Memorias De Una Vida

Capitulo 2. Reunión.

Ellos volvieron hoy, han organizado una reunión en casa de Sakura e Ino para volver a vernos todos− terminó por decir la castaña para después ver como Hinata temblaba, agarraba su vaso y bebía el contenido d un solo trago− Hinata no necesitaba esto ahora, ella estaba muy bien con su vida hasta ahora y esto no puede ser nada bueno− pensó Tenten tomando el resto de su bebida al igual que su amiga, sacó dinero de su bolsillo y lo dejó e n la barra− será mejor que vayamos a descansar, nos espera un largo día mañana− dijo Tenten en un tono serio sacando a Hinata de su estado de shock.

Tienes razón− musitó al fin la pelinegra en un tono casi inaudible.

Todo se volvió tan difícil en unas cuantas horas, apenas la noche anterior estaba en una vida tranquila y perfecta, pero ahora, justo ahora Tenten le informaba que ellos volvían y todo se volvía confuso, sentía que todo eso la asfixiaba, Sakura había hecho mal en organizar todo tan de repente.

Sakura era una de sus mejores amigas de la preparatoria, ella, Tenten, Ino, Temari, Matsuri y Sakura se habían hecho muy unidas desde entonces, y fue más su unión justo cuando ellos se fueron hace cinco años y las dejaron atrás; se preguntaba por qué desde entonces no había hablado para nada con él.

[FLASHBACK]

Una Hinata de 16 años se encontraba en el patio de la preparatoria hablando con sus amigas.

Así que a la pequeña Hinata la avanzaron a la universidad− decía una alegre chica peli rosa.

¡Ahora podrás salir con guapos chicos universitarios!– gritaba una bella chica rubia de ojos azules, su cabello estaba agarrado en una coleta alta y un mechón de cabello cubría casi por completo uno de sus ojos.

¡Ino-san!– decía una pelinegra de ojos perla y cabello largo, Ino siempre la hacía sonrojar con sus comentarios tan atrevidos− no creo que ir a la universidad sea así, yo quiero terminar mis estudios para hacerme cargo de los negocios familiares y que padre se sienta orgulloso de mi− musitó Hinata con determinación.

Vaya, eso si que es impresionante Hina-chan− dijo una rubia de ojos verde oscuro y cabello rubio agarrado en cuatro coletas.

¿Tú crees eso Temari-san?– preguntó tímida la pelinegra.

Todas lo creemos− contestó una pequeña Tenten de 17 años, así es, Tenten al igual que Temari y su primo Neji eran un año mayores que Hinata y el resto de sus amigas.

Bueno, yo admiro mucho a Hinata-san por todo lo que ha logrado− musitó una chica de cabello castaño y ojos negros, ella es Matsuri, una chica de 15 años que se unió al grupo desde que entró a la preparatoria.

Gracias Matsuri-chan− le dijo una avergonzada Hinata, la ponía nerviosa que alguien la adulara así.

¡Sakura-chan!− escucharon un grito desde el otro lado del patio, todas dirigieron su mirada hacia un chico rubio, de ojos azules, piel bronceada y tres marcas similares a bigotes en cada una de sus mejillas, ese era Naruto Uzumaki, que aunque era el más bajo en estatura de su grupo, se hacía notar a su manera. Este se acercó corriendo hasta donde ellas estaban− Sakura-chan, sal conmigo por favor− dijo el chico entusiasmado, todas dirigieron su mirada hacia Sakura.

¡No Naruto, deja de fastidiar, ya te dije que a mí solo me interesa sasuke-kun!− gritó una molesta peli rosa para después darle un golpe al rubio y marcharse hacia los salones.

Sakura-chan ¿Por qué?– decía un rubio sobando su cabeza y con cascadas de lagrimas brotando de sus ojos, todas las chicas lo miraban con resignación, excepto una; Hinata estaba preocupada, pero también triste, ella amaba a ese ojiazul, él era su vida, pero ni siquiera la volteaba a ver, él solo tenía ojos para Sakura, ella no existía para él y nunca lo haría…

[FIN FLASHBACK]

Hinata salió de sus recuerdos y prestó atención a los documentos que tenía frente a ella, lo mejor era que dejara de divagar o nunca terminaría de revisar esos contratos; había mucho trabajo ese día y para colmo la dichosa reunión a la que no podía faltar, las chicas se lo advirtieron, la colgarían desnuda fuera de su oficina si no asistía. Suspiró por centésima vez en todo el día y terminó de revisar y firmar los contratos para después ponerse de pie y salir de una vez para ir a su casa; al salir vio a Tenten sentada en su silla y apoyada en su escritorio, se encontraba perdida en sus pensamientos, al parecer no solo ella la pasaba mal hoy.

