Naruto y todos sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto, la historia aqui plasmada en cambio, es de mi completa autoria.

SEXO SIN AMOR

ESCUCHANDO THINK ABOUT US DE LITTLE MIX

El letrero del neon rosa decia EXCESS. La musica se escuchaba hasta fuera. Mi mente estaba en su usual gris y Sai se relamia mientras miraba con emocion a los chicos que entraban y salian del bar gay. Nos aproximamos a la puerta donde un fornido cadenero lo dejo pasar dandole un buen repaso a ese trasero que tan bien resaltaba en los skinny jeans blancos de mi amigo. A mi me detuvieron en la entrada para pagar cover. Al parecer el acceso gratuito era solo para hombres. Sai me miro algo apenado pero se adelanto a pagar mi boleto y mis copas, una vez que estuvimos en la barra.

Un par de chicos miraron en cuentra direccion mientras me concentraba en mi cerveza y en la cada vez mas evidente idea de que esa noche el unico que follaria seria Sai.

El bronceado que atendia las bebidas me ignoro dos vecez hasta que Sai le lanzo una de sus miradas sugerentes y este vino raudo a atendernos. Me sirvio dos cervezas que me tome casi de un solo sorbo mientras intercambiaba su numero telefonico con el de mi azabache acompañante.

¨Tranquila Sakura - me reprendio algo serio - es una noche larga ¨ Tomo las otras dos cervezas y me cogio de la mano casualmente.

¨Tu plan de parecer heterosexual es de lo mas inutil ¨me burle, mas de un chico estaba tomando la mano o abrazando a una chica de manera amistosa ahi.

¨Parezco tu amiguito gay - acepto y acto seguido metio su mano en el bolsillo trasero de mis jeans - ¿Y ahora? ¨

¨Oh si, definitivamente tocarme el trasero mientras miras el de aquel rubio te hace lucir mas hetero¨ Me burle.

Fuimos a la pista de baile principal, la mas abarrotada, llena de jovenes transpirando y pegando sus cuerpos de forma indecorosa. Realmente no se sabria quien hacia que con quien. Mas de uno estaba basicamente teniendo sexo con ropa. Yo no sabia si reirme o sentirme horrorizada. Pero las risitas coquetas de un par de chicas en la pista a unos metros de mi, de decian que quiza, solo quiza esa noche no tendria por que irme sola a la cama.

En algun momento intercalando con Sai calificaciones de chicos y chicas, se perdio de mi vista y me recrimine internamente. La condicion para que vinieramos a conocer un antro gay era que no nos alejaramos el uno del otro: basicamente fingiamos ser pareja. El asunto de venir era meramento curiosidad, al menos por mi parte. Sai decia que no le gustaban los hombres, pero de hecho les ponia atencion, incluso mas que yo y esa salida era para comprobarme que es heterosexual. Pero habia dos grandes inconvenientes, el primera era que Sai con dos copas de mas se cojeria hasta un arbol y el segundo, era que yo precisamente no era mejor que el en ese aspecto, dada mi situacion.

Al cabo de unos minutos mi corazon bajo de mi boca al pecho nuevamente, Sai venia con dos copas altisimas, rebosando hasta el tope del escarchado de azucar con un liquido blanco y azul.

¨No se si quiero saber que es eso ¨

¨Se llama El Adios y el chico de la bara dice que es la especialida de la casa ¨

¨¿De verdad quieres beber algo con un nombre tan sugerente? ¨

Sai me veia con un expresion entre retadora y burlona.

¨Mira Sakura si hemos venido ha sido por que me deprime verte tan encerrada en tu mundo y la unica manera de sacarte unos minutos de tu miseria es o alcohol o sexo y ambos sabemos que no te puedo dar lo segundo - me dijo con una mirada tierna mientras me acariciaba la barbilla de manera fraternal, nos reimos complices - asi que te lo bebes hasta el fondo, nos pondremos una peda maratonica y volveremos gateando a casa para que mañana puedas seguir en tu depresion por el pendejo de... ¨

Lo calle con un ademan. El nombre del susodicho era tabu.

¨Por el pendejo ese - bufo bastante serio - bien, una vez acordado vamos a la parte trasera, el show de stripers comienza en 20 minutos ¨

¨¿Stripers? ¨

Empezaba a dudar seriamente que lo de Sai fuera solo curiosidad. Una vez en la sala VIP comprobe que mi amigo se estaba replanteando seriamente su sexualidad, los chicos semidesnudos sobre la barra eran lo que mas alentabalos gritos del publico en su mayoria masculino y a decir verdad Sai lucia emocionado. Por mi parte, estaba intercambiado miradas con una belleza morena, me lanzaba guiños coquetos y lucia realmente interesaba en mi escote, al menos esa noche alguien lo habia notado. Las chicas no eran lo mio pero el alcohol como ya dije, me quita toda restriccion y el buen ver de la preciosa chica del otro lado del bar era definitivamente algo que queria probar.

