El señor de los Dragones.

Primer arco argumental: La Camada.

capítulo 2: Prisioneras


Narrador omnisciente

-buscamos en los restos del globo, no hay rastro de sus huevos- dice uno de los dragones, precisamente el que fue responsable de que el globo que llevaba a las chicas se estrellara abruptamente. Esas palabras resonaron en oídos de Ember, la temperatura comenzó a aumentar frenéticamente, y Twilight y las demás chicas, inclusive las que aún permanecían inconscientes comenzaron a presentar signos de sofocación y problemas respiratorios, el pecho de Ember comenzó a despedir un brillo rojizo, causada por una ráfaga de fuego que estaba siendo contenida abruptamente en su interior y era la causante del aumento de la temperatura.

-¡RESPONDE, QUE HICIERON CON MIS CRÍAS!- exige saber la dragona mientras sus ojos brillaban con intensidad y su boca al hablar despedía una llamarada igual que una caldera a punto de estallar. Twilight se sentía acorralada y muy confundida, quiso decir algo en su defensa pero al mirar los ojos encendidos de la enfurecida dragona se quedó sin palabras.

-¡nosotras no robamos tus huevos!- interviene Rainbow Dash quien notaba como Twilight se había paralizado, cosa que no era nada de extrañarse pues la princesa de la armonía literalmente estaba frente a un enfurecido monstruo que en cualquier momento le arrancaría la cabeza. Ember comienza a gruñir como una fiera, con su mirada bien puesta sobre Twilight.

-¡no la escuchaste! ¡Nosotras no nos llevamos tus crías!- exclama Starlight con desespero y miedo.

Ember escucha las palabras de Starlight, y suelta un gruñido chirriante, y su demoniaca mirada es dirigida esta vez contra las dos ponis, haciendo que por un momento ambas desearan también estar inconscientes como las demás, ahora ni siquiera Starlight se sentía con la confianza de poder defender a sus amigas de la furia de esta dragona, al perderse en la mirada oscura y llena de rabia de la presente.

-repitan lo que dijeron- dice con un tono serpenteante mientras les mostraba a ambas ponis sus largos dientes afilados y puntiagudos, ambas ponis sienten como pierden el aliento, literalmente al no poder respirar nada de aire por que el calor de las mandíbulas de la dragona terminaba absorbiendo el poco oxigeno presente en el ambiente.

-vamos, díganlo- prosigue la dragona mientras parpadeaba con un par contrarios de parpados y con su larga y puntiaguda nariz comenzaba a oler la esencia de ambas yeguas, buscando tal vez algún aroma que termine delatándoles.

Twilight entra en sí y nota como Ember estaba muy cerca de Starlight y Rainbow Dash, ambas ponis estaban apresadas por las garras de algún dragón, al igual que ella, cosa que no le permitirían moverse. Twilight quiso zafarse de las garras del dragón que le apresaba, pero este al notar como la yegua intentaba soltarse, este se aferró más fuerte a ella, llegando a apretar sus largas garras contra la suave piel de la princesa. Twilight no sabía qué hacer, podría intentar tele transportarse e ir por ellas, pero aunque pudiera hacer que los dragones suelten a Starlight y Rainbow Dash, los demás dragones aún tienen apresadas al resto de sus amigas inconscientes, no podía actuar precipitadamente, si fallaba había un alto índice de probabilidad de que alguna de sus amigas termine gravemente herida o incluso algo peor, tenía que pensar bien lo que aria, tenía que razonar con Ember.

-¡Ember por favor escucha!- exclama Twilight desde su sitio intentando llamar su atención. Ember aún permanecía ante sus amigas, dándole completamente la espalda- ¡Ember!-

Twilight quiso gritar más fuerte, pero el dragón que le apresaba comenzó a asfixiarle, y a apretarle fuertemente con sus garras, comenzando a provocarle algunas heridas mientras lentamente las largas garras del dragón se clavaban en su espalda pecho y costado., Twilight soltó un grito ahogado. Esto pudo haber seguido de no ser que Ember le hizo una seña al dragón que sostenía a Twilight por lo que este dejo de hacerle daño.

-¿ahora quieres hablar?- dice la dragona aun dándole la espalda a Twilight por un instante, y luego esta voltea lentamente y le suelta una mirada con sus ensombrecidos ojos rojos- habla entonces-

-¡por favor escúchame! ¡Nosotras no tomamos tus huevos! –

-¡quieres decir algo más que no hayan dicho tus amigas!- dice la dragona entre dientes.

