Historia basada en la Obra de Masashi Kishimoto.

Saliendo de la oficina, Naruto se dirigió hacia la salida. En el camino se encontró unos cuantos ninjas que le dieron la mano para saludarlo, un par de cumplidos y dar autógrafos. Es muy popular.

Se detuvo para atenderlos y al terminar, salió a la calle.

-Bien, como dijo Kakashi tengo un par de cosas por hacer quizá debería ir primero...-

Su estomago hizo un ruido enorme, como un trueno.

-Primero; a comer algo. No desayuné nada por la emoción, después de todo.-

Caminando por las calles, saludando a las personas; es la estrella de la aldea:

-Hola, Naruto. ¿Todo bien?-

-Naruto-sama ¿Como está?-

-Que alegría verte, Naruto, que bueno saber que estas por aquí.-

-Que bien te ves hoy, Naruto-senpai.-

Todo tipo de personas, hombres, mujeres y niños, se acercaban para verlo. Esto sigue siendo antinatural para él. Pero ya era así, incluso antes de la Guerra.

"El niño del milagro"

El que derrotó al lider de Akatsuki: Pain y defendió la aldea. Que intervino en la resurrección de todos los fallecidos ese día. Ahora más, no solo gente de la aldea. Tambien personas de muy lejos, de lugares desconocidos, ninjas con bandas ajenas a Konoha.

Sin duda es todo un fenómeno, él respondía:

-Gracias, que alegría. No hace falta; estoy bien. Muchas gracias. Es muy amable.-

En cuanto tuvo un espacio y la gente se había ido, saltó a un tejado.

-Vaya, llegar a Ichiraku será más díficil de lo que creía. Si voy por encima de la calle, es menos probable me detenga tanto. Que ganas tengo de un Ramen...-

Naruto siguió su camino, parece que las azoteas son su mejor ruta para cruzar la aldea. Muchas menos personas.

Ichiraku estaba comenzando en un nuevo lugar; solía estar en un pequeño sitio hecho de madera. Pero ahora parece estar en crecimiento; eso es un enorme alivio. Nadie quisiera que el negocio se fuera de la aldea. Un tazón de ramen puede curar cualquier cosa ¿no?

Estaba caminando pensando en su sabor, cuando entonces escuchó:

-Tú, extraño. ¿Por qué estas aquí?-

Entonces dos shurikens volaron hacia el; al darse cuenta de esto, Naruto se giró. Levantó la mano derecha y los detuvo con dos dedos.

-¿Extraño? ¿Yo? ¿Qué pasa?-

Miró a los alrededores pero no había nadie.

-¿Hola?-

Un kunai fue lanzado desde otro lugar, él no vió a la persona pero con gran velocidad lo paró, agarrándolo de la empuñadura.

-¿Esto es una especie de juego?-

Estaba hablando solo, no veía a nadie ahi arriba con él; pensó que podrían venir de la calle. Pero abajo nadie miraba y no parecían darse cuenta de su presencia. Sin duda alguien estaba haciéndole una broma.

De repente, una persona salió de la nada. Con una mascara ANBU. Tenía una capa negra y shurikens en las manos. Atacó a Naruto nadamas salir:

-Jutsu: Shuriken Clon de Sombra.- dijo el ninja.

-¡¡Espera, espera!!- respondió alarmado.

Los Shurikens se multiplicaron rápidamente, si antes eran tres, ahora son treinta.

Naruto los esquivó con una vuelta hacia atras, todos chocaron en el concreto.

-Oye, hacer esto aquí arriba es peligroso ¿Quien eres?-

Estando frente a frente, el ninja desconocido desapareció. Se esfumó, era un clon de sombra.

Reaparecio detrás de Naruto, él no se lo esperaba para nada. Ni siquiera entendía bien que pasaba.

-Rasengan- dijo el ANBU.

-¿Qué? ¿Rasengan?-

Naruto fué impactado por la técnica de lleno, el poder del impacto lo mandó a volar lejos. Si estaba en el centro de la aldea, cayó en uno de los limites con el muro. Atravesó un tejado y destruyó una caja al estrellarse. Casualmente esta caja tenía mas Shurikens y se pinchó el trasero.