El sexo lesbico no era algo que desconociera, por eso mismo sabia que era una experiencia placentera y ello solo me llevo a ebocar las mas calientes fantasias sobre esa chica de espaldas sobre el lavabo de los baños para chicas abierta d piernas para que la deborase completa. Mis maquinaciones no fueron mas lejos por que pronto un chico de casi 2 metros la abrazo por la espalda y le beso el cuello, ambos me miraron entonces mientras el metia discretamente una mano bajo la falda de cuero de mi conquista femenina. El rostro de la morena lucia febril mientras el chico hacia con ella lo que yo habia pensado hacer y luego de unos minutos de darme tal espectaculo, saco la mano y llevo sus dedos hasta los labios rojos de la que supuse era su novia. Los vi pasar a mi lado y lanzarme una ultima mira antes de entrar a se lugar llamado cuarto oscuro pero ni el mismo infierno de calentura me haria seguirlos. No me interesaba ese tipo de experiencia. Fue cuando recorde que era una advertencia que no le habia dado a Sai y antes de ese minuto ni si quiera habia reparado en que mi compañero ya no estaba conmigo, el show habia terminado y sobre la mesa solo habian 3 copas mas de esa bebida azul que sabia a alcohol etilico pero de mi amigo ni una señal.

Las alarmas dentro de mi cabeza se encendieron. Di tres vueltas al lugar y no logre encontrarlo en ninguna parte, estaba parada frente a la puerta de los baños de los chicos cuando un mesero me intercepto.

¨Mi amigo - me excuse - hace una hora que lo busco y no sale de ninguna parte ¨Me sentia desesperada, mareada y algo lenta.

El mesero amablemente se ofrecio a ayudarme a buscarlo, menciono que estaba por terminar su turno, me sento en una mesa del rincon mas oscuro y me dio un dulce.

¨A veces bebo en mi turno y una menta me ayuda a disimularlo, si necesitamos llamar a la policia seria bueno que tu aliento no fuera etilico ¨

Me miraba de una manera extraña. Pero yo no estaba en mi mejor estado, asi que pense que eran ideas mias, me lleve la menta a la boca.

¨Preguntare a mis compañeros si lo han visto y regreso enseguida contigo - me prometio mientras acariciaba de manera casual mi codo - solo dame unos minutos ¨

Lo espere mientras me relajaba un poco y pensaba que mi amigo seguramente salio a fumarse un cigarrillo, nunca se me ocurrio buscarlo fuera, Sai jamas me abandonaria ami suerte.

Decidi que estaba siendo paranoica y me enfoque en un punto fijo sobre la mesa, sentia fresca mi garganta pero la menta tenia un resabio amargo, como medicina. Me rei sola pensando que el mesero era quiza el unico chico heterosexual que se me acerco en toda la noche y lo unico que yo habia conseguido de el era un dulce para mi mal aliento y el que ayude a buscar al descocado de mi amigo. En otras condiciones definitivamente lo habria llevado al primer hotel que me encontrara saliendo de ese antro.

El mesero regreso alcabo de unos minutos sin la camisa con el logo del antro ni el delantal.

¨No encontre a tu amigo por ningun lado ¨ parecia estarse riendo de mi.

Entonces me costaba trabajo distinguir sus rasgos o el hecho de que de algun modo nos encontrabamos dentro de un armario, de un minuto a otro.

¨Te vi coqueteando con la morena y el gigante de dos metros - me susurro mientras me levantaba el dobladillo de la blusa - vienen muy seguido, hacen el mismo espectaculo para quien quiera ver y se meten a la habitacion a oscura, siempre salen antes de que cerremos y la chica parece ida ¨

¨Como yo ¨Dije con la voz pastosa.

¨Exactamente ¨

Mi ultimo pensamiento congruente estaba rondando en torno a que jamas le di señas particulares al mesero de como era Sai, asi que ¿como pudo estarlo buscando?

¨Tengo mucho calor ¨dije algo abochornada.

Como atendiendo a ello el chico me levanto la camisa. Me costaba comprender como era que estaba hilvanando medias frases para pedirle que me tocara. Sus manos acariciaban mis senos sobre el sosten.

¨Duele ¨Consegui decir algo afiebrada.

¨¿Donde? - pregunto burlonamente, desabrocho mi sosten y pellizco mi pezon duro y caliente - ¿aqui? ¨

No respondi pero mi cuerpo se curvo buscando mas cercania con el suyo.

