Lucha por tu amor

Salí de mi casa y me subí al auto para ir a la fiesta con suficiente tiempo, llegaría incluso algo pronto, probablemente ni el mismo Pain estaría listo. Sonreí recordando a mi amigo, él se había hecho novio de Konan desde la preparatoria y a diferencia de mí jamás fue tan estúpido como para dejar ir a la persona que amaba. Hasta la fecha seguían juntos y según las últimas noticias planeaba pedirle matrimonio muy pronto. Me preguntaba cuanto habrían cambiado los hermanos Senju, si Tobirama seguía con esa peinado loco y sus marcas rojas en la cara, si Hashirama seguía siendo el nerd con cabello café hasta los hombros y si Zetsu estaría igual o más hermoso que en ese entonces, probablemente siguiendo el ejemplo de sus hermanos él también tendría ya una alocada cabellera, sonreí ante este pensamiento, como fuera él siempre se vería adorable y condenadamente hermoso. También recordé a mis demás compañeros, me preguntaba si Sasori y Deidara seguirían juntos y enamorados como cuando los dejé de ver, si Kisame había crecido aún más (Sí ese era el caso, ciertamente tendría miedo), si Hidan había dejado de ser un maniático religioso y si seguiría con Kakuzu, probablemente él seguiría con su afición al dinero y por último Orochimaru, quien sabe si seguiría con ese pequeño chico llamado Kabuto y si había dejado de ser un pedófilo, cosa que dudo mucho ya que el niño apenas tendría unos diecisiete años. En cuanto a mis parientes no vale la pena mencionarlos, a ellos los he visto seguido y les aseguro que están bien, Itachi es soltero, Sasuke tiene un novio, creo que se llama Naruto y Obito estará haciendo Dios-sabe-que con su empresa.

Finalmente llegué a la fiesta, estacioné mi auto frente a la casa y me dirigí hacia la puerta para tocar, como lo sospechaba, ni Pain estaba listo.

—¡Ya voy! —me gritó mi amigo desde dentro, sonreí imaginándolo corriendo por las prisas.

—Eso te pasa por no apresurarte —dije desde afuera sin quitar mi sonrisa.

Después de eso mi amigo pelinaranja abrió la puerta con expresión enfadada.

—Tú tienes la culpa, no esperábamos a nadie tan temprano —me dijo, yo reí levemente mientras me adentraba en la casa, era grande, no tanto como la mía pero aún así tenía mérito.

—Pain, ya terminé con la sala ¿Puedes ocuparte de la cocina? —preguntó una voz femenina, era Konan, quien en cuanto me vio cambio su expresión despreocupada por una molesta, yo no hice mucho caso y la observé, ahora su cuerpo estaba más desarrollado y su cara era igual de femenina pero con expresión más madura, sin embargo parecía que no me perdonaba por lo de Zetsu.

—Hola Konan, tiempo sin vernos —Intenté sonar alegre pero ciertamente si las miradas mataran yo ya estaría completamente fulminado en el suelo.

—No te esperábamos, ve a la sala, ahí será la fiesta —me dijo Konan con indiferencia y frialdad.

Yo asentí levemente e hice como me me dijo, yo no era de dejarme mandar o intimidar por los demás, pero ahora necesitaba todo el apoyo de mi parte si quería poner en marcha mi plan para reconquistar a Zetsu y obtener su perdón.

Pain y Konan terminaron de arreglar y limpiar la casa y los invitados comenzaron a llegar, mi corazón latió fuertemente, en cualquier momento podría entrar mi ángel.

Conforme todos entraban se dirigían a saludarme a mí, a Pain y a Konan, ciertamente todos estaban muy cambiados, a algunos difícilmente les dirigí la palabra en el instituto pero aún así nos saludábamos. Casi enseguida vi entrar a Kisame seguido de un chico de pelo blanco que se parecía un poco a él.

