Disclaimer: El fabuloso y genial manga y anime Sakura Card Captor (aunque quisiera) no me pertenece a mí sino a las fabulosas CLAMP, la historia si es mía.

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"No te olvides de mí"

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~ Capítulo II ~


Despertó lentamente. Con los párpados pesados y la garganta seca. Se levantó y abrió con muchísima dificultad . Ahogó un gemido de dolor al hacerlo, sentía todo el cuerpo entumecido y oxidado. Se lamió los labios tratando de quitar un amargo y metálico sabor de su boca.

Observó detalladamente cada rincón del cuarto en donde se encontraba. El cuarto era de un oscuro color verde olivo, las cortinas eran de un tétrico color gris y en él solo había una cómoda, un perchero y la cama en donde estaba echada. Este no es mi cuarto…

¿Qué había pasado?

Sakura se agarro el pecho tratando de frenar los rápidos latidos de su corazón. Se apretó aun más dicha parte. Había recordado todo. Su respiración se volvió agitada. ¿Dónde estaba Eriol? ¿Quién le había disparado de esa manera? ¿Por qué lo habían hecho? ¿Y… qué había pasado con ella? ¿Dónde se encontraba? Eran muchas preguntas y de ninguna obtenía respuesta, al contrario se multiplicaban.

Se oyó un chirrido. Era la puerta.

La castaña pegó un bote en su sitio.

La puerta se abrió mostrando a un castaño, llevaba en sus manos una bandeja con un tazón de arroz, huevos cocidos y algunas verduras. Su estómago rugió ante el olor de la comida.

Él se acercó a la pequeña cómoda, ordenando el plato y combinando un poco del arroz con una salsa.

― ¿Qui-ién eres tú? ―.preguntó con miedo. El joven siguió ordenando la comida, ignorándola. Sakura se sintió nerviosa e irritada por ese gesto, así que decidió preguntar con más fuerza y convicción.― ¿Quién eres tú? ¡Responde!

El ambarino se volteó, situándose en frente de ella. Sus vacios e inexpresivos ojos se toparon con los vivaces y expresivos de ella.

Ámbar y esmeralda se encontraron.

Sakura sintió algo dentro de ella. Era inexplicable, raro. Es como si… como si…

De pronto el castaño se acercó a ella, demasiado a gusto de Kinomoto. Se sentó en el contorno de la cama y agarró intempestivamente los hombros de la joven.

Sakura agarró por instinto las manos del joven, tratando de alguna manera de detener el acto del joven. Aunque sabía que no podría detener nada, era obvio que el ambarino la sobrepasaba en fuerza.

Lo observó con ojos suplicantes, llenos de terror y de miedo.

Eriol… Eriol ayúdame, ayúdame por favor

El castaño bajó sus manos rápidamente trayendo con su agarre una chaqueta. Una chaqueta que estaba en los hombros de la joven.

La ojiverde observó como la prenda resbalaba por la cama y caía al suelo.

La chaqueta estaba empapada de un líquido carmesí a la altura del hombro izquierdo. Sakura ahogo un gemido al sentir la herida del disparo de ¿ayer?

No había sentido el dolor antes, ¿cómo era posible?

El joven tomó su brazo con un poco de brusquedad y lo vendó. Kinomoto no sabía qué hacer o sentir. Ni siquiera sabía que era lo que pasaba, por qué estaba en la casa o lo que sea de ese misterioso e inexpresivo castaño. No sabía nada.

Tragó saliva. Debía obtener respuestas.

― ¿Por qué estoy aquí? ¿Dónde está… dónde está Eriol? ―indagó más calmada que la anterior vez, pero nuevamente no recibió respuesta del ambarino. El silencio la hizo entrar en desesperación.― Por favor… respóndeme. ¿Dónde estoy? Tengo derecho a saberlo. Respóndeme… respóndeme, por lo menos dos preguntas…

El ambarino siguió vendando y sacó del bolsillo de su remera un broche para ajustar el vendaje.

―Por favor…―Sakura agachó un poco su cabeza y sus hombros se movieron suavemente, estaba llorando. El joven se paró de la cama y se alejó de ella.

Abrió la puerta de la habitación pero antes de salir volvió a ver a Kinomoto.

