Holaaa! Ya estoy de nuevo por aquí. La verdad es que este capítulo se me ha quedado un poco más largo de lo que tenía pensado al principio pero esepro que os guste de todas formas. Al final me vino la inspiración a las 5 de la mañana y conseguí darle en mi cabeza un poco más de forma a la historia porque la verdad es que al principio no sabía ni como continuarla XD.
No creo que me ocupe más de dos capítulos más y tenía pensado que el siguiente estuviera narrado desde el punto de vista de Sasukillo que el pobre todavía no ha dicho nada XD.
Como siempre espero que os guste y que resulte ameno :3 Enjoy it!
APARIENCIAS
Capítulo 2
La música es ensordecedora, el barullo de las conversaciones ajenas llena el salón de la casa y el humo apesta a tabaco y a otras cosas que no quiere ni saber que son porque seguramente son ilegales. En otras palabras: la fiesta es un éxito. Más de la mitad de la universidad se ha congregado en el salón imposiblemente grande de alguien a quien ni siquiera conoce (de echo duda que muchas personas de las que están allí conozcan al promotor de la fiesta) pero, bueno, las fiestas universitarias son así, se dice encogiéndose de hombros mentalmente.
De todas formas no es como si ella fuera a muchas fiestas, pero esta vez Ino ha conseguido convencerla. Por supuesto, el echo de que Sasuke Uchiha haya decido pasarse por allí no ha influenciado para nada su decisión.
Hace poco más de dos meses que tuvo lugar su enfrentamiento en la biblioteca y desde entonces parece que el muy capullo no puede dejarla en paz. Recuerda como al día siguiente se lo cruzó por un pasillo completamente decidida a ignorarlo y él se paró y le preguntó con todo el descaro del mundo si todavía le dolía el pie. Después de eso cada vez que la veía entre clases o durante la clase optativa de Literatura Clásica (casi se echó a llorar, y no precisamente de gusto, cuando descubrió que tenían una asignatura común) se dedicaba a molestarla y a chincharla hasta que conseguía que contestara a sus puyas. Cada vez que alguien los veía se sorprendía de ver hablar tanto al Uchiha, que no era precisamente famoso por sus habilidades sociales e incluso Ino llegó ha preguntarle si lo había hechizado o algo ya que nunca le había oído decir a Sasuke más de dos frases seguidas.
Le dio un trago largo al vaso que tenía entre las manos mientras llegaba a tres conclusiones: la primera, que Sasuke Uchiha estba completamente loco; la segunda, que a lo mejor no era tan malo como había pensado al principio. Por supuesto seguía siendo un borde y un completo arrogante con aires de grandeza pero tenía que admitir que le gustaba hablar/discutir con él. Tenía un sentido del humor afilado y algo macabro por lo que a veces no sabía si hablaba en serio o no pero en el fondo (muy en el fondo) intuía que no era tan mala persona. La última conclusión (y la más espeluznante de todas) era que a lo mejor, tal vez, posiblemente (en un grado muy bajo de posibilidad) le gustaba Sasuke. No era que estuviera completamente enamorada de él. No. Claro que no. Pero si que podía ser que estuviera un poco pillada.
Mira atentamente el vaso. A lo mejor está borracha y no se ha dado cuenta. A lo mejor lo que contenía el vaso era tóxico y le ha provocado una reacción dejándola como a esos seres mononeuronales que utilizan esa única neurona que tienen para rastrear machos. Porque la verdad no entiende como sino está considerando el hecho de que le gusta Sasuke (es probable que lo que siente por Sasuke sea un poquito más que gustar pero no está, ni de lejos, tan borracha como para aceptarlo) ni como está considerando el hecho de que cuando a entrado en la casa y ha visto a Sasuke rodeado de todas sus fans (solo faltaba que se pusieran a abanicarlo) se ha puesto celosa. Se ha quedado mirándolo mientras algo ácido y desagradable se instalaba en su pecho y una extraña sensación de posesividad y su natural instinto asesino casi han provocado que se lanzara contra alguna de esas frescas para que apartaran sus manos de él. Entonces Sasuke la ha mirado y ella ha recuperado la cordura, se ha girado sobre sus talones y ha huido como una cobarde para evitar hacer algo realmente vergonzoso.
Ahí estamos Sakura, que se note que controlas la situación.
Ojea distraídamente el salón para encontrar a sus amigas que deben de estar con sus respectivas parejas: Ino con su novio Shikamaru y Hinata con el mejor amigo de Sasuke, Naruto. En lugar de eso, ve como Rock Lee, uno de sus compañeros de clase que dice estar perdidamente enamorado de ella y que lleva unas mallas VERDES, parece estar acercándose con paso decidido hasta ella.
Oh, no. Eso si que no. No es que el chico le caiga mal (de echo se puede decir que admira su fuerza de voluntad) pero no tiene ganas de que le declare su amor en medio de ninguna fiesta. Otra vez.
