Un nuevo capitulo, esto es sorprendente para mi porque mi inspiracion se fue de vacaciones y me estanque… pero eso ya no importa porque esta de vuelta.

Este capitulo es para Genesys cuya vena feminista me ha inspirado para escribir los ultimo parrafos de este capitulo y moldear más la personalidad de Isabella.

Rosa15... Dentro de dos capitulos (o talves menos) prometo que sabras como empezaron las cosas entre Draco y Hermione, pero como comprenderas no es relevante a la historia pero si creo importante explicarlo.

Espero que les guste este capitulo.

L.B Evans

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EL NOMBRE DE LA ROSA

CAPITULO 2

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Talvéz para hacer más comprensibles los acontecimientos en los que me vi envuelto, debo citar primero lo que estaba pasando en aquellos dias.

El mundo mágico estaba en mis manos y en las de Voldemort; la muerte acechaba las almas de todos y no había lugar seguro.

Dumbledore tenia razón cuando dijo que si no nos manteniamos unidos seriamos más vulnerables, pero en estos tiempos oscuros es difícil creer a un hombre sabio que se contradice la mayoria de veces.

- Qué haces?

Aidan casi se cae de la cama del susto. Molesto miró a Theo Hughes, su major amigo, parado en el marco de la puerta con una expresión extraña en el rostro… estaba conteniendose para no reirse.

- Qué, no sabes tocar la puerta?- dijo Aidan de mal humor.

- Lo hice pero no contestaste- dijo enconjiendose de hombros- En que andas?- preguntó acercandose para sentarse en el filo de la cama.

- Estoy jugando ajedrez- dijo con ironia.

- En serio! Y quien va ganando?- dijo sarcastico Theo.

- Ya no te hagas el payaso!

- Y por que el mal humor? Si es por el susto, disculpame… y si no, yo no tengo la culpa de que Proust te trate tan mal.

- No es ella.

- Desde que volviste de ese castigo no hay quien te aguante.

- Si a ti te hubiese tratado como me trato a mi entonces tu también estarias de mal humor.

- Y por qué ahora te afecta tanto? Antes ni siquiera te importaba si ella pasaba por tu lado.

- Qué estas insinuando?- preguntó entre dientes temiendo la respuesta.

- Que te gusta… nada del otro mundo- respondió con simpleza.

- A mi no me gusta esa niña ni nunca podría gustarme, porque en ves de comportarse como una dama parece un hombre en vestido!- dijo molesto levantandose de la cama.

- Proust no es un hombre en vestido!- dijo algo indignado, Theo- es una señorita fuerte, además dices eso porque es la única que te baja de tu nube.

- Y ahora la defiendes! De qué lado estas, me pregunto yo?

- Sabes qué? Dejemos las discuciones absurdas y bajemos a desayunar.

Aidan asintió y tomando sus cosas, salieron de su habitacion en las masmorras del Castillo.

- No puedo creer la suerte que tienes!- dijo una muy contenta Charlotte Davenport, la mejor amiga de Isabella, mientras caminaban hacia el Gran Comedor.

- Le llamas suerte al tener que mirarle la cara a Casale toda la noche?- preguntó friamente.

- A todas les gusta él- contestó.

- Pues a mi no! a mi nunca podría atraerme ningún niño malcriado y arrogante con dos dedos de frente!- dijo muy ofendida.

- Perdon. Pero que tal el que viene directo hacia acá?- dijo en tono confidencial.

Isabella miró hacia al frente y efectivamente lo que venia acercandose le gusto mucho.

Con su porte de caballero Rob Otranto se paró frente a ellas.

- Buenos días, querida Isabella; buenos días, Charlotte.

- Buenos días, Rob- contestó, el color se le subió rapidamente a las mejillas en cuanto él le sonrió.

- Ya cierra la boca, Proust… o por lo menos pide a alguien que te traiga una olla para la baba- dijo friamente Aidan que en ese momento pasaba por alado de Isabella.

Ella le dirigió una mirada asesina y Aidan la miró de la misma manera.

- Puedo ir con ustedes al comedor?- preguntó sonriente, Rob.

- Por supuesto- respondió Isabella sin dejar de mirar la espalda de Aidan y asegurandose de hablar alto para que él la escuchara- No tienes que preguntar!

Con una sonrisa se encaminaron al comedor. Al entrar Isabella pudo ver a Aidan ya instalado en la mesa de Slytherin escondido detrás de un libro.