-Ahhhhhh.- gritó.

Se levantó rápidamente para quitarse esas cosas puntiagudas.

-¿Qué diablos acaba de pasar?- dijo al sacarse la última.

-Ese ninja pudo hacer el Rasengan; ¿como es posible? Espera; ¿Donde rayos estoy?-

Parecía ser una especie de bodega; llena de muchas cajas y herramientas. Con un enorme agujero en el techo con forma de Naruto.

-Espero que no se enojen mucho por eso, no fué mi culpa. ¿Esto es un almacen?-

Buscó la salida. Su brazo había perdido más vendajes que antes, sin duda necesitaria unas nuevas. Pero no había sufrido ningun daño, por mas aparatoso que fuera lo que pasó. No tenía un solo rasguño.

-Yo solo quería ir apor ramen, ¿como terminaron las cosas así.-

Salió del lugar y vió a varios ninjas fuera, parece que estaban acomodando más cajas. Todo ese lugar estaba lleno de ellas; ya sabemos de que pueden estar llenas.

En cuanto algunos lo vieron, dejaron lo que hacían:

-Naruto-sama.-

-Naruto-Sensei.-

-Gran Naruto, ¿qué hace aquí?-

-Nunca lo había visto tan de cerca.-

Lo rodearon y le dieron la mano, tocaron su cabello, su ropa. Parecían niños.

-Hola, chicos. ¿Como estan? Solo estoy de paso.-

Sin duda él no deja indiferente a nadie, pero ya esta acostumbrado. Respondió a los saludos y estrechó las manos de los ninjas.

Entonces:

-¿Qué pasa aquí? ¿Qué es este escandalo? Vuelvan a trabajar.-

Era la voz de una mujer que venía detrás de todos, al escuchar esto todos los ninjas corrieron a lo que estaban haciendo, sin pensarlo; Naruto se quedó solo.

-Tú. ¿Qué pasa aquí? Alborotador...-

Él se giró con una cara de disculpas.

-No era mi intención, solo estaba pasando por aquí.-

Parece que el héroe recibirá un regaño...

2.1 HIERRO FUNDIDO

-Este lugar no está permitido para cualquiera ¿sabes, Naruto?-

La chica que hablaba era TenTen; ex miembro del Equipo Guy. Tenía las manos en la cintura y miraba con curiosidad a Naruto. Esta llevaba un vestido blanco, clásico de ella; ropa con estilo chino. Blanca con detalles rojos y su más que caracteristico peinado con un fleco.

[La apariencia de TenTen "The Last" es de mis favoritos; desaprovechada]

-Creí que no me reconocerías tan fácil...- respondió Naruto sacudiéndose un poco.

-¿Es broma? Puedes ver desde cualquier lado a todas las personas que atraes.- dijo ella señalando el lugar por donde se fueron todos.

-Sí, disculpa por el alboroto, tuve un accidente y llegué aquí.-

Naruto se detuvo, pensó lo que iba a decir.

-Y a decir verdad, tuve un ligero accidente en esa bodega...-

-¿Accidente?- respondió.

Siguiente.

Estaban ambos parados en el lugar de aterrizaje de Naruto.

-¿Dices que caíste por aquí? No lo pareces.- dijo TenTen.

-Bueno, sí, pero no fue intencional. Lamento el alboroto, el destrozo de esta caja y del tejado...-

-Cielos. Lamentarlo no va a reparar esto.-

-Ya se, ¡ESPERA!-

Dijo Naruto haciendo la pose de Clones de Sombra. Sacó tres y les ordenó:

-Bien, chicos. Hora de trabajar un poco, Levanten estas herramientas y ponganlas en otra caja, luego usen los restos de madera para tapar el agujero del techo. ADELANTE.-

TenTen miró con sorpresa su rápido pensar y además notó el brazo vendado. Los Clones se pusieron manos a la obra y mientras trabajaban:

-Oye, ¿como pasó esto? ¿has recuperado tu mano?-

-Bueno, es una larga historia; esto es trabajo de la Abuela Tsunade, hizo esta prótesis para mí. Llevo muy poco con ella.-

-¿Y entonces? ¿Puedes recuperar cualquier extremidad que pierdas ahora?-

se acercó a mirar más de cerca.

