Bueno, disculpen la tardanza. Aquí les traigo un nuevo capítulo de esta historia. Sin más por el momento, a leer…
Capítulo 02: Viaje Entretenido
Inicio POV Ray the Flying Squirrel
Con las pocas prendas de ropa que guardé en un pequeño morral, Marine y yo nos despedimos de Honey y de Mighty. Ellos, al igual que nosotros, se fueron por cuestiones del trabajo de la felina. Honey tenía una línea de ropa de la que se hacía cargo de manera virtual de todos los detalles de su pequeña empresa, pero cada mes durante una semana tenía que irse por cuestiones de giras y de modelajes debido a que su presencia era requerida. Tomando curso, caminamos y caminamos a la señal más cercana que el radar nos indicaba. "Teníamos casi dos días caminando".
– ¿Tienen muchos casos? – Preguntó ella con una sonrisa radiante que hacía estremecer mi cuerpo. "Una emoción había nacido y aun no entendía que era".
– Sí, los tenemos. – Le respondí al momento en el que me di cuenta que se quedó viéndome con una cara de descontento. "Estaba demasiado distraído en verla". – En The New Chaotix vienen gente que necesita nuestra ayuda para que encontremos objetos o personas pérdidas y, en la mayoría de los caso, que detengamos algunas de las creaciones de Eggman que atormentan algún poblado. –
– Eggman…– Pronunció con su nombre pensativa.
– ¿Lo conoces? – Le indagué.
– Un poco. Tiene un parentesco con Eggman Nega. – Me indicó.
– ¿Eggman Nega? – Ahora estaba algo confundo al escuchar ese nombre.
– Es un villano de mi dimensión. Quiere gobernar todo sin importar el costo. – Explicó con pocos detalles.
– Sí. Por lo que me cuentas definitivamente son familia. – Recalcando sus palabras, caminamos muchos kilómetros más antes de detenernos un poco más de la hora del almuerzo, con el sol un poco más bajo de su cenit. Ella y yo no necesitábamos llevar tantos alimentos en mano ya que la zona que recorríamos era rica en frutas y verduras. Todo era abundancia sin límites. Comimos y comimos hasta que nuestros estómagos se llenaran. Reposándonos, le avisé a Marine que me bañaría. Vi que tal vez no oyó mis palabras ya que tomaba una siesta. Acercándome, con mi mano derecha, acaricié suavemente su rostro sin despertarla. Dando un paso atrás, me sentí perturbado. "¿Por qué hice tal cosa?". Negándome con la cabeza, solo me alejé de allí en dirección al pequeño riachuelo. Allí me quité mi bufanda, mis goggles y demás prendas de "vestir". "Desnudo", me zambullí al agua y la frescura de aquel líquido relajaba los músculos de mi cuerpo a la vez que una sensación de intriga me carcomía.
– Es linda, no lo niego; Pero cielos santos, acabo de conocerla. – Debatía conmigo mismo, buscando una razón que me satisficiera.
– Ray, el radar está sonando. Dice que uno de las señales se está moviendo y…– Informándome de la situación con el radar en mano, se detuvo al verme. Sus ojos quedaron fijos en mi cuerpo mojado.
– Si me sigues viendo así, yo haré lo mismo cuando te bañes. – Le avisé en broma, pero la cara de Marine se puso muy roja. Con enojo, metió su mano dentro del riachuelo y comenzó a lanzarme agua encima. "Eso hubiera pasado desapercibido y algo divertido… ¡si aquellos impactos no se sintieran como balas que perforaban mi cuerpo!".
– Lo siento. – Pidió disculpas con temor y culpa, quien corría a socorrerme. Bajé la mirada y los moretones en mí ya eran evidentes.
– Aquella arma que tenías era para ayudarte con algún poder tuyo, ¿right? (¿correcto?). – Mi pregunta provocó que agachara la cabeza con pena.
– Yes. – Respondió sin mucho ánimo.
– Luego hablaremos de eso. Primero…– Me detuve, apretando los dientes con fuerza. "El dolor que cruzaba por mí era mucha". –… sigamos la señal. – Terminé de avisarle. Secándome la mayor parte, corrimos de aquí de vuelta por nuestras cosas e ir en búsqueda de aquella señal con la esperanza que fuera una de las dos Sol Emerald's. Sin embargo, descubrimos exactamente más temprano que tarde porqué la señal se movía.
