Los personajes no me pertenecen, sino a M.K. :P por si tenian algun pendiente.


El aroma de las flores


-Por favor ¿sería posible que te mantuvieras quieta mientras termino?- le miró con aquel inexpresivo semblante que siempre lo caracterizaba.

El aroma peculiar de las tintas y los lienzos picaba en su pequeña y respingada nariz la cual arrugaba casi al punto del estornudo. –Sabes estoy algo cansada ¿podrías darte prisa?- refunfuñó.

Le era dificultoso interpretarla, pero cortésmente le hizo una sugerencia – ¿por qué no me hablas de algo que sea de tu agrado para pasar el rato?- se atrevió a decir.

Existían miles de cosas que eran del agrado de la rubia, pero desafortunadamente un gran porcentaje de ellas se trataban de lo que podría considerarse como frívolo o superficial, y ella estaba un poco harta de que las personas no pudieran relacionarla con algo más allá del materialismo por el que era reconocida desde … bueno desde siempre.

-Las flores… me agradan las flores- se sintió un poquito boba al decirlo ¿no era obvio?, tenía toda una vida ayudando en la floristería de sus padres, por supuesto que era lógico que debían gustarte las flores casi por default, de lo contrario seguramente habría encontrado alguna manera de oponerse a participar del negocio familiar o soportar en silencio durante años como prisionera de guerra en espera de la libertad.

-No lo habría adivinado jamás- se asomó sobre el marco del lienzo y gesticulo algo parecido a una sonrisa ¿ese era Sai siendo sarcástico? – ¿Podrías ser más… específica?- estaba genuinamente interesado en lo que Ino tenía por decir y por mantenerla quieta el mayor tiempo posible.

Frunció el ceño, no era agradable que se mofara de ella, pero entendía que su respuesta había sido demasiado simple –el aroma de las flores- ahora complementaba la oración con algo más significativo.

-Ya veo… háblame de ello ¿Por qué el aroma de las flores?- debía ser casi insólito que a alguien no le gustara, a menos padeciera alguna clase de alergia exótica, pero tenía el presentimiento de que Ino podía ofrecer más.

Era su momento de brillar, de proponer un discurso que demostrara que ella también era una mujer profunda, poseedora de una visión excepcional sobre las cosas significativas de la vida.

-Pues verás- aclaró su garganta- El aroma de las flores puede ser capaz de traer a ti toda clase de sensaciones. A veces cuando un cliente busca un arreglo floral para regalar a su enamorada, el aroma de las flores que elige para obsequiarle es capaz de transmitirte la emoción que él busca hacer llegar hasta ella, el amor por ejemplo. No por nada hay tipos específicos para cada ocasión. –

-¿Y esas emociones suelen ser siempre agradables?- preguntó con curiosidad.

-No siempre, es un espectro muy amplio por lo menos para mí, desde lo sublime hasta lo trágico y depende absolutamente de la experiencia personal de cada individuo. También podría recordarte la pérdida de un ser amado.- Pensó en su padre a quien había perdido apenas un par de años atrás y entristeció su semblante. Acción que no pasó desapercibida para Sai.

El joven pálido frente a ella abandonó sus herramientas de trabajo en alguna mesa cercana. Comenzó a caminar despacio con dirección a ella para su sorpresa y al estar frente a frente le abrazó con dulzura –Y mi aroma… ¿qué recuerdos trae a tu memoria?-

Respiró hondo el olor de sus ropas al verse atrapada entre sus brazos, una decena de tonos cálidos colorearon su rostro, levantó su cara y al mirar los negrísimos ojos de su novio sonrió.

Él correspondió su gesto y la besó dulcemente –Interesante.-masculló contra su boca.

Gracias x leer.