Naruto nervioso:

-No, no, creo que no. Solo esto, espero no perder nada más.- sonrió.

-Impresionante, la Quinta no se detiene, es una ninja sin igual.-

-Eres muy fan de ella ¿no? Desde siempre-

-Sí, tu lo viste, cuando conseguiste que volviera a la aldea en ese entonces. Pero... No pude seguir sus pasos como me hubiera gustado.- llevó su mano a su cadera y sacó un pergamino. -Lo mio siempre han sido las armas ninja; no tengo un talento como el de ella.-

-Bueno, con esto has ayudado mucho, a muchas personas. Nadie como tú para ser de apoyo.-

-Apoyo, ¿eh? Bueno, eso ya pasó, hace mucho. No esperaba que te pudieras recuperar así, de cualquier manera. ¿Y? ¿Estas ahora en una misión?- dijo TenTen señalando las fundas de Naruto.

-Lo estaré, Kakashi-sensei...- recordó debe tener cuidado al hablar de su misión. -Me ha encargado una misón de mensajeria. ¿Tú? ¿Qué haces aqui, por cierto?-

-¿Yo? Estoy a cargo de el almacenamiento. Ahora que no hay más Guerra, todo lo que no vaya a usarse debe ser guardado. Ahora mismo hay menos necesidad de estas cosas.-

-Vaya, supongo es una suerte, si no se utilizan significa que hay paz.-

-No del todo, Lee está fuera en una misión, no estoy segura donde, pero sé que está con Kiba y Shino. Ellos estan peleando aun.-

-Sí, eso me enteré. Espero poder salir pronto, aunque prefiero evitar luchar- dijo Naruto sosteniendo su brazo vendado.

TenTen lo miraba con atención, su nueva ropa, las vendas y su bolsa en la cintura. Se acercó a Naruto y le dió la vuelta, se puso detrás de él:

-Veamos, si vas a un misión como dices, debes tener las herramientas adecuadas, dejame ver que tienes aquí.-

-Oye, oye. ¿Pero qué?- exclamó Naruto. Ella fué rápida.

Comenzó a meter las manos en la bolsa de Naruto. Rebuscando en ella.

-Shurikens, Kunais Todo bastante común, parece en orden, aunque estas herramientas son muy normales.-

-¿Qué tienen de malo? Son las estandares de Konoha.-

-"El Héroe de la Aldea" debe llevar algo especial, algo mejor que esto. El Cuarto Hokage tenía unos Kunai Especiales que todo el mundo conocía, ¿sabes?-

Pensándolo un poco, esto lo dejo mudo; mirando hacia atras, Naruto respondió:

-Bien, ¿qué tienes en mente?-

TenTen usó un pergamino, lo lanzó al aire y de el salió un cuchillo. Un poco más largo que un kunai. Con una empuñadura en la que introduces la mano para sujetarla, con ligeros toques dorados en la cuchilla, no es un arma ordinaria, se la mostró a Naruto.

-Mira, este es un cuchillo especial; tiene un balance perfecto, muy resistente. Puedes infundir tu Chakra y será indestructible.-

-Una Cuchilla de Chakra, como las que usaba Asuma-sensei. Pero, no había visto una igual. Me gusta. ¿Cuanto pides por ella?-

-Bueno, teniendo en cuenta lo rara que es, más el daño causado aquí...-

Naruto tragó saliva esperando escuchar la cifra.

-Creo que puedes llevártela gratis.-

El se sorprendió y dijo:

-¿Gratis? Algo debo de darte.-

-No, no, tómalo como un obsequio por que mejoraste, ahora que volveras a una misión, debes estar listo. Es tuyo.-

Naruto se volteó y tomó el arma. La agitó un poco y la hizo girar. Hizo un par de malabares con ella, hasta la equilibró con la punta de un dedo.

-En verdad tiene un balance perfecto.- dijo Naruto.