– Un Shadow Android. – Dije, cogiendo una piedra y lanzándosela. La piedra no impactó, pero pasó lo suficientemente cerca para llamar su atención.
– What? (¿Qué?) ¿Qué es un Shadow Android? – Preguntó Marine viendo como aquel androide dejaba de volar y aterrizaba a unos metros de nosotros.
– Es uno de las muchas creaciones de Eggman. Son como robot biorgánicos. Tienen muchas de las habilidades del Shadow original. – Le expliqué, estando alerta de cualquier ataque. Tirando la capsula que portaba en sus manos, el androide me miró fijamente. Era idéntico a Shadow, excepto que en vez de pelaje negro era plateado y los mechones rojos de sus púas y franjas de las manos y piernas eran de colores amarillos.
– Yo soy el Shadow the Hedgehog original. I am the Ultimate Life-Form. (Yo soy la Forma de Vida Definitiva). – Dijo con una voz medio robótica. Un cúmulo de energía roja se formó en sus manos, para lanzárnoslas como puntas de flechas. Cogí a Marine a tiempo, elevándome por los aires, evitando que nos dieran. Esa cosa no paraba de lanzarnos una versión infructuosa de Chaos Spear.
– Suéltame cerca del suelo. Tengo una idea. – Indicó Marine, pero me negué. – Confía en mí. – Pidió, por lo que esta vez acepté. Aun evitando que ser impactado, solté a Marine.
– ¡Eh, copia barata! – Le grité, llamando su atención. Dejando de atacarla, comenzó a volar y a acercare más y más a mí. De golpe directo, le di en el rostro, pero fue una muy mala idea. Sobando mi mano, aquel androide me levantó por la garganta y un cúmulo de Chaos Energy comenzaba a crecer en su mano izquierda.
– Te enseñaré lo que puede hacer una "copia barata". – Declaró con jactancia, acercando aquella Chaos Energy a mi rostro para vaporizarlo. De improvisto, y en cámara lenta, el brazo con el que planeaba eliminarme se hizo pedazos, y en mi rostro chocó los fluidos internos que eran como su sangre (es decir, su aceite o combustible). Cayendo al ser soltado, aquel androide oprimía su herida para evitar que su aceite se siguiera desparramando. De frente, observe como Marine le apuntaba con su pequeña escopeta recortada.
– Te doy una oportunidad. Vete. – Le advirtió con firmeza, pero aquel androide de colores plateados y amarillo comenzó a avanzar hacia ella. – Stop! (¡Alto!) – Gritó, disparando a suelo al lado de sus pies, pero él no se detuvo. Antes de que ella pudiera lanzar otro ataque, él lanzo una Chaos Spear que hizo pedazos el arma. Creí que estaríamos perdidos en nuestro estado, pero una burbuja de agua se creaba en la mano derecha de la mapache. Noté como su guante se destrozaba, como si se derritiera. Ya a menos de un metro de distancia ella corrió y, golpeándolo en todo su pecho metálico, la burbuja explotó llevándose consigo al androide. Todo su cuerpo se esparció por el lugar y el brillo artificial que resplandecía en sus ojos se apagó. Un temor y perturbación se notaba en el cuerpo de Marine, quien temblaba al ver la cabeza del Shadow Android.
– Tranquila. Es solo un robot sin alma, a diferencia de otros que he conocido. No es un ser vivo de verdad. – Le indiqué para calmarla, pero ella no volvía en sí. – Confía en mí. No tienes de que preocuparte conmigo cerca. – Ante mi declaración, sé que me sonrojé al decir tales palabras. "En la posición en la que estábamos, parecía como un novio queriendo proteger a su chica". Sin decirme nada, sola mente se separó de mí. "Ahora me sentía como un tonto al decir eso".
Aunque le dije que no era un ser vivo, ella cavó una pequeña tumba para nuestro pequeño enemigo. Con todo lo que pasó, y aun heridos, nos tomamos el "Sickie" (día libre como lo llamó ella) y planeamos seguir al día siguiente apenas amaneciera. Ahora, encendíamos una fogata para fría noche que nos rodeaba.
– ¿Tienes problemas para canalizar tus poderes? – Mi pregunta la hizo sentir algo incomoda, pero al final soltó un suspiro.
