CAPITULO 2

☼♀ CAMBIOS ♀☼

-¿Hija estás bien?- preguntó angustiadamente un ama de casa de cabellos largos y morados quien veía que su hija había perdido el tan atrabancado apetito que siempre le había caracterizado. Al paso de los días, Serena había dejado de comer de un momento a otro y si seguía así, algo malo podría pasarle.

-Sí mamá, no te preocupes por mí- dijo la chica desde el otro lado de la puerta.

-Pero Serena, llevas más de una hora en el baño. Hice la comida que tanto te gusta, supongo que has estado bajo un poco de tensión y quise darte un gusto. ¿Seguro que estás bien?- dijo en un tono por demás suplicante.

-Está bien, bajaré en un momento- se levantó de la tina, se enrolló de su toalla color rosa y se miró al espejo…

Creo que después de todo soy una mala hija, siempre preocupo de más a mi madre. Sé que no duerme bien cuando no regreso a casa por culpa de las peleas que hemos tenido. En ocasiones siento que sabe sobre Sailor Moon pero espera a que yo un día se lo diga. Quisiera decirle, refugiarme en ella pero no debo preocuparla, sería demasiado para todos. Ahora, creo que esta batalla contra mí misma no podré ganarla… ¡Mírate Serena! no eres más que una chica de 16 años, que sigue siendo una niña torpe, gorda, que no puede defenderse sola, siempre dependo de los demás y ni siquiera estoy segura de ser feliz como soy… además soy una cobarde, enseguida me pongo a llorar cuando estoy sola, no puedo soportar que Darien tenga una vida propia, una vida en la que no debo estar incluida. Sé que él está conmigo por el pasado, no sé qué ama de mí, si es que realmente me ama…- empezó a llorar abrazándose a sí misma, se dejó caer bruscamente en el piso de aquél cuarto y comenzó nuevamente a llorar, la princesa de la luna estaba realmente herida.

Mientras tanto, en la cocina de aquél hogar, una amorosa madre se apresuraba a tener listos varios bocadillos, cuando le llamó la atención una foto de su hija que estaba pegada al refrigerador.

-Serena¿qué te pasa mi vida? No sé porqué ya no confías en mí. Cuando eras una niña, me contabas todo¡creciste tan rápido!... nunca te había visto tan triste, espero que algún día te des cuenta de todo el amor que te tengo y que aunque pase el tiempo, siempre estaré aquí para ti…- u ruido en las escaleras sacó a mamá Ikuko de sus pensamientos y dejó la foto en su lugar; tomó las tazas de té, los oniguiri y se dirigió a la sala para hablar de una vez con Serena.

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-Creo que ya no tengo ganas de comprarme nada¿por qué no regresamos a mi casa? La lluvia es cada vez peor, Lita.

-Es verdad, como que en los últimos minutos se ha intensificado más.

-¿Crees que sea algún nuevo enemigo?

-No, según nos explicó Setsuna, de ahora en adelante tendremos una época de paz.

-Ojalá tengas razón Lita, no me gustaría volver a pelear…

-Sí, creo que debemos tomarnos un descanso.

-¿Eres más feliz sin peleas? Por que yo a veces me siento una chica normal…

-¿Pero qué dices Mina? Somos unas chicas normales, bueno ni tanto. Nosotras protegemos este hermoso planeta con nuestras propias manos y eso es algo que no todos pueden hacer. Yo me siento feliz tal y como soy.

-Gracias Lita, lamento lo que dije.

Mina trataba de ocultar una extraña sensación que la invadía poco a poco desde el día anterior, por eso trataba de investigar con una de las Inners, pero al parecer era sólo su imaginación. Pero seguía sintiendo que algo no estaba en su lugar, y se le ocurrió una idea que al parecer podría resolverle todas sus dudas.

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-No puedo concentrarme…- una linda chica de ojos y cabellos azules se daba por vencida por primera vez en su vida.

-No puedo hacer este problema, desde hace unos días no he podido resolverlo. He seguido todos los pasos por todos los métodos pero…- se levantó de su cama y fue a mirar por su ventana.

-Aún sigue lloviendo… es extraño, casi nunca siento tristeza con la lluvia pero ahora es diferente…- se quitó los lentes para poder ver con más claridad el cielo.

-¿Pero qué sucede?- Amy estaba viendo que en el cielo no había nubes, al contrario, el cielo era completamente azul, no se explicaba entonces el porqué del fenómeno que estaba ocurriendo.

-Esto es demasiado extraño. Lo mejor será ir con las chicas, después de todo hace mucho que no las veo- se preparó para ir por ellas pero algo le oprimió el pecho, una punzada.

-¿Amy, qué sucede?- su madre la veía desvanecerse poco a poco en el pasillo de su casa.

-¡Amy hija, respóndeme!

-Mamá… la princesa…

-¿De qué princesa hablas? Hija estás ardiendo en fiebre… lo mejor será llevarte al hospital estás delirando.

-No, yo debo prote…ger…la- Amy terminó por desmayarse, su madre la llevo rápidamente a su clínica donde la atendió.

-Doctora Mizuno, aquí están los resultados de su hija.

-Muchas gracias, puedes retirarte…

Cuando la chica salió, la doctora revisó cuidadosamente cada letra que estaba escrita en ese papel. Amy siempre había gozado de buena salud, y como no hacerlo siendo hija de la doctora más prestigiada de todo Japón.

