Salieron despues de media hora, por la puerta trasera, para su mala suerte habian dos de esas cosas cerca.

- Ah -grito despacio Maria.

- ¿Que pasa?

- El de la izquierda.

Zoro vio al de la izquierda, era un hombre pelirrojo, pero que podria ser, como para que afecte a la niña...oh claro, su padre.

- ¿Es tu padre?

- Si.

Zoro miro cerca de los caminantes, y vio una pala.

- Maria, quedate aqui -susurrró.

- Por favor no mueras.

- No te dejaré, pero ahora quedate un rato, voy a hacer algo peligroso.

Maria se escondio en la pared. Zoro corrio rapidamente y cogio la pala, dandole a uno en la cabeza, el otro estaba forcejeandole, para evitar ser mordido. Finalmente Zoro le empujo y de un palazo quito al caminante.

- Mi papá.

- Emm...yo...

- No te preocupes...te entiendo.

Definitivamente, el no esperaba eso de respuesta.

- ...Vamos.

Fueron sigilosamente, salieron de la casa atravezando la cerca.

- ¿Sabes adonde vamos? -pregunto Maria.

- A buscar ayuda.

- No sabes adonde.

- No.

- Estaremos bien, mientras que no hayan mas de esas cosas.

- Creo que eso te lo deberia decir yo a ti.

Maria solto una leve carcajada. A Zoro le gustó que la niña se distraiga, al menos por un momento, de que lo horrible aun estaba empezando. Siguieron sigilosamente por la ciudad, hasta que llegaron a un centro comercial.

- Ahi podrian haber provisiones.

- Si.

En la entrada habia uno.

- Esperame, me lo cargo y seguimos.

Zoro fue con sigilo hasta detras de el y le dio directo en la cabeza, partiendosela.

- Eso ha sido...sádico.

- Lamento que debas ver esto.

- No importa, vamos a buscar viveres.

Entraron a lo que parecia una tienda de ropa, Zoro cogio un jean, junto con una camisa verde.

- ¿Tu eres Roronoa Zoro verdad?

- Si, ¿has visto mi caso?

- Yo no, a mi papá le interesó, y yo escuché varias veces.

- ¿Sabes si salio mucho en la prensa?

- Casi no, raro ya que mataste a un noble.

- Yo no le maté, el me apunto y en un forcejeo el disparó, pero al hacerlo el cañon estaba contra el.

- Aun asi, no importa, al menos no iras a prision por una injusticia.

- Si, vamos a seguir, debemos encontrar comida.

- Estoy llena.

- Nos podria dar hambre, es mejor saber donde hay.

Siguieron buscando, pero no tardaron en notar como alguien estaba detras.

- ¿Son caminantes o humanos.? -preguntó la persona.

Zoro volteó, viendo a una hermosa chica de cabello naranja, y ojos marrones, que le apuntaba con un arma.

- ¿Acaso parecemos caminantes?

- No.

- Bueno, yo soy Zoro, ella es Maria y tu...

- Soy Nami, perdon pero no identificó muy bien a los caminantes.

- No hay problema -dijo Maria.

- Veo que tienes a tu hija.

- No es mi hija...yo...solo la encontré.

- Vaya.

- ¿Te nos quisieras unir? -dijo Maria.

- ...Vale, parecen ser buenas personas, ademas, necesito seguridad.

- ¿Y como te ha ido en este desastre? -preguntó Zoro.

- No me quejo, a todos les pasa lo mismo.

- ¿Tienes familia aqui?

- La que habia aqui ya no esta. -dijo algo deprimida.

- Oh, lo siento.

Se escucho el grito de unas personas, seguida de el ruido de unos caminantes.

- Estan atacando a alguien, debemos ayudarles. -dijo Maria, con preocupacion en su voz.

- No se si tenemos tiempo para ello. -dijo Nami.

- Pero debemos ayudarles. -insistia Maria.

- Vamos. -dijo Zoro.

Subieron al segundo piso del centro comercial, vieron como un par de chicos huian de un caminante. Zoro rapidamente le dio con la pala al caminante.

- Gracias, nos has salvado. -dijo uno de los chicos, tenia una gran nariz.

- A ti, yo iba a pelearme con esa cosa.

- Ignoren a mi amigo Luffy, les agradecemos. -dijo el narigudo.

- ¿Quienes son ustedes?

- Yo soy Luffy, y este narizon es Ussop.

- Yo soy Zoro, ellas son Nami y Maria.

Maria se escondio detras de Zoro.

- ¿Que pasa?

- El de la nariz me da miedo.

- Ey, yo soy todo lo contrario a atemorizante.

- De todas maneras, ¿como han llegado ustedes aqui? -preguntó Nami.

- Vinimos a buscar cosas, y nos topamos con este caminante.

- Esas cosas son malas, hay que darles en la cabeza. -comentó Maria.

- ¿Y tu como sabes eso?

- Vi muchas películas, ademas de a Zoro matarles directo ahi.