-Verdad que sí, que bueno que lo notes.-

-¿En serio puede llevármelo solo así?-

-Hmm, solo así no, necesito que me hagas un favor...-

Mientras tanto, los demas Narutos cumplieron con la orden, levantaron el desastre de la caja rota. Movieron todas las armas del suelo a otro lugar. Y cubrieron el boquete con madera. Se pusieron los tres frente al Naruto original y TenTen.

-¿Un favor?-

-¿De que tipo?-

-¿Ese es un regalo?-

Naruto los hizo desaparecer.

-¿Un favor de que tipo?- dijo.

TenTen miró hacia el suelo y comenzó a caminar a la salida del almacén. Naruto la siguió. Ya en la puerta...

-Necesito que lleves esto a un lugar.- sacando otro pergamino de su funda.

-¿Un mensaje? ¿Donde debo llevarlo? Si ese es el trato, lo acepto, TenTen.- respondió con una sonrisa.

-Gracias, ábrelo cuando estes ahí, me ayudas mucho, justo debo volver ya a mis deberes y no tengo más tiempo. Ten, es tu otra misión.- dijo ella, dándole el rollo.

-Está hecho, solo debo saber donde...-

-¡ESTA TODO AHÍ! Solo ábrelo, te lo encargo, Naruto.- concluyó TenTen y luego se echó a correr.

Ella se despidió guiñandolé un ojo.

Naruto tenía la cuchilla y el pergamino en la mano. Estaba encantado con el arma. El detalle dorado en la hoja, combina con su cabello.

Mirando al pergamino, se percató que tenía algo escrito encima.

-Hmm; ¿qué dice aquí?-

En el exterior de este, con letra muy ligera decía un nombre. Al verlo, Naruto sabía exactamente donde ir. Eran dos palabras:

-"Neji Hyuga"-

2.2 CLIENTE FRECUENTE

Naruto había tomado rumbo de vuelta al centro de la aldea, despues de despedirse de TenTen y arreglar lo que había destruido, decidió volver a donde estaba. Y recordó:

-Cielos, han pasado tantas cosas y tan rápido que no he comido nada, en todo el día. Será mejor apurarme; aun tengo cosas por hacer.-

Iba camino hacia Ichiraku cuando todo pasó, sin darle demasiado importancia a los contratiempos, apresuró para llegar. Dejando las zonas limites de la aldea y entrando en las zonas más frecuentes, quizo seguir evitando las calles y continuó por los tejados, esta vez más atento. Un ramen le daría la energia suficiente para terminar con todos sus deberes.

Con mucha velocidad llegó a Ichiraku, para su suerte no había nadie sentado en la barra, así no tenía que esperar de más.

Entró y saludó:

-Hey, viejo Teuchi, uno con Miso de Cerdo. Esta vez tengo algo de prisa.

Sentándose, notó que no había nadie en un principio, entonces una cabeza apareció de repente saliendo detrás de la barra.

NARUTO!

Era la hija del dueño, Ayame que parecía haber salido de la nada.

-Naruto, que alegría tenerte por aquí. Hace mucho que no te veía..-

-Hola, Ayame, no es para tanto, vine apenas la semana pasada.-

-Sí, es verdad. Pero es la costumbre de tenerte aquí varias veces al día.-

-Eh, bueno...-

-Mi padre no está ahora mismo, ha salido de la aldea por un encargo, pero ya sabes que yo puedo atenderte, Grande con Miso de Cerdo, como siempre ¿no?-

-Bien, gracias Ayame. Estoy algo apurado ahora mismo, ya sabes.-

-Entiendo, entiendo. Dame un minuto, ya trabaja.-

Ayame se dió la vuelta y se puso manos a la obra. Naruto se concentró en el local mientras ella trabajaba, miró el gran cambio. Ichiraku estaba ahora en un lugar más grande, aunque gran parte aun no estaba terminado. La barra era nueva y los asientos también, había una cinta que atravesaba el local que decía "No Pasar, En Construcción"; señalando que los clientes solo tenían acceso a una pequeña parte; pero daba la sensación que cuando el lugar estuviera listo sería de lo mejor, con muchos más asientos y casetas, con una caja registradora en la entrada. Esto alegraba a Naruto, que su lugar favorito no solo estuviera funcionando sino que también estuviera de camino a mejorar.

