Estaban a un día de regresar al castillo y las cosas entre Draco y Hermione estaban de esta manera: en cada oportunidad que tenia, Draco explicaba las razones por las cuales quería conocer a sus papás y las ventajas de haberla llevado a su casa. Hermione siempre le daba la razón, pero en las noches no lo dejaba pasar a su alcoba.
A decir verdad ella también lo extrañaba, no había día en el que no quisiera pasar su mano por debajo de la mesa y acariciarlo, aunque ese deseo no era tan fuerte como ella pensaba que seria.
Para la cena de navidad las cosas se habían puesto muy extrañas, ella pensaba que tendrían casa llena con cientos de invitados, pero la verdad es que solo se presento su hermana Andrómeda con su esposo Ted Tonks y su hija que era una de las auroras bajo el cargo del señor Malfoy.
-Bella no pudo asistir, se encuentra de viaje con Rodolphus.
Draco le explico que el día de navidad lo dedicaban a una cena familiar, por eso nunca había tanta gente.
Después de la cena, acomodaron en sus respectivas alcobas a sus invitados y todos se retiraron a dormir. Esa noche decidió usar un coordinado blanco con transparencias en lugares estratégicos, porque ahora si estaba dispuesta a dejar dormir a Draco en su alcoba. Después de bañarse decidió esperarlo en su cama leyendo uno de lo libros de la biblioteca.
Espero, espero y Draco no daba muestras de querer interrumpir, así que tuvo que tomar una bata del closet y salir en su busca. Al entrar lo vio enfrente de su cama con una toalla alrededor de su cintura mientras se secaba el cabello con otra.
Su deseo trato de emerger, pero había algo que aún no daba el clic, se acerco y le dijo –te estaba esperando-
Draco volteo y sonrió de lado –siempre consigo lo que quiero- Hermione bufo con molestia y cuando estuvo a punto de darse la vuelta, el la tomo de la cintura y la atrajo a su pecho.
-no vas a salir de esta habitación hasta mañana- sus brazos rodeaban su cintura, la parte baja de sus cuerpos se estrechaban y al ritmo de una melodía ausente comenzaron a bailar tranquilamente con los ojos cerrados.
Aun así había algo que no hacia clic, y se daba cuenta perfectamente que algo le estaba sucediendo. Una de las tantas veces que se habían molestado decidieron no hablarse… no duraron más de dos días estar separados y volvieron a reencontrarse fogosamente entre las sabanas de la cama de ella. Aquella vez durante los días de abstención Hermione no aguantaba las ganas de correr a sus brazos y acariciarlo por todas partes. En esta ocasión, a pesar de estar totalmente juntos, no tenia ni la quinta parte de las ganas que le tenía la otra vez…tal vez… se estaba acabando el deseo…
Al pensar en esto Hermione se alejó y camino hacia el ventanal –Draco, creo que no quiero hacerlo, no se que me pasa, yo… no te tengo ganas- al escuchar el sonido de una mano chocando con otra cosa se volteo y observo a Draco caminar hasta la mesita de noche y tomar su varita mágica.
-¿Qué haces?
-quitando los encantamientos
-¿tu casa tiene encantamientos de concepción o algo así?
-tiene una para bajar los deseos sexuales. No me preguntes si la alcoba de mis padres está protegida por ese hechizo, pero el resto de la casa si. Por eso he aguantado tanto, es una suerte que sepa los contra hechizos.
-¿y no tiene una alarma para eso?
- también sé como evadirlo.
Después de un par de minutos, el deseo comenzó a emerger como una gran burbuja de aire, al llegar a la superficie exploto y se sintió completamente acalorada. Sin esperar un segundo más corrió y él con gusto la cargo sosteniéndola por su trasero y la pegó contra el ventanal. Aquella noche fue la más agitada y sensual que habían tenido los dos en toda su vida.
Al llegar al castillo se dirigieron cada uno con sus respectivos amigos despidiéndose con un beso prolongado a la mitad de la entrada. A nadie ya le sorprendía, pero aun estaban lo celos de las demás chicas que morían por Draco.
Hermione caminó hasta donde estaban sus amigos; Harry, Ron y Ginny la miraban fijamente tratando de descubrir que era lo que había pasado con ella.