Mis manos estaban sobre su bragueta unos minutos despues y el golpe de una escoba contra el suelo me dio unos segundos de claridad. El mesero estaba mordiendo mis pezones mientras una de sus manos me apresaba por la cintura y otra acariciaba mi sexo bajo mis jeans. Mientras mi cuerpo temblaba y perdia fuerzas para responder u oponer resistencia como suponia que me estaba pidiendo mi cerebro nadando en alcohol.

¨Es-espera... ¨

¨Vamos, era esto lo que querias ¿O no? Eres una de esas putillas sucias que buscan enredarse con alguien en los baños - me censuro - pero no te preocupes, aunque aqui este lleno de maricas tuviste suerte de encontrar al unico macho del antro... estoy harto de los culos que me ofreden cada noche, prefiero los coños ¨

Y enseguida senti como de un solo tiron mi pantalon termino en mis tobillos.

¨¿Te gusto la golosina? - pregunto mientras introducia sus dedos helados en mi hendidura extrañamente humeda - bueno, estoy comprobando su efecto ahora mismo...estas escurriendo ¨ Menciono satisfecho.

Para cuando pude entender lo estupido que resulta aceptar nada de un extraño, asi sea un inocente dulce, el chico me tenia penetrada hasta el fondo y embestia de manera frenetica contra mi pelvis mientras yo intentaba inutilmente de safarme.

¨ ¿A que ya te has olvidado de tu supuesto amiguito perdido? Lo dicho, una putilla sucia mas...¨

Me susurraba cosas obsenas al oido mientras yo solo era consiente de todo lo que estaba mal en ese momento.

No entendi lo febril de mi cuerpo, mi libido desatado y lo bien que sentia estar siendo tomada sin que pudiera objetar nada.

Tras los minutos u horas que me tomo, me dejo una vez se hubo colmado y entre mi orgasmo a medias, el asco y ganas de llorar, el unico alivio que tuve fue el que me dio ver 2 envolturas en el suelo y bajo mis zapatillas rosas, los condones usados.

Me llame estupida por las siguientes dos horas que me quede en la entrada del bar, esperando ver a mi amigo del unico lugar donde no los busque. Salieron del cuarto oscuro varios chicos y la pareja que me dio el espectaculo unas horas antes, la morena lucia seriamente drogada y por un momento me causo algo de pena.

Las luces de todo el bar se encendieron y los empleados empezaron a vaciar el lugar. Una vez fuera tenia una nueva preocupacion. Mi billetera la tenia Sai ¿como demonios llegaria a mi casa? Me encontraba al otro lado de la ciudad.

Un par de chicos que recien salian del lugar se apiadaron de mi rostro de desesperacion y ofrecieron acercarme al centro, ni si quiera hicieron preguntas. Por mi ataque previo del mesero no me fiaba de ninguna persona, pero ambos chicos intentaron convencerme de que corria mas peligro ahi sola que aceptando su ofrecimiento de acercarme a un lugar con mas gente. Se tomaron de la mano demostrando que eran pareja.

¨Cariño, no hay nada que temer con nosotros ¨agrego el mas alto.

Me dejaron ir junto a la ventana, no pusieron seguro y aun con mi maquillaje corrido, el cabello revuelto y el tirante roto de mi blusa no me hicieron ninguna pregunta al respecto. Tan pronto llegamos me dejaron bajar y les di las gracias, al menos lo mejor que pude ya que lo que sea que tenia aquel dulce que estupidamente me comi, me tenia atrofiada el habla.

Me quede sentada en una banqueta. Esperando que saliera el sol mientras mi ropa interior se sentia humeda, mis pies adoloridos y mi mente dispersa.

Algo me decia que lo que me sucedio aquella noche era algo que me venia buscando desde que decidi que estaba harta de aquel letargo autoimpuesto. Cuando me dispuse a buscar sexo y alcohol para despertar. Que el que me violentaran era lo que hacia falta para salir de ese agujero en el que tenia ya dos meses, pero incluso lo sucio del acto, la miseria o la pena por ello, no llegaron a mi. Tuve sexo con un desconocido en el sucio armario de un bar y aquello no movia nada dentro de mi, absolutamente nada.

El sol llego con un mensaje de texto de un numero desconocido.

¨EL CUARTO OSCURO ES EL INFIERNO¨

Despues de todo mi buen amigo habia encontrado su camino a casa. Yo caminaria hasta la mia con las zapatillas en la mano y la gravilla desgarrando mis medias y pies desnudos.

Necesito mas de esto... necesito mas dolor...