Hora de irnos Tene-chan− le dijo Hinata a su amiga sacándola de su ensoñación, ésta reaccionó al sentir como su abrigo le caía de golpe sobre la cabeza y su bolsa sobre el escritorio− Vamos, llegaremos tarde− le ordenó la pelinegra después de lanzarle sus pertenencias, ambas sonrieron y salieron rumbo a su hogar a prepararse para esa incomoda reunión.

Ambas entraron en silencio a su casa, Tenten entró directo a su habitación y comenzó a revolver su ropa en busca de algo que le sirviera para la ocasión, tenía que verse como toda una mujer, no es que ella fuese poco femenina, pero esta vez tenía que resaltar su feminidad más que nunca o el idiota de Neji le diría "Macho" como hacía todo el tiempo. Odiaba a ese idiota, siempre molestándola, provocándola y es que a ella le era irresistible todo aquello en jjjjjjjjjj ella le era irresistible todo aquello en tandola, esta vez tenñi prepararse para esa incomoda reuniél, siempre la hacía enojar y justo en el momento en que ella estaba a punto de irse a golpes sobre él, la besaba y ambos se entregaban tanto a ese beso, había tanta pasión después de las peleas, podía sentir en su cuerpo un calor infinito solo consentir su cercanía, sus manos la quemaban con cada caricia, además sus labios; esos condenados y perfectos labios que sólo dejaban libres los suyos para empezar a recorrer su cuello, provocando una excitación tan grande en ella que siempre se detuvo en ese momento.

La asustaba sentir todo eso por Neji y si, el era muy bien parecido, alto, fornido, con unos hermosos color perla, una mirada profunda, ese rostro varonil y su largo cabello castaño recogido en las puntas, tan fuerte, tan imponente, tan autoritario, tan… provocador y único; no podía imaginar que sucedería cuando se encontraran de nuevo, después de todo el había estados tres años lejos, bien podría haber cambiado todo entre ellos. Dejó esos pensamientos atrás y se concentró en estar lista, eran ya las 8 de la noche y tenían que encontrarse con todos a las 10 en punto en casa de Ino y Sakura.

Mientras tanto Hinata se encontraba en el baño, sentir como el agua caía sobre su cuerpo la relajaba, se paró bajo la regadera, cerró sus ojos y se perdió en sus pensamientos.

Naruto-kun− musitó con voz débil, no sabía que debía hacer, él estaba de regreso, después de tanto tiempo ¿Qué haría cuando lo tuviera en frente? ¿Qué le diría? ¿Qué haría cuando esos bellos ojos azules penetraran su alma? Estaba perdida, su fortaleza tal vez no podría con eso, era demasiado verlo después de lo que pasó.

¡Hinata! – escuchó la voz de Tenten tocando la puerta, eso terminó por despertarla de su ensoñación− Sal de ahí, yo también necesito darme un baño− terminó de decir la castaña.

Ya salgo− respondió la pelinegra cerrando la llave del agua y alcanzando una toalla, quito el exceso de agua por su cabello, lo froto con la toalla y la enredo en su cabeza, tomó otra toalla, secó su cuerpo y la uso para cubrirse; al abrir la puerta se encontró a Tenten con una cara de regaño.

Te he dicho que no puedes ocupar el baño tanto tiempo Hinata-chan− dijo la castaña levantando el dedo índice como un niño dando una lección− somos tres personas aquí y hay un solo baño, además, hoy tenemos que salir, ya casi es hora de irnos y no estamos listas− finalizo Tenten metiéndose en el baño y empujando fuera a su amiga.

Hinata solo sonrió por la actitud de su amiga y se dirigió a su habitación para alistarse; cogió un juego de ropa interior y lo puso sobre su cama para después volver al closet y sacar uno de sus trajes ejecutivos de falda y saco grises, los dejó en la cama, procedió a deshacerse de la toalla que la cubría y se puso su ropa interior de encaje negro. Una vez que estuvo en ropa interior se deshizo de la toalla en su cabeza y se dirigió a su tocador para sentarse en una pequeño banco frente a éste, tomó su cepillo y comenzó a peinar su largo cabello suavemente, tomó su secadora que se encontraba en el tocador y dejo su lacio cabello libre de todo rastro de humedad.