-¡Te lo puedo jurar!-

-¡júralo por tus amidas entonces!- exclama Ember enfurecida mientras hace que ambos dragones levanten a las ponis, como si fueran simples muñecas.

-no lo hagas….- murmura Twilight con un nudo en la garganta.

-¿hacer qué? – sisea Ember mientras saca la lengua de serpiente.

-por favor, no les hagas daño….- suplica Twilight.

Ember le mira con inexpresividad, aparentemente evaluando que hacer con ellas. la dragona observa los ojos suplicantes y aterrados de Twilight, Ember hace una seña, y los dragones bajan a sus amigas.

-¿Dónde están mis crías?- repite Ember, esta vez con un tono inexpresivo.

-yo no lo sé, pero te juro que nosotras no lo hicimos… nunca lo arriamos- murmura Twilight intentando ser comprensiva con Ember para que esta confiara en ella.

-¿Dónde están mis crías?- repite Ember.

-te ayudaremos a buscarlas, solo… solo….-

La dragona cierra los ojos con fuerza, esta comienza a rechinar los dientes fuertemente mientras una llamarada comenzaba a brotar de entre su mandíbula.

-Ember…- dice Twilight temerosa, mientras sentía como el dragón comenzaba a encajarse sus garras otra vez, la poni soltó una mueca de dolor, pero intento resistirse sus impulsos por gritar.

-¡YA BASTA, YA BASTA, ¿DONDE ESTAN MIS CRIAS? ¿DONDE ESTAN MIS BEBES?!- exclama Ember alterada.

-NO... no lo sé Ember... por favor cálmate, nosotras...-

-¡YA CALLATE Y RESPONDEMEEEEEEEE!-

La dragona enfurecida estuvo a punto de arremeter contra Twilight, pero en ese instante surge un resplandor purpura y la yegua desaparece y el dragón que la apresaba cae de espaldas, bastante sorprendido y confundido por lo que paso.

Un nuevo resplandor surge tras ellas a una distancia un poco alejada, apareciendo dos figuras, una era Twilight, la cual se encontraba con varios cortes y moretones, producto de solo ser apresada entre las garras de un gran dragón, pero la otra poni era Starlight.

-¡Starlight pero que haces!-

-¡no viste que esa cosa te iba arrancar la cabeza!- reclama Starlight.

Twilight iba a proseguir con su regaño pero en eso esta se percató de algo.

-¡LAS CHICAS!- grita Twilight y tanto Starlight como ella ven como los dragones se llevan a las ponis al interior del castillo.

Starlight estuvo a punto de tele-transportarse otra vez para ir en su rescate, pero antes de que siquiera pudiera encender su cuerno para concentrar su energía, aparece ante ellos Ember escoltada por dos dragones de gran tamaño, sobrevolando sobre ellas. Ember les hace una señal, y ambos dragones arremeten contra ellas, Twilight y Starlight se tele-trasportan y reaparecen en sitios separados, pero no muy distantes, ambos dragones van por ellas, Twilight logra evadir al dragón que le seguía pese a estar herida, sin embargo el dolor de sus moretones y por sobretodo la falta de oxígeno pronto terminarían agotando a la yegua.

Ambos dragones atacan con fuego, Twilight se tele transporta, pero justo en el sitio donde aparece, Ember le golpea con su cola y la obliga a estrellarse contra las rocas, Starlight va a auxiliarle, pero ambos dragones escupen su fuego contra ellas, Starlight creo un escudo para proteger a ambas del ataque, pero el calor era demasiado intenso, y la cosa no terminaría hay, el calor hizo que Starlight perdiera pronto energía, Starlight quiso deshacer el ataque creando una cortina de humo como distracción para escapar, sin embargo cuando estuvo a punto de tomar a Twilight y desaparecer, Ember aparece, la unicornio rápidamente disparo un potente rayo contra Ember el cual esta freno con su garra izquierda, recibiendo todo el impacto mientras volaba rápidamente contra las chicas, dejándole sin tiempo suficiente para desaparecer, Ember toma a Starlight por la cara, aun con esto, la yegua seguía disparando su rayó, por lo que la dragona azul de un movimiento brusco esta logra levantarla 7 metros en el aire, precisamente los 7 metros que ella media erguida y con los brazos extendidos en el aire y la estrella contra el suelo de roca, y la luz del cuerno de Starlight se apagó, y al retirar Ember su garra del rostro de la yegua esta se encontraba con los ojos cerrados y lo que era más preocupante, parecía no tener señal alguna de vida, no reaccionaba, no respiraba.