-buenas noches chicos-
-¿Cómo te fue con Malfoy? – pregunto Ron mirándola con ojos entrecerrados y una pequeña sonrisa de sorna.
-pues es obvio que le fue bastante bien- respondió Luna asustando a Harry que no la había visto llegar.
-¿Cómo lo puedes saber?- pregunto Ron besando su mejilla
-toda su cara esta iluminada- respondió con voz ensoñadora y acaricio el hombro de su novio pelirrojo.
-cuéntanos, ¿te torturaron todas las vacaciones y ahora tienes un obliviate para que no recuerdes nada?- la pregunta de Ginny tuvo un tono mas sarcástico que el deseado, Hermione ensombreció su mirada y respondió –claro que no, fueron muy educados y gentiles conmigo, el padre de Draco es demasiado estricto, pero su madre lo compenso por completo-
-quien lo iba a decir, Malfoy con una madre dulce- respondió Ron ácidamente. El aun no había olvidado todas las veces que se burlo en los primeros años acerca de la pobreza de el y su familia.
Aquella mañana la señora Malfoy los acompaño a ambos a la estación y siguió platicando con Hermione, para esas alturas, la madre de Draco sabía casi lo mismo de su vida que sus mejores amigas Ginny y Luna. Antes de despedirse y subir al tren, le hizo prometer a Hermione que le escribiría mes con mes para saber como iban las cosas en su vida, Hermione acepto despidiéndose de la señora Malfoy y subió al tren.
Ya dentro ocuparon un compartimiento para ellos solos, y aunque seguían teniendo ganas de tocarse mutuamente, les gustaba mas la privacidad que la torre les proporcionaba, así que solo quedaron charlando sobre lo que paso y lo que tendrían por hacer en el colegio.
Hermione ya había olvidado el miedo que sintió cuando estuvo a punto de conocer a los padres de Draco, en realidad había sido una dramática, pero nunca se lo diría a el; ahora bien, el verdadero problema que ni ella había aceptado para si misma no era ella, ni era el, ni eran los padres de él…
Ya en la noche antes de ir a la torre con Draco decidió quedarse un poco mas con Ginny y Luna para contarles con detalles todo lo que había pasado en la Mansión Malfoy; con grandes recortes de la noche pasada, pero pudieron darse una idea muy general de ello. Hermione sabia que si les confesaba eso quedaría por siempre en el mas secreto silencio aunque dejaran de ser amigas, la capacidad de lealtad la tenían muy dentro, por eso las tres se contaban absolutamente todo, además de ser hijas únicas o la única chica en la familia, contarse todo se debía a que sentían que eran las hermanas que les hicieron falta.
Aquella noche Hermione y Draco tampoco durmieron, después de haber hecho el amor dos veces Draco instantáneamente se quedo dormido, pero Hermione se quedo pensando en la estrategia para que sus padres y Draco se conocieran el verano que se aproximaba.
Faltaba poco para que terminaran oficialmente su formación académica en Hogwarts y Hermione estaba muy nerviosa, daba gracias a Merlín que Draco creyera que eran los EXTASIS lo que la tenían así.
Como siempre, pasaba horas en la biblioteca estudiando cuanto libro estuviera disponible. Al principio Draco, Harry, Ron, Pansy y Blaise la acompañaban estudiando, después solo fueron quedando Harry, Ron y Draco y al final solo quedaba Draco. Cuando quedaban tres días para los exámenes y dos semanas para terminar el curso, solo se dedicaba a hojear libros u observarla como estudiaba.
Ese día Draco se había retirado temprano ya que tenia asuntos con el equipo de quidditch que debía tratar, despidiéndose de ella con un beso ligero en los labios se fue quedando de acuerdo con ella en verse en la tina de su bañera en la noche.
Estaba ya recogiendo sus cosas cuando entro Ginny a la biblioteca.
-¿Qué haces aquí?
-podría yo hacerte la misma pregunta, pero ya se que haces
-me refiero a que están a punto de cerrar, ¿Qué libro quieres? Te lo encuentro en un segundo.
-si lo se, pero en realidad solo venia a buscarte para ir a cenar.
-la cena termino hace dos horas
-dije cenar, pero no dije donde… ¿en que andas pensando?
