Capítulo 1 – Lo que fácil viene, fácil se va.
Temprano, en las calles de "Ciudad de la Hoja" se encontraba caminando tranquilamente, con una maleta y un café en mano, una hermosa mujer rubia, desde temprano los comerciantes que la veían la saludaban y ella respetuosamente les devolvía el saludo con una sonrisa. Ella no era una presumida mujer, no vestía las mejores ropas, pero que va, esta mujer podría ponerse un saco de papas y verse fabulosa, vestía de traje, uno el cual le regalo uno de sus hermanos, Kankuro, en alguno de sus incontables viajes.
Llegando a su preciosa empresa, sus camaradas la saludaban con energía, pues sabían que la rubia los regañaría si se presentaban con bajo ánimo. Dejo sus cosas en la oficina que tanto le costó conseguir, con varios cuadros de fotos de su familia y estampillas enviadas por su hermano, sin duda alguna se sentía como en casa, su amiga, Matsuri entró con unos panecillos.
—Buen día Temari, venía caminando y compre esto, es bueno para el desayuno.
—Gracias Matsuri, sin duda —Tomó un panecillo. —Que buena manera de comenzar la semana.
Mientras platicaban como lo hacían todos los días tocaron la puerta, Temari le dijo que entrara, la puerta se abrió revelando que era otra compañera de trabajo, Yukata.
—Temari, el presidente te llama.
—¿El presidente? Es inusual que llegue tan temprano.
—Bueno, a mí también se me hizo raro, pero después de todo, sigue siendo el presidente, así que apresúrese, Gerente.
—Regreso después, no tardo.
La rubia abandonó la oficina, camino a la oficina de su jefe noto un aire raro entre los compañeros de trabajo quienes la miraban triste, algunos recogían sus cosas con cajas de cartón, Temari no prestó atención a esto, pensó que la gente estaba siendo ascendida ya que los despidos en su empresa eran muy raros, llegó a la oficina.
Tocó la puerta y una voz desconocida le dio la orden de que entrará. Efectivamente, era un joven de no pasados los 20 años, rubio, llevaba puestos unos lentes negros, más bien, la gente de su alrededor que eran unas 6 personas venían vestidos de negro.
—¿Es ella? —Preguntó el joven a uno de los hombres al lado de él.
—Sí Señor, es la mejor gerente que hemos tenido y desempeña excelente su trabajo además de que es muy buena en todo lo que hace. —Temari se sonrojó y se alegró de ver qué, en efecto, la gente estaba siendo ascendida.
—¿Usted es Temari?
—Sí, disculpe mi grosería, pero no lo conozco, ¿Usted es…?
—Deidara, soy el hijo del anterior presidente, hm.
—¿Anterior?
—Mi padre falleció el Domingo por la tarde, ¿no se le fue notificado? —La rubia abrió los ojos lo más que pudo y tenía una expresión triste por la muerte de su jefe. Recordó entonces que no había pagado el recibo del teléfono y su celular tenía un número nuevo desde el sábado y pensó que quizás por eso no fue avisada.
—No me fue notificado, discúlpeme de verdad, mis más sinceras condolencias. —Su voz se quebraba, el jefe siempre la había tratado bien, incluso pudo haberlo llamado como un padre. Deidara volteo a ver a su mano derecha, el que había dicho lo buena que era Temari.
—"Sí claro, buena pero para nada" —Salió de la boca del rubio con apenas un hilo de voz. —Usted esta despedida, señorita gerente, recoja sus cosas, la quiero fuera de mi empresa en 20 minutos, hm. —Las personas de al lado voltearon a ver al presidente con confusión.
—Señor, usted está en un error, ella es la mejor, no encontrará a nadie como ella, además debería de reconsiderar esto, es apenas su primer recorte de personal.
—No te pregunte, si la quieres defender entonces hazlo afuera de mi empresa. Cállate o estarás despedido tú también, Hm.
La expresión de Temari se quitó de triste y débil a la mujer fuerte y con orgullo.
—¿Con qué derecho usted me despide?
—Mira, las cosas son así, mi padre me mando a cuidar a la empresa y es lo que estoy haciendo, no eres eficiente, no te enteraste de una de las muertes más importantes en el mundo laboral de "La Ciudad de la Hoja", no puedo confiarte un lugar tan importante en la empresa.
—¿¡QUÉ DICE!? —En ese momento tocaron la puerta, Deidara hizo que entrará una mujer con un descuidado cabello rojo. —Tayuya… —Ella era la secretaría de Temari, no se llevaban bien, no había ninguna razón, pero simplemente no podían llevarse bien.
—Sr. Deidara, ¿dígame?
—Esta mujer dice que no se enteró de la noticia de mi padre, ¿es cierto eso? Tú eras la encargada de decirle a ella la mala noticia y después ella se encargaría del resto.