Disimuladamente se mueve hacia la puerta y sale hasta un pasillo. Y al final de ese pasillo encuentra su salvación. Un armario empotrado. Genial.
Corre hacia él como si estuviera poseída y sin pensárselo dos veces abre la puerta y se mete dentro.
-AU! Pero que…
-¿Sasuke? ¿Qué estás haciendo dentro de un armario?
-¿Yo? ¿Qué estás haciendo TÚ dentro de un armario? Además, yo estaba antes…
-Se que suena raro, pero estoy…
-¿Sakura-chan? ¿Dónde estás mi querida flor de cerezooooo? –Esos alaridos que suenan desde fuera hacen que se le ponga la piel de gallina y cuando Sasuke abre la boca para contestar algo, ella mueve la mano y se la tapa mandándole callar. Lo último que necesita es que la descubran dentro de un armario con Sasuke Uchiha.
Oye como los pasos de Lee se alejan en dirección contraria y suspira de alivio. Los ojos se le han acostumbrado a la oscuridad y puede ver el contorno de la figura de Sasuke mejor que antes. Todavía tiene la mano en su boca.
-Mmmmm, bueno, yo… creo que mejor me voy y…
Sasuke levanta la mano y coge suavemente la suya pero en vez de soltarla la coloca sobre su hombro. Sus ojos la están mirando. Intensamente.
No le dice nada pero sus manos se mueven delicadamente hasta su cintura y la acerca a la pared mientras él se cierne cada vez más sobre ella.
Va a besarla.
Y no sabe si está borracha o es el olor que desprende Sasuke, a algún tipo de colonia mezclada con el olor natural a hombre, lo que le ha embotado completamente los sentidos pero en vez de girarle la cara de una bofetada (que es lo que tendría que estar haciendo) lo que hace es echar la cabeza hacia atrás para facilitarle el trabajo. Él se acerca peligrosamente a sus labios, pero en lugar de besarla saca la lengua y recorre suavemente el contorno de su boca. Muy ligeramente, esperando. Entonces ella abre un poco la boca y la lengua se cuela dentro.
Dios mío. Oh, Dios mío.
Tira más la cabeza hacia atrás y él le acaricia delicadamente las mejillas (que deben de estar ardiendo de vergüenza) mientras uno de los dos (no esta muy segura de cual) lanza un gemido desesperado. Nunca en su vida la han besado así. Sube sus manos hasta la nuca y le acaricia allí, raspándole un poco con las uñas. Sasuke la aprieta un poco más contra la pared mientras cuela una rodilla entre sus piernas para hacerse sitio entre ellas. Puede sentir la erección presionándose insistentemente contra su muslo lo que hace que los últimos pensamientos cuerdos que quedaban en su cabeza (como por ejemplo, que están dentro de un jodido armario y que los armarios no sirven precisamente para lo que ellos lo están usando) desaparezcan como el humo.
Sus manos le acarician la espalda pero no son rudas sino amables y suaves como una pluma lo que la sorprende gratamente y aunque puede sentir la fuerza de su necesidad, no está haciendo nada más que besarla (muy apasionadamente, eso sí) como si esperara que ella marcara el ritmo. Sus labios saben un poco a alcohol aunque no lo suficiente como para pensar que la está besando influenciado por ello. Y de repente, tan repentinamente como ha empezado se acaba.
-Sasuke-kuuuun! ¿Hace mucho rato que me estás esperando?
La luz del pasillo ilumina el oscuro interior del armario y ella se aparta de Sasuke como si éste quemara. Mira a la chica pelirroja que parece haberse quedado pasmada.
Sasuke estaba esperando a Karin (la pelirroja psicópata de la biblioteca) dentro de un armario.
Sasuke estaba metiéndole mano mostrándole el gran abanico de posibilidades que se puede llevar a cabo dentro del mismo jodido armario.
Bien. Vale. Perfecto. Genial.
Antes de que nadie pueda decir nada más aparta de un empujón a la chica oyendo su grito consternado y a Sasuke llamándola, pero no se detiene para mirar atrás ni una sola vez. Vuelve al salón y recoge sus cosas mientras le hace una seña a Ino para que sepa que se vuelve a casa.
Cuando llega no se molesta en encender las luces sino que se dirige directamente a su habitación, entonces oye el maullido. Mira hacia abajo y se sienta en el suelo acariciando al minino.
En realidad no está enfadada. Claro que no. No está celosa, ni se siente frustrada sexualmente, ni siquiera se siente un poquito engañada. Evidentemente, tampoco le pican los ojos porque tenga ganas de llorar, es el gato que le da alergia. ¿Por qué debería? A ella Sasuke Uchiha ni le va ni le viene, no le importa en absoluto. No. Por supuesto que no.
Sasuke Uchiha es un idiota.
Me gustaría también agradecer a todas las personas que se han molestado en leer mis historias (no solo ésta también las otras) y que han dejado un review :D como es la primera vez que me atrevo a publicar lo que escribo me han echo muy feliz =)
