Bueno, es un poco tarde pero lo prometido es deuda! Aquí tenéis el capítulo 2! :)


Capítulo 2

En cuanto oyó a Kate cerrar la puerta se dejó caer en la silla del escritorio. Podía oír su corazón en estéreo y de repente tenía mucho frío. Volvió a mover los papeles de su escritorio buscando una nota, su nota, la nota que había hecho que sus manos empezaran a sudar y que sus sentidos se pusieran tan alerta como los de cualquier animal que siente el peligro. Se quedó mirando de nuevo lo que el 3xA había escrito en ella, mientras trataba de hacer que su cerebro volviera a funcionar con normalidad:

Me he cansado de tener cabos sueltos en NY

Antes de que acabe la semana quiero tenerlos todos bien atados para poder irme

No voy a jugar más. Será rápido. Será de noche.

Y me dará igual dejar atrás un cuerpo o dos.

J.T.

Jerry Tyson le había dicho una vez que podía oler el miedo. Si eso era verdad, el suyo podría olerlo desde cualquier parte de la ciudad. "Pero eso no es divertido" le recordó una voz en su cabeza. Seguramente estaría bien cerca. Tal vez incluso mirándolo, disfrutando cada escena de la función.

Rick entendía muy bien la nota del 3xA, llevaba muchos años pensando como un asesino y podía entender cada uno de sus movimientos como si fuera un personaje de su última novela. A pesar de lo que cualquiera pudiera pensar, el segundo cuerpo no sería el de Alexis. En el extraño caso de que ella estuviera en casa, estaría arriba en su habitación, no era un personaje molesto. Le habría estado observando (a saber desde hacía cuanto) y habría visto que hacía mucho tiempo que no dormía solo. Se refería a Kate. Y estaba dejándole decidir a él cuál sería el papel de ella en la trama.

Para él esa pregunta tenía una respuesta obvia. No podía ponerla en peligro, jamás la pondría delante de esa diana, que ya tenía bastantes pintadas en su espalda debido al caso de su madre.

No tenía muchas opciones. Contárselo a Kate supondría que ella no le dejara solo hasta el lunes, ni un minuto, pero Tyson lo sabría y cambiaría sus planes. Si les había estado vigilando tanto tiempo ahora no iba a parar, tenía que saber qué decisión tomaría él para adaptarse al guion. Y por otra parte ocultárselo era condenarla.

Kate no podía volver a dormir en el loft.

Y solo había una forma de asegurarse de que eso se cumpliera.

Despacio caminó hacia la estantería para abrir la caja fuerte. Cogió la pequeña caja de terciopelo y se volvió a sentar en su mesa. Tantas noches mirándola, jugueteando con la sortija que tenía dentro, preguntándose si era el momento adecuado, si estaba bien, si ella lo querría. Todos los escenarios posibles habían pasado por su cabeza. Un barco, la playa de los Hamptons, un bonito restaurante de la Quinta Avenida, un casino de Las Vegas, unos columpios… Ahora todo parecía estúpido. Le pediría que se casara con él en una maldita alcantarilla si eso le aseguraba unos años más a su lado.

Pero no podía ser. Si quería a Kate viva, tenía que apartarla de él.

No se dio cuenta de que estaba llorando hasta que le cayó una lágrima a la mano.

Se imaginó a Tyson, sentado en el patio de butacas viéndole sufrir encima del escenario, sonriendo con gusto. "¿No vas a jugar más? Y un cuerno que no" pensó Rick con rabia, comprendiendo que romperle el corazón a Kate era parte de su juego, como la vez anterior. Por un instante la rabia le nubló la razón y pensó en luchar. Pensó en buscarle y acabar con él antes de que le hiciera daño a su familia, a cualquier otra víctima. Pero eso no era posible… el hombre era una sombra, creer que podrían rastrearle como a cualquier otro sospechoso era una locura.

No.

Lo mejor era aislarse.

Y tenía que actuar rápido porque ya era jueves, y si quería cumplir su amenaza, al 3xA solo le quedaban 3 noches para matarle.

No sabía qué hora era, ni cuánto tiempo había permanecido ahí sentado, pensando, con el anillo entre los dedos. Lo guardó de nuevo en su caja y lo puso en el cajón del escritorio.

Se levantó y salió del loft mientras enviaba un mensaje al móvil de Alexis.

Hey Alexis, Beckett tiene libre hasta el lunes y vamos a estar en el loft todo el fin de semana así que… no aparezcas por sorpresa. Te quiero princesa.

Y no se sorprendió al recibir una respuesta justo al salir del ascensor. Alexis estaba mucho más pendiente de contestar a sus mensajes desde el último "viaje" a París. Y él le estaba muy agradecido.