Llegaron otros más y entonces vi entrar a Deidara solo, lo cual me pareció extraño ya que pensaba que vendría con Sasori, su cabello era ahora más largo pero casi no había cambiado nada. Después aparecieron Hidan y Kakuzu, ambos llegaron juntos pero aparentaban no tener nada que ver, cosa que era evidentemente incorrecta para todos los demás. Poco a poco la casa que en un principio me pareció enorme había sido completamente llena por todos los ex-alumnos, algunos grupos antiguos se reunieron para conversar sobre sus vidas en la actualidad y algunos otros increíblemente hablaban con quienes nunca lo había hecho durante el colegio. Pero me giré con desilusión hacia la puerta, los Senju aún no habían entrado, por poco creí que no iban a ir pero un minuto después aparecieron Hashirama y Tobirama por la puerta, sonreí al pensar que Zetsu entraría detrás de ellos, pero no fue así.

Ambos Senju al verme me saludaron, claro que sin mucho ánimo, pues ellos tampoco me perdonaban lo que le había hecho a Zetsu, genial, como si necesitara sentir más culpa. Hashirama ya no era igual, ahora sus facciones eran más fuertes y su cabello llegaba hasta la mitad de su espalda y Tobirama… él seguía exactamente igual.

Me quedé un rato hablando con Deidara y Kisame sobre nuestras vidas y preguntándonos sobre el pasado, me enteré que el hermano menor de Kisame, Suigetsu (quien es el chico que había llegado a su lado), se había enamorado de una chica llamada Emi que era un caos total, por lo que mi amigo azul no estaba muy contento. Y también supe que Deidara había terminado con Sasori hacia ya unos cuantos meses, según porque el pelirrojo ya no le prestaba mucha atención y se había vuelto más distante y frío que antes. Sinceramente no sé cómo es que a esas alturas aún escuchaba sus parloteos, estaba harto y fastidiado, Zetsu aún no había aparecido por la fiesta y me tenía muy mal, según Pain él asistiría, pero luego pensé ¿Y sí se había enterado que yo venía y quiere evitarme? La angustia me invadió nuevamente. Sin embargo, no pasó mucho tiempo hasta que la puerta se abrió para dejar entrar a alguien, mi corazón se aceleró y me quedé sin aliento. Entrando por la puerta se encontraba mi dulce ángel de cabello verde, aún tenía esa sonrisa hermosa que me había cautivado desde jóvenes, noté que estaba errado, su cabello seguía siendo el mismo y sus ojos aún resplandecían de vida. Entró totalmente ajeno a que yo estaba ahí y se dirigió corriendo hacia Konan y Pain, ambos lo saludaron con alegría y se fundieron en un abrazo de tres. Yo no podía dejar de mirarlo, sentía que me iba a dar una taquicardia en cualquier momento, por eso mismo no había notado que Sasori había entrado atrás de él, no fue hasta que Pinocho se acercó a Zetsu y lo abrazó por la espalda que me di cuenta. Sentí mi cuerpo arder y apreté los puños fuertemente mientras veía con odio a mi ahora ex-amigo pelirrojo, ya no era el enano al que no lo dejaban subir a juegos para mayores, ahora su altura incluso superaba por un poco a la de Zetsu. Sigilosamente me acerqué a los tres evitando que notaran mi presencia para lograr escuchar su conversación. Por lo que escuché Pain también estaba sorprendido de ver juntos a mi Zetsu y a Sasori, sin embargo, Konan parecía saber todo.

—Vaya Zetsu, no esperaba verte con Sasori —dijo Pain confundido, cabe decir que yo estaba igual.

—Sí, lamento no haberte dicho nada, solo le dije a Konan porque aún era secreto —le contestó mi Zuzu a Pain quien vi de reojo que miraba a Konan con cierto enojo, no era para menos, le había ocultado algo importante sobre Zetsu.

—No me mires así, Zetsu me pidió que no le dijera a nadie —dijo Konan en su defensa.

—Lamento ocultarte todo Pain, es que no estaba listo —dijo Zetsu ¿Pero para qué no estaba listo?

—¿Y qué es eso para lo que no estás listo? —Pain me leyó la mente.

—Es que… —mi ángel sonrió y volteó a ver a Sasori quien le devolvió la sonrisa— Que Sasori y yo nos hicimos novios y en un mes vamos a casarnos —anunció con una sonrisa radiante.

Y eso fue suficiente para sentir que mi corazón se rompia.