-¡STARLIGHT!- grita Twilight desesperada. Ember deja en el suelo a la unicornio y lentamente se acerca a Twilight.

-bien ustedes no saben nada, pero seguramente tus amigas sabrán algo, y con eso me conformo- murmura Ember con frialdad, Twilight miro aterrada a Ember, su terror era tal que por un momento pareció ver una sombra manifestándose a espaldas de Ember. Los dos dragones que se encontraban tras ella comienzan a acumular una ráfaga de fuego lista para incinerar a ambas ponis.

-¡NO ESPERA! ¡EMBER!-se escucha una vos desesperada, y antes de que alguno pudiera ubicar de dónde provenía, una figura morada arremete contra la dragona y la tumba contra las rocas.


Narrador primera persona : Spike.

Miro sus ojos con asombros mientras me aferraba fuertemente a ella, no podía creerlo, no podía reconocerla, esos ojos, esos ojos rojo sangre, ¿pero qué estaba pasando? ¿Qué es esto? No parecía mi Ember, parecía una bestia, un monstruo enfurecido, de su boca emanaba lava ardiente, sus ojos contraídos se asemejaban a los de una serpiente, y no dejaba de sisear como una, su temperatura era intensa, podía sentirlo mientras estaba sobre ella. No podía reconocerla, y sentía que el cualquier momento esta me tumbaría y arrancaría los ojos por cómo me miraba; consiente de esto quise dirigirme a Twilight, vi lo herida que estaba y también vi a Starlight tendida en el suelo, la poni no se movía cosa que me dio un fuerte susto, consiente de la situación quise gritarle a Twilight que hullera, pero cuando estuve a punto de hacerlo, los dos dragones que resguardaban a Ember me apresaron y levantaron, cada uno de ellos era al menos 3 veces más grande que yo, por lo que no pude hacer nada. Uno de ellos coloco su garra contra mi boca, cosa que me impidió poder comunicarme. Sentía como me pisaban la cola, seguramente era apropósito pues podía sentir todo el peso de esos desgraciados sobre mi sensible colita.

-¡Spike!- hoigo guitar a Twilight.

Ember se levantó lentamente, ocultándome totalmente su mirada y dándome la espalda. Con la mirada intente buscar a Twilight, ella aún se encontraba en el mismo sitio pude notar los muchos cortes que esta poseía en su cuerpo, y temía que aunque pudiera hacer algo para entretener a Ember y sus dragones, ella no pudiera levantarse siquiera.

¿Dónde estaban las demás chicas? Rezaba por que estuvieran bien.

Los dos dragones me retorcieron los brazos con fuerza, casi podía percibir sus intenciones de desmembrarme hay mismo, ninguno dijo o hizo nada más, aparentemente estaban esperando a que ella les indicara que hacer con migo, seguro solo esperaban a que ella les diera el permiso de arrancarme las extremidades. Es entonces que Ember les hace una seña a los dragones y estos para mi sorpresa me sueltan.

-lleven a las ponis al calabozo con las demás - musita Ember mientras pasaba a mi lado como si yo no estuviera. Presencie como ambos dragones se llevaban a mis amigas, no podía estar más preocupado por Starlight, cuando ese desgraciado le levanto, la yegua parecía una muñeca de trapo, inerte y floja, comenzaba a temer lo peor. Quise interferir, pero sentí algo tomándome por la garra, miro y veo la cola de Ember sujetándome, pero no me apretaba con ánimos de lastimarme, sino al contrario, pude identificar en ella algo que posiblemente nadie más podría, por un momento pude imaginar a una pequeña asustada, por la forma en que me sujetaba e intentaba ocultar su mirada de todos, casi pude identificar una lagrima rodando por su mejilla.

-¿los encontraste?- me pregunta ella con un tono inexpresivo.

Estaba muy molesto con ella, no podía creer lo que había pasado. Sentía mucho resentimiento por ella, pero contenía mi cólera, sabiendo muy bien que no era el momento.

-no, no los encontré- le dije con un tono cortante, estaba molesto, pero cambien preocupado, después de todo también eran mis crías.

-sigue buscando- murmura ella.