-EXTASIS- respondió rápidamente Hermione. Draco siempre le hacia la misma pregunta cuando estaba muy nerviosa y muy despistada pero como ya había construido su propia historia respondía lo mas rápido posible EXTASIS para que dejara de preguntar.
Ginny la ayudo a cargar sus libros y decidieron ir a la alcoba privada que le habían dado por ser prefecta. Cuando llegaron estaba ahí Luna leyendo ediciones pasadas del quisquilloso.
-hola Luna- dijo Hermione
-Hola chicas-
La cena consistía en panecillos y te, y mientras comían decidieron contar las anécdotas mas chistosas que les había pasado con sus respectivos novios en la cama.
Las tres reían muy fuerte cuando Ginny les contó cuando ella y Harry estaban en su cuarto en la madriguera y que a Harry le pareció muy excitante dar vueltas en la cama sin recordar que la cama tenia un fin y al final cayo sobre algunos fuegos artificiales de los gemelos Weasley que se encendían con la sensibilidad a la cercanía o a la humedad, desgraciadamente quemo una parte muy sensible del trasero de Harry y aunque no había nadie en la madriguera aquella vez, Harry grito como un histérico y Ginny reía como una histérica por el show que estaba ofreciéndole mientras le curaba su trasero quemado.
-y desde aquella vez lo hacemos fuera de mi cuarto por que siempre se los baja la libido- ganado mas carcajadas de sus dos amigas.
Ginny era una experta leyendo emociones en la cara, era muy obvio que teniendo a tantos hermanos lo supera hacer y en ese momento sabia que Hermione tenia algo
-Hermione cuéntanos algo acerca de Draco- con la sola mención de su nombre Hemione dio un respingo antes de sonreír y pensar en lo que le decía Ginny pero ella le toco el hombro y se adelanto -¿ahora que pasa entre ustedes? ¿O eres tu de nuevo?-
Hermione se sonrojo pero de inmediato se puso seria
-maldita sea Ginny, prometiste no examinarnos a Luna y a mi
-pero eres mi amiga y me preocupas mucho
Hermione tuvo que contarle porque la verdad quería decirlo
-Draco va a conocer a mis padres este verano ¿Qué voy a hacer?
La cara de Ginny y Luna fue de susto casi mortal, y esta vez Luna fue más rápida que Ginny aun con su voz ensoñadora
-pensé que tardarían un poco mas- Ginny asintió y ambas la miraban para que dijera algo, pero Ginny de nuevo se le adelanto
-espera, ¿el no sabe nada, absolutamente nada sobre tus papás?- Hermione comenzó a balbucear y comenzaba a decir algo y Luna le dijo –supongo que si sabe algo, pero lo concreto es sobre tu papá y su especialidad-
Hermione solo asintió y el silencio se hizo presente. Cuando Viktor Krum la invito a pasar las vacaciones con el, Hermione le pidió que primero le pidiera permiso a su papá, ella no sabia el grado de sobreprotección que él ejercería a partir de entonces; a Viktor por supuesto que no le dio oportunidad de explicarse y decirle que el la respetaba mucho y que no harían absolutamente nada porque Hermione no estaba interesada en el; en ese entonces ya estaba empezando a gustarle Draco, pero aunque Viktor se hubiera arrodillado y le jurara por la reina de los muggles ingleses que sus intenciones eran buenas, lo corrió de la casa por querer atentar contra la dignidad de su hija.
Ahora la historia seria mucho peor si solo llegara a su casa y dijera las mágicas palabras: hola papá, hola mamá, este es Draco mi novio con el que casi cada noche hago el amor al menos una vez de forma intensa y desesperada durante el ultimo año… no, claro que no podría llegar a decir eso.
Y sabia que Draco tampoco diría eso, tampoco se lo había dicho a sus padres; era bastante cínico, pero esas cosas solo quedaban entre personas de confianza que no perteneciera a su familia consanguínea. Por lo pronto ya tenia una estrategia para que su padre no asesinara a Draco… bueno, no tan temprano y dolorosamente.
-espero que esa estrategia te funcione- dijo Ginny sin mucha convicción, Luna estaba de igual forma pero al final dijo -¿y cuando piensas decirle toda la verdad?
De nuevo la depresión volvía a ella.
La bañera de los premios anuales era una replica exacta, pero en miniatura del de los prefectos, por lo que no necesitaban mas que… bueno nada porque se conocían perfectamente en todos los sentidos, y a Draco le gustaba secar lenta y perfectamente cada parte del cuerpo de ella encima de su cama.
