¡Segundo día!

Okey, como siempre y por si acaso los klainer leanse la advertencia del primer capítulo y esas cosillas. Como dije que esto era un reto y que cada día se iba a subir un capítulo pues aquí esta el segundo... chan chan chaaaaaaan Como recordaréis ya comenté que las situaciones eran independientes y no tenían relación entre ellas y bueno que comparada con la primera esta es bastante corta, pero no me da el coco para todas las situaciones de la misma forma.

Espero que los que la lean la disfruten, aunque no me comenten D:


Day 02: Cambio de ropa

Adam recolocó sus gafas en un intento de no reírse de su cara y de las pintas que tenía. Aquella prueba de vestuario estaba siendo ridícula y no le pegaba en absoluto. No estaba muy seguro de cómo habían llegado a competir por quien era capaz de vestirse de forma más extraña, porque en un principio estaba convencido de que Kurt bromeaba, hasta que le había insistido en que volviese a casa para darse un completo cambio de look.

Encontrar ropa para combinar de forma diferente a la que solía hacer le había costado, demasiado a decir verdad y su primera reacción había sido abrir el baúl donde solía guardar la ropa de carnaval, pero el problema es que no se iba a disfrazar, simplemente tenía que hacerse un cambio de estilo. Encontrar los tirantes en el fondo de uno de sus cajones había sido el que le había dado la idea. Después de coger todo lo necesario había salido corriendo de vuelta al loft de su pareja y ahora allí estaba intentando no reírse de las pintas que llevaba.

Había conseguido aplastarse el pelo con un poco de agua y ajustarse la corbata, la cual le llegaba hasta la mitad de la camisa. Los tirantes mantenían los pantalones tres veces más arriba de lo que los debería llevas y los zapatos con calcetines altos le daban el toque a todo el conjunto. No tenía ni idea de lo que se iba a poner Kurt, pero lo conocía lo suficiente para saber que se había metido en una apuesta que no podía ganar. Vamos, ni si quiera cuando estaba en casa iba sin conjuntar, estaba seguro de que prefería arder en llamas que ir en contra de su propia moda.

Seguramente es fue la razón por la que al abrir la puerta del baño casi se quedó estático. De acuerdo no se esperaba aquella imagen y lo peor de todo lo espectacular que podía resultar. Kurt se había puesto unos vaqueros oscuros, una camiseta blanca lisa, que no estaba del todo seguro, pero apostaba a que era de manga corta y la cazadora de cuero, que ni si quiera tenía idea de donde había salido. Había adornado el pantalón con un par de cadenas que colgaban a los laterales y sinceramente tenía la impresión de que había metido los dedos en un enchufe por cómo se había peinado en esa ocasión. Simple, demasiado simple, pero al mismo tiempo diferente, sinceramente si veía a Kurt así por la calle sin nada más, ni si quiera una bufanda se preocuparía en exceso.

—Tampoco estás tan diferente. —Carraspeó antes de hablar quitándole importancia e ignorando la risa que se escapó de los labios del chico mientras veía al rubio caminar como un auténtico nerd.

—No hace falta vestir mal para ser diferente, todo está en la forma de comportarse. —Estaba hablando como un maldito ganador, Adam frunció el ceño pasando a su lado con total dignidad.

—Es hacer trampas, te van a votar porque estas guapo. —Se arrepintió de haberlo dicho nada más lo pronunció, primordialmente porque era como darle una pequeña victoria a Kurt.

—¿Lo estoy? —¿De dónde había salido aquella maldita sonrisa peligrosa? ¿Venía de serie con el traje? Adam se mordió el labio inferior mientras se recolocaba las gafas sin cristal en la nariz

—No.—Volvió a refunfuñar como un niño pequeño, pero si lo estaba, demasiado como para acordarse de la competición en la que habían quedado.

Los pasos de Kurt resonaron contra el suelo mientras Adam le daba la espalda del todo ofendido, porque él se veía ridículo, demasiado para ser exactos.

—¡Oh vamos!—Susurró el menor rodeando al mayor con los brazos y dejando un beso en su espalda. —Si admites que gano no te haré subir una horrible foto de tu vestimenta a Facebook. —¿Por qué le tenía que gustar tanto cuando jugaba con él?

Gruñó sin darse cuenta, dándose la vuelta para ver a su pareja con una sonrisa lobuna, de acuerdo, estaba demasiado guapo como para seguir negándolo.

—¿Y qué se supone que voy a ganar yo con eso? Al final puede que a la gente le guste verme con los pantalones en los sobacos. —No se los había subido tanto, pero exagerar y dramatizar era lo que les habían enseñado, así que podía echarle cuento y de paso culpar a la escuela reina del drama.

El castaño siguió con la misma expresión divertida, no entendía en que momento aquello había pasado de ser una apuesta a ser un juego, pero tampoco es que le desagradara demasiado. Los dedos de Kurt hicieron un camino por el pecho del chico ladeando suavemente la cabeza.

—Lo dejo a tu imaginación. —Tiró suavemente de uno de los dos tirantes y dejo que este lo golpeara. Siendo sinceros Adam adoraba ver esa parte de Kurt que no mostraba ante nadie más.

Se tomó cinco segundos para recordar la forma en la que debía respirar. Tenía dos opciones, podía dejar que le sacase una foto y que todo el mundo que tenía agregado tuviese una bonita forma de reírse de él o simplemente seguir el juego que le estaban ofreciendo. No era por ser egoísta con sus contactos de Facebook, pero prefería mil veces dejarse llevar por el juego.

—Vale, ganas, pero espero que sepas complacer a este empollón por hacerte los deberes.

—El castaño tiró de la corbata del rubio.

—Siempre. —Digan lo que digan Adam no se pudo arrepentir de la decisión que había tomado.