P.V.O VOLDEMORT
.-Crucio!.-lanzaba una y otra vez a sus mortifagos incluso a Bellatrix que habia logrado matar al tonto de Sirius Black.
Estaba furioso por el incidente en el Ministerio, por la profesia perdida.
.-Largo.-grito haciendo a todos dar un salto de miedo, pero igual todos se apuraron a salir casi corriendo lejos de su Señor.
Se quedo solo con sus pensamientos tratando de calmarse. Cerro los ojos y vino a su mente un cabello risado y alborotado. Unos ojos miel, una nariz respingona y unos labios muy apetecibles.
.-En que estaba pensando?, Esa chiquilla, una sangre sucia, amiga del indeseable Potter.
Abrio los ojos al sentir un cosquilleo en sus dedos.
Se rió histericamente haciendo que su magia se expandiera exponencialmente rompiendo los vidrios de la habitación.
Volvió a cerrar los ojos y nuevamente la imagen de la chiquilla de cabello castaño y alborotado surgio en su mente.
Colocó su varita en la marca de su brazo llamando a Lucius. Inmediatamente se escucho a aparicion del rubio mortifago que colocó una rodilla en el suelo ante su señor.
.-Me llamó, mi Señor.-Lucius temblaba por dentro.
Los ojos de Voldemort destellaban un brillo rojo de rabia pura.
.-Lucius, Lucius, me has fallado una vez mas_
.-Mi señor.-Lucius intento hablar pero su voz salio cortada.
.-Mi señor.-imito Voldemort.-Callate Lucius, tu vos me molesta. Eres un pusilanime. Me has decepcionado una y otra vez.
Cerro los ojos y una vez mas llego a su mente la imagen de la sangre sucia sonriendole, pero no era a él, sino al indeseable de Potter y a su amiguito traidor a la Sangre de Wesley.
Sintió algo en su pecho que nunca habia sentido. Se enojo nuevamente, porque esa chiquilla estaba en su mente? Maldito Potter. De pronto un pensamiento vino a su mente.
.-Levantate Lucius.-lo apunto con la varita.-traeme a tu hijo.