-Y ¿donde está tu padre? ¿lleva mucho fuera? La semana pasada estaba aquí, no mencionó nada.-

Sin dejar de trabajar, ella respondió:

-Ha salido a un pedido de álguien especial, salió apenas hoy, desde muy temprano, seguramente vuelva en la noche. Lamento que no pudiera recibirte.-

-No hay problema, tu estas aquí haciéndote cargo de todo al menos, el ramen es el mismo. Odiaría quedarme sin el.-

-Sí, sí. Llevo un día muy díficil, antes de que llegarás aparecieron muchos ninjas que decían venir del hospital y casi todos pidieron dos tazones, dijeron haberlos hecho esperar mucho ahí.-

-Sí, algo sabía de eso. Que bueno que saliste sola del apuro. Y que bueno llegar cuando no hay nadie, para evitarte molestias.-

Ayame se giró un segundo para mirar a Naruto:

-Es cierto, ahora eres EL HÉROE. El que salvó al Mundo Ninja y puso fin a la 4ta Guerra. ¿Como se siente ser tan famoso ahora, Naruto?

Ella guiñó un ojo y volvió a lo que estaba.

-Hmm, no digas eso en voz alta. La Alianza Ninja hizo más que yo. Solo cumplí con mi parte, y bueno. Se siente raro todavia, aveces. Agradezco los detalles pero; no lo se...-

Ayame terminó y puso frente a Naruto su tazón de ramen.

-Bueno, ahora no importa, solo estamos tu y yo. Ahora come, mientras esta caliente. Le agregué algo extra, Sr. Héroe.- dijo con una sonrisa.

Naruto tuvo un brillo inigualable en los ojos al ver esa perfección de platillo. Tomó los palillos y juntó las manos.

-Gracias por la comida.- y comenzó a comer.

Era la primera comida del día y estaba muy hambriento, tambien feliz de poder volver a probar ramen de Ichiraku antes de salir de viaje.

-¿Qué tal esta, eh?- preguntó Ayame.

-Es perfecto, incluso mejor que el que hace tu padre, sin duda está en tu sangre.-

Ante este cumplido ella se ruborizó y bromeando dijo:

-Es un placer servirle al ninja más importante de la aldea.- sonriendo y haciendo una pequeña reverencia.

Naruto respondió:

-Si, si, si. Que graciosa. Riete. Pero no es divertido cuando te pasa a tí.-

-No está tan mal, incluso podrías atraer clientes. Si la gente de otras aldeas sabe que te gusta venir aquí...-

Naruto se detuvo de comer, como si se le fuera el apetito.

Ayame agregó:

-Solo bromeo, es un chiste. Iré a la parte de atras a traer unas cosas, contínua. No tardo, si alguien llega, dile que espere, por favor.-

Ella se quitó el mantel y se bajó las mangas, salió por una puerta detrás de la cocina.

-Entendido, yo me encargo.-

Naruto volvió a concentrarse solo en su platillo y se movió un poco en la silla, entonces sintió una molestia atras.

Pensó:

-Rayos, ¿aun me duele de esa caída en la bodega? Que bueno que estoy acostumbrado a estas cosas...-

Pensaba que podría ser una dolencia de ese evento pero entonces se dió cuenta que realmente era algo que estaba en su mochila ninja. La que tiene en la parte de atras de la cintura, esa que le dió Kakashi.

Dejando de comer y revisando la bolsa:

-Tal vez sea un Kunai, o algo, debió moverse con aquel golpe.-

Revisando encontró algo que no era un Kunai, ni una Shuriken. Metiendo la mano, sacó el objeto que le molestaba.

-Este es...-

Era un libro, no uno cualquiera, no había mucho misterio. Si esta bolsa pertenecía a Kakashi, entonces.

-¿ICHA ICHA TACTICS? ¿En serio? Kakashi-sensei sigue siendo un pervertido...-

Dijo Naruto mientras se sentaba y hojeaba un poco, esta es la última entrega de la famosa serie de aventuras eróticas. Con portada turquesa, algo verde algo azul.