-tu envía a tus dragones a buscar, yo voy a asegurarme que no hallas matado a mis amigas- le digo con un tono ligeramente enfurecido, en verdad quería gritarle, reclamarle por lo que se atrevió a hacer en mi ausencia, en verdad me dolía mucho esto, seguía sin creerlo, incluso entre toda mi cólera un sentimiento de duda comenzó a hacerse presente en mí, por el momento intente ignorarlo, pero era evidente que esto, me abrió muchos sentimientos.

Me dirigí hasta el castillo, apresuradamente, voltee atrás por un instante, y poder ver a Ember en el mismo sitio donde le deje, completamente inmóvil.

Es increíble que Ember actuara así, desde que la conocí hace 15 años, incluso en estos 5 que llevo viviendo con ella, nunca antes se me había presentado algo semejante de ella, ¿Qué le había pasado? Intento comprender su situación, pero por más que me esforzara, no podía dejar de sentir gran resentimiento contra ella por lo que se atrevió hacerle a Twilight y Starlight, antes de llegar a los calabozos donde tenían a mis amigas encerradas mi corazón no dejaba de latir por la preocupación ante el hecho de que ellas haya sufrido algo semejante a lo que le paso a Starlight o peor, y aun si ellas estuvieran bien, todavía está el hecho de que Starlight no lo estaba.

Al llegar, al principio no se me quiso permitir entrar y ver como seguían mis amigas, solo podía verlas desde la distancia de la reja principal que les separaba, resguardada por dos dragones que me hacían ver a mí como una pequeña cría, fácilmente podrían aplastarme de un solo pisotón como si nada, y no estoy muy seguro de que me pico en ese instante, pero no tenía miedo ni me sentía intimidado por ellos como normalmente lo seria, mi sentimiento de cólera y angustia era tal que no era yo mismo.

-ya le dijimos que a nadie se le permitirá entrar hasta que el señor de los dragones lo permita-

-¡mira y escúchame grandote, yo voy a entrar y ver a mis amigas de una forma u otra, y si no es por las buenas!- digo colérico mientras calentaba mis músculos, como si realmente pudiera hacer algo en su contra, ambos dragones me miraban inexpresivos, probablemente se les tenía prohibido hacerme daño, he visto a otros ser molidos a golpes por mucho menos, quizás era precisamente por ese algo en mí que sabía que no podían lastimarme lo que me daba el valor, o quizás realmente estaba enfurecido, no lo sé toda vía, no podía pensar en otra cosa que no fuera en ver a mis amigas. Desde la reja principal que era donde me encontraba junto a los guardias, únicamente podía divisar el largo y extenso pasillo de roca que llevaba directo a las rejas de las ponis, no podía ver a nadie, aunque me pareció escuchar la vos de Rarity quejándose, no estaba seguro si alegrarme o preocuparme por esto, pues podía ser interpretado de tantas formas.

Obviamente nunca me atrevería a comenzar una pelea con ellos, por más enojado que estuviera, no soy tonto, para ellos sería tan fácil como simplemente darme un tope en la cabeza y dejarme inconsciente, tenía que encontrar la forma de intimidarlos, o mínimo y más creíble persuadirlos, pero entre tanta alharaca y gritos creo que lo único que hacía era dejar de pensar. Pero es que no me era nada fácil mantenerme tranquilo, y aún más cuando las chicas comenzaron a llamarme, en verdad que estaba muy molesto y exaltado, tenía que hacer algo.

Finalmente por el pasillo de roca caliza, aparece un pequeño dragón de maso menos mi estatura, un dragón verde de crestas amarillas el cual yo conocía relativamente, no podía recordar su nombre creo que tenía que ver con magma, como sea, el punto era que este achichincle venia de parte de Ember, comúnmente usado por ella para dar mensajes a otros dragones aprovechando su velocidad en vuelo, la verdad nunca me callo muy bien que digamos por más que me recordara a Rainbow Dash, prefiero mil veces la poni.

Yo me cruce de garras esperando a que este les dijera a los guardias que me dejaran pasar, pero lo que diría seria precisamente lo contrario.

