiashi y Hizashi, y lamentablemente, también para Neji y Hinata. Era el destino de los Hyuga, la ofrenda que debían entregar a cambio de su grandeza. Uno nacería para vivir y continuar, el otro nacería para proteger y morir.

Le arrebataron a su hermano, el líder lo decidió así. Ahora él también había sido líder y decidió que uno de sus hijos muriera. No era fácil, pero era lo correcto.

La decisión que la familia había escogido por tantas generaciones para conservar su sangre y proteger a la aldea, los otros no podían atreverse a juzgarlos. El secreto del Byakugan podía caer en manos equivocadas y eso tendría fatales consecuencias. Y quienes los tachaban de desalmados ¿acaso pensaban que sacrificar a su misma sangre no significaba nada para ellos?

Tocó la superficie de la fotografía. Él, su esposa y sus dos hijos pequeños, en esa época no era capaz de diferenciarlos el uno del otro. Sintió sus ojos irritados, en efecto se estaba volviendo demasiado viejo.

Examinando toda su vida hasta ese punto, se sentía satisfecho. Fue un buen líder para su familia, preocupándose siempre de su bienestar; sus dos hijos fueron y serán su orgullo, sirviendo al clan cada uno de manera diferente pero en igual importancia; la siguiente generación estaba bien encaminada. Y él estaba listo para partir de ese mundo en cualquier momento.

El clan avanzaría, prosperaría y continuaría con su posición de prestigio en la aldea. Esa idea lo hizo sentirse en paz, algo muy parecido a la tranquilidad que tanto deseaba. Los Hyuga caminarían, siempre adelante, hacia el sol.


N/A:

No quise presentar el lado severo del padre de Hiashi y Hizashi, al menos no totalmente. El padre de los gemelos hizo lo que consideraba correcto, pero eso no significaba que no fue doloroso para él. Espero sus comentarios, críticas y reviews. Gracias por leer n_n