-Hace tiempo que no había visto uno. Pero claro... ahora ya no hay quien contínue escribiendolos. Es normal, supongo.-

Corriendo páginas hasta llegar al final, encuentró la foto de su maestro, con una dedicatoria y un mensaje. Naruto se había quedado totalmente quieto, no parpadeaba, no respiraba. ¿Era una casualidad encontrarlo?

Ayame volvió de la parte trasera y antes de que dijera algo:

Naruto terminó rápido lo que quedaba en su plato.

-Gracias por la comida, Ayame. Ya debo irme, voy tarde a un sitio.-

Pagó por el ramen y desapareció, literalmente. Salió usando su velocidad.

Ayame no alcanzó a decir nada, miró el dinero, el tazón vacío y solo pensó:

-No sabía que Naruto tuviera esos gustos en la lectura. Pero, además. ¿Tenía un brazo vendado? ¿Dos brazos? SERÁ SOLO MI IMAGINACIÓN...-

Fuera de ahí, ya con algo de distancia. Naruto se dirigía a la zona alta de la aldea; con dirección hacía la Roca del Hokage, quizá...

2.3 FLORES DE PAPEL

Con una expresión completamente seria en su rostro, Naruto iba hacía la zona alta de la aldea, por encima del monumento a los hokages. Encontrar el libro ICHA-ICHA debió causar algo en el, no hace mucho había visitado la tumba de su maestro. Cuando la guerra terminó y el volvió a la aldea fue a confirmarle la victoria de la Alianza y que el Mundo Ninja estaba a salvo.

Con mucha velocidad llegó a la cima, esta vez sin distracciones. Este lugar es poco visitado, no hay una ruta directa para salir o entrar de la aldea por ahí, es solo un bosque que se extiende varias hectáreas hasta acabar en un río. En algún sitio en su interior, el último alumno de Jiraiya, hizo un monumento a su maestro. Para que este pudiera ser recordado, ya que su cuerpo es irrecuperable.

Al estar frente a los árboles, Naruto comenzó a caminar despacio para adentrarse, contrario a la rapidez con la que llegó hasta aquí. Mientras avanzaba, sacó el libro de su mochila y miró un par de páginas, este libro fue escrito durante el viaje de más de dos años, donde Naruto entrenó con Jiraiya, y este lo obligaba a leer sus borradores antes de pasarlos a limpio. En cierta forma, conoce el contenido perfectamente aunque esta lectura no sea especialmente su favorita. Si tuviera que elegir uno, sería el de otro libro de su maestro, uno que habla de una historia más heroica sin temas para adultos.

La Historia de un Ninja Audaz, para Naruto ese sí que es un libro que valga la pena, una novela de valentía y convicción con un protagonista que comparte su nombre. En ella estan plasmados los sentimientos y emociones de su maestro, en la búsqueda por completar su deber al encargo del Gran Sapo Sabio. En otra época ese libro le dio a Naruto el coraje suficiente para lograr una de las hazañas más grandes de su vida; en donde lo arriesgo todo en su deseo de venganza. Sin embargo, recuperó el rumbo correcto y ayudó a alguien más a hacerlo también. Todo gracias a las palabras que su maestro escribió en algún momento, siendo un símbolo de valor, amistad, sentido del deber. Esto provocaba una risa en Naruto, al pensar en el enorme contraste que existía en su maestro. Aveces era un Legendario Sennin y otras un Ero-Sennin. Tenía problemas para mantener el control con las mujeres pero algunas veces ese problema era la solución a otros.

Luego de caminar un tiempo, había llegado. Frente a el estaba ya; una roca con la inscripción "Maestro" con un Kunai encima, unidos por un alambre a otras dos rocas más pequeñas; protegidas bajo un enorme árbol. Frente a la roca más grande se encuentra una copia del primer libro escrito por Jiraiya junto a el, un ramo de flores de papel, Flores de Esperanza, como Konan las llamó, unas que no se marchitan como la voluntad de Naruto.