—Ehmmm… -Tayuya miró de reojo a Temari, quien tenía la mirada clavada en ella. —Le avise Señor Deidara.
—Entonces, ¿por qué no se enteró? ¿No tuvieron contacto?
—¡Claro que n-! —Temari fue interrumpida por la otra mujer.
—Sí señor Deidara, yo mandé infinidad de mensajes, pero nunca recibí una respuesta de la gerente Temari. —Tayuya sacó su teléfono del bolsillo y mostró mensaje tras mensaje que, en efecto, le había avisado, lo que no sabía Deidara era que al número que le mandó mensaje era el anterior de Temari. —Yo no miento.
—Estoy cansado, Temari retírate no tienes nada que hacer aquí, Tayuya, eres la nueva gerente…
—Deberías de pedirle una explicación al menos a Temari. —habló un muchacho pelirrojo desde la esquina de la gran oficina mirando la ciudad, el cual le recordó solo en el cabello a su hermano menor.
—Cállate Sasori, ésta mujer no sirve. —Esas palabras encendieron y no de buena manera a la rubia.
—Es usted quién no sirve, con mucho gusto me voy de aquí, ¿Para qué trabajar con gente sínica sin conocimiento de los temas quien no pide ni siquiera explicaciones? Espero su padre me perdoné, pero que bueno que no está aquí para ver como su incompetente hijo destruye poco a poco lo que su padre construyó.
—¿¡QUÉ DICES PERR-!?
—Deidara, cálmate, solo te está provocando, ella es inteligente, si le dices algo así te demandará. –Sasori hablo con un tono de voz alto, él era inteligente, descifró el plan que Temari había pensado.
—Me voy entonces, con permiso. —Miró de reojo a Tayuya la cual tenía una sonrisa dibujada en el rostro, se veía que disfrutaba la escena. La rubia freno el paso para girarse hacía la pelirroja. —Disfruta tu nuevo puesto, aunque… —Se acercó aún más a la pelirroja. —Lo que fácil viene, fácil se va. —Tayuya solo gruño ante su comentario.
Al salir de la oficina muchos de los trabajadores tenían cara de tristeza. Unos se acercaron a la rubia.
—¿Usted también?
—Sí, pero no se preocupen, hay varios trabajos para nosotros, somos buenos y con una excelente disciplina, no se aflijan.
Los trabajadores la miraron con una sonrisa. Al entrar a la oficina Matsuri y Yukata se acercaron a ella, con la mirada se podía notar su duda.
—Me voy de Sand Land. —dijo mientras recogía los cuadros de sus hermanos y levantaba los papeles para acomodarlos en la esquina de su mesa.
—¿¡CÓMO!?
—El nuevo presidente es un patán, no me quedaré ni un segundo más. —Despegaba las estampillas de su hermano del tablero de obligaciones y recogía algunas cosas que tenía en un cajón de su mesa, aunque frenó de repente. —¿Ustedes sabían lo del presidente?
—¿Le pasó algo? –dijo Matsuri con preocupación.
—Falleció.
—No es cierto, apenas lo vi el Viernes al salir de la oficina.
—¿Por qué no nos avisaron? –Matsuri cuestionó.
—Tayuya era la encargada de pasarme la información, pero nunca me la dio, la mando a mi otro número de teléfono, a pesar de que a ella fue a la primera que le avise de mi cambio de número… ¡Maldición!
—Esa mujer…
Las 3 fueron interrumpidas, entro Tayuya.
—Ustedes dos, les habla el presidente.
—Danos un segundo. —grito Yukata haciéndose la que no sabía la noticia, Tayuya se retiró, no sin antes sonreír a la escena de Temari dejando limpia la oficina. —Lo quiero bien limpio, o si no te voy a despedir, ¡Ah! Lo olvide, ya estás despedida, JAJA. —Salió de la oficina.
—Al ver la expresión de esa zorra me imagino no le aviso a nadie, ni siquiera a mí, si les preguntan a ustedes digan qué sí se enteraron de la noticia, pero no por parte de ella, es mi última orden. —Temari sonrió con tristeza. —Seguiremos en contacto.
"Si esta mujer no aviso a nadie entonces muchos inocentes se quedarán sin empleo, tengo que hacer algo…" –pensó.
En las oficinas había gente desconcertada, y gente recogiendo sus cosas, con maleta y caja de cartón en mano se armó de valor y las dejo en una mesa desocupada.
—Compañeros. —La gente la miró. —Soy, mejor dicho, era la gerente de esta querida empresa, la casa de muchos, el día de ayer Domingo, nuestro presidente falleció, parece que su hijo, está haciendo de las suyas junto con la ayuda de una trabajadora de aquí. Les pido no vayan solos para verlo si se les llama, vayan varios para decirle la razón y que nadie nos avisó, es por su bien y para que cuiden a la empresa de manera indirecta, por favor, es… mi última orden.