-¡diles a estos grandotes que me dejen pasar o si no!-

-lo siento mucho Spike, pero son ordenes de "el señor de los dragones" usted no puede pasar-

-¡¿Cómo que no puedo pasar?!-

-son órdenes de ella, y no pueden ser rotas-

-¿a no? Quiero hablar con Ember-

-lo lamento pero no se encuentra en el castillo-

-¿Qué dices?-

-salió, dijo que si usted no dirigía la búsqueda de sus crías, ella lo aria. Ahora mismo debe estar sobrevolando el castillo, buscando respuestas-

Por un momento guarde silencio, realmente estaba en una encrucijada, no podía pasar por alto el hecho de que mis crías estaban perdidas, no sabía qué hacer, o como sentirme.

-quiero entrar al calabozo- dice con un tono serio, pero más calmado.

-son órdenes de ella, no puede verlas, si se rehúsa a obedecer, nos permitió usar la fuerza y encerrarlo-

-entonces enciérrenme-

-en otro lado, lejos de ellas, en verdad, debe agradecer lo suave con usted, cualquier otro ya lo habría colgado por blasfemó-

No hice más que gruñir mientras veía como este infeliz se retiraba como si nada, en verdad sentí muchas ganas de golpear a ese idiota, pero, no soy ese tipo de dragón, es entonces que una idea vino a mí, al recordar que Ember lo había usado para darme este aviso, pues yo también puedo dar un aviso y ellos no se darán cuenta, me retire de inmediato, tenía que escribir una carta para la princesa Celestia.


Narrador primera persona: Fluttershy.

He de admitir que cuando desperté al principio tuve un poco de miedo…. Bueno, realmente… me asusté mucho, incluso tuve una crisis nerviosa, a diferencia de mis demás amigas, yo desperté cuando aún me estaban cargando por los pasillos del castillo; un inmenso y temible dragón me sostenía con fuerza, evidentemente me altere bastante, no grite, no podía hacerlo, se me dificultaba respirar, tal y como si se me acabara el aire, pero sin embargo tuve la fuerza suficiente para causarle algunas molestias a quien me tomaba, patalee, golpee, incluso solté un chillido semejante al de un ratoncito mientras luchaba por soltarme.

-¡YA ESTATE QUIETA PONI, O TENDRÉ QUE…!- escuche la atemorizante voz de aquel horrido dragón que me sometía, esto desde luego no termino ayudándome en mi estado, me altere aún más, no sé cuánto exactamente, me cuesta imaginarme como me veía, pero creo que si alguien hubiera tomado una foto y me viera probablemente me moriría de pena.

-¡Fluttershy, por favor cálmate!- escuche una voz muy familiar.

-¿Rainbow Dash? ¿Eres tú?- pregunto torpemente, estuve a punto de calmarme al ver delante de mí a mi amiga, pero me aterraría al ver que también estaba sometida por otra de esas bestias, toda calma y reconforme que podría darme terminaron... de echo creo que me altere mucho más de lo que estaba antes.

-¡bueno, ya basta de una buena vez has algo con esa poni!- dice el dragón que sostenía a otra más de mis amigas, me quede sin aliento al ver que se trataba de Rarity y que se encontraba inconsciente.

-Fluttershy- dice Rainbow pero no le escuche en ese momento, yo seguí pataleando como un cerdito, solo podía escuchar los latidos de mi propio corazón, resonaban tan fuerte y rápido que más parecía un zumbido, sentía los cascos helados, mis alas inicialmente paralizadas comenzaron a esforzarse por zafarse de los brazos de quien me sostenía. Debo admitirlo, estaba desesperada, realmente, estaba alterada, quería escapar, quería salir huyendo cuanto antes, deprisa, enserio, quería llorar como una niña, quería pedir auxilio, pero no tenía voz para gritar, era una pesadilla, quería que fuera eso, así al menos podría despertar, de echo por un momento, intente eso, intente despertar, pero al abrir mis ojitos solo regresaba a esta horrible pesadilla, no podía ser, no, no, esto era verdad.

-Fluttershy, por favor mirame, Fluttershy, ¡Fluttershy!- sigue diciendo Rainbow Dash.

-ya basta, has algo con esa yegua- exclama el dragón que retenía a Pinkie pie quien también estaba inconsciente.

Ante mi veo la gigantesca y horrida garra del dragón, el mismo que me sostenía, aparentemente quería taparme la boca o la cara, esta sería en mi la gota que derramara el vaso, no sé qué me paso, que me poseyó o que fuerza en mi surgió, pero cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo, yo estaba mordiendo la garra del dragón, con mis pequeños e inofensivos dientes de poni que no habían mordido nada más duro que una zanahoria cosida, esos dientecitos ahora estaban aferrados contra la garra de esta pobre criatura, debí de haberlo mordido con mucha fuerza en verdad, los dragones tienen escamas muy gruesas e invulnerables a muchos daños, y aun así, yo con mi mordida, creo que le cause mucho daño. El dragón se puso a gritar con gran cólera y dolor, pobrecito.