Se acercó para arrodillarse y juntar las manos, susurró unas palabras y luego respiró profundamente. Después se sentó cruzando las piernas para estar más cómodo, haciendo compañía y con el libro ICHA-ICHA TACTICS en sus manos. Este era el mismo que le dió a Kakashi el día que se reencontraron, tras volver a la aldea. Aún no se había estrenado oficialmente y eso le hizo mucha ilusión a el, aunque luego fuera usado para sacarle ventaja en un combate contra Sakura y el mismo Naruto.

Tantas cosas que venían a la mente, prácticamente todos esos momentos en ese entrenamiento de dos años.

Entonces Naruto dijo:

-Tengo una nueva misión, será la primera en 8 meses; finalmente saldré de la aldea. Parece que aún quedan cabos sueltos pero lo solucionaré. La abuela Tsunade me ha curado hoy y ya estoy listo para volver a ser un ninja, ese pequeño rasguño quedó solucionado. -

Sonrió mostrando su brazo derecho y luego miró arriba, a la copa de los árboles apenas pasa un poco de luz del sol.

-Maestro, no se qué tan cerca este esa paz de la que hablabas pero se que es posible que los ninjas se entiendan entre sí. Qué las naciones estén juntas y colaboren. Es posible. Creer esto, fué la clave de todo para mi... -

Durante mucho tiempo Naruto no le daba importancia o no entendía lo que su maestro quería decir con ese deseo de Paz del que siempre hablaba y una vez le dijo que le encargaría a el. Mucho se lamentó al enterarse del trágico destino de su maestro en el País de la Lluvia, y qué no supiera de su misión ni pudiera ayudarlo. Siempre se preguntará por el que hubiera pasado. Aún con todo lo que ha ocurrido desde ese momento y de lo fuerte que se ha vuelto, el deseo de haber podido hacer algo por su Sensei sigue ahí.

Desapareciendo esos pensamientos dijo:

-Te visitaré cuando regrese de viaje, espero no tardar mucho.-

Naruto se puso de pie y colocó el libro ICHA-ICHA junto al otro con el ramo de papel. Ahora hay dos de las obras de Jiraiya.

-La próxima te traeré las demas entregas, quiza así puedas pensar en una continuación... -

Juntó las manos para despedirse y se retiró. Alejandose más y más hasta que la roca desapareciera de la vista. El avanzaba atraves del bosque para dar con la salida, sacudiendo su chaqueta y pantalones. Haciendo eso recordó el pergamino que Ten Ten le dió y que debía entregar aún.

Lo miró.

-Neji, Neji Hyuga.-

Solo decía eso, y debía abrirlo al estar con el, es decir, el Cementerio, es su siguiente destino.

-¿Qué estabas planeando Ten-Ten? Seguro eres de las personas que más lo extraña.- pensó.

Siguió avanzando con un poco más de prisa, hasta salir y tener una increible vista de toda la aldea, miró con alegría el enorme cambió y el excelente trabajo que todos han hecho en estos ocho meses, apesar de lo que ha pasado. Se colocó en el borde mirando a la distancia, entonces con los ojos puestos en el infinito, varias imagenes vinieron a su cabeza al sostener el rollo. Una persona aparecía en todas ellas, recordaba momentos en las batallas contra Pain, Madara y Obito. Se veía a el mismo clavado en el suelo siendo defendido, luego arrodillado frente a una criatura gigante con una mirada rota.

Estaba quieto pensando que en ambos momentos, habia un factor común. Una persona, una mujer...

-¡¿PUEDES DEJAR DE PERDER EL TIEMPO?! - gritó Kurama desde su interior.

Rápidamente Naruto salió de sus recuerdos y su mente dejó de divagar.

-Naruto, estando de pie aquí no estas siendo productivo y me haces enojar... -

Bajando la mirada, encogiendo los hombros, respondió:

-Lo..Lo siento de verdad, Kurama. Estabas tan callado que pensé que habías vuelto a dormir. -

-Aún así observo como siempre. No olvides que en la misión que te encomendaron el tiempo esta en contra.-

-Es verdad, gracias Kurama.-

Hizo girar el rollo en el aire, para atraparlo y luego guardarlo. Luego alineo su cuerpo en dirección hacía el cementerio de Konoha. Respiro profundo y...