– Puedo controlar el agua, incluso del ambiente, y a ese poder se le conoce como Hidrokinesis. Mi problema es que al canalizarlo en mis manos me duelen demasiado como para mantenerlo equilibrado. –
– Entonces la escopeta era inútil si no eres tu quien la usa. – Indiqué siguiendo la lógica de sus poderes.
– Yes (sí). – Reafirmó, frotando sus manos cerca del fuego para calentarse aún más. – Ahora, estoy indefensa. –
– No es cierto. Eres lista al crear esa arma, y sé que se te ocurrirá algo más. – Le di confianza, por lo que una pequeña sonrisa salió de ella.
– Gracias. Voy a seguir tratando de abrir el contenedor y desear que dentro de él haya una de las Sol Emerald's. – Me avisó, sacando de su pequeña maleta su kit de destornilladores y demás. Con bostezos que indicaban mis ganas de dormir, le di las buenas noches y cerré mis párpados. Levemente, como si se alejaran, los sonidos que me rodeaban desaparecían hasta que caí en un estado inconsciente.
Bostezando y estirando mis músculos, me desperté. Los dulce aromas de los arboles eran un mangar para mi fosas nasales, quienes disfrutaban a más no poder de tales placeres. Con un golpe seco al levantarme, vi como una Chaos Emerald, de color verde, caía de mi pecho. Miré mi cuerpo y noté que todos los moretones habían desaparecido. Igualmente, la capsula donde se encontró recluida la Emerald estaba destartalada, y casi no quedaba nada de ella. Cogiendo nuestras cosas, las oculté en un arbusto y, suponiendo donde estaría, caminé en dirección al riachuelo. Allí, atónito, observé sin interrumpirla como practicaba con sus poderes ahora más desarrollados. Pensaba en miles de formas en cómo logró un avance tan rápido, pero cada idea era más alocada que la anterior.
– ¡Ray! – Gritó mi nombre con emoción al darse cuenta que la observaba. Con un movimiento de sus manos como si se tratara de una hechicera, una esfera de agua salió del riachuelo y esta tomó mi apariencia (mejor dicho silueta).
– Wow. Eso es increíble. – Le alagué con entusiasmo. Como un efecto de espejo, si movía mi mano esta "criatura" también lo hacía. – ¿Tiene vida propia? – Le pregunté al ver como copiaba mis movimientos a la perfección.
– No tontito. – Respondió soltando una risa. – Soy yo la que lo controla. Mientras me concentre…– Declarando a medias, aquella cosa deshizo su forma medio física y se volvió a estado líquido, volviendo al agua del riachuelo. –… yo podré mantener todo lo que lo que me imagine. – Finalizando sus palabras, un bello corazón se formó entre los dos. Con pena, ella movió sus manos para deshacerlo, pero este se mantenía firme desvanecerse. Quitándose sus guantes la figura se deshizo y por lo que veía aquellos guantes tenían circuitos que antes no estaban. – Bueno, te explicaré todo…– Declaró, mientras caminábamos devuelta por nuestras cosas. Allí, con todo y detalle, me explicó que pasó gran parte de la noche desarmando la capsula de contención en la que venía la Chaos Emerald. Gracias a eso, pudo notar la compatibilidad de muchos de los circuitos de la capsula con los pedazos de su arma destrozada. Con ánimo y tesón, creó unas especies de sensores que instaló en sus nuevos guantes que le permitían tener mayor estabilidad a la hora de convocar sus poderes.
Tomando curso a la siguiente marca cercana en el radar, sonreímos con el deseo de encontrar más aventuras.
– Muito, muito obrigado (Muchas, muchas gracias). – Expresaba feliz un habitante del pueblo que visitábamos, abrazando a su pequeña hija de 4 años.
– No hay problema. Estamos para ayudar. – Le indiqué, dándole mucha confianza. Dejándolos ya seguros, me fui me acerqué a Marine, quien apagaba un pequeño fuego con su habilidades potenciadas.
– Demos gracias que pasábamos por aquí. Quien sabe lo que hubiera ocurrido si no estamos aquí para detener a esos Badniks. – Indicó a los habitantes, quienes le aplaudían y agradecían. La misma niña que vi hace solo un momento se acercó a ella y, con ternura, le entregó una bella flor. Marine le dio un beso en la frente y aquella flor se la puso en la cabeza.