-¡mi garra, mi garra, alguien por favor quítenmela!- escuche los gritos desesperados de mi víctima, el dragón me soltó, pero yo no lo solté a él, de echo apreté con más fuerza, y mientras él me zarandeaba como un trapo yo simplemente me aferre con más fuerza. Ahora me siento un poco culpable, los demás dragones, en lugar de ayudar a su compañero, se comenzaron a reír de él.

-jajajaja, vamos, se dragón y enséñale quien manda-

-tu mami tiro tu huevo cuando eras chiquito ¿verdad?-

-jajajaja, pero qué crio eres, una pequeña potrilla te causa problemas-

Yo no soy una potrilla, de hecho, creo que soy la mayor entre mis amigas, o eso creo, realmente, creo que todas me tratan como la más chica, y ahora veo por qué.

-¡ya suéltamele!- exclama el dragón mientras sentía como me levantada en lo alto, no tarde en deducir que me estrellaría contra el suelo, es entonces que inmediatamente deje de morder al dragón y me aleje, sin embargo este aparentemente no lo vio a tiempo y golpeo su garra contra el suelo de roca, dura y concisa. El dragón soltó un grito muy fuerte, realmente se había lastimado, y no era para menos, del puro golpe contra la roca este había hecho un cráter, es muy probable que el mismo se haya quebrado los huesos de su pobre garra, realmente me siento arrepentida y culpable por su sufrimiento, ahora que lo pienso, pero bueno, en ese momento, no podía pensar muy claro, me encontraba contra un rincón, muy asustada, no quería que ningún otro me tocara, no dragones, no por favor.

-¡FLUTTERSHY, VUELA RÁPIDO!- escucho finalmente la voz de Rainbow Dash la cual hace clic en mí, uno de esos dragones estuvo a punto de tomarme, pero inmediatamente abro mis alas y vuelo como nunca, pase precisamente por debajo de sus piernas a tal velocidad que hice que perdiera el equilibrio, era tan grande y pesado que sin duda provocó un retumbar muy fuerte. No sabía qué hacer, de hecho, ni siquiera comprendía lo que estaba pasando, solo volé, volé, volé tan rápido como mis alas me lo permitían ¿qué más podía hacer? No podía pensar claro, no podía, realmente no podía hacerlo, estaba tan asustada, que seguramente hubiera seguido, hasta que alguien me agarrara, y así fue precisamente, cuando estaba a punto de salir, dos colosales dragones, incluso más grandes que los que tenían a mis amigas y a mí, estaban hay, no tuve tiempo, tenía que evadirlos, y eso hice, rápidamente acelere mi vuelo y los sobrepase por encima, quizás lo hubiera logrado, no lo sabré, aun así, si hubiera salido, no sé qué hubiera sido de mí , pero, cuando pase por encima de ellos, me distraje, al ver que uno de ellos sostenía a Twilight, y el otro a Starlight, ambas, estaban malheridas, fue solo una milésima de segundo, lo que me llevo a bajar la velocidad, fue suficiente, para que uno de ellos me golpeara con su cola, evidentemente perdí el control de mi vuelo y me golpee contra el muro de roca, dolió mucho, pero no tanto como me dolería descubrir lo que le había pasado a más adelante.

El dragón que me golpeo inmediatamente me tomo con su inmensa garra, era tan grande que yo parecía un ratoncito en comparación, con su solo puño cerrado, él podía envolverme perfectamente con sus largos y monstruosos dedos, nuevamente mi cuerpo se paralizo.

Cuando entre en sí, pude haber vuelto a provocar todo ese alboroto, pero esta vez, algo en mi me detendría, ver el estado de Starlight, quien literalmente estaba a un lado de mí, pues el dragón que me apreso era el mismo que el que tenía a mi amiga. En todo el camino por estos túneles, yo no despegue mi mirada de ella, intente buscar algún signo que me indicara que aun estuviera con nosotros, cosa que pues, no era tan fácil, solo podía valerme de mi vista y oído para poder identificar algo, nada…. Por un momento, parecía que no tenía ningún signo percibirle, no movía los ojos ni ninguna parte de su cuerpo…. Ni siquiera parecía que respirara, mi corazón se detuvo por un instante.