Hermione ya había preparado el baño como le gustaba a el, con el gel de violetas y velas blancas. No estaba nerviosa, Draco entendería lo que estaba pasando pero aun así no le agradaba tenerle secretos. Cuando el entro ya no tenia camisa, solo traía puestos sus pantalones negros y estaba completamente sudado. Hermione se obligo a pensar en el trasero quemado de Harry porque no quería evadir lo que se estaba proponiendo a hacer por medio de una buena sesión de sexo en la bañera.
-tentador- pensó para si misma mientras lo veía terminar de desnudarse y metiéndose a la tina. Su parte inferior ya le estaba reclamando por medio de movimientos involuntarios. –TRASERO DE HARRY, TRASERO QUEMADO DE HARRY- pensaba a gritos.
-hola amor, pareces nerviosa, ¿te doy un masaje en las piernas?
-TRASERO DE HARRY, TRASERO CHAMUSCADO DE HARRY- pensaba frenéticamente, y un resquicio de sensatez le bajo la libido por completo cuando se imagino a su padre corriendo a Draco con uno de sus instrumentos de odontología.
-tu pareces desmoronado, ¿te doy un masaje en la espalda mientras me cuentas lo que paso con tu equipo?- Draco sonrió y se sentó entre las piernas de Hermione, tomo sus pies, los subió en sus piernas y comenzó a darle masajes suavemente.
Hermione de nuevo tuvo que volver a la idea de su papá amenazándolo con una de sus jeringas atravesándole las encías y un Draco implorando piedad por su vida y la de ella.
Draco totalmente ajeno a esta clase de pensamientos comenzó a contarle las discusiones que habían tenido para reubicar algunos miembros de su equipo y demás cosas que ella no alcanzo a terminar de oír porque pensaba en la correcta forma de poder derivar hacía el asunto importante.
-Hermione, Hermione…- escucho esto ultimo cuando el ya la estaba mirando a los ojos directamente, Hermione desorientada pregunto -¿a que hora te moviste que no te sentí?- Draco rodo los ojos y suspiro, la tomo por la cintura y la sentó en sus piernas.
-¿me puedes decir que esta pasando? Esto ya fue el colmo, primero decías que eran los EXTASIS y así lo creí en la primera semana, dos, tu siempre duermes apaciblemente y ahora estas tan inquieta que he pensado seriamente en dormirme en el sofá y ahora esto, tu detestas las velas blancas y prefieres mil veces el jazmín que las violetas, ¿Qué tienes que decirme?- Draco no sonó enojado, pero estaba tan serio que las pocas veces que así había sido terminaron por no hablarse durante un tiempo.
Hermione se abrazo a su cuello y murmuro contra el –siempre te estoy infravalorando, me conoces aun mejor que mis padres- Draco acariciaba su cabello mojado y su espalda, sabia que eso le ponía la piel chinita y eso significaba que estaba totalmente relajada. Hermione se separo de el, y lo miro a los ojos –tenias razón la otra vez cuando preguntaste si había algo que no quería que supieras de mis padres- Draco frunció el ceño y la siguió mirando a los ojos -¿Qué son muggles? Eso lo se y sabes que no me importa- Hermione sonrió a medias, tomo uno de los mechones de el y comenzó a jugar con el –no es eso… ¿sabes que Viktor Krum me invito en cuarto año después del torneo de los tres magos a pasar un tiempo en Bulgaria con el?
Todo el cuerpo de Draco se tenso y ella lo sintió, aunque su rostro siguiera igual, con el ceño fruncido.
-no, no lo sabia- su voz sonaba totalmente controlada pero con un dejo de molestia.
Hermione lo dejo pasar –a mi no me gustaba, pero me caía bien, así que le dije que lo primero que debía de hacer era hablar con mis padres y el muy feliz dijo que si, iría en vacaciones a mi casa. Cuando llego le dije a mi papa que alguien del mundo mágico quería hablar con el. El pensó que se trataba de Harry o Ron, pero cuando lo vio se puso serio y al escuchar la idea de pasar un tiempo con el en Bulgaria lo tomó por la camisa y le susurro muy amenazante que se fuera de ahí y no volviera nunca mas a buscarme- al terminar de relatar la horrible historia de su papa sobre protector supo al instante que Draco estaba gozando más que aterrorizando, no se había movido ni un milímetro de donde estaba, pero en sus ojos había un brillo especial que solo hacia aparición cuando sucedían tres cosas: se excitaba al verla, lograba obtener algo que quería o se regocijaba del dolor ajeno.
