Capitulo 2: Invitaciones y confusiones
-Bien, entonces le echamos dos raíces de mandrágora. – Susurró Mat mientras echaba los ingredientes a la poción y Remus la revolvía.
Habían trabajado bien, o sea, habían cruzado muy pocas palabras, pero según el castaño, Stevens no tenía pinta de ser una engreída. Seguía sin entender porque sus amigos hablaban así de ese grupo.
-Está quedando genial. – Comentó Remus. – Creo que nos irá bien. – Sonrió junto a Matilda mientras la chica asentía.
-Eso espero, las pociones nunca se me han dado bien. – Comentó la rubia al aire mientras seguía cortando ingredientes.
El chico castaño de ojos cafés claros a su lado sonrió. Definitivamente Stevens no era como la pintaban sus amigos.
-¿Por qué no Stevens?. –
-No lo sé, siempre lo estropeo todo. – Río. – y por cierto, soy Matilda, Mat mejor dicho –
Así que Matilda era su nombre.
-Lindo nombre Matilda. – Lindo nombre y linda ella, no lo podía negar.
-Gracias, ahm, Remus, ¿verdad?. – Él asintió. – Genial. – Dijo para seguir en su tarea de picar ingredientes.
Sirius Black estaba muy divertido cortando las raíces de mandrágora. Siempre le había gustado cortar él, se sentía más útil haciendo eso que revolver el caldero.
Aparte así no tenía que hablar con Brooks. ¡Merlín! Nunca pensó en odiar a una chica, pero Olivia Brooks era insufrible, engreída, arrogante. Toda una princesa.
A su lado, la chica castaña estaba con una cara de perro mientras movía suavemente la cuchara del caldero, seguía sin entender porque ese chico Black la, técnicamente, odiaba. Era tan estúpido, ni siquiera la conocía, o eso creía, venía y gritaba a todo Hogwarts que no quería trabajar con ella.
Bufó molesta, al menos el parecía bastante alegre cortando, aunque…
-¿Cuál es tu problema conmigo Black?. – Preguntó de repente. Hablándole le quitaría toda la alegría que invadía su cuerpecito. Venganza.
Sirius la miró y devolvió su gris mirada a sus ingredientes.
-No me agradas. – Murmuró
Olivia sonrió suavemente.
-Está bien, pero creo que merezco saber porque. –
El chico la miró otra vez y rodó los ojos. ¡Insufrible!
-¿Tanto te cuesta aceptar que no a todos les agrada tu actitud de princesa?. – Olivia abrió los ojos, ¿actitud de princesa? ¿Qué actitud de princesa?
-¿Qué…?. – Preguntó aún sorprendida. Esperen, ¿Qué acaba de decir?. – ¿De qué rayos hablas? Ni siquiera me conoces. –
-Todo el mundo te conoce Brooks, eres la princesa de Hogwarts. – Respondió sarcástico.
Olivia estuvo tentada a reír por semejante dicho. Nunca se le había ocurrido algo así.
-¿Princesa?. – Preguntó aun riendo. – Es lo mejor que me han dicho. –
Sirius murmuró algo que parecía ser 'Engreída' mientras la chica de cabello castaño rodaba los ojos.
-Está bien, quieres odiarme, pues ódiame. – Continuó.
-Perfecto. – Sirius volvió la mirada a sus ingredientes para seguir cortando mientras pensaba en que canción podía tararear mientras lo hacía.
-¡ODIO A SIRIUS BLACK!. – Olivia dio un azote a la pobre puerta furiosa.
Lily y Mat la miraron, la castaña siempre había tenido un carácter que había que saber tratar y hacerla enojar no era algo muy recomendable.
-¿Qué te pasa?. – Preguntó la pelirroja mientras Olivia se acostaba en su cama para que ella la apapachara.
-Me dijeron Princesa. – Sonrió mientras Lily acariciaba su cabello y Mat se sentaba en la cama junto con las otras dos.
-¿Qué?. – Preguntó Matilda sonriendo divertida. – ¿Quién te dijo así?. –
-Black. – Admitió derrotada. Aunque admitía que en su interior, bien interior, le había dolido.