Incrédula por lo que estaba pasando, miro a Twilight buscando respuestas, ella está sostenida por el otro dragón, ella también mostraba barias heridas a lo largo de su cuerpo pero aún estaba consiente, y su mirada, me reflejaba todo lo que esta sentía, se veía impotente, derrotada, ¿Qué había pasado? ¿Por qué nos están haciendo esto? Tenía muchas preguntas, pero no me atreví a decirlas, no por el momento, con esos dos dragones observándonos. Baje la mirada con sumisión y comencé a llorar. Llore todo el camino, mientras nos introducían en lo más profundo de la oscuridad de esta montaña.

El dragón se detuvo bruscamente, aparentemente había llegado con los demás, todos se mofaban del primer dragón que me retuvo por haberme dejado escapar de una forma tan ridícula, todos se burlaban de él, ahora no podía sentir lastima por él, ya no, mi mente estaba ocupada con otra cosa, lentamente, sentía como mi miedo comenzaba a desvanecerse, y convirtiéndose en otra cosa. En ese momento no había prestado mucha atención, pero era un calabozo, enorme, las rejas poseían púas y pinchos entre los barrotes, y en sí, solo era cuevas, pero entre el pasillo había un largo rio de lava, el cual, hacía de este sitio un verdadero ornó.

Cada una de las chicas, fue colocada en una celda diferente y apartada las unas de las otras, mientras el dragón que me tenía parecía buscar mi celda, pude notar que Pinkie y Rarity aún estaban inconscientes, Applejack se encontraba al pie de su celda, su expresión era semejante a la mía cuando desperté... claro antes de darme cuenta que quien me apresaba era un dragón, no comprendía lo que pasaba, y francamente yo tampoco.

El dragón abre una jaula pequeña, y hay introduce a Starlight, literalmente este la aventó contra la cueva, su cuerpo parecía un costal, no se movía, solo resonó con fuerza al caer, un golpe seco y sin señal alguna de que aun ella este….

El dragón cierra su celda, como si aún fuera capaz de arrastrase para escapar, ya no lo resistí mas, en verdad, me estaba enfureciendo.

-¡OYE QUE ESTÁS HACIENDO!- le reclamo al dragón.

-cierra la boca poni- dice el dragón con desinterés.

-¡no tu cállate!- exclama mientras, no sé cómo en verdad, me solté de las garras del dragón y me coloque directamente contra su rostro y me mire con bastante seriedad.

-¡no! ¡Tú escúchame jovencito! ¡¿Crees que porque mides 10 metros de alto y tienes dientes tan largos como lanzas tienes el derecho para tratarnos así?!-

-em yo… yo…- musita el dragón intimidado.

-¡jajaja, no que muy machote!- se empiezan a burlar algunos.

-¡USTEDES CÁLLENSEEEEE!- grito molesta, y todos los dragones cierran la boca y me miran con algo de asombro- ¡AHORA VAN A HACER ESTO, NOS VAN A SOLTAR A MI Y MIS AMIGAS, O USTEDES!-

-no podemos….- me dijo el con un tono muy atemorizado.

-¡¿Qué dijiste?!-

-solo seguimos ordenes pequeña…. Señorita….-

-¿y?-

-¡no podemos soltarlas, son órdenes del señor de los dragones!- intento encararme, pero francamente no pudo intimidarme en ese momento, sino todo lo contrario, solo logro incrementar mi cólera.

-¡con que son ordenes ¿eh?! ¡Entonces si el señor de los dragones te ordena tirarte de un poso ¿lo arias?!-

-eh… técnicamente si…. Debería hacerlo, por favor no se enoje con migo… solo seguimos ordenes, y no podemos…-

-¿y qué fue lo que les ordeno el señor de los dragones?-

-no… (El dragón traga saliva) nos ordenó que encerráramos a las ponis en el calabozo-

-¿le dijo algo más?-

-em... no… no dijo nada mas-

-¡bien! ¡SI NOS VAN A TENER AQUÍ ENCERRADAS VA A HABER UNOS CAMBIOS ENTONCES!-

El dragón se me queda mirando con los ojos bien abiertos y atentos.