―Estás en mi casa, en Tokio.

La castaña abrió a más no poder sus ojos. El joven… el misterioso joven le había respondido.

Suspiró un poco más tranquila, al menos ya sabía dónde estaba. Eso la alivió en un sentido. Ya no se sentía tan perdida.

Sakura se volteó en sí, viendo directamente al joven. Nuevamente sus ojos se encontraron.

― ¿Quién… quién eres?

El joven pareció tenso ante la pregunta… Su ceño se frunció imperceptiblemente y luego de unos minutos que parecieron eternos para Kinomoto, el ambarino contestó en un suave susurro.

―Li… Li Shaoran.

Dicho eso se volteó y siguió caminando hacia la puerta.

Sakura quiso acercarse a la puerta pero Li ya la había cerrado. Desde afuera oyó el sonido de un cerrojo y luego el de una candado al parecer.

Las lágrimas recobraron su trayecto. Así que Li… Li Shaoran… era el nombre de su captor, era el nombre de la persona que la había secuestrado y que la había alejado de Eriol. ¿Cómo se dio cuenta? Pues estaba en la mirada del castaño.

Su mirada era como si. Como si… Hubiera visto el máximo dolor y sufrimiento de las personas que nada parecía sorprenderlo emocionalmente, como si el miedo y el temor fuera algo simple y cotidiano. Algo que veía a diario.

Su madre le había dicho una vez, que poseía la habilidad de ver a través de la mirada de una persona. Era algo extraño e increíble para cualquiera pero era cierto. Los ojos son la ventana del alma de una persona…

Aquella extraña habilidad la había utilizado en muchas ocasiones cuando era pequeña. Prueba de ello, era el descubrimiento de una verdad que la había marcado por completo en su infancia.

Más lágrimas caían por su rostro al recordar esa etapa de su vida… esa horrible y tormentosa etapa.

La mirada de Li era casi la misma que tenía Touya cuando era pequeña. Turbia e insípida. En ese tiempo no sabía que transmitían esos ojos, los ojos de su "hermano".

Ya cuando lo habían internado en el centro de rehabilitación para menores vio ojos parecidos en todos los "amigos" de Touya-nii-chan. Ojos vacios e inexpresivos.

Los ojos de Li eran casi parecidos a diferencia de que mostraban una turbación mayor. Una turbación que Sakura conocía muy bien ahora, pues al trabajar como psicóloga en el mismo centro de rehabilitación al que Touya había entrado hace años atrás le habían mostrado decenas de ojos iguales.

Los ojos de Touya. Los ojos de Li. Tenían una gran diferencia.

Touya no había llegado a matar… Li, sí.

Los ojos de Li eran los ojos de un asesino.


Un review o sino un Getsuga Tenshou atravesará tu pantalla :3


Notas de la Autora:

Hola de nuevo. Bueno, antes que nada muchas gracias a los que comentaron este humilde y aficionado fic. Por ustedes tratare de hacerlo lo mejor posible.

Sobre el fic esta basado en una muy hermosa cancion del legendario grupo SS 501. Aunque no he visto la letra me parece que el sentimiento que transmite es hermoso y las actuaciones para morirse . Si no la han visto se los recomiendo. La verdad es que no queria herir a Eriol pero era parte de la trama xd. ¡Lo siento Eri! El proximo cap sera enteramente de Eriol para explicar el ataque de Shaoran.

Bueno yo no soy mucho de hablar por que la verdad a veces me aburre y creo que tambien lo hace con ustedes.

Reviews:

Guest. "Muchas gracias por tu review, me hace feliz que te guste mi historia *-* ¿Pobre de Eriol? Nah... ni tanto. En parte el tiene algo de culpa. Compadezco a Sakurita. Espero que sigas leyendo."

Vale Yagami Cullen. "Gracias por sentir lo de mi Grimmi, de verdad lo queria mucho. Bueno, gracias por el review me hizo tan feliz :) No sé si redacte bien o mal pero me alegra que te parezca pasable. Pobrecito Eriol recibio un gran susto que a Shaoran le pareció pequeño xd Gran diferencia para la víctima y el victimario. Espero que sigas con el fic te lo agradecería mucho :3"

Nos leemos ^^

¡Matta nee!

Aoi-chan*