Ella de nuevo lo dejo pasar y Draco le dijo -¿Qué es lo importante? Dímelo porque me estoy conteniendo las ganas de hacerte el amor y me esta doliendo un poco…- Hermione entre cerró los ojos y salió de la tina, se puso enfrente de el y le dijo –el problema es que mi papá no es fácil de convencer y mucho menos cuando ya le había contado de ti y las veces que nos molestabas cuando éramos chicos… digamos que no tiene una buena impresión de ti- Draco dejo de mirarla y observo un punto por detrás del hombro de ella, concentrado en alguna clase de pensamiento que no creía que fuera a compartir con ella. Así estuvo unos instantes hasta que hizo el primer gesto de nerviosismo que lo había visto hacer en todo el tiempo que llevaban juntos: se mordió el labio inferior justo como ella lo hacia.
Aquella noche ninguno de los dos hablo, salieron del baño y se fueron al cuarto de Draco, el la tomo por la cintura y la deposito suavemente en la cama, tomó una toalla y la seco mas a conciencia que ninguna otra vez. Ella trataba por todos los medios posibles no excitarse de lo que el le estaba haciendo, siempre se excitaba, pero esta vez no sabia si lo estaba haciendo a propósito o simplemente estaba tan metido en sus pensamientos que no se daba cuenta que la estaba elevando al cielo y mas allá…
Hermione no pudo reprimir un gemido y ese simple sonido hizo que Draco volviera a verla a los ojos y entonces detuvo lo que estaba haciendo y dejo la toalla en un sillón cercano, la cargo y la acomodo en la cama para después meterse el también en la cama abrazándola por detrás -siento mucho dejarte así, hoy quiero dormir, buenas noches cariño- murmuro en su oído y le dio un beso detrás de el. Hermione no se sentía frustrada sexualmente, se sentía frustrada por no poder hacer nada para que Draco volviera a ser el chico cínico y caprichoso que era antes de comentarle lo de su padre.
Al día siguiente al no sentir la calidez del cuerpo de Draco y sus manos frías abrazándola se despertó y comenzó a buscarlo con la mirada para encontrarlo con una bandeja de cosas que estaba poniendo encima de la cama.
-buenos días amor, le pedí a los elfos que nos subieran el desayuno, hoy es sábado y no tenemos que hacer nada mas que relajarnos por que el lunes ya comienzan los EXTASIS y no te quiero estresada- le dio un beso en los labios y se sentaron los dos a desayunar en la cama.
Hermione noto que Draco había vuelto a la normalidad… esa felicidad con un deje de arrogancia en la mirada y el cinismo de haber dicho, si, fui por los elfos para que nos atendieran como premios anuales. Ella sonrió, le gustaba mas así aunque no planeara decirle lo que pensaba.
Después de unos minutos Draco le dijo –olvida lo que paso ayer, recuerda que yo siempre consigo lo que quiero- Hermione lo miro extrañada, algo serio debió de haber pensado pero no quiso indagar sobre el que. Draco lo noto y le dijo –no te preocupes todo va a salir bien, no por nada todas las chicas mueren por mi- Hermione rodo los ojos y solo negó con la cabeza.
El día de graduación de séptimo año había llegado, todo el mundo corría por el castillo menos dos personas que estaban en su propia torre. Ambos habían decidido guardar el secreto de su vestimenta ese día y se arreglarían en sus propias alcobas. El primero que salió fue Draco, se sentó en el love seat y comenzó a leer uno de los libros que Hermione había dejado ahí como lectura ligera. Resoplo de tan solo ver el titulo, lo tiro por encima de su hombro y mejor decidió esperarla sin hacer nada.
Al cabo de 30 minutos Draco ya daba vueltas enfrente de su puerta y cada 5 minutos tocaba para saber si ya iba a salir, ella le respondía con un –solo una cosa mas- y volvía el circulo vicioso: dar vueltas, tocar, solo una cosa mas.