Muchos se quedaron callados, eran al menos unas 100 personas en aquella gigante oficina, uno fue llamado a la oficina del presidente y varios lo acompañaron.
—Gracias señorita Temari, es un alivio, mi esposo está muy débil, necesitamos dinero y por mi edad no conseguiría otro trabajo más que este, gracias de verdad.
Temari le sonrió, tomo sus cosas con total delicadeza y se dio la vuelta para dirigirse a la salida.
—¿Usted no regresará?
—No, no después de cómo me trataron, por eso, ustedes pueden hacer un cambio, ustedes son importantes para la empresa, animo.
Temari salió de la empresa, se sentó a esperar el camión, el cual tardaría bastante tiempo, pero ella no tenía ganas de caminar, después de un rato, vio salir a una pelirroja con una caja de cartón en brazos con sus cosas, Temari simplemente sonrió al ver aquella escena, la pelirroja simplemente la miro y se fue disgustada y con los ojos húmedos, parece que entre todos los trabajadores lograron desenmascararla y quitarle el puesto que se le había dado.
"Que irónica es la vida, aunque yo ya había dado aviso, y sobre aviso no hay engaño, lo que fácil viene… fácil se va"
Mientras estaba sentada, un folleto con el viento se posó sobre sus pies, decía que se solicitaban ayudantes en "Empresas Nara",ella cogió el papel, sintió la presencia de alguien detrás suyo, volteo a verlo y era el compañero de Deidara, Sasori.
—Deidara quiere que regreses a su oficina.
—No voy a hacerlo, no después de ver para quién trabajaré.
—Muchos en la empresa dicen que eres buena, tengo interés en ti.
—Disculpe Sr. Sasori, no tengo ganas de regresar ahí, a pesar de que pase mucho tiempo, desde que tenía 19 años…
—No eres tan vieja, ¿24?
—23.
—Tienes potencial, no había visto tan enojado a Deidara desde hace tiempo, su padre le cumplía todos sus caprichos, fue un golpe fuerte para él saber la muerte de su padre, que nadie se enterará en la oficina, fue como "no me importa el jefe, solo quiero el dinero" supongo que por eso se enfureció y después al enterarse que fue la del pelo horrendo, perdió la cabeza y se culpó por haber despedido a mucha gente.
—Supongo que tienes razón, pero… el aún es un niño, echara a perder el trabajo de su padre.
—Para eso estoy yo. —Sasori la miró y le dio una leve sonrisa.
—Entonces será terrible.
—Jee, lo dice quien entró a trabajar a los 19. —Temari lo miró y sonrió. —Solo… regresa cuando quieras habrá un lugar para ti en la empresa. —La rubia asintió todavía con la sonrisa en la cara. —Pero tengo una duda… ¿a dónde irás en este tiempo?
Temari le enseño el folleto.
—Empresas Nara.
—Él es nuestro enemigo lo sabes, ¿verdad?
—Obviamente, pero es bueno tener nuevos aires. —El autobús de Temari venía llegando. —Entonces gracias Sr. Sasori, nos veremos otro día.
—No sé cómo le explicaré a Deidara que se fue alguien tan excelente de la empresa, enfurecerá el doble. —decía mientras veía como Temari subía al autobús.
—Sólo dile esto… ¡Página 32! —Temari, desde la ventana del autobús, le dio un libro titulado "Refranes, Reflexiones & Frases para el Día a Día. VOL. 3" —Adiós.
Sasori miró como Temari se marchaba, abrió el libro en la página indicada.
"Lo que Fácilmente se va, Difícilmente regresa"
—No recuerdo que fuese así este refrán… en fin, quien diría que alguien tan bella como tú leyera este tipo de cosas para ancianas. —El joven rio. —¿Cuántos volúmenes más tendrás? —dirigiéndose al interior de la empresa, en su cabeza pensó. - Ahora la parte más difícil, Deidara.
Capítulo 1 Finalizado
¡Hola chic s! bueno, como ya había puesto, este es mi primer fanfiction Shikatema, el cual había publicado primero en Wattpad, una amiga me dijo que la publicará en Fanfiction pero la verdad es que no entendía nada nadita, pero aun así, creo que ya le estoy entendiendo, jaja.
Esta historia hasta el momento tiene 19 capítulos, pero les dejo los primeros tres porque tengo que hacer algunas revisiones y cambios de gramática en los otros capítulos para subirlos aquí.
Entonces eso es todo, espero que les haya gustado el inicio de esta historia, sí, sé que en el primer capítulo no aparece nada de ShikaTema, pero mientras avancen lo notarán. XD
Con eso me despido, un abrazo y un beso.