-Es imposible… según esto, ella no debería tener esa fiebre y mucho menos estar en ese estado de sueño profundo…- por un instante recordó las palabras de su hija.

-¿Princesa, protegerla? Amy¿quién eres? Nunca lo he sabido con exactitud, ahora siento como si fuera una mala madre. Amy, despierta mi amor- la doctora comenzó a llorar mientras veía el cuerpo de su hija inmóvil en una cama de hospital, un lugar muy conocido para ella, pero ahora no lo era tanto, al menos no como madre.

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-Gracias- al fin rompió el silencio una de las dos figuras femeninas que estaba en aquél sillón.

-¿Gracias por qué mamá?

-Por ser mi hija…- Serena no pudo evitar temblar ante esas palabras.

-¿Sabes? Cuando tu padre y yo nos casamos fuimos muy felices, pero nuestra alegría se completó cuando tú llegaste a nuestras vidas, eras la luz de los dos cuando eras pequeña y ahora que eres toda una mujer, lo eres aún más. Recuerdo a tu padre buscando juguetes para ti, y un día fue a una tienda muy linda, ahí nos contaron una historia muy antigua de una princesa milenaria llamada Serenity y es por eso que decidimos ponerte así- Serena no podía hablar… ¿acaso sus padres también estaban involucrados en todo eso? Su nombre no había sido un accidente, todo había sido planeado… no eso no podía ser cierto.

-Entonces¿conocen la leyenda de la princesa de la Luna?

-Exacto, así era el nombre completo, penamos que sería muy lindo y como eras muy chiquita, parecías un conejo y lo dejamos en Serena.

-Sí… conejo de la Luna.

-Serena… a veces siento como si quisieras decirme algo pero te arrepientes y no me lo dices. ¿Ocurre algo malo?

-No mamá, es sólo que estoy algo cansada. No he podido dormir mucho estos días.

-Sí, supongo, en las noches hay muchos relámpagos y truenos muy fuertes.

-¿Truenos? Pero no es posible, no los escucho.

-Pues debe ser que tu sueño es muy pesado hija, porque se escuchan muy cercanos a la ciudad.

-Tal vez no los escuche por las pesadillas que tengo por las noches.

-¿Pesadillas?

-Sí, pero no me hagas mucho caso. Voy a preparar más té.

-Serena…- mamá Ikuko vio como la figura de Serena desapareció para ir a traer más té, pero notó algo extraño en ella, por un momento imaginó ver una luna en cuarto creciente en su frente.

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-Lo mejor será asegurarnos de que no pasa nada…

-Pero Haruka, tal vez sea sólo un mal presentimiento. Después de todo, si algo estuviera pasando Setsuna vendría.

-Sí, es sólo que no puedo estar tranquila. Serena está mal, su poder está aumentando considerablemente y no es normal, ella no había sido capaz de cambiar el clima.

-¿Te preocupa sólo el clima?

-Vamos, no es para que estés celosa, sabes que tú me importas más que nada en este mundo.

-Aunque, podríamos quedarnos sin él…

Las dos sailors se miraron a los ojos, ni ellas mismas sabían qué hacer.

-Lo mejor será hablar con ellas, después de todo, todas luchamos para salvar este mundo.

-Si, pero no estoy segura de quién sea nuestro enemigo esta vez- dijo Haruka muy preocupada.

-Lo mejor será tratar de contactarla, no nos queda otra opción.

-Te refieres a…

-Sí, ella es la única que puede ayudarnos a saber lo que pasa.

-Está bien, vamos al auto, es un gran camino por recorrer.

-Sí, iré por nuestras cosas.

Mitchiru subió por ese viejo cofre que desde la última vez no había vuelto a ser abierto y no quería volver a abrir.

-¡Haruka ven pronto!- los gritos de la linda violinista preocuparon a su amiga, quien rápidamente fue a la habitación.

-¡¿Pero qué diablos?! No puede ser…

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HOLA!!

Wow, ni yo me la creo actualicé los dos el mismo día! no cabe duda q soy una genio (jajajaja sii claro ojalá lo mismo pensara tu asesora niña ilusa) Bueno, bueno tal vez no estén muy contentas con lo poco q escribi pero prometo que el proximo capitulo será más largo (lo prometo nn) ya que muchas bueno, la vd todas se quejaron de eso pero lo q pasa es q mi ardillita anda queriendo hacer HUELGA y no kiero q eso pase, así que tendré que pagarle más para que se ponga a trabajar juajuajua.

Muchas gracias a SaIlOr-DuLcE, Lesly, Moon Chiba, amda, serenalucy, alejandra, Pandora No Rea y mis amiguis Angie B., MarinLucero-Chiba por sus Reviews!! me encantó q les haya gustado este fic.

Quisiera aclararles un pokito que en sí este fic estaba prueba, mmm digamos q estaba viendo cómo era aceptado ya que es una idea que se me ocrrió hace mucho pero no la publicaba pq pensé que no gustaría, pero ahora veo que las cosas fueron muy diferentes, prometo ponerme a trabajar para que les guste mucho más. Chao!! y dejen Review! jajajaja

atte: La CoNeJuChIs