Ugh. Gracias por avisar Papá. De todas formas estoy estudiando para los exámenes finales ¿recuerdas? Tardarás en volver a verme por casa. Yo también te quiero. Un beso

Bueno. Ahí iba una de sus chicas. Ahora a por la segunda.


"Ya son las dos, no ha venido ni a comer y no me contesta al teléfono… ¿Qué está pasando?"

Kate no podía parar de dar vueltas al asunto. No solo no le había llevado un café a media mañana, es que ni siquiera le había enviado un mensaje para avisarla de que no iría a comer. Su cabeza daba vueltas, porque el caso que tenía delante involucraba un par de elementos que no tenía ni idea de dónde colocar, y aunque nunca lo admitiría delante de él, necesitaba una de las teorías locas de Castle para seguir adelante con algo.

Y el hecho de que éste estuviera "desaparecido" no la ayudaba nada.

Eran ya las 3 de la tarde cuando Rick apareció por la comisaría. Y nada más verle Kate supo que algo iba mal. No porque estuviera aún algo pálido ni por sus ojos inexpresivos. Lo supo porque no le llevaba un café. ¿Había hecho ella algo? ¿Estaba enfadado? Desde luego algo le preocupaba…

- Hola – saludó Castle intentando sonar despreocupado.

- Hola – le devolvió ella, aún con mil preguntas en la cabeza - ¿qué tal la reunión con Gina?

- ¿Qué? Ah sí, sí, la reunión. Bien, muy bien. Un poco larga – balbuceó nervioso de nuevo.

- Me alegro – respondió Kate fría. Estaba claro que le estaba mintiendo, pero al menos podía hacerlo con estilo y mantener su fachada. No iba a decirle nada de las llamadas que no le había devuelto, ni del café, ni de la comida. Ahora el enfado superaba a la preocupación.

Le explicó el caso brevemente, para ver si él podía atar cabos en ese desastre, pero Castle estaba tan distraído que Kate dudaba que la estuviera oyendo. Pasaron la tarde a base de incómodos silencios e intentos de teorías mientras esperaban los resultados de la pista que Ryan y Esposito seguían. ¿Incómodos silencios? ¿Desde cuándo Castle dejaba que existieran los silencios?

Cuando al fin llegó la hora de marcharse a casa Kate estaba mentalmente exhausta. Un caso difícil era lo que menos necesitaba hoy que Castle estaba tan raro… Al llegar al loft iban a hablar, y esta vez quería toda la historia.

Al pensar en el loft Kate resopló. Había olvidado que tenía que pasar por su piso a por ropa porque no le quedaba nada limpio que pudiera usar para ir a trabajar.

- Castle tengo que parar un momento en mi piso, necesito repostar ropa de trabajo. No creo que venir mañana con una camisa tuya sea muy apropiado y además…

- Kate –la cortó él antes de que pudiese continuar. Tenía los ojos cerrados, como si le costara pensar qué decir a continuación.

- ¿Qué pasa? – contestó ella, temiendo la respuesta.

- ¿Crees que podrías quedarte a dormir hoy en tu casa? Hace unos días que estoy bloqueado con un capítulo y creo que necesito estar un tiempo a solas para volver a saber por dónde llevarlo…

¿Qué? ¿De qué iba eso? Hacía casi un mes que no dormía en su piso. ¿Ahora necesitaba estar solo para superar un bloqueo de escritor? Sus excusas eran cada vez más penosas y las dudas de Kate cada vez más grandes. Pero no había nadie tan cabezota como ella en esa comisaría. ¿No quería ayuda con lo que fuera que le preocupaba? Ya la pediría cuando la quisiera.

- Claro – contestó Kate un poco altiva mientras salían a la calle.

Abrió la puerta de uno de los taxis libres que había delante del edificio y sin mirarle a la cara para que no viera sus ojos llenos de lágrimas de rabia le dijo:

- Buenas noches Castle.

- Buenas noches Kate. Te quiero.

Se giró rápidamente al oír esas palabras, pero lo único que vio fue a Rick de espaldas caminando en la dirección contraria a la que ella se dirigía. Él siempre le decía "hasta mañana".

Tragó como pudo el sabor amargo a despedida que sus palabras le habían dejado y cerró la puerta del taxi. Algo muy gordo le había pasado.

Y tenía que averiguarlo pronto.


Hasta aquí el capítulo dos! Qué os ha parecido? Os gusta? Es la primera vez que escribo un fic en el que se lleven "mal" (sí, soy fan de los fics donde todo es perfecto xDD) así que estoy un poco insegura... No dudéis en comentar lo que se os pase por la cabeza :)

Muchas gracias por leer! ^^