-¡primero, nos tendrán a todas en una jaula conjunta, grande, y lejos de ese rio de lava. Busquen pilas de heno o colchones de calidad. Nos traerán agua limpia y vendas, medicamentos, y todo lo que se me ocurra pedirles!-

-em…-

-bajo las palabras del "señor de los dragones" estarán cumpliendo-

-si pero…-

¿y bien?-

-¿no cree que pide demasiado?-

Tomo la cabeza del dragón, y lo obligo a voltear en dirección a Starlight.

-¿vez eso? Te lo voy a dejar así, aun no sé si este con vida, pero si mi amiga no sobrevive, no te lo perdonare, ni a ninguno de ustedes- dijo con severidad mientras observo a los demás dragones- ¿entiendes lo que te digo?-

Le miro a los ojos fijamente, y este trago saliva mientras se encogía en hombros.

-¿y bien?-

-si...-

-¡¿si qué?!-

-si señorita….-

Todos los dragones y mis amigas me miraban con la boca abierta, realmente, em, no sé qué pensar ante esto, estaba tan exhorta que tarde en darme cuenta de esto.

-¿y ustedes?- digo dirigiéndome a los demás.

-¡si señorita!- dice todos al unísono.

Los dragones cumplieron con la mayorías de las cosas que les pedí de inmediato, buscaron una celda grande en la que primeramente nos introdujeron a Starlight y a mí, rápidamente corrí con ella y trate de encontrarle signos, su corazón aun latía, pero era muy lento, y su respiración, era poco persivible, pero estaba ahí, aún estaba con vida, aún estaba con vida, no pude evitar soltar algunas lágrimas ante esto, pero no era momento de ponerme sentimental, tenía que hacer algo, inmediatamente, me dispuse a revisarla, tenía que darme prisa.

Al poco tiempo, el resto de mis amigas también fueron traídas a esta celda con migo, en un principio todas me dieron felicitaciones y ánimos por lo que había echo,

-¡muy bien echo Fluttershy!-

-bueno quizás si hubieras presionado un poquito más, creo que hubieras logrado hacer que cuando menos nos sacaran de este calabozo-

-¡wow, wow, wow, en verdad me sorprendiste, nunca espere que lograras superar de esta forma tu miedo por los dragones, en verdad wow, wow, wow, jajajaja!-

-creo que uno de ellos hizo su vergüenza frente a los demás jeje-

-uj ¿encerio? que desagradable-

Realmente intente ignorar todo lo que me decían, sé que no está bien ignorar lo que tus amigas te dicen con tanto aprecio, Pinkie incluso me llego a abrasar, pero tuve que apartarla bruscamente, realmente me siento arrepentida de eso, pero no sentía que era momento de festejar, no ahora, Starlight estaba realmente mal, y parece que mis amigas, también se percataron de ello, aparentemente, apenas habían entrado en cuenta del estado de Starlight, realmente no les culpo, ni siquiera yo sé que es lo que le paso. Pronto toda la alegría que mis amigas expresaron, se extingio, pude ver en sus ojos como un sentimiento de cólera e impotencia empezaba a predominar en ella, y no era para menos, no es momento de festejar, aun somos prisioneras y una de nosotras probablemente….

Esto era terrible, solo la revise un poco, tenía múltiples moretones, y muchas sangra estancada en todo su cuerpo, identifique algunos huesos rotos y desviados en el toracs pude identificar al menos, con solo palmar su pecho pude identificar de tres a cuatro costillas rotas, su cuello, estaba demasiado desarticulado, temía que si no la trataba con el suficiente cuidado, podría romperle el cuello sin querer, si eso pasaba ella... no, no quiero pensar en eso, no, no quiero.

¿Qué puedo hacer? No soy doctora, solo e curado a varios animalitos, pero no es suficiente, podría intentar reacomodarle algunos huesos, pero sin nada de apoyo técnico, estaría atendiéndola a siegas y podría empeorar aún más su estado.

-¡tenemos que llevarla a un hospital!- exclame asustada.

-aquí no hay hospitales- murmura Twilight con tristeza, no puede ser, esto no podia ser posible… aun si nos dejaran en libertad, estamos muy lejos de Equestria, todo dependía de mí, si no hacía algo pronto, Starlight morirá dentro de poco.


¿Qué les ha parecido? creo que está claro que las cosas están realmente mal ¿Fluttershy lograra salvarla? ¿Starlight llegara a sobrevivir? ¿Qué hará Spike al respecto? Y lo más importante ¿Qué paso con las crías de Ember?