Rebasando todo por un inglés

II Un mundo a la medida

Renuncia: Los personajes no son mios, bla, bla, bla, lo saben, Hidekazu Himaruya, más le vale hacer que aparezcan los latinos y sacar temporadas 6, 7, y todas las que siguen y que..., bueno, mientras, a hacer fics :3 *Hola, lo siento por tardarme, aqui el nuevo cap :3*

Advertencia: Contenido M x violencia, incesto, etc -w-


Ya eran como las 2 de la madrugada, debía volver, pero pronto ya no tendría que hacerlo.

—Arthur, ¿estás despierto?— el nativo de la dimensión se removió un poco y se sentó sobre la cama tallándose los ojos y asintiendo, —vístete, te enseñaré algo de magia antes de irme— el contraparte del hermano del pelirrojo se exaltó ¿Por qué tenía que irse, no dijo "estemos juntos" acaso no dijo "te amo"? ¿Por qué se iría entonces?

—Necesito varias cosas para poder quedarme permanentemente, y que tú sepas magia es una de ellas así que vamos a aprovechar que eres rápido para aprenderla, tú me vas a ayudar a trasladar a tu hermano y permitir que me quede.

—E-espera, ¿trasladar a mi hermano a dónde?— el pelirrojo le miró molesto por aquel titubeo.

—A mi mundo, ¿algún problema?— el inglés bajó la mirada, se notaba inseguro, pero con nada quitaba la enorme sonrisa de su rostro.

—N-no, es sólo que no tengo idea de cómo es tu mundo ni porque viniste aquí— el escocés se le acercó tomándole la cara,

—Vine aquí, porque me enamoré de alguien, llamado Arthur. — Lo besó, y el menor estaba conmovido, pero aun así quería saber cómo era su mundo.

Se vistió rápidamente diciéndole al escocés que quería ir con él esta vez.

—No se puede, tienes que tener un nivel avanzado de magia, además, mi mundo es aburrido.

—pero quiero…

—Ya será después, ahora avancemos con tu magia para que eso sea pronto— le interrumpió el escocés, Arthur se acercó para comenzar después de darle un beso y decirle que estaba ansioso.

Llegó a su casa y para entonces tenía que apresurarse, pues tenía una reunión con el resto del Reino Unido ese día, pero no se sentía cansado. Sin embargo durante la reunión, sin darse cuenta hizo algo que era muy raro, sonrió. Y alguien lo notó.

— ¿Qué pasa Inglaterra?— preguntó Gales—, si no tienes más que decir puede pasar al siguiente turno ¿cierto?

—No, lo siento es que… bueno como decía…— Inglaterra lo había notado.

Al finalizar la junta se acercó a su hermano, para saber la razón de esa sonrisa indescifrable, aunque con algo de miedo.

—Scott— lo llamó, el otro volteó con aire fastidiado—, ¿q-que te hizo sonreír hace un momento?— titubeó al preguntar y le bajó la sangre a los pies al ver afilarse la mirada del escocés,

—No te importa— espetó, Arthur frunció el ceño, pero se dispuso a irse sin preguntar más.

—Inglaterra, a ya no me llames así. — el inglés se desconcertó ante la petición. Detrás de ellos William frunció el ceño y torció la boca, aquello era realmente extraño, mas no estaba dispuesto a mostrar interés saliendo a preguntar nada.

Siguieron pasando días así, pero de alguna forma Inglaterra sentía la ausencia de su hermano en ese mundo por las noches, así que se decidió por investigar que sucedía. Mientras tanto Arthur, el de la otra dimensión, estaba fascinado con cada truco nuevo que le enseñaba el representante de Escocia, así como el pelirrojo estaba realmente feliz porque estuvieran juntos.

—Ja, ja, ja, ja, ja… ¡es genial! Cada cosa que me muestras es mejor que la anterior, ja, ja, ja.— al escocés cada vez le molestaba menos esa risa, pero no podía dejar de hacer que quisiera callarla, y que mejor que con besos, lo azotó contra la pared y lo besó, Arthur correspondía al beso jugueteando y peleando un poco por llevar la batuta, Scott le hacía notar que no era posible con él, llegando a dar mordidas por ambos lados, hasta quedar con la boca manchada en liquido carmesí, de esa manera le gustaba a los dos.