-¿Tu compañero de pociones Oli?. – Preguntó Lily mientras fruncía el ceño. – Que raro, yo tampoco tuve una buena clase. – Comentó mientras sus amigas la miraban interrogantes. – Potter es extraño, creo que no le caigo bien. –
-Nos odian chicas, ellos realmente nos odian. – Dijo Olivia mientras se levantaba para mirar mejor a las chicas.
-Claro que no, al menos yo me llevé bien con Lupin. – Comentó Matilda. – Remus Lupin. – Volvió a decir al ver que sus amigas no tenían ni idea de quien hablaba.
-Sólo sé que ese Black me las va a pagar por humillarme. –
[Semanas después]
-Se viene salida Hogsmeade chicas, ¿Qué haremos?. – Preguntó Lily mientras desayunaban tranquilamente.
Los lindos incidentes que habían pasado con los merodeadores habían quedado atrás, o sea, ni tan atrás. Esto pasó, la linda Olivia Brooks le declaró la guerra Sirius Black, peleas por aquí, peleas por allá, algunos hechizos por aquí, otros por allá. Es que nadie se metía con ella y vivía para contarlo, menos un…un…desconocido como él.
Mientras que por otro lado, la adorable Lily Evans tenía una curiosidad inmensa en saber porque James Potter la detesta. Que ella sepa nunca le había hecho nada, o dicho nada. Era como absurdo que la odiara por nada. Tenía que averiguar que estaba pasando.
-Debo comprar un vestido, recuerden que en navidad hay un baile, y quiero comprarlo por adelantado. – Dijo Oli sonriendo adorablemente para que sus amigas le dijeran "Claro! Te acompañamos".
-¿Qué hay de ti Mat?. – Volvió a preguntar la pelirroja, al ver que su amiga estaba muy ocupada mirando un punto fijo al otro lado de la mesa. – ¿Mat? Matilda. –
-No me digas así. – Dijo cuándo reaccionó mientras Lily sonreía complacida, eso siempre funcionaba.
-¿Qué miras?. – Preguntó la castaña alzando una ceja. Creía saber que miraba.
-Nada. – Respondió rápidamente.
-¿Es Lupin?. – Volvió a preguntar Olivia. – Mat…. –
-¡Hey! Que ustedes tengan problemas con los idiotas de sus amigos, no quiere decir que yo voy a tener dramas con Remus. – Olivia miró a Lily para pedir apoyo moral, pero la pelirroja sólo se encogió de hombros. – Además. – Continuó la rubia. – Me agrada, es simpático. –
-Mat tiene razón Oli, si ella quiere puede ser amiga de Lupin, no le veo lo malo. – Dijo Lily mientras acariciaba suavemente el brazo de Matilda, quien le sonrió suavemente en forma de agradecimiento.
-Bueno. – Se limitó a decir la castaña mientras se servía desayuno en su plato.
-¿Es necesario que vayamos a Hogsmeade?. – Preguntó James aburrido, no le gustaba ir cuando todos los alumnos de Hogwarts iban, era un bullicio. Aparte la mejor parte era que el castillo quedaba casi en solitario, perfecto para andar por ahí sin que nadie moleste.
Sirius y Remus se encogieron de hombros.
-Si no quieres no vayas. – El chico de ojos grises sonrió a su amigo para que no se preocupara. – ¿Qué harás tu Lunático?. –
-Aún no lo sé. – Miró a sus amigos para que se prepararán para lo que iba a decir. – O sea, si lo sé…uhm, quiero invitar a una chica. –
Sirius y James miraron a Remus, nunca en estos siete años en Hogwarts habían escuchado eso de la boca de Remus Lupin, así que sólo se dedicaron a sonreír. El pequeño Lunático estaba creciendo.
-¿Qué chica?. – Preguntó James mientras acomodaba sus gafas para ver mejor la escena.
-Uhm, no sé si…. – Empezó el chico de cabello castaño, si les decía a quien quería invitar corría el riesgo de que sus amigos…bueno, no reaccionaran bien.
-Vamos Lupin, no puede ser tan malo. – Continuó Sirius.
-Matilda Stevens. –
James miró a Sirius, Sirius miró a James, James miró a Remus, Remus miró a Sirius.
Potter y Black estallaron en carcajadas.
-¿Es broma?. – Preguntó el moreno de ojos grises mientras limpiaba las lágrimas que aparecieron en sus ojos.
-No, no es broma, ¿Cuál es el problema?. – Preguntó Remus mientras veía que sus amigos seguían divertidos.