Esperando que terminara de contar entusiastamente ante un grupo de niños relatos de como luchó ante piratas malignos que osaban en atacar la isla en que vivía, yo solo hacía unas pequeñas compras para nuestro viaje. "No podíamos solo depender exclusivamente de la naturaleza". Ya finalizada la historia, vino directamente hacia mí, pero antes de que dijera algo su estómago gruñó como un animal salvaje.
– De eso te quería avisar. Los señores dicen nos invitan el almuerzo que queramos. – Dándole el folleto del menú Marine se saboreaba los labios ante el número de exquisitos platillos.
– (yo quiero una gran Cray. – Exclamó sentándose en una de las mesas. Sin embargo, los señores (y yo) la miraron con confusión, sin entender a qué se refería.
– ¿Qué es un cray? – Preguntó uno de los señores.
– Disculpen. En algunas partes de dónde vengo cray es una langosta. – Explicó apenada. Los señores anotaron mi orden igualmente y al tener dichos platicos frente a nosotros, no tardamos en devorarlos con anhelo. "Llevábamos días sin comer algo tan delicioso".
Nos despedimos del pueblo, quienes nos ovacionaban con alegría, y caminamos con suma calma por aquellos bellos paisajes semi tropicales que inundaban dicha región. Cuando el atardecer llegó Marine, aquella chica que salió corriendo con miedo al ver un simple amanecer rojizo, ahora lo observaba fijamente con maravilla.
– Según el radar, la siguiente posible Emerald se encuentra en esa isla en el horizonte. – Le indiqué señalando hacia el horizonte, donde dicha isla era levemente visible gracias a la luz de la luna que reflejaba sobre ella. – Creo que lo mejor es quedarnos esta noche a descansar y seguir mañana. – Le aconsejé, pero inmediatamente me negó con la cabeza.
– Yo creo que es mejor ir de una vez. – Indicó
– Marine, hemos caminado por varios días, y solo hace unas horas atrás destruimos unos Badnik de Eggman. Necesitamos recuperar fuerzas. – Aun con mis explicaciones, Marine me miraba con expresiones de inconformidad.
– Hice algo malo al tomar las gemas y cada día que pierdo es un día más que pongo en peligro a mi dimensión. – Refutó con remordimiento. Ante mi vista, comenzó a quitarse su ropa, mostrando que debajo de este se encontraba un bello traje de baño de una pieza de color verde limón. – Tú descansa, yo iré por ella. – Declarando entusiasmada, corrió hacia el mar y se zambulló al océano. Nadó y nadó un padre metros, antes de devolverse y salir del agua. – No creí que estaría tan fría. – Expresó tiritando de frío. Sacando una toalla, la ayudé a secarse con cuidado.
– ¿Aceptaras mi consejo ahora? – Le pregunté con un tono bromista.
– Yes (Sí). – Indicó.
– Te prometí que recuperaríamos las dos Sol Emerald's y eso haremos. No pienso rendirme, pero tampoco podemos sobre esforzarnos. – Resalté, trayendo troncos secos donde dormiríamos y encendiendo una pequeña fogata. Ya listo para descansar, sentí como la mano de Marine me detuvo.
– Quédate a mi lado. Abrígate conmigo para que tú tampoco tengas frio. – Me pidió con una sonrisa. Sin tener la voluntad de negarme a sus palabras, me recosté a su lado. Abrigándonos con esa suave frazada o cobertor, nuestros cuerpos se tibiaron con lentitud. El frío de la noche ya no era un más problema, y menos al estar tan juntos. Entre bostezo y bostezo, ella cayó en un sueño que la hacía ver tan radiante. Duré casi una hora viéndola, y cada minuto que pasaba solo me hacía pensar lo tierna que se veía.
– Buenas noches, Marine. – Dije bostezando, sobando con cuidado su cabeza.
"Cerrando mis párpados, mi único deseo que anhelaba mi corazón era despertar y seguir disfrutando de la compañía de esa agradable mapache".
Fin POV Ray the Flying Squirrel.
Bueno chicos y chicas. Espero que les haya gustado el capítulo. No olviden dejar sus Reviews.
Nos vemos en la próxima. ;D