Y después de 10 minutos salió; enfundada en un mini vestido strapless con drapeado azul rey que se adaptaba perfectamente a su cuerpo y el pelo completamente lacio lucia radiante y enamorando a Draco si aun era todavía posible.
-valió la pena esperarte- dijo el abrazandola de la cintura y aspirando el suave aroma de su perfume de rosas.
-¿ahora o siempre?-
-ambas- se besaron perdiendo la noción de todo lo que existía en el universo y cuando por fin bajaron a la tierra Hermione con una sonrisa nerviosa se acomodó el vestido.
-tenemos que repasar como acercarte hoy a mis padres- Draco asintió sonriendo y la ayudo a bajar las escaleras para sentarse en el sillón en el que había estado esperándola tiempo atrás.
-después de la ceremonia estaremos los tres juntos, todos nos felicitaran y se acercaran Harry y Ron, cuando me abanique con la mano como si tuviera calor te acercas con Ginny y Luna a saludarlos; actuaremos como buenos amigos, nada de dobles sentidos sobre nuestra relación y mucho menos miradas como la de este momento- si, Draco no podía aguatar las ganas de arrancarle el vestido y devorarla –vamos Hermione, esta podría ser nuestra despedida de este lugar, significa mucho para ambos, aquí me demostraste que no solo eras una sabelotodo insufrible, si no que eres una sabelotodo dispuesta a sacar excelencia en sensualidad- y levanto las cejas en señal de sugestión con un toque de coquetería genuina que hizo reír a Hermione.
- esto es mas importante si quieres que viva contigo en la residencia estudiantil de la universidad de economía y leyes mágicas- instantáneamente dejo de reír y su seriedad e imagen austera le recordó a su padre tanto, que sintió miedo por unos segundos.
-recuerda que mi papá no tiene un buen concepto de ti, salúdalo con la misma seriedad que el te ofrezca y enfócate a complacer a mi mamá, no importa lo que pase, el objetivo es que mi madre te adore… pero eso no es ningún problema, es completamente contraria a mi papá- Draco asintió y se levanto del sillón, se acomodo la túnica de gala y extendió una mano a Hermione para ayudarla a levantarse.
Aún con las manos tomadas, la giró sobre sí misma y la observo de pies a cabeza, al completar la vuelta la tomo por la cintura, la estrecho y le murmuró al oído con voz seria y grave–dame un incentivo para que haga lo que tu quieras… ¿Qué traes debajo de ese mini vestido?-
Hermione se separó de él con una enigmática sonrisa dejándolo plantado en el suelo y ella de camino hacia el cuadro de salida. Antes de salir volteo su cabeza y le dijo –nada- Draco corrió tras ella también hacia la salida y le dijo -¿¡y con esos tacones de infarto!-
Las palabras de despedida estuvieron a cargo de Hermione, en realidad Draco y Hermione habían tenido el mismo mejor promedio pero Draco decidió que ella merecía más el honor de dar las palabras ya que era la mejor.
Al terminar de decir las palabras todo el mundo dentro del gran comedor prorrumpió en aplausos y ella bajo del estrado donde se encontraba para unirse a su grupo de Griffindor; inmediatamente todo se volvió un gran revuelo, todos sus amigos incluyendo a Blaise y Pansy sabían que hacer para que todo saliera de acuerdo al plan así que se acerco a sus padres y ellos la felicitaron, en 5 minutos Harry y Ron se unirían a ellos con toda la familia Weasley; mientras tanto Pansy, Blaise y Draco estaban con sus respectivos padres, Blaise tenia por padre a un hombre que podría pasar por su bisabuelo, Draco por su parte ya había hablado con su madre y aunque tenia ganas de ir a felicitar a su nuera, se contenía y a cada rato volteaba a ver hacia donde estaban para conocer de vista a sus padres.
Después de un rato vio la señal de Hermione, Ginny y Luna salían de entre la multitud para caminar a cada lado de Draco.
¿Pero que estaba pasando en la cabeza de Draco? Después de que le confesara que su padre era una especie de maldición imperdonable muggle cuando alguien trataba de acercarse a ella en plan romántico, sintió miedo por primera vez en su vida. De niño era encantador, todos amaban al niños rubio con mejillas rojas y una seriedad muy extraña para su edad, era educado y hablaba con respeto y cuando se le pedía.