-Vamos, es Stevens. – Dijo James mientras intentaba hacer entender a su amigo que la chica que invitaría a salir era Matilda Stevens.
-¿Y eso qué? Luego de la clase de pociones nos hicimos amigos. – Replicó el castaño. – Que ustedes no se den cuenta…. –
-Nos damos cuenta. – Dijo James rápidamente mientras Sirius miraba a Remus otra vez.
-¿Entonces cuál es el problema?. – Preguntó Lupin. – Ella es agradable y simpática. –
-¿Crees que aceptará?. – Preguntó de vuelta Sirirus
El castaño se encogió de hombros.
-No lo sé, por eso le voy a preguntar. –
-¡Matilda!. –
Una cabecita rubia, una pelirroja y una castaña se dieron vuelta para ver de dónde se provenía esa voz.
-¿Por qué él puede decirte así sin que te enojes?. – Preguntó Olivia cuando vio que Remus Lupin se acercaba a ellas luego de una divertida clase de Transformaciones.
-Hola Remus. – Sonrió Mat cuando llegó frente a ella.
-Hola Chicas. – Saludó cortésmente mientras Lily y Olivia lo saludaban. – Ehm, ¿Podemos hablar?. – Se dirigió a la rubia.
-¡Claro! Justo iba a buscarte. –
-Ven Olivia, vamos a la sala común. – Dijo Lily entendiendo que la rubia y el castaño querían privacidad. – Nos vemos luego. –
-¿Ibas a buscarme?. – Volvió a preguntar el chico.
-Sí, quería saber si puedes ayudarme en pociones. – Dijo Mat. – Le pediría ayuda Lily pero tú eres mejor maestro. – Rio
-Claro que puedo ayudarte. – Sonrió. – Ahm, pero quería decirte algo. –
-Dime. –
-Sabes que el sábado hay salida a Hogsmeade. – Ella asintió. – Uhm, no sé…. –
-Hola Mat. – Matilda y Remus se dieron vuelta para ver al nuevo llegado, alto, moreno, todo un deportista; El castaño lo reconoció, era el guardián del equipo de Quidditch de Gryffindor, compañero de James que también estaba en el equipo, sólo que él no llamaba la atención como Justin Chambers.
-Hola Justin, ¿Qué hay?. – La rubia le sonrió en modo de saludo. – Oh, conoces a Justin, Remus. –
Lupin le dio la mano cortésmente, o sea, tenía que hacerlo, estaba frente a Matilda, pero una parte de él quería asesinarlo por arruinar su oportunidad.
-Sí…. – Dijo entre dientes.
-Oye Mat, ¿Tienes planes para Hogsmeade el sábado?. –
La rubia miró a Remus y luego a Justin. Negó.
-Creo que no, ¿Por qué?. –
-¿Quieres ir conmigo?. –
Esta vez el chico castaño miró a Matilda, y rogó a todos los dioses que existían al universo que se negara. "Di que no", "Di que no".
-Uhm. – Dudó por un minuto para luego asentir. – Claro, ¿Por qué no?. –
¡Maldito Justin Chambers! ¿Cómo era posible que llegara de la nada y le robara a Matilda?
-Genial, pasaré por ti en la sala común. – Dijo a modo de despido mientras besaba suavemente la mejilla de Mat. – Lupin. –
Remus sintió ganas de apretar su cuello, mientras pensaba en mil hechizos para lanzarle a ese Justin.
-Siento eso, uhm, ¿Qué querías decirme?. – La rubia se dirigió otra vez al castaño.
¿Qué excusa daba ahora?.
-Este…quería preguntarte si…ahm, ¿Querías estudiar…para…ahm, ¡transformaciones!?. –
Mat parpadeó rápidamente, ¿estudiar? ¿Así que sólo la buscaba para estudiar?
-Oh, si…claro, ¿nos vemos en la biblioteca más tarde?. – Él asintió.
-Sí, nos vemos más tarde Mat. –
Matilda Stevens suspiró mientras veía a Remus alejarse a paso rápido. Eso había sido raro. No supo en que momento aceptó salir con Justin Chambers.
Disculpen la demora :c , y gracias por los reviews! son las mejores!
NOS LEEMOS EN EL PRÓXIMO CAP! :D Besitos! 3