Una vez terminada su labor decidió usar un poco de maquillaje, algo discreto, un poco de polvo, rubor, una sombra de ojos discreta en tonos cafés, delineador negro, rímel y un toque de lápiz labial rosa en sus labios. Estaba a punto de cambiarse cuando de repente la puerta de su cuarto se abrió de golpe, dando paso a una Tenten de cabello suelto y ondulado, llevaba un vestido rojo y straple, bastante ajustado al cuerpo y usaba unas zapatillas de tacón negras, se veía hermosa y una leve capa de maquillaje muy natural, hacía destacar su belleza.

Bien Hinata− dijo parándose frente a ella− ahora es tu turno, no más ropa ejecutiva por hoy− terminó de decir con mucha determinación la castaña para después dirigirse al closet de Hinata y revolver su contenido en busca de algo que les fuera útil.

Pero, Tene-chan− intentó protestar la pelinegra, pero fue interrumpida por su amiga.

Nada de peros Hinata− dijo con autoridad mientras continuaba con su labor− esos dos tarados van a ver lo que se pierden, vamos a hacer que queden con la boca abierta hoy− musitó sacando un vestido blanco corto y de tirantes con una cinta negra en la cintura− este te irá perfecto− dijo arrojándole el vestido a Hinata− póntelo− ordenó− ahora, unos zapatos− musitó mientras abría la parte del closet donde Hinata los guardaba.

A Hinata no le quedó más que obedecer, no tenía caso protestar, conocía a Tenten y sabía que cuando se le metía una idea a la cabeza era imposible hacerla cambiar de opinión; se puso el vestido y después las zapatillas blancas que Tenten había elegido para ella.

Esto no me convence Tene-chan, este vestido es muy corto− decía una Hinata apenada jalándose el vestido frente al espejo.

Tonterías Hinata− contestó la castaña− tienes un cuerpo envidiable y ya es hora de que lo muestres para variar− dijo haciendo que su amiga se sonrojara por la vergüenza− no tienes nada de que avergonzarte, ya te lo he dicho miles de veces− terminó de regañarla, y es que lo merecía, esa enana no entendía lo hermosa que era; le había repetido hasta el cansancio aquello, tenía un cuerpo perfecto, curvas pronunciadas, buen trasero, cintura marcada, piernas largas y torneadas, y además esos enormes pechos, no entendía de donde habían salido ni como podían mantenerse en su lugar con ese tamaño ¿Es que la gravedad no valía de nada para esas "cosas"? todo eso sin mencionar su largo y hermoso cabello, sus ojos color perla y su rostro tan perfecto.

¿Estamos listan entonces? – preguntó Hinata a Tenten.

Si, hiciste un buen trabajo con el maquillaje− contestó la castaña levantando un pulgar en señal de aprobación para el trabajo de la pelinegra− ya es hora de irnos, tendrá que ser en tu auto esta vez, el mío estará fuera de juego por un tiempo− dijo con una sonrisa mientras se rascaba la cabeza.

Hinata rodó sus ojos con fastidio− ¿Y ahora qué le hiciste Tenten? – preguntó.

No fue a propósito− dijo la chica de ojos castaños, no quería otro regaño de Hinata sobre como cuidar sus cosas, tomaron sus bolsos y ambas salieron del departamento con dirección al estacionamiento del edificio.

Bien Hinata, esta noche será bastante larga− dijo Tenten tratando de animar a su amiga, se le notaba hasta de lejos que no estaba bien.

Lo se− contestó la ojiperla− Tenten…− llamó a su amiga en un tono casi inaudible mientras se acercaban a su auto.

¿Qué pasa Hinata? – preguntó con preocupación la castaña al dirigir la mirada a su amiga, ambas subieron al auto de Hinata, un Camaro negro con todos los lujos que la agencia ofrecía, Tenten subió al asiento del copiloto y Hinata al del conductor.

¿Qué debo decirle cuando lo vea? – preguntó sujetando el volante– ¿Cómo voy a explicarle lo que pasó? ¿Cómo le digo que le oculte la verdad todos estos años? Fueron más de tres años desde que él se fue– finalizó aferrando se al volante con más fuerza.

No te preocupes de esa forma– dijo la castaña en forma maternal– él te hizo mucho daño, en aquella época era mejor que mantuvieras tu distancia después de lo que pasó, aún así, Naruto siempre supo comprender a las personas, esperemos que comprenda tu elección y que no te juzgue por ello– continuó al poner una de sus manos en el hombro de Hinata en señal de apoyo– ahora relajate, yo estaré a tu lado siempre y se que las chicas también.

A Hinata la tranquilizaron las palabras de su amiga, cerró sus ojos y suspiró, le dirigió una sonrisa a Tenten y ésta correspondió con un gesto igual, puso el motor en marcha y ambas se dirigieron a casa de Sakura e Ino.