Al final de mi sexto año me encamine en un largo viaje en busca de lo único que podía derrotar a Voldemort. Pero mas que la aventura misma lo único que recuerdo son las personas que me acompañaron a lo largo del camino y que enfrentaron las dificultades junto a mi. Durante ese tiempo vi morir a los que amaba y jure nunca más entretenerme en sentimientos que al final terminarian por lastimarme más. Estaba decidido a no volver a amar.

- Casale, mas te vale que vengas conmigo por las buenas o ni tu madre te va a salvar de esta- dijo una voz en el oido de Aidan que hizo que él se asustara de sobremanera.

Al voltear se encontró con el rostro molesto de Isabella, en sus ojos quedaba claro que tenía que ir si no quería terminar en la enfermeria.

Resignado se paró guardando el diario en la mochila y cargandosela al hombro salió del Gran Comedor detrás de Isabella.

Bajaron las escaleras que daban a la otra entrada del Castillo, por donde se deja el equipaje. Abruptamente Isabella paró haciendo que Aidan casi tropiece con ella.

- Ahora si dime, cual es tu problema Proust?- dijo molesto, cruzandose de brazos y mostrandose frío. Esto le dió a entender a ella que estaba todavía enojado por como le trato la noche anterior.

- No, tu dime a mi que te pasa!- dijo apuntandolo con el dedo- Como te atreviste!

- No sé de que me hablas- dijo en tono aburrido.

- No te hagas, Casale!- le advirtió.

- Te refieres a lo que te dije en frente del muñequito precioso de Otranto?- dijo sarcastico.

- Deja de ser tan infantil!- dijo con impaciencia- Me refiero al diario que robaste de la biblioteca.

- Yo no robe nada!- dijo molesto, descruzando los brazos y acercandose más a Isabella.

- Si lo hiciste, te lo sacaste sin permiso y sin conociemiento de la bibliotecaria! Eso se llama robar.

- Mira niña, este diario o lo que sea, no le pertenece a nadie. La bibliotecaria ni siquiera sabe que existe así que basicamente yo no hice nada malo!- explicó- Ahora si me disculpas, tengo clases y la verdad ya me aburriste con tus sermones de Prefecta Perfecta.

Sin mas se alejo pero ella no estaba dispuesta a irse sin pelear.

- Casale!- gritó.

- Si, mi generala!- dijo con voz grave y plantandose frente a ella y saludandola al estilo militar.

- Ya basta de tus juegos! Dame el diario- demandó extendiendo la mano.

Aidan suspiró cansado- Eso significa que me vas a dejar en paz?- Isabella asintió- Bien, toma- dijo sacandolo de la mochila y entregandoselo- Luego me cuentas como acaba.

- No voy a leerlo- dijo indignada.

- Si, claro. Ya veras como te vence la tentación- dijo y se alejo dejando a una dudosa Isabella, sola.

Había estado observando el diario todo el día. La curiosidad propia de los mortales la estaba matando pero dar ejemplo como Prefecta y Premio Anual eran más importantes que cualquier cosa.

Que estupido que es Casale!- pensó molesta- Hacerme cuestionar mi propia moralidad!

Pero por muy estupido que él fuera tenía que reconocer que era verdad que la tentación la iba a terminar venciendo.

Entonces sin poder resistirse un segundo más, se lavantó de la cama y sacó de su mochila el diario de Harry.

Con gran apremio se metió de nuevo entre las cobijas y busco la página que Aidan estaba leyendo en el desayuno, de todas maneras ella ya sabía como comenzaba.

Poco podía yo imaginarme que el destino estaba en contra mia.

Que sin darme cuenta iba a terminar amando a mi enemiga como nunca, ni en sueños, habría imaginado hacerlo.

Y fue así que una noche, un mes después de nuestra llegada al castillo, la encontré en la torre de Astronomía, rezando.

Ella no supo que yo estuve ahí y si lo sabía nunca lo mensionó, pero al menos ya conocía la razón de su tristeza.

Harry vagaba por los pasillos de Hogwarts para ver si del cansancio podía conciliar el sueño que tanto se negaba en llegar.

Caminaba tan indiferente al rumbo que tomaba que casi sin darse cuenta llego a las escaleras que conducian a la Torre de Astronomia.

- Nah, que más da!- se dijo a si mismo y empezó a subir.

Mi corazón había confabulado con el de ella, no cabía duda, por que sino como iba yo a caminar hasta ahí sin darme cuenta.

El corazón de Pansy pedía a gritos alguien que la rescatara y el mío contestó.