Mientras eso sucedía entre la pareja de distintas dimensiones, un vándalo sentía la ausencia de Arthur bastante, "¿Por qué no ha venido en tantos días?" se preguntó Alfred, no era como si deseara que estuviera ahí, pero… él había dicho que no se rendiría, entonces ¿le habría sucedido algo? Se comenzó a dar cuenta de que en realidad ese tipo si le importaba, había tenido la habilidad de meterse en su vida al punto que estaba pensando en él en ese instante "¡mierda, que se vaya al coño ese tipo! Así al menos no me estará jodiendo".

—Has aprendido bastante, ahora sólo falta el truco que le haremos a tu hermano para que vaya a ocupar mi lugar.

—Pero, ¿cómo es? Je, je, tu mundo, digo. — El mayor lo miró pensativo,

—Te lo mostraré, aun estamos a tiempo para que no se sepa, pero hay una condición —el ojiazul arqueó la ceja y asintió—, debes pasar desapercibido, ahí no se pueden dejar cadáveres, no puedes matar así como así, hay reglas que no lo permiten, también intenta no ser tan escandaloso.

— ¿no se puede matar? Que aburrido, ja, ja, ja, ja, ja…— Scott le soltó un manotazo.

— ¡Tampoco puedes estar con tu estúpida risa frenética que se oye a kilómetros!— Arthur cedió su sonrisa apenas un poco.

—I-intentaré, no hacerlo—el escocés lo miraba enfurruñado.

Suspiró, finalmente estaban ahí, eran alrededor de las 9 de la noche.

—Estamos aquí, ahora… creo que tenemos que cambiarte de ropa— el más bajo se retrajo,

— ¿Por qué? Está ropa me queda bien.

—No es normal que se vista así aquí, llamas mucho la atención. —el otro se puso lo que el representante de Escocia le mandó refunfuñando un poco. Luego, con ropa ya normal, salieron a dar una vuelta.

—Bueno, creo que no está tan mal, digo le gustaría a mi hermano, je, je j…— se tapó la boca y volvió a caminar junto al mayor colgándose de su brazo, a pesar de ocasionales codazos de Scott.

Inglaterra iba a casa de su hermano, cuando se topó con su voz.

— ¡Ya deja de colgarte de mi brazo!— el tipo que le acompañaba se le hacía terriblemente familiar. Decidió que no sería apropiado aparecer en ese momento y optó por seguirlos, en la obscuridad no se distinguía la apariencia concreta de aquel sujeto.

Continuaron un rato en la calle antes de dirigirse a casa del escocés. El representante de Inglaterra los observaba a través de la ventana, y comenzaron a hacer figuras para preparar un portal, no alcanzaba a ver para cual pero algo le daba mala espina.

—Scott, ¿recuerdas que lo que me dijiste nuestra primera vez? Dijiste que me amabas, — el representante de Escocia se acercó,

—Sí, que te amo— el Arthur de la otra dimensión se sonrojó, e Inglaterra se desconcertó "que Escocia dijo ¿qué?" no se la creía que Scott dijera que amaba a alguien, más.

—pues… no te había contestado pero… yo también te amo. — el escocés no podía estar más feliz, lo besó, y su hermano sentía que eso no era real. Él había jurado que era imposible tal cosa, pero...

—Pronto estaremos juntos ¿verdad?— el escocés asintió abrazándole después,

—por siempre, Arthur, por siempre. — "¡¿Arthur?!" esa era la única respuesta, Scott había jurado que era imposible amar a alguien que no fuera él, y ese chico a quien observaba besando a su hermano era el él de otra dimensión. Pero, ¡eso estaba prohibido! Debía detenerlo, aunque francamente temía lo que pasaría si enfrentaba a su hermano.

La pareja comenzó con el conjuro y el representante de Gran Bretaña se abalanzó a detener a su hermano mayor, sin embargo había puesto un escudo para evitar la entrada de intrusos, se esforzó por romper el hechizo rápido, casi habían acabado cuando entró el inglés, ambos se pasmaron un momento, igual que él al ver ese rostro de frente. Scott abrazó a Arthur, antes de que Inglaterra lo intentara empujar fuera del círculo, y terminaron el hechizo pero no el correcto.


No había pensado en que afectara al mundo normal el hecho de que Scott se encontrara en otro lugar, pero para ahorrarme problemas, *no me digan floja, no tengo mucho tiempo y tengo casi toda la historia ya hecha en mi cabeshita -3-* haré que no pase nada (al menos aparentemente), a menos que se quede por un tiempo mucho más prolongado~ por si había duditas :3

Sin más les digo que espero estén disfrutando la lectura

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