Todos los padres estaban enamorados de ese pequeño niño. Conforme el tiempo fue pasando, los padres pasaron a un segundo plano y las hijas seguían el ejemplo de sus padres, era un muchacho alto, guapo, con dinero que subía y subía como la espuma con cada día que pasaba, era educado y caballeroso. Los padres lo querían como yerno y todas lo querían como esposo, hasta que llego Hermione y se convirtió en mercancía prohibida, no solo por el compromiso, si no porque Hermione solía ser posesiva como el y Merlín las agarrara por que era implacable.
Así que no entendía porque no se llevaría bien con su suegro, hasta que Hermione le recordó que durante casi 5 años le hizo la vida imposible y que muy seguramente sus padres estarían al tanto, le obligo a contarle con lujo de detalles sobre la vida de su padre y después de enterarse que era un eminente medico odontólogo del hospital del ejercito de Inglaterra (por supuesto con el significado de odontólogo) no quería ni pensar la clase de objetos que podría usar para torturarlo por la boca, ¡amaba sus dientes por todos los cielos!
Si, estaba nervioso, muy nervioso, y aunque le hubieran enseñado a controlarse desde muy pequeño, no estaba preparado para conquistar a un hombre que seguramente tenia igualdad de ideales que su padre. Tenia la tarea mas difícil de toda su vida; lo único que le reconfortaba era que al finalizar si pasaba con un supera la expectativas la recompensa seria la mejor que hubiera tenido y tendría en toda su vida.
Antes de unirse al grupo numeroso suspiro y le pidió a Merlín toda la suerte del mundo.
-hola a todos- dijo Luna, su padre ya estaba ahí y platicaba muy a gusto con el señor Weasley sobre arcticulos eclécticos de los muggles. Ginny hizo lo mismo y también se integro a la platica del señor Weasley, nadie estaba sorprendido de ver a Draco ahí, pero los padres de Hermione nunca lo habían visto y se mostraron curiosos de saber quien era el muchacho alto que acaba de llegar con las amigas de Hermione.
Hermione fingió darse cuenta y lo presento -¡ah! Draco, que gusto, mira te presento a mis padres, Jane y Craigh Granger, el es Draco Malfoy el otro premio anual- y susurrando mas para su madre dijo –también es el que ya sabes que- Su madre le sonrió dulcemente pero su padre parecía igual o hasta mas serio que su propio padre, ambos le estrecharon la mano pero cuando lo hizo con el señor Granger no pudo evitar sentir que su mano apretó un poco mas fuerte que lo normal.
Draco trago y respondió el saludo –es un gusto conocerles, Hermione es la mejor alumna del colegio, me atrevo a decir que de toda la historia de Hogwarts, sin adular- y sonrió (nerviosamente). –prueba de fuego, prueba de fuego- pensaba Draco. Su madre comenzó a hacerle preguntas acerca de cómo fue que se empezaron a llevar su hija y él pero el padre de ella pidió permiso para retirarse y hablar con el señor Weasley que ya se encontraba en un debate muy serio sobre la adquisición de un licoctero de juguete para conocer las diferencias con una escoba de quidditch.
Draco sonrió por dentro y se sintió aliviado, la primera prueba ya la había pasado y todo estaba sucediendo exactamente como Hermione lo había planeado.
-recordare hacerle caso ciegamente de ahora en adelante en todo lo que me diga- y lo anoto mentalmente.
Hola a todos, resulta que mañana no tendre tiempo de nada, asi que decidi subirlo un poco antes. Falte a mi promesa y les juro que estaba pensado para dos capitulos, pero le acabo de cambiar un par de cosas y obvio, tendra un tercer capitulo y sera el final lo subire el sabado posiblemente, mi examen profesional es el viernes (NERVIOS). Talvez haga una segunda parte mas adelante sobre el antes de ser novios y el despues cuando vayan a la universidad, pero por el momento no lo hare no tengo mucho tiempo para dedicarme a hacerlo.
Por ultimo gracias a los que agregaron la historia a sus favoritos, a los que la pusieron en sus alerts, a los que me leyeron y les gusto, pero en especial a Hermione Granger, malfoy19dani y a silviota por sus reviews.
Audrey Agnes II
malfoy19dani