Abrió la puerta despacio y se asustó al ver una figura arrodillada frente al gran ventanal abierto. No distinguia bien quien era y estuvo a punto de preguntar pero pronto llegó las palabras de ella a su oido y se paralizó por completo.

- Señor, sé que no tengo derecho a disponer sobre mi vida pero el dolor se esta haciendo demasiado grande para poder sobrellevarlo… siento que me faltan las ganas sin mi pequeña niña… tu sabes que ella era la única persona que podía mantenerme atada a este mundo y no entiendo por qué la apartaste de mi lado… Pero lo unico que te pido ahora es que me des fuerzas para continuar…

Después de esas palabras ya no escuché nada más. No sé si fue la pena o la sopresa de saber que el sufrimiento de Pansy se debia a la perdida de su hija lo que rasgo mi alma, pero ese conocimiento hizo una herida que nunca más puedo cerrarse.

Harry no se habia dado cuenta de que Pansy ya se habia levantado y se estaba poniendo la capa del colegio.

Al voltear ella tambien se sorprendió de ver a Harry y adoptando una posición fría e imponente le dijo:

- Espiando, señor Potter?

- No, acabo de llegar- le contestó de la misma manera, mirandola directamente a los ojos.

- Como prefecta del colegio le recomiendo que se retire a su torre antes de que le baje puntos a su casa por estar fuera de la cama después del toque de queda- dijo seria.

- Como alumno del colegio le sugiero que ponga el ejemplo- dijo desafiante.

- Como se atreve!- dijo escandalizada- Es usted un insolente, no le han enseñado a tratar a una dama!

- A una dama, si- respondió con una media sonrisa, eso molesto aún más a Pansy.

- 20 puntos menos para Gryffindor- dijo.

- Y por qué, por decir la verdad?- preguntó sin dejarse intimidar.

- Que pena que el mundo mágico dependa de un patan como usted- dijo mirandolo con desprecio.

- Y a usted que mas le da si soy un patan o no, yo no estoy buscando su aprovación, Parkinson.

- Tampoco es que quisiera darsela.

- No sabe cuanto me alegra el saber eso- dijo burlón.

La tension entre los dos crecia alarmantemente y ambos se miraban con ojos asesinos pero en ningún momento perdieron la compostura ni mucho menos la elegancia.

- Deberia cuidar más su lengua, señor Potter, algún día su insolencia le va atraer problemas.

- Es una amenaza o una garantia?- preguntó acercandosele peligrosamente, realmente estaba empezando a molestarse.

- Tomelo como quiera- dijo con simpleza haciendo una mueca despreocupada- Ahora, si me disculpa, me retiro. No tengo intenciones de seguir con esta implacentera charla.

Y con esas palabras salió del aula. Como la odiaba en esos momentos por como me trato, por la manera en que me habló, por ser una hipocrita… la odiaba y eso no iba a cambiar nunca, NUNCA!

Pero Hermione tenía razón cuando alguna vez dijo que "Nunca se dice nunca"

Acababa de condenarme.

Isabella cerró molesta el diario. Su lado feminista había saltado en el momento en que Harry le habló tan altaneramente a Pansy y estaba más indignada aún porque se atrevió a escribirlo en el diario.

- Se lo merece por patan!- murmuró enojada-Y espero que ella lo desprecie!

- A quien le hablas?- preguntó Charlotte, media dormida, desde la cama de alado.

- A nadie, disculpame por haberte despertado- dijo. Charlotte asintió y se giro quedandose dormida enseguida.

Isabella dejó el libro en la mesita de noche, se acomodó y cobijó bien y estaba a punto de dormirse

cuando una frase golpeó su mente con una fuerza espectacularmente terrorifica, haciendo que se sentara rapidamente en la cama del susto:

"…a mi nunca podría atraerme ningún niño malcriado y arrogante con dos dedos de frente"- le dijo burlona la vocecita en su cabeza.

Seria que ella también se habia… como dijo Potter, condenado? Seria que por haber dicho nunca la vida la castigaria haciendo que se enamore del patan de Casale? Habria una manera de evitarlo en el caso de que pasara?

Sonrió y se maldijo a si misma por ser tan ingenua. Se volvio a acomodar pero todavía conservaba la duda, aún así se recordó que nunca nada malo ha pasado por decir "nunca"… verdad?

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Preguntas? Comentarios? Dejen reviews y estare encantada de ayudarlos…. Si les ha parecido raro no los culpo, les comprendo.

Gracias a aquellos que dejaron reviews y perdon por la tardanza.