El Chakra del Kyuubi, ese destello naranja cubría todo su cuerpo, con lineas negras y marcas, su chaqueta se volvió una capa. Brillaba con increíble fuerza aún de día.

Apretando ambos puños e inclinando las rodillas dijo:

-Alla vamos, Kurama.-

-Eh, Naruto espera... -

Sin dejarlo terminar la frase, saltó con enorme fuerza, como si fuera suficiente para llegar al otro lado de la aldea. Extendió las manos para manejar el aire, con una sonrisa.

Pero entonces; el Chakra desapareció en mitad del vuelo, haciendo que Naruto se sintiera más pesado y asustandose completamente.

-Ahhhhhhhhhh, Kuramaaaaaaaaaa. -

-Eres un tonto, te iba a decir que no lo hicieras. -

Cayendo de manera errante pasó sobre el cementerio y seguía gritando.

-Kurama, haz algooooo. -

El Kyuubi con una mueca en la cara cerro los ojos y junto las manos.

Naruto se dirigía a un lugar pasado el cementerio, una especie de descampado entre los árboles. Antes de llegar a tocar el suelo, se cubrio con sus brazos y no quizo mirar.

Estuvo así un tiempo, hasta darse cuenta que no se había estrellado y tampoco sentía que siguiera cayendo. Al abrir los ojos y agitar los brazos notó que estaba flotando a un metro del suelo.

Miró sus manos y el brillo había vuelto, junto con sus marcas negras, en su piel y su ropa. Miró detras de el y vió algo que ya no recordaba.

-¿Gudodamas? - dijo con una sonrisa. -¿Kurama que pasó?

El Kyuubi abrió los ojos y separó las manos, al hacerlo Naruto terminó de estrellarse.

-No me escuchaste, como siempre, eso fué lo que paso. Tuve que forzar tu transformación en Rikudo Sennin. Para que pudieras volar. -

-Hmm ¿puedes hacer eso? ¿por qué nos caimos?

-Naruto, con tu estado tan débil y fuera de formar no puedes manejar todo mi Chakra. Muchos menos ahora, que vuelvo a estar completo. No es lo mismo usar Ying-Yang al cien por ciento.-

Con cara de enojo respondió:

-¿Quieres decir que estoy gordo o algo? Por que el que duerme todo el día eres tu. -

-Quiero decir que hasta que no recuperes tu ritmo, no podrás usar ni mi Chakra ni el de las demas Bestias con Cola, mucho menos transformarte en Bijuu.-

-Ya veo, con que es eso. Tienes razón, quiza. Aún no me siento cómodo con este brazo y no he entrenado de verdad en ocho meses. Pero ¿Cómo hiciste aparecer las Gudodamas? -

-Yo puedo intervenir en tu flujo de Chakra y tu conexión con el universo para obligarte a usar el estado Seis Caminos pero no dura mucho. -

-Entiendo, no había volado desde la Guerra. Gracias por salvarme, Kurama. Lamento lo de antes. Había olvidado lo mucho que mareaba levitar.-

-No importa, lo mejor es que vayas poco a poco. Como si del entrenamiento se tratase. Ahora, el lugar donde vas esta hacia, eh... Hacia...-

-Jajaja, yo lo hago. No te esfuerces demasiado. -

-¡Hablas conmigo, niño! No puedo hacerlo todo. Solo espero la próxima vez caigas desde más alto...-

Naruto hizo un largo parpadeo y el modo Rikudo Sennin volvió, sin Chakra del Kyuubi ni Gudodamas. Solamente se le reconocía por la cruz oscura en sus ojos con un fuerte color naranja en su pupila. Este es el estado más puro de Naruto donde su lazo con todo lo existente, es total. El regalo que Hagoromo quizo que tuviera.

El Kyuubi pensó. -Bien, Naruto. Siempre has aprendido en base a la experiencia. Debes recuperar sensaciones.-

-Es por alla, no perdamos más tiempo.-

-ADELANTE.-