- ¿Has matado en frente de ella? -dijo Nami, algo molesta.

- No tenia otra opción, yo tampoco hubiera querido. El mundo ahora es un apocalipsis.

- Perdon, pero me preocupa la niña.

- A mi tambien.

- Aunque no eres su padre, estas actuando como si lo fueras.

Los dos estaban hablando, muy cerca.

- Nosotros estamos aqui, no no ignoren. -dijo Luffy.

- Estamos en medio de una crisis con muertos vivientes, no hay tiempo para esas cosas, tontos. -dijo Nami.

- Igual no pasaria nada. -dijo Zoro.

- Chicos...

Maria aviso, de unos tres caminantes que habian entrado, estaban subiendo la escalera.

- Esto no es dificil, me los cargo y ya.

- Espera, voy contigo, mi pistola esta cargada. -se ofreció Nami.

Los dos bajaron lentamente, Zoro les dio con la pala a un par, el otro lo iba a agarrar, pero Nami le disparo a la cabeza.

- Tienes buena punteria.

- Mi madre me enseñó a cuidarme sola.

Ussop se fue hasta una tienda.

- ¿Adonde vas? -preguntó Maria.

Ussop volvió con un bate de béisbol.

- Trabaje un tiempo aqui, y esto lo tenian por seguridad.

- Genial. -dijo Maria.

- Solo falta algo para Luffy. -dijo Zoro.

- Mis puños son como pistolas.

- No le hagan caso. -dijo Ussop.

- Zoro y yo buscabamos provisiones antes de encontrarlos, deberiamos seguir ¿no? -dijo Maria.

- Aqui en el segundo piso no hay nada.

- Busquemos en el primero entonces.

Todos se pusieron a examinar cada tienda, aparte de ropa no hallaron nada útil.

- Deberias tomar un poco de ropa para ti. -dijo Zoro.

- Todos deberiamos. -respondió Maria.

- Si.

- Tienes razon. Todos debemos tomar un poco, no sabemos si nuestros hogares son seguros. -comentó Ussop.

- Tomen algo y vamonos ya.

- Yo llevo la ropa, al fin y al cabo no tengo arma.

- Pues llevala.

Nqmi se acercó a Zoro y susurro.

- Se que apenas nos conocemos, pero te necesito pedir un favor.

- ¿Cual es?

- ¿Podriamos ir a Grand Line? -dijo Nami.

- ¿Donde queda eso? -pregunto Maria.

- Es una ciudad al oeste de aqui.

- ¿Porque? -preguntó Ussop.

- Aun me quedaba familia alli, mi madre y mi hermana.

- Pues iremos ahi.

Ussop se le acercó.

- ¿Estas seguro? No hay probabilidades de que Grand Line este bien.

- Solo vamos.

- En ese caso, nosotros tenemos una camioneta, podemos ir ahi.

- ¿Una camioneta?

- No tenemos mucho dinero que digamos. -dijo Luffy.

- Pues carguen la ropa alli, y vamos camino a Grand Line

Salieron del centro comercial, Ussop les indico una camioneta algo maltratada, pero igual servia, una vez alli, partieron rumbo a Grand Line. Adelante estaban Ussop y Luffy, atras Zoro, Mwria y Nami.

- Y si no eres el padre ¿que eres de ella? -preguntó Luffy.

- Yo solo la encontré en su casa.

- Es peligroso ir con una niña.

- Sabra cuidarse.

- Si podré.

- Eres una niña fuerte, otra ya se habria desmoronado. -comentó Nami.

El viaje les llevo toda la tarde, mpor lo que en el cakino descansaron, menos Ussop que conducia.

- Ya llegamos, ¿ahora a donde Nami?

- Hay un motel donde se hospedaban, se llamaba Cocoyashi.

- Es un nombre muy ...peculiar. -dijo Maria.

La ciudad estaba desolada, ni un alma rn la calle, por un lado bueno, ho hay caminantes., por otro podrian ser los unicos vivos en la ciudad.

- Nami, ¿no crees que algo les haya podido pasar? -dijo Luffy.

- No, ellas dos son muy fuertes, deben seguir vivas.

Caminaron hasta el motel, ya en la puerta, esta estaba cerrada por dentro.

- Mierda, no se puede forzar.

- Hay que buscar otra manera.

- Zoro, mira. -dijo Maria señalando un pequeño hueco en la pared.

- ¿Como ha pasado eso?

- Quiza lo hizo un caminante.

Maria se metio por el hueco, al ser pequeña entró fácilmente.

- ¿Maria, estas bien? -pregunto preocupado Zoro.

-...

- ¡Maria responde! -repitio.

La puerta de antes se abrio, Maria la abrió.

- Bien hecho. -dijeron Ussop y Luffy.

- No asustes asi...buen trabajo.

- ¡Bellemere, Nojiko! Soy yo Nami.

Nadie respondia.

- Nqmi, creo que hay no hay nqdie vi...

- Callate, tu no sabes nada, pueden estar sordas.

Nami